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El número del enorme hongo que nos rodea

Miami se está hundiendo

Cada milímetro de Miami Beach, en algún punto, acabará bajo el océano. Mientras tanto, los artistas-científicos del laboratorio Coral Morphologic están descubriendo y fotografiando especies nuevas de zoanthids.

por JOHN MCSWAIN
24 Octubre 2014, 11:30am

Se piensa que la Corallimorpharia, de donde Coral Morphologic sacó su nombre, ha evolucionado para adaptarse a los cambios climáticos.

La gente de Miami Beach hace sus compras a dos metros sobre el nivel del mar. El lugar donde las hacen es en una filial de la cadena de tiendas Whole Foods, en South Beach. Este Whole Foods en particular fue construido en lo que ahora es el terreno habitable más bajo de Florida. En los alrededores, solo unos metros más arriba en una zona excavada que solía tener agua salada color azul oscuro, están construyendo edificios de viviendas, hoteles, escuelas, parques y pequeños negocios que resisten las inundaciones que cada año son peores.

Un kilómetro y medio al sur del Whole Foods hay una parte de la bahía conocida como Government Cut. El río fue excavado y construido a principios de 1900 para facilitar el acceso al Puerto de Miami. Un siglo después, el puerto es el undécimo destino más habitual para los barcos de carga de Estados Unidos. A pesar del éxito del puerto, los barcos excavadores han tenido que regresar para excavar más; sus gigantes garras de acero raspando el fondo del mar.

Al otro lado del agua, en el continente, está el desierto pero aún imponente edificio que fue sede del Miami Herald. Una estructura medio demolida que está posada en el borde de la Bahía Biscayne, a la impresionante altura de un metro y medio sobre el nivel del mar.

En 2011 el grupo empresarial malayo Genting Group, la empresa matriz de Resorts World Casinos, expresó su intención de construir un nuevo casino en el terreno, aunque sigue siendo ilegal operar casinos en el estado de Florida. Para aumentar la controversia corría el rumor de que el acceso al casino sería únicamente por barco o helicóptero, lo que algunos se tomaron como la confirmación de que la construcción de Gentling serviría únicamente como un lugar de entretenimiento para los ricos.

Los debates sobre el tamaño del proyecto frenaron la construcción y, al parecer, el sueño de convencer a los responsables públicos de cambiar las leyes de juego. Se planea que la propiedad se convierta en un monstruo comercial y residencial para diversos usos.

Por ahora solo es una estructura enorme, cuyo lado sur parece una pesadilla post apocalíptica derramando sus intestinos de cemento hacia la bahía.

Un poco al sur del antiguo edificio del Herald hay una pequeña corriente de agua de 300 metros de largo y 91 de ancho, es la entrada de botes FEC. Separa el Estadio American Airlines, casa de los Miami Heat, del Museum Park, un espacio verde y atractivo recién abierto en donde se encuentra el nuevo Pérez Art Museum de Miami.

La entrada FEC tiene una rica historia, ya que fue parte del puerto de Miami original, construido por Henry Flager en 1897 y usado hasta que el muelle fue reubicado a mediados de los sesenta. Ahora principalmente está formado por basura y escombros que llegan desde Government Cut.

En muchos aspectos, es el equivalente en Miami del East River de Manhattan. También es el lugar en el que, en mayo, David Beckham anunció su intención de construir un nuevo estadio de futbol; una muestra con 25.000 asientos de la creciente popularidad del futbol en los Estados Unidos.

Por sugerencia del alcalde de Miami Calos Giménez, los patrocinadores de Beckham planearon tapar la entrada FEC y ocuparla junto con la sección del sur del Museum Park, después de que sus planes para hacer una construcción similar en Miami Beach fueran rechazados. Los símbolos del dólar flotaban en el ambiente, comenzaron las conversaciones y el público reaccionó.

Entre los opositores estaba Colin Foord, un biólogo marino local y cofundador del proyecto científico y artístico Coral Morphologic. Queriendo conocer el problema más de cerca, un día fue a nadar a la entrada. Más específicamente, fue a hacer esnórquel, y ahí junto a un tapón de desperdicios marinos descubrió una un ecosistema rodeado de aguas residuales que había crecido junto a la barrera de rocas que la ciudad instaló en 2006. Coral Morphologic llama a estas extrañas especies "corales urbanos". Con el tiempo, mientras la entrada se convertía en el desastre que es ahora, la vida marina nativa fue obligada a adaptarse a esas condiciones de deterioro. Como señaló el Miami New Times en un artículo sobre Foord y el trabajo de Coral Morphologic, "Estudiar esos 'corales urbanos' es clave para entender los efectos que el cambio climático está teniendo y tendrá en la vida humana y animal". En otras palabras, si esos corales pueden sobrevivir ahí, pueden hacerlo en donde sea.

