¡voy con todo!

Un tío se tira desde 7.600 metros de altura... sin paracaídas

El estadounidense Luke Aikins decidió llevar la locura al siguiente nivel: subió a un avión, saltó y se precipitó miles de metros sobre una diana ubicada a 75 metros del suelo.
1.8.16

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Sí, lo típico: estás aburriéndote como una ostra en el sofá de tu casa y terminas llegando a la conclusión de que debes darle un giro a tu vida, ponerle emoción, cambiarlo todo. De repente te iluminas: "¡Eureka! Ya sé lo que haré: ¡saltaré de un avión!", piensas.

Luego, sin embargo, te detienes: "Nah, eso ya lo ha hecho mucha gente antes. Tengo que pensar en algo nuevo, algo realmente rompedor".

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En condiciones normales, esta reflexión termina en la feliz conclusión de que no es necesario tirarse de miles de metros de altura para ser feliz; seguidamente, se alcanza un estado zen y se duerme la siesta.

El estadounidense Luke Aikins, sin embargo, no siguió el mismo razonamiento. En vez de quedarse tranquilamente en el sofá, se levantó y decidió no solo saltar de un avión, sino además hacerlo sin paracaídas. Está claro que esto no lo había hecho demasiada gente antes… al menos, no demasiada gente que después pudiera contarlo.

Aikins, de 42 años, subió a un avión que le llevó a 7 600 metros de altura y saltó al vacío sobre el Simi Valley de California, en Estados Unidos. En la caída, el bueno de Luke alcanzó hasta una velocidad de 190 km/h; para detenerse, utilizó una tela suspendida 75 metros sobre el suelo.

"¡Estoy extático! ¡Es increíble lo que acaba de suceder!", explicó Aikins a la cadena de televisión FOX, que retransmitió el salto en directo. "¡No puedo describir siquiera lo que siento!".

La compañía Red Bull, que normalmente está siempre al quite a la hora de patrocinar locuras de todo tipo, rehusó asociarse con Luke Aikins al considerar que su idea era demasiado peligrosa… así que imagínate.

Mejor intentar alcanzar la iluminación en el sofá, desde luego.