Cultura

Analizamos los oscuros mensajes que esconde el nuevo anuncio de la Lotería

Un viejo trastornado que pierde el tiempo toqueteando pertenencias ajenas en su horario laboral. Limpiadoras que sufren acoso. El trabajador negro condenado al peor puesto de la empresa. Feliz Navidad.

por Iago Fernández
17 Noviembre 2015, 12:00pm

Captura de pantalla del anuncio.

En la película Maniac, Elijah Wood interpreta a un asesino en serie cuyo método consiste en arrancar el cuero cabelludo a sus víctimas para ponérselo a sus maniquíes. Duerme con ellos, mientras planea apuñalamientos y mutilaciones varias, y los utiliza para conversar con su madre muerta, una prostituta que lo maltrató durante años. Si te parece un argumento enfermo, es que no has visto el nuevo anuncio de la Lotería, con un viejo igual de trastornado que usa los muñecos de plástico para hacerse selfies con ellos y crear decoraciones navideñas macabras. Nosotros sí lo hemos visto y estas son nuestras conclusiones.

ES EL MISMO DEL AÑO PASADO

Los guionistas lo han visto claro. Y los espectadores también. Todo el mundo se ha dado cuenta de que han colado el mismo anuncio del año pasado, pero sin voz en off y con personajes de animación. Preferiríamos que repitiesen el de Montserrat Caballé con muecas raras, la verdad, pero tampoco nos pondremos quisquillosos. Lo que sí nos da pena es que repitan ese mensaje engañoso de que "el mayor premio es compartirlo". No hay nada más egoísta que la Lotería. La gente compra décimos en la pollería, en el colegio de sus hijos y en la oficina solo por no tener que cagarse en la puta si después toca y son los únicos desgraciados que no se llevan su parte. Hablemos de eso.

ESPAÑA SIGUE APESTANDO MUCHO

Minipisos abuhardillados, horarios laborales inhumanos, autobuses nocturnos con pasajeros borrachos rumbo al extrarradio, polígonos industriales cochambrosos, fichar en el trabajo como un maldito autómata vigilado por cámaras, penumbra total, negocios prehistóricos sin innovación ni creatividad, oficinas desprovistas de luz y tan frías que hay que dejarse la bufanda puesta, comida de tupper con aspecto de caca de oveja, bromitas rancias de mesa a mesa, operarios de producción en cadena, un corcho con mensajitos... ¿Qué escenario es este? ¿Quién ha diseñado este decorado deprimente? Acabaríamos antes reproduciendo el Sarajevo de finales de los noventa.

Justino desea la muerte de los compañeros de trabajo a los que les ha tocado el Gordo. Pero no una de esas muertes de escape de gas butano que te adormece poco a poco. Una muerte violenta.

JUSTINO ES EL VIEJO DE 'UP'

¿Quién mejor para enternecer a los potenciales ludópatas navideños que el viejo de UP? Ese gruñón anacrónico que sólo en los primeros seis minutos de peli de Pixar consiguió hacer llorar a más gente que la posibilidad de que Albert Rivera sea presidente de España. Lo han calcado con papel cebolla y después le han puesto el bigote de Super Mario Bros, el gorro de Jacques Cousteau y música de telefilme. Han dibujado a un ser cabizbajo, soltero (¿viudo?), triste. Tan agotado de vivir que se entrega a su jornada laboral con suspiros y resignación. Contando los días para jubilarse, sentirse aún más inútil y encima no tener ni la compañía de los maniquíes con los que -nos atrevemos a decir- solo le falta acostarse con ellos.

JUSTINO ES UN HIJO DE PUTA

Su reacción cuando descubre que a los compañeros de la fábrica les ha tocado el Gordo no deja lugar a dudas. En vez de alegrarse por ellos y compartir su felicidad, se enfurruña como un imbécil sin sentimientos. En ese gesto torcido vemos cómo reza para que acaben arruinados y enfrentados con toda su familia y amigos. Quiere que sean abandonados por sus mujeres y maridos, condenados a morir solos bajo un puente y gastándose en vino barato lo poco que les den por subir y bajar pieles en los baños de la estación de autobuses. Desea su muerte, pero no una de esas de escape de gas butano que te adormece poco a poco. Una muerte violenta.

El jefe es un señor. La limpiadora es una señora. En medio de la celebración, el jefe aprovecha para toquetear sospechosamente a la limpiadora.

ESCAQUEO EN EL TRABAJO

Marca España es una sociedad que construye su economía sobre trabajos basura, contratos temporales y salarios por debajo del umbral de la pobreza. Marca España son también los empleados que combaten esa situación con picaresca cutre, robando paquetes de folios y bolígrafos o haciendo llamadas desde el teléfono de la empresa. Engañándose a sí mismos y demostrando que son improductivos y prescindibles. Es obsceno que te paguen por estar sentado durante horas sin hacer nada, en un país con cinco millones de parados y, en lugar de agradecerlo y desempeñar tus funciones, te dediques a toquetear las pertenencias ajenas, desordenar todo y juguetear como un crío travieso.

¿Habéis visto que hay un solo negro? ¿Habéis visto que le ha tocado el peor puesto de la empresa? ¿Habéis visto que han decidido ponerle de nombre "Florín" para humillarle? ¿Habéis visto que es justamente él quien tropieza torpemente con un maniquí?

LOS MANIQUÍES SOMOS NOSOTROS

Muñecos de plástico. Muertos vivientes. Seres uniformes sin voluntad que puedes modelar a tu antojo. Los maniquíes de Justino (él cree que le pertenecen) somos nosotros. Loterías y Apuestas del Estado nos regala por fin un poco de honestidad. Nos envía el siguiente mensaje: "No has conseguido ninguno de los pocos objetivos que te has marcado y ni siquiera puedes culpar a los demás como acostumbras. No estás en medio de una guerra civil caníbal en una aldea africana. Estás en Madrid y tú eres el único responsable de tu propia derrota pero, ey, tenemos algo para ti. Un papel lleno de sueños. El equivalente a las pócimas mágicas que vendían los charlatanes. Por un momento alimentará tu ilusión pero el día del sorteo la bajona será más dura. Un saludo".

UN POQUITO DE MACHISMO (Y RACISMO)

¿Habéis visto que el jefe es un señor? ¿Habéis visto que la limpiadora es una señora (arquetipo de la Juani de Médico de familia)? ¿Habéis visto que en medio de la celebración emotiva el jefe aprovecha para toquetear sospechosamente a la limpiadora? ¿Habéis visto que mientras las mujeres aparecen siempre en segundo plano, los hombres chupan bien de cámara, siempre con sonrisa socarrona? ¿Habéis visto que hay un solo negro? ¿Habéis visto que le ha tocado el peor puesto de la empresa? ¿Habéis visto que han decidido ponerle de nombre "Florín" para humillarle? ¿Habéis visto que es justamente él quien tropieza torpemente con un maniquí? Pues eso.