Después de deliberarlo, la ciudad puso fin a los sueños de Beckham de construir un estadio en la entrada FEC, y su grupo está reevaluando su inversión potencial mientras buscan una nueva ubicación. Aunque los hallazgos de Coral Morphologics no fueron lo que previno que se tapara la entrada, sus alegaciones fueron escuchadas, creció el apoyo por la conservación del coral así como de la histórica entrada de barcos, y el asunto se arrastró de las lodosas profundidades a tierra firme y seca, políticamente hablando.

Jared McKay, cofundador de Coral Morphologic, limpiando uno de las vitrinas de anémona del laboratorio.

Foord y su socio de Coral Morphologic, Jared McKay, han estudiado los "corales urbanos" de Miami desde el 2009. Fue entonces cuando Foord descubrió un extraño híbrido de coral cuerno de ciervo y cuerno de alce creciendo en el Government Cut, así como en la costa artificial de Fisher Island. Esto marcó la línea de investigación del dúo, haciéndolos darse cuenta de que si estos corales podían crecer dentro de los límites de la ciudad de Miami, en estructuras hechas por el hombre, y con terribles condiciones de vida, podrían ser la clave para salvar corales en otros lugares, en una amplia variedad de hábitats.

Parte de lo que hace único el trabajo de este grupo es que su investigación submarina es una pequeña parte de la ecuación. En su laboratorio, ubicado en el vecindario de Overtown, bandejas y bandejas de corales brillantes fosforescentes, anémonas marinas, zoanthidea, peces y crustáceos pelean por la atención de las lámparas de calor que cuelgan sobre ellas. En Coral Morphologic, los corales y las criaturas relacionadas a estos son hibridados, categorizados, cultivados, documentados y finalmente vendidos a acuarios privados de todo el mundo. Desde que comenzaron su andadura en 2007, los científicos han descubierto e identificado cuatro nuevas especies de zoanthidea —parientes pequeños y floridos con forma de vaina que son particularmente vistosos cuando está bajo luces de colores. La zoanthidea Miami Vice, con su gama de deslumbrantes colores (siendo la original una combinación de rosa y azul) es la marca distintiva de Coral Morphologic

No contentos con ser los autonombrados administradores del desconocido ecosistema subacuático de Miami y convertir sus ambiciosas expectativas en un negocio exitoso, han desarrollado su trabajo en un foro artístico que abarca las disciplinas de fotografía, realización audiovisual, escultura e instalaciones. Los animales que naturalmente ya son bastante flipantes, son fotografiados y grabados individualmente desde muy cerca y bajo luz azul actínica (similar a la luz negra). Ver a esos elegantes corales interactuar con su entorno es tan hipnotizante en las enormes paredes blancas de una galería como en la pantalla de un portátil del estudiante más molón del campus.

Los vídeos van a cámara rápida para adecuarse al tiempo de atención de la era de internet y después McKay compone una canción para cada vídeo que incluye ruido del laboratorio así como los sonidos que emiten los corales. Recientemente fueron publicados en línea los primeros vídeos de corales de Foord y Mckay. Partes de estos fueron proyectados en el Miami’s Borscht Film Festival y proyectados a gran escala en las fachadas de algunos edificios durante el Art Basel; sus fotos, videos y esculturas han sido exhibidas en varias galerías. El dúo también ha colaborado con el artista Bhaki Baxter, cubriendo cabinas telefónicas del puerto de Miami con fotos de su zoanthidea, e incluso apareció en Americans for the Arts Public Art Network Year in Review de 2014.

El trabajo de Coral Morphologic no es simplemente hacer retratos de sus especímenes de laboratorio. Foord y McKay lo ven como una forma de propagar la mitología del coral, dando a conocer su relación simbiótica con Miami y la importancia de la existencia de estos como un fin. También, el proceso de cultivar estos corales, y sus vidas en el laboratorio, son partes de su arte.

"Muchas de las ideas sobre cómo cultivar los corales y la manera en que los graban, todo eso son decisiones que ellos toman", dijo Lucas Leyva, un colaborador de Coral Morphologic. "Son seleccionados y presentados de cierta manera. Hay algo muy intenso en que tu arte sea un ser vivo que clonaste y al cual le diste un contexto y una historia".

