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Cultura

Rasureitor, el cabello como canvas

Mientras para la mayoría de los mortales el cabello es una extensión del estilo personal, para Milena Gabanzo, mejor conocida como 'Rasureitor', representa el lienzo perfecto para crear arte.
28.7.14

Mientras que para la mayoría de los mortales el cabello es una extensión de estilo personal —además de una efectiva terapia post-truene—, para personas como Milena Gabanzo, mejor conocida como Rasureitor, representa el lienzo perfecto para crear arte. Lo único que necesita es una cabeza aventurera y una conexión para su máquina de rasurar. Con eso, Rasureitor crea mundos capilares en donde las mandalas se fusionan con escamas y los pájaros migran de la nuca a la cien.

Conocí a esta rebelde de la peluquería gracias a una casualidad del internet y de inmediato supe que tenía que saber más sobre su trabajo, el cual involucra Noches de Corteles (entiéndase un corte más un cóctel), performance con malabaristas de circo y proyecciones de cine con servicio de rasurado incluido, todo llevado a  cabo desde su estudio en Bogotá llamado Mi Vello Público.

VICE: ¿Cómo empezaste con todo este tema de cortar el pelo?
Rasureitor: Comencé conmigo misma y después con mis amigos. Íbamos a fiestas y ahí les cortaba el cabello, hasta que poco a poco me fueron llamando. Todo mi aprendizaje fue empírico. Después trabajé un tiempo en un lugar de la Candelaria, en Bogotá, en donde nos dejaban experimentar y ahí comencé a jugar y hacer mis propias creaciones, que fue lo que me enamoró. Ahora ya llevo dos años trabajando por mi cuenta.

¿Cómo es el proceso? ¿Llega la persona y te pide algo específico o tú eres quien lo propone?
Existen muchos métodos. Lo primero es que la persona se siente y entre los dos comenzamos a hablar e intercambiar ideas para hacer algo en conjunto. Tengo también clientes que se sientan y me dejan hacer lo que yo quiera. Pero al final creo que se trata de una comunicación muy intima para descubrir qué es lo que puedo ofrecerle a las personas.

¿Primero haces un boceto en papel o vas directo a la cabeza?
Directo a la cabeza, pocas veces tengo referencias porque todo es en el momento, en el ritual, y dependiendo de lo que la persona me transmite.

Esto se plasma en la materia física que es el cabello, pero se trata de encontrar el lado interno de la persona para poderla representar por medio de un corte.

Pero no sólo es un corte, también haces una especie de performance, ¿cierto?
Sí, cuando hago presentaciones intento que sea algo que involucre no sólo el cabello, sino el cuerpo. Así que invito a personas para que me ayuden a hacer cosas diferentes.

Hay una foto de un performance en el que sale un chico con una bola de cristal, ¿qué pasó ahí?
Me gusta que los cortes involucren cierto grado de dificultad, y ese día estábamos practicando con un chico que hace circo y queríamos intentar un ejercicio de equilibrio.  Él siempre mantenía la bola sobre su cabeza, entonces cuando yo tenía que cortar en una zona específica él se movía para que la bola pasara a otro lugar. Fue casi una hora en la que él mantuvo la esfera de cristal sobre su cabeza sin tocarla mientras yo trataba de cortar a los lados.

Cuéntanos sobre tu estudio, Mi Vello Público.
Mi Vello Público lleva un año. Es un lugar creado gracias a mucha gente y a sus donaciones. Cuando empecé no tenía nada, pero las personas que creyeron en mi trabajo comenzaron a llevar sillas, mesas y ahora el lugar es una plataforma para el arte. El espacio tiene varios niveles. En el primer piso está la peluquería, en el segundo hay un café con barra de licores, el tercero es el taller de una pintora que se llama Manuela Illera y en el último tenemos una terraza que abrimos para los eventos.

¿Qué tipo de eventos?
Abrimos convocatorias y la gente llega con todo tipo de proyectos como fiestas de tatuajes y salsa, noches de cortes y cocteles, proyecciones de cine de arte, talleres de pintura para niños, bazares de ropa usada, talleres de autocultivo orgánico de cannabis. La idea es mostrar cosas para todos.

¿Y de dónde surgió tu apodo, Rasureitor?
Rasureitor nació de la gente y de los cortes tan drásticos que hago. Los clientes comenzaron a llamarme así porque utilizo más las máquinas que las tijeras. Entonces por rasuradora, rasureitor y ahora así me conoce la gente acá en Colombia.

¿Te consideras una estilista o una artista?
No me siento como una estilista, creo que no encajo en ese gremio. Me gusta el cabello natural, odio los alisados, no sigo las tendencias y nunca hago un cepillado en mi vida. Mi trabajo está más enfocado a la creación y transmisión de emociones. No repito cortes, cada uno es una pieza única.

¿Por qué elegir el cabello como materia prima?
Porque es un reflejo del interior. Cuando estás triste o angustiado, el cabello lo refleja. El pelo carga con energías y carga con recuerdos, el pelo tiene memoria, así que hay que limpiar eso para poder sentirse libre y evolucionar. Cuando uno se hace un corte se renueva.

Podríamos decir que es un arte efímero.
Sí, me tardo unos 40 minutos por corte y cada diseño dura tan sólo entre una semana y semana y media. Me gustaría que durará más, pero también está chévere poder intentar cosas nuevas constantemente.

¿Lo que haces es parte de algún movimiento o conoces a alguien más que haga lo mismo?
Últimamente, en la odisea de promover mi trabajo, me he dado cuenta de que es algo que se está popularizando. Tiene un nombre, creo que se llama hair tattoo, y ya hay personas haciendo cosas en el medio, pero creo que cuando uno encuentra un diseño propio eso marca la diferencia.

Lo que he visto de otra gente está más relacionado con los cortes de cabello de la cultura afroamericana, con un estilo más tribal. Yo utilizo muchos mándalas, figuras geométricas y además involucro el performance.

¿Qué es lo más chido de tu trabajo?
Llevar el corte de pelo a cualquier situación y circunstancia. Me encanta salir a cortar el pelo a la calle, lo único que necesito es una silla y una conexión eléctrica.

¿Cuál ha sido el lugar más extraño en el que has peluqueado a alguien?
He cortado el pelo en lugares que no te imaginas, ríos, cárceles, festivales, parques y hasta en un cementerio. Cada lugar tiene una energía diferente.

¿Qué podemos esperar de Rasureitor en el futuro cercano?
Tengo un nuevo proyecto que es cortar cabello y hacer música experimental al mismo tiempo. Es algo que ya estoy realizando. Mis instrumentos de peluquería tienen unos micrófonos muy pequeños conectados a un mixer, y ese mixer lo tiene la persona que se está peluqueando. Entonces, yo hago mis sonidos con máquinas y tijeras y esa persona puede manipularlos de acuerdo a las sensaciones que yo le brindo. Ya lo hice una vez y es una nota, no te imaginas los sentidos que uno despierta haciendo eso, ¡está de putas!

Suena muy loco.
Nadie lo ha hecho en el mundo. En realidad el proyecto es mucho más complejo, porque la idea es que al final sea un performance multi-sensorial, pero para eso se necesita mucho dinero.

Más información de Milena:

Facebook.com/mivellopublico