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La serie ‘3%’ de Netflix transforma una entrevista de trabajo en una pesadilla

Brasil es nuestro futuro y nuestro futuro es terrorífico.
Imagen: Netflix

Los aplicantes tienen tres minutos para hacer 9 cubos perfectos. Hay nueve de ellos en el mismo cuarto, están alrededor de una mesa circular que tiene una gran bandeja en el centro, la que está llena de bloques que deben utilizar hasta completar la tarea. Aquellos que finalicen el puzzle pasarán a la siguiente ronda de entrevistas. Aquellos que no lo logren, se irán literalmente a la calle.

Esta no es la entrevista poca ortodoxa para conseguir un trabajo en una nueva compañía tecnológica de San Francisco, es una escena de 3%, una nueva serie de ciencia ficción hecha en Brasil que parece ser bastante real. Es un mundo donde hay una extrema desigualdad de ingresos y donde los fascistas tecnológicos gobiernan con mano de hierro. Imagina a un inmortal Peter Thiel gobernando el valle de San Francisco y tendrás una idea.

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3% posee una simple y brillante premisa: en el futuro cercano el planeta se ha ido a la mierda y está dividido entre los que tienen y los que no. Cerca del tres por ciento de la población vive en una opulenta isla, un mundo maravilloso en el Océano Atlántico que es conocido como 'La costa'. El otro 97 por ciento viven en un continente devastado por la pobreza y un desastre natural que la serie no explica.

Cada año, el 97 por ciento envía a sus veinteañeros a pasar por 'El proceso', un método a través del cual las elites reponen su número de habitantes. Los jóvenes hombres y mujeres se someten a pruebas psicológicas, emocionales y físicas para ganar un espacio en 'La costa'. Sólo un 3 por ciento lo logra cada año y la competencia es despiadada.

De primeras, 3% suena como otra copia de Los juegos del hambre, una historia distópica donde los jóvenes descubren que son elegidos, por lo que se rebelan contra un sistema de control manejado por adultos y tiranos. Pero 3% no es así, es un comentario brutal sobre el aumento de la desigualdad y lo que estamos dispuestos a hacer para mejorar nuestra vida.

El famoso cinematógrafo brasileño, César Charlone, dirigió ocho de los episodios y su visión única le da a 3% un sentimiento horrible y surreal que no se han visto en otras distopías. Es la misma persona que controló la cámara en Ciudad de Dios y The Constant Gardener.

También es un increíble show hecho en Brasil, lo que es perfecto. Brasil posee una de las mayores diferencias de ingresos del planeta. São Paulo es un mega-ciudad donde los más ricos viajan en helicópteros o cruzan la ciudad en automóviles blindados. Es una ciudad donde los pobres viven en improvisadas favelas que parecen algo salido de las peores pesadillas de William Gibson Es una ciudad donde los cirujanos plásticos tienen mucho trabajo reconstruyendo orejas, porque el rapto es común y la forma más fácil de probar que tienes a alguien, es enviar su oreja.

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En 3%, 'La costa' ha utilizado 'El proceso' para controlar a la población por más de 100 años. Si te fijas en la historia del Brasil moderno, esto no está muy lejos de la realidad.

No queda claro qué es lo que 'El proceso' prueba realmente. Comienza como una entrevista de trabajo donde un grupo de personas., que son parte del tres por ciento, reciben a los nuevos reclutas y los quiebran emocionalmente para ver cómo reaccionan. Luego los nuevos reclutas comienzan complicadas pruebas cognitivas, como la de los nueve cubos.

"Cada uno crea su propio mérito", les dice Ezequiel, la persona encargada del 'Proceso', cuando los jóvenes enfilan hacia sus dormitorios. "No importa lo que pase… ustedes merecen esto", dice, implicando que sólo aquellos que merecen moverse a 'La costa' lo lograrán. Esto es meritocracia llevada al extremo.

Los perdedores que no logren llegar a 'La costa', pasarán toda su vida en la miseria. El estrés es tan alto que un confiado adolescente que no logra pasar inmediatamente, se suicida lanzándose desde un balcón.

Esto no está tan lejos de nuestro mundo, dónde la competencia para entrar a una buena escuela y tener un buen trabajo lleva a muchos a hacerse daño a ellos mismos. En 3%, así como en nuestro mundo, la sociedad mira mal a aquellos que no lo logran y hay cierto tipo de personas que creen que los perdedores merecen su lugar al fondo de la sociedad.

En 3% existe -por supuesto- una resistencia contra la costa. Ezequiel dice que este grupo opera "en el nombre de una falsa e hipócrita igualdad". La división está tan enraizada en la sociedad que nadie la cuestiona. Todo el mundo quiere conseguir lo que ellos creen que merecen.

John Steinbeck argumentó que el socialismo nunca funcionará en Estados Unidos porque los pobres se ven a si mismos como "capitalistas temporalmente avergonzados". 3% -al igual que Black Mirror- funciona porque parece extraña y distante, pero a medida que el show avanza y revela sus misterios, la audiencia se da cuenta que ya somos parte del 'Proceso'.