Foord y McKay han sido amigos desde que iban juntos a la escuela secundaria en New Hampshire. Fue una relación que continuó en el instituto, donde vivieron el punk y la cultura DIY. En palabras de Foord, pasaron la mayoría de su tiempo "echados en la cocina, comiendo patatas con salsa y hablando de la vida", formulando sus propias teorías sobre el mundo que los rodea. "Éramos amigos de los chicos populares", dice McKay, "pero no éramos los alfa de los chicos populares, así que eso nos dio una perspectiva un poco externa para analizar lo que estaba pasando, como quién se follaba a quién. Eso nos hizo plantearnos por qué la gente hace lo que hace".

Mientras se hacía mayor, Foord pasaba sus ratos libres construyendo zoológicos subacuáticos en los cuartos vacíos de la casa en la que creció con el completo apoyo de sus padres. Para cuando envió su portfolio a los consejos de admisión de la universidad, había reunido una enorme colección. "En mi último año de instituto, tenía como 1500 litros de acuario en mi cuarto", dijo. Foord se inscribió en la Universidad de Miami, donde le decepcionó encontrar, aunque ya lo esperaba, que todos sus compañeros estaban interesados en estudiar a los delfines, las tortugas y las ballenas. Como forma de vida, los corales han sido muy poco estudiados. De acuerdo con Foord, algunos de sus profesores, y otros académicos, se oponen a cultivar corales en tanques, comparándolo con estudiar ballenas en cautiverio.

"Tienes que entender que la mayoría de lo que sabemos de la biología de los corales ha sido gracias a bucear, así que es posterior a la Segunda Guerra Mundial", explica Foord cuando le pregunto por su experiencia universitaria. "No fue hasta los sesenta que la gente empezó a reconocer que los corales eran fluorescentes".

Colin Foord documentando los movimientos de los sujetos en un video de time-lapse.

Los corales tienen fluorescencia natural pero no son bioluminiscentes, así que sus colores brillantes no son vivibles en los espectros que ofrece la luz solar. Con la ayuda de luces actínicas, sin embargo, los corales brillan como el poster de luz negra más psicodélico que puedas imaginar. Las luces fluorescentes no existían hasta 1939, y las luces LED azules no estuvieron disponibles sino hasta los noventa. El porqué los corales tienen fluorescencia sigue siendo un misterio para los científicos. Foord y McKay siguen buscando información nueva cada día.

"Venir a Miami y querer estudiar corales y pensar ‘Qué lugar tan perfecto’ en cuanto a las oportunidades que tuve en mi educación formal —era impensable en esas épocas", dijo Foord. "Mientras tanto, el hobby de los acuarios funciona como su propia economía, separada del mundo académico y científico. Y lo creas o no, la mayoría de los grandes descubrimientos en equipo y tecnología y en agricultura de corales en general, salieron por prueba y error de los que lo hacen como hobby".

Como la mayoría de los científicos y los artistas, Foord y McKay son apasionados de su trabajo. Cuando les preguntamos por qué las poblaciones de coral están muriendo rápidamente en todo el mundo, en lugar de dar una respuesta rápida y fácil de digerir como "contaminación" la respuesta de Foords es complicada y tangencial. Una razón te lleva a otra y a otra. Su rigor y entusiasmo también se manifestaron por correo electrónico. Hay acusaciones y cargos contra políticos y empresarios de que están vendiendo Miami mientras su base ecológica es destruida y erosionada rápidamente más allá de un punto sin retorno. En nuestra correspondencia, suelo encontrar largos y enérgicos correos que detallan minuciosamente la importancia de lo que él y McKay estaban haciendo y contra quienes estaban. Una gran parte de su discurso se refiere a los dragados y específicamente a un dragado que va a ocurrir pronto.

Mientras la ciudad comenzaba a ejecutar sus planes para volver a dragar el Government Cut, para que pudieran pasar los enormes buques procedentes del canal de Panamá, Foord y McKay peleaban por salvar y reubicar la enorme cantidad de corales que han crecido en las paredes marinas formadas antes del dragado. El cuerpo de ingenieros del ejército estadounidense, que están haciendo el dragado, planeaban quitar todos los corales de más de diez centímetros de largo, lo que habría dejado miles de corales pequeños que Foord y McKay consideran de gran importancia, tanto para la acuicultura, como para estudiar la desconocida naturaleza de sus características de adaptación.

Los corales están legalmente protegidos y arrancarlos en las aguas de Florida y del Caribe requiere un largo proceso de permisos. Pero para dragar, sin embargo, el cuerpo de ingenieros consideraron que los especímenes que están el Government Cut son "corales sin importancia", dando a Coral Morphologic y a los investigadores de la Universidad de Miami la oportunidad de salvar tantos como sea posible en un pequeño periodo de tiempo.

