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Sugar Weasel: Nací en Michigan y vengo de una larga tradición familiar de artistas y de gente del circo. Mi abuelo huyó de casa cuando tenía 14 años y se unió a un circo. Desde niño llevo haciendo una actuación de ventriloquía muy chunga; mi muñeco se llama Harold Mancock III y le hago decir todo tipo de vulgaridades, maldecir con palabras inventadas, y luego me justifico diciendo que tengo el síndrome de Tourette o alguna otra enfermedad mental.¿Cómo empezaste a trabajar como acompañante? ¿Hubo algún momento crítico en tu vida en el que dijiste: "¡Lo tengo, voy a ser un payaso acompañante!"? ¿O fue algo progresivo?
He trabajado de payaso durante más de 20 años. Al principio, fingía tener ataques al corazón o suicidarme, por lo general a expensas de personas inocentes que creían haber contratado a un payaso cristiano. Lo de ser acompañante vino después, cuando estaba trabajando en un club para hombres y las strippers me tiraban la caña.
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¿Además de por tener una polla enorme? De hecho, creo que eso es todo. Tengo una clientela muy diversa: recién divorciadas, novias, punkarras y mujeres casadas con ganas de follar con un tío maquillado que actúa como un retrasado mental.

¿De todo Estados Unidos? Ese es un campo demográfico muy amplio para hacer semejante generalización. Si tuviera que definirlos, diría que son personas muy reservadas en público, pero unos putos freaks a puerta cerrada.¿Varían las peticiones según la región? ¿Las chicas del sur te piden que seas un poni o las neoyorquinas quieren que les sirvas cafés con leche?
A las de Chicago les gusta que me ponga pepinillos y cebollas en el pito, pero eso es lo único.

Voy a garitos e inauguraciones de bares gais, pero no tengo clientes hombres. No soy homófobo, pero mi herramienta no funciona así. Supongo que lo mío son las chicas.¿Qué odias que hagan los clientes?
Quejarse del precio. Que contraten a otro payaso si nos les gustan mis precios. Ah, me olvidaba de que soy el único que existe.¿Qué es lo más raro que te han pedido?
Participar en un ménage à trois en la serie Gigolos, de Showtime, por 500 dólares. "Ni de coña", les respondí, porque mi abuela ve softporn.¿Te han arrestado?
Muchas veces. La última vez fue por conducir borracho. El problema fue que llevaba a otros 27 payasos conmigo en un Fiat, y 14 tuvimos que pasar la noche en prisión.
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Los tapones anales. No quiero nada más grande que una zanahoria pequeña cerca de mi ano.¿Qué consejo le darías a alguien que quiere iniciarse en la dominación?
Que siempre tengan una palabra o frase de "seguridad". La mía es, "Sácame el dedo del ano".Me voy a casar el año que viene, ¿si te contrato para mi fiesta de despedida qué es lo que puedo esperar?
Definitivamente me bebería todo el alcohol, quizá le gaste una broma al novio y finja ser su amante gay de la universidad, y estoy muy seguro de que me acostaría con tu hermana. Espera… ¿te refieres a mi espectáculo? Siempre cambia, pero ten por seguro que será algo de terror.¡Estás contratado!Sigue a Maude en Twitter en @MaudeChild