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Cultură

Hablamos con el defensor de leones que está peleando contra la caza recreativa en Sudáfrica

Blood Lions, documental protagonizado por Ian Michler, será proyectada en exclusiva la muestra de cine ambiental de PlanetOn en la Universidad de los Andes que tendrá lugar del 11 al 13 de noviembre.
30.10.15

Existe en Sudáfrica una cosa llamada leones de granja (farm lions): se trata de felinos que están en cautiverio con el único propósito de ser cazados de manera controlada. Viven para eso. Viven para que otros se diviertan. Se crían para que luego los maten. Una vida de mierda, me parece. Su número ha aumentado en un 250% en los últimos seis años. Pongámoslo más claro: los 7.000 leones enjaulados en Sudáfrica, que representan un cuarto del total de leones en toda África, sirven para estos fines, según una organización internacional que lucha por los derechos de los animales llamada Four Paws.

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Tras este crecimiento, se encuentran los intereses de los propietarios de estas granjas, dedicadas a organizar safaris en los que los turistas llegan a pagar hasta 9.990 euros por el privilegio de matar un león. Sin embargo, tras la muerte de Cecil, el león más querido y famoso de Zimbawe, quien fue asesinado de manera irregular por un dentista cazador estadounidense en julio de este año, la industria de la caza de animales salvajes ha quedado en el foco de la opinión publica.

Este país, al ser un lugar donde la caza es permitida (únicamente si es controlada por granjas de reproducción de leones), se ha convertido prácticamente en el ring de combate de muchos, que piensan que no debemos sobrepasar el límite del maltrato animal. Según Four Paws, en estos lugares las condiciones de cautiverio de los animales no es la ideal: muchos de los leones son separados de sus madres solo días después de nacer para entrar a un espacio donde probablemente no haya agua, comida o un techo para cubrirlos del sol. Además de esto, muchas de las crías de leones hembras son asesinadas poco después de que nacen, porque la demanda de su caza no es muy alta.

Esto, por supuesto, se ha denunciado: Ian Michler, por ejemplo, que es fundador de una empresa de safaris africanos llamada Invent Africa, y periodista ambiental de la revista virtual Africa Geographic, se ha propuesto denunciar el maltrato de los leones que hacen parte de las granjas africanas para la caza.

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Michler nació en Ciudad del Cabo, donde descubrió su amor por los animales y su necesidad de rodear su vida con ellos. Aunque estudió finanzas originalmente en la Universidad de Ciudad del Cabo, en 1989 se mudó a Botswana para convertirse en un guía de la naturaleza y en un fotógrafo de una revista africana ambientalista. Ahí es donde denuncia.

La cacería recreativa fue una de las razones por las cuales Michler descubrió su verdadera pasión: no quedarse callado ante este fenómeno. Empezó a investigar acerca de esta práctica y descubrió que en Sudáfrica hay por lo menos 160 granjas destinadas a la caza de diferentes especies de animales salvajes. En un artículo publicado por National Geographic este año se estima que el número de granjas es el mismo, con más de seis mil leones en cautiverio, de los cuales mil se cazan al año.

Cortesía de PlanetOn, foto por Pippa Hankinson.

Actualmente, con la iniciativa de Pippa Hankinson, productora cinematográfica, quien visitó una granja de leones años antes, se creó un documental que evidencia y denuncia la situación de los leones en cautiverio destinados para la caza recreativa. La película, llamada Blood Lions, muestra a Ian exponiendo de manera encubierta las jaulas de los leones, sus instalaciones y actividades que se hacen con ellos. La película, que le trajo amenazas de los actores de la caza recreativa en Sudáfrica (porque antes ya había tenido problemas por sus denuncias periodísticas y de video), se enfocará en exponer las condiciones de estos espacios de manera internacional.

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Lo llamamos a Sudáfrica para que nos contara un poco acerca de su documental y de lo que le tocó vivir para protagonizarlo.

VICE: ¿Desde cuándo empezaste a preocuparte por los animales?