Finalmente, Foord y McKay recibieron noticias de que la ciudad le permitiría a Coral Morohologic trasplantar los corales rescatados de la excavación en un arrecife artificial a un kilómetro y medio del Government Cut. Y mientras la ciudad, el estado y las autoridades federales parecían apoyar sus esfuerzos, a la hora de los permisos el gobierno les quitó la esperanza —les iba a costar más tiempo del que tenían los corales para ser salvados.

Los buceos de rescate estaban planeados para empezar en enero de 2014 y Foord y McKay dejaron todo de lado para preparar esa exigente tarea. Después no pasó nada, así que esperaron. Y esperaron. A inicios de mayo les dijeron que los permisos iban a ser entregados por fin y que tenían hasta el 15 de julio para completar el rescate, más del tiempo necesario para trabajar. Cuando les dieron los permisos, el 24 de mayo, les dijeron que solo tenían hasta el seis de junio para salvar lo que pudieran.

Contra reloj, en mareas peligrosas y con barcos pasando todo el tiempo, Foord y su asistente fueron capaces de salvar enormes cantidades de coral. "Esa fue la ayuda que nos dieron", dijo Foord. "Y creo que hicimos un trabajo increíble, dadas las circunstancias. Estoy orgulloso de nuestro trabajo". Ahora se centran en trasplantar el arrecife. Habiendo limpiado los corales para trasplantarlos, su preocupación principal es protegerlos de los sedimentos de la excavación que pueden dañar a los corales. Es un trabajo que se hace más y más difícil. A fines de julio, Coral Morphologic, junto con Biscayne Bay Waterkeeper, hicieron una denuncia contra el cuerpo de ingenieros por no gestionar de forma responsable los sedimentos de la excavación. El caso está en proceso.

Dos especímenes encontrados en el laboratorio de Coral Morphologic, Zoanthus y Montastraea, generan ganancias, oportunidades de investigación y horas de entretenimiento.

El Weird Miami Tour, hecho por Naomi Fisher y Jim Drain, es un tour dominical que visita los lugares no tradicionales de Miami, algo así como las ubicaciones más esotéricas. Fue en uno de esos tours que Coral Morphologic conoció a Alberto Ibargüen, el presidente de la Fundación John S. and James L. Knight, uno de los legados de arte más importantes del país. En ese momento, Foord y McKay estaban en proceso de construir el laboratorio en el que ahora están y trabajaban desde sus casas.

"El vestíbulo, el comedor, la sala, la terraza y todo estaba lleno de coral, bajo el agua y con luces especiales", recordaba Ibargüen hablando de las instalaciones del dúo. "Pensé, bien, esto es digno de Weird Miami.Y todo era muy hermoso. Después caminamos cuatro manzanas a lo que sería su nuevo laboratorio y me mostraron un vídeo que ver todo muy claro".

Ibargüen propuso que Coral Morphologic proyectara sus videos en edificios durante el Art Basel, la versión tropical de invierno de una serie de exhibiciones artísticas que también se realizan anualmente en Suiza y Hong Kong. Foord y McKay quedaron encantados ante las posibilidades.

"Desde muy pronto, la idea de proyectar los corales en piedra caliza fue una parte importante de nuestra práctica artística", dijo Foord. "Eso sale de la idea de que la piedra caliza y el cemento que componen los edificios de Miami son en realidad fósiles de corales de hace millones de años, cuando Miami estaba bajo el agua. Para proyectar los corales en esos edificios, hace referencia al pasado geológico, el presente tecnológico en el que estamos y un futuro potencial. Si los niveles del mar continúan aumentando, los corales no tendrán ningún problema en  regresar y establecerse en el cemento, en ellos mismos".

Ibargüen era el editor del Miami Herald. Se retiró del periodismo en 2005 para tomar las riendas de la Fundación Knight, una fundación privada formada por la familia Knight, de la compañía de medios impresos Knight Ridder. La fundación comenzó como un medio para fomentar el periodismo y las artes en las comunidades en las que tenían sede los periódicos de los Knight, está en ocho ciudades, incluyendo Miami, Detroit y Akron, Ohio, mientras planean llegar a otras 26. La misión de la Fundación Knight, y la de Ibargüen y del vicepresidente, Dennis Scoll, es hacer el arte accesible a la gente y en los lugares en los que no se encontraría normalmente. "El arte en general", aclaró Ibargüen. Desde educación a festivales de poesía, la idea es unir a las comunidades a través del arte.

"No puedo imaginar un momento en el que el arte no haya tenido relevancia en el desarrollo de una comunidad", me dijo. "El arte nos explica quienes somos, el arte nos inspira a ser mejores, el arte muestra otras formas de pensamiento, el arte impacta, el arte te hace humano. Estos no son sentimientos teóricos. No creo ser apasionado o sentimental al respecto. Lo he visto”.

