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Tenemos 5 años para detener la construcción de plantas de carbón y automóviles

Es simple matemática: si continuamos construyendo plantas de energía y automoviles que usen combustibles fósiles, llegará el calentamiento global.
9.9.14
Image: Creativity103/Flickr

Esta es la aterradora consecuencia de un estudio sobre las emisiones de carbón: para el 2018 no se podrán construir nuevos autos, casas, escuelas, fábricas ni plantas de energía eléctrica, nunca más y en ningún lugar del mundo, a no ser que sirvan para reemplazar las antiguas o sean neutrales en sus emisiones de carbono. Eso, o la emisión de gases invernadero elevará en 2 grados la temperatura del planeta, amenazando la supervivencia de millones.

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Cada experto climático te dirá que ya estamos en recesión respecto al carbono, que sólo un cierto numero de toneladas de carbono pueden ser inyectadas en la atmósfera antes que el clima global se sobrecaliente. Que ya hemos subido la temperatura en 0.85 grados respecto a los niveles pre-industriales y que este número aumenta cada año. Si bien nadie piensa que 2 grados es seguro, es mejor que tener números más altos y correr el riesgo que el calentamiento global se salga completamente de control.

El último reporte del panel intergubernamental de cambio climático (IPCC) del año pasado estableció por primera vez un presupuesto global de carbono. Esencialmente dice que durante el 2014 el carbono que podemos costear es alrededor de 1000 billones de toneladas de CO2. En otras palabras, nuestros autos, fábricas y plantas de energía sólo pueden emitir 1000 billones de toneladas de CO2 en la atmósfera (1000 Gt, o gigatones) si queremos tener alguna posibilidad de mantener nuestro clima bajo la advertencia de los 2 grados.

Considerando que la humanidad inyectó 36 gigatones de CO2 en la atmósfera durante el año pasado, 1000 Gt parece un gran presupuesto. Da la impresión que hasta podremos guardarnos algo.

Quizás no.

Hemos construido durante la ultima década más plantas de energía a carbón alrededor del mundo que en cualquier década anterior

Nuevos estudios muestran que no estamos prestando atención a todas las emisiones de CO2. Solo las contamos anualmente, sin tener en cuenta el hecho que construir nuevas plantas de carbón o electricidad es en realidad comprometerse a emitir CO2 durante la vida útil de estas plantas, lo que usualmente va en un rango entre 40 y 60 años. Estas emisiones futuras se llaman compromiso de carbono.

Un nuevo estudio contó los compromisos de carbono de todas las plantas de energía a carbón y gas, observando la emisión anual de CO2 y antigüedad de las fábricas. El estudio fijó la vida útil en 40 años. Una planta a carbón de 38 años de edad tendrá menos emisiones de CO2 a futuro y por lo tanto menos compromiso de carbono que una construida hoy. El Estudio "Contabilidad de compromiso de carbono en la emisión de CO2" determinó que las plantas de energía que abrieron el 2012 tienen un gran compromiso de carbono: 19 Gt de CO2.

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Construir nuevas plantas de energía trae más compromiso de carbono en nuestro presupuesto de 2 grados celsius. Si hoy se crean suficientes centrales de energía a carbón, las futuras emisiones agotarán todo el presupuesto sin dejar espacio para otras fuentes de emisión de CO2.

Mientras tanto, el ritmo con que se abren nuevas plantas de energía a carbón supera el cierre de las antiguas. Muchas plantas a carbón en Estados Unidos operan por más de 40 años. La más antigua tiene alrededor de 70.

"Hemos construido durante la ultima década más plantas de energía a carbón alrededor del mundo que en cualquier década anterior, y el cierre de plantas antiguas no está a la par con la expansión" dice el coautor del estudio, Steven Davis de la Universidad de California en Irvine.

Compromiso de carbono en una planta de combustibles fósiles: 300 Gt

En este estudio, David y el otro autor, Robert Socolow de la universidad de Princeton, calcularon que las plantas de energía existentes alcanzan un compromiso de carbono muy grande, más de 300 Gt.

Compromiso de carbono en una planta que no produce energía: 400 Gt.

Lo que sucede con el compromiso de carbono se aplica a cualquier infraestructura que utilice combustible. incluyendo oficinas y casas que se calefaccionan a través de gas, o automóviles y aviones que utilizan combustible para jets. Todos los anteriores tienen una vida operativa de muchos años durante los cuales emiten CO2 hasta que los "retiran". Estas emisiones también cuentan como compromiso de carbono. En otro estudio por aparecer, Davis calculó el compromiso de carbono de otras fuentes incluyendo transporte, industrias, sectores comerciales y residenciales. Él estima que este compromiso de carbono excede los 400 Gt hasta el año 2013.

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Junto a las plantas de energía que alcanzan 300 Gt, suman más de 700 Gt en compromiso de carbono dentro de un presupuesto total de 1000 Gt. Esto nos deja con 300 Gt para futuras plantas de poder, fabricas de acero y cemento, edificios y otros que utilizan combustibles fósiles.

Utilizando las tasas actuales utilizaremos el presupuesto restante en sólo 5 años. Así es el desglose:

Emisiones estimadas anuales durante 2014-2018: 200 Gt.