Ian Michler: He sido amante de los animales toda mi vida. Pero desde que creé, con la ayuda de un compañero, la empresa de safaris, ese amor ha incrementado cada vez más.

¿Cuándo empezaste a ser periodista ambiental?

Diría que llevo siendo periodista desde hace 20 años. Siempre me ha gustado escribir acerca de la naturaleza y ahora puedo decir que he escrito siete libros de historia natural en África. El periodismo me ha servido de herramienta para criticar y denunciar el maltrato animal para intentar acabarlo de una vez por todas.

Háblame un poco acerca del documental Blood Lions. ¿Cómo fue el proceso de creación de esta película?

Pippa Hankinson, quien es la productora y la gestora de la iniciativa de grabar el documental, me contactó para que sirviera de guía y de contacto para poder adentrarse a esta problemática. Me dijo que yo iba a ser su protagonista, pues yo ya había hecho previamente una investigación sobre estas granjas. De hecho, muchos de los videos que salen en el documental son videos hechos por mí algún tiempo atrás.

Cortesía de PlanetOn. Foto por Ian Michler.

¿Qué implicaciones tuvo hablar de este tema en Sudáfrica?

Verás en la película que mucha gente odia las preguntas y lo que estamos tratando de criticar. Muchos de ellos nos hablan mal o nos amenazan con matarnos. En el video nos dijeron tres veces que nos iban a matar si no apagábamos la cámara.

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Como yo ya había hecho este proceso antes, ya había recibido demandas legales y amenazas físicas y verbales. Fue muy difícil.

Si se trata de un tema legal, ¿por qué los dueños de las granjas se oponen tanto a hablar del tema en cámara?

En Sudáfrica es una práctica legal, pero, ¿podríamos hablar de ética, de moral? ¿Matar leones hace alguna contribución a la sociedad? No. Esto es precisamente lo que queremos mostrar.

Además de la caza de animales salvajes, en las granjas que los mantienen en cautiverio también los matan por el contrabando. Se venden los huesos de los leones para pociones tradicionales de Asia y las pieles también sirven como ganancia. Y no es solo eso: camuflan un servicio social de personas de todo el mundo para criar a los cachorros para hacerlos pensar que están ayudando en algo.

Cortesía de PlanetOn. Foto por Pippa Hankinson.

Si hablamos del maltrato animal, ¿habría una diferencia entre las granjas de cerdos, vacas o pollos destinados a la alimentación humana y las granjas de leones destinadas a la cacería?

Ese argumento es totalmente ilógico y es usado mucho por las personas que practican la caza recreativa. Matar cerdos, pollos o vacas no significa que podamos maltratar leones y animales salvajes. No extralimitemos el maltrato también a los animales salvajes.

Si existe la cacería por fuera de las jaulas también, ¿no sería esta una alternativa "preferible" para no dañar más el medio ambiente?

No. De hecho, la cacería de animales libres no ha disminuido por la creación de granjas para una cacería controlada. Las dos prácticas continúan creciendo y seguirán así si la práctica continúa siendo legal. Es como decir que sacamos un whiskey más barato. Las personas no van a dejar el whiskey caro porque hay uno más barato: van a tomar de los dos, lo que hace que en este caso haya cada vez más cazadores.

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Cortesía de PlanetOn. Foto por Ian Michler.

¿Cuál sería la solución para este problema?

Tenemos que parar. Esta no es la forma de tratar a la especie más icónica de África. En cuanto al marco legal, estamos haciendo una campaña que trata temas legales con el gobierno y con cazadores profesionales. La idea ahora es llegar a todas partes del mundo para que las personas vean lo que realmente pasa acá y logre de alguna forma evitarlo.

***

Esta película será proyectada en la muestra de cine ambiental de PlanetOn en la Universidad de los Andes que tendrá lugar del 11 al 13 de noviembre. Blood lions será presentado en exclusiva, antes de su estreno el 2 de diciembre por Discovery Channel.

Si quieres ver el tráiler del documental, haz click aquí.