"El 75 por ciento de la gente que vive aquí nació en otro lado. Cincuenta por ciento nacieron en otro país. Necesitamos conectores; necesitamos encontrar un denominador común que nos ayude a establecer vínculos y unirnos al lugar; necesitamos desarrollar raíces, porque es una comunidad muy joven. No me importa si es Gloria Estefan o Beethoven;  no me importa si miramos una pintura maestra o algo que alguien hizo en la calle. Creo que ese es el inicio de la conversación, y comienza a crear un sentido de comunidad y a crear las clases de grupos que determinarán el futuro de Miami".

Una mañana antes de uno de sus inmersiones, estaba en la cocina del laboratorio mientras Foord se reía con sus dos asistentes, Allan Cox y Max Ivers, que habían llegado de fuera recientemente para gestionar la parte de la zoanthidea. Cox también es el compañero de buceo de Foord, una relación importante que requiere de mucha confianza. Foord estaba mezclando una porción de coral seco con zumo de naranja, a la vez un suplemento de calcio y una broma sobre que Foord se está intentando fusionar con el coral.

La tarde antes de mi partida, el grupo sugirió que experimentara el laboratorio en todo su esplendor. En completa oscuridad, colocamos luces azules en cada uno de los tanques, pasando lentamente de coral a coral. La calma y el silencio que llenaron el cuarto, la veneración de todos hacia los corales, la belleza que emanaban sus colores fluorescentes se combinaron para hacer un sentimiento sublime, como el sentimiento que algunos explican sentir al ver un Rothko y otros frente a la aurora boreal. Una poderosa sensación de belleza y adoración me inundó. Y para dar todavía más mística al laboratorio de Coral Morphologic está el hecho de que solía ser una pequeña iglesia pentecostal. El tanque burbujeante lleno con su colección de zoanthidea está sobre lo que alguna vez fue el púlpito. Un sentimiento de espiritualidad permeaba en el lugar.

En mi último día en Miami, dejé el laboratorio para encontrarme con Harold Wanless, profesor y jefe del Departamento de Ciencias Geológicas de la Universidad de Miami, donde ha trabajado durante 43 años. Hablamos en un banco en el parque South Pointe, situado en la punta sur de South Beach y también caminamos al Whole Foods más bajo y más inundable del mundo. Miró a las motos de agua que pasaban y a los corredores sin camiseta y se puso trise. "No nos hemos dado cuenta de la realidad y no sé si algún día lo haremos", dijo. Parte de su investigación académica se enfoca en los hábitats modernos, específicamente en los que se encuentran en el sur de Florida y en las Bahamas, en el aumento de los niveles del mar y especialmente en cómo responden los arrecifes, los litorales y los pantanos para adaptarse a la excavación. Ha pasado sus últimos veranos en Groenlandia, estudiando cómo se derriten las capas de hielo.

"En 2007, hicimos una estimación para el condado de Miami-Dade de que probablemente el nivel del mar se eleve entre un metro y un metro y medio este siglo, lo que pondría a Miami en una situación muy seria", dijo. "Pero con la información que salió este año sobre la creciente velocidad con la que se derrite el hielo en la Antártida, la falta de topografía para detener el hielo y con lo mismo pasando en Groenlandia, probablemente aumente entre dos y tres metros para el final de este siglo, y eso es impactante. Estamos sobre una piedra caliza muy porosa. Puedes construir todos los diques que quieras, y puedes detener una tormenta, pero no vas a evitar que el agua llegue de abajo e inunde la tierra. Se acabó, así de simple".

Foord comparte el punto de vista de Wanless sobre el futuro, pero cuando se trata de los corales pegados a los edificios de Miami, es más optimista: "Miami solía ser un arrecife de coral. El punto más alto de Miami es Cutler Ridge, que era un arrecife de coral fosilizado, así que todo Miami estuvo alguna vez bajo el agua. Miami Beach solo era un litoral con manglares. Fue un experimento de algunos ricos vender un sueño vacacional e hicieron un muy buen trabajo. La gente ha hecho miles de millones de dólares. En el futuro, va a haber un momento en el que esa burbuja de bienes inmuebles estalle en Miami, cuando la gente comience a repensar si es sostenible tener una casa durante más de cinco años o diez antes de que haya un gran huracán. Estamos rodeados de agua. Eso es lo que hace tan relevante a Miami Beach, porque es, para usar la jerga de nuestro tiempo, un lugar YOLO. Hoy está aquí, y mañana ya no".