Las emisiones globales desde distintas fuentes acumulan 36 Gt en 2013. Las emisiones anuales han crecido a razón de 2 a 3 por ciento cada año. Sin grandes esfuerzos por disminuirlas, otros 200 gigantones de CO2 serán emitidos entre el 2014 y el 2018.

Nuevos compromisos de carbono estimados 2014-2018: 100 Gt.

Davis y Socolow determinaron que los compromisos de carbono de nuevas estructuras que utilizan combustibles fósiles serán en promedio 20 Gt al año, promediado 100 Gt en 5 años.

300 + 400 + 200 + 100 = 1000 Gigatones de carbono hasta el 2018.

A no ser que el las plantas de carbón y gas y otros importantes emisores de CO2 sean cerrados antes del fin de su vida útil, los 1000 Gt de carbono en el presupuesto serían gastados en algún momento del 2018. Nadie lo va a notar, porque las cosas no se verán distinto a hoy. El CO2 es similar a un veneno trans generacional muy lento. El impacto climático por gastar el prepuesto del carbono se sentirá el año 2030 y 2040, y por un largo tiempo.

Nos hemos mentido respecto a lo que sucede: un futuro basado en el carbono ha sido asegurado por el inversiones de capital

Incluso los expertos en clima no se darán cuenta de mucho, porque solamente las emisiones de CO2 han sido el foco de Naciones Unidas y algunos países para hablar del calentamiento global, dice Davis.

"Es como ir manejando por una carretera y nada mas mirar a través de una ventana" me dijo Davis.

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Los políticos, hombres de negocios, inversores, planificados, burócratas y un muchas otras pronas deberían estar mirando a través del parabrisas y prestar atención a la dura realidad de los compromisos de carbono. Si los cálculos de Davis y Socolow son correctos, significa que ninguna nueva planta de gas o carbón puede funcionar después del 2018 a no ser que se reemplacen las platas en retiro. Esto quiere decir que se pararán las flotas de automóviles y los sectores industrial y comercial, a no ser que mejoren su eficiencia energética. Y así.

El hecho que mucho de nuestra actual infraestructura utiliza compromisos de carbono es bastante obvio, pero recibe muy poca atención.

No se puede resolver un problema empeorandolo.

"Si lo construyes habrá emisiones año tras año. Esta debería ser parte fundamental en la decisión de construir más cosas" dice Davis.

Ignorar la realidad de los compromisos de carbono significa que estamos invirtiendo muy fuerte en tecnologías que empeoran el problema, dice.

"Nos hemos mentido respecto a lo que sucede: un futuro basado en el carbono ha sido asegurado por el inversiones de capital alrededor del mundo" dice el coautor Robert Socolow. Cualquier plan de cortar las emisiones de CO2 tiene que dar resolver estas inversiones. Ahora, se muestra en los datos, "estamos adoptando combustibles fósiles más que nunca" me dijo Socolow.

¿Qué podemos hacer para prepararnos frente al agotamiento del presupuesto de carbono? Primero necesitamos parar la construcción de plantas energéticas que utilicen combustibles fósiles.

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Sorpresivamente Australia es un pionero, pese a dar pie atrás en sus impuestos al carbón. Gracias a la amplia aceptación de energía solar en casas y negocios, el uso de energía eléctrica está en retirada. Por primera vez en su historia, no se necesitarán nuevas plantas de energía a carbón o gas para mantener el suministro durante los próximo 10 años, de acuerdo al Operador del mercado de energía australiano. Alemania también está adaptando rápidamente formas de energía limpia como la eólica y solar, para así evitar crear plantas nucleares o a carbón.

Lo siguiente es pensar sobre las demandas energéticas mejorando la eficiencia en vez de construir más generadoras de energía.

Beneficios de hasta un 50 por ciento en el uso eficiente de la energía son posibles en muchos sectores de varios países, dice Socolow, y esto podría reducir el número de plantas energéticas que utilizan combustibles fósiles

Estados Unidos es el rey del mal uso energético según muchas estimaciones. Esto cuesta a los norteamericanos unos $130 billones de dólares al año, según la Alianza para ahorrar energía. Pero pese al potencial en costos que tiene reducir las emisiones, los gobiernos en el mundo ponen casi todos sus esfuerzos de investigación en nuevas fuentes energéticas, como nuevas plantas en vez de ayudar al desarrollo de automóviles, edificios y electrodomésticos que sean eficientes energéticamente. En un estudio internacional del 2012 también encontraron que mejorar la eficiencia energética es es, por lejos, el mejor negocio en seguridad,calidad del aire y la reducción de impacto sociales, ambientales y la reducción en emisiones de carbono.

De todas formas la mejorar la eficiencia toma tiempo, y queda muy poco para acabar con las emisiones de CO2 y mantenernos bajo los 2 grados celsius, dice Socolow.

Si bien se rehusa a decir que es inevitable el aumento de 2 grados en la temperatura del planeta, si dice que todos los esfuerzos para reducir las emisiones deben llevarse a cabo lo antes posible. "3 grados celsius es mejor que 5, ese es el camino al que vamos dirigidos en la actualidad".