diez preguntas

Diez preguntas que siempre has querido hacer a un vendedor de kebabs

¿Les gustan tus kebabs a los turcos de Turquía? ¿Por qué las mujeres no venden kebabs? ¿De verdad hay esperma en la salsa blanca?

por Matern Boeselager
24 Abril 2017, 4:00am

" El Kiebab… un plato muy bueno y sabroso".
Helmuth Graf von Moltke, 1836

Anil Azik tiene 22 años y vende kebabs. Se come alguno que otro, también. No los vende en cualquier lado, los vende en Berlín, el lugar de nacimiento del döner alemán. Más todavía, su tienda de kebabs es Kottiwood, justo en Kottbusser Tor, el epicentro del Berlín turco que, con frecuencia, se conoce como pequeño Estambul. No se puede ser más genuino.

El döner kebab puede ser lo mejor que Berlín haya producido jamás. Mejor que el muro, mejor que el techno, mejor que esas bicis-bar que circulan por la calle conducidas por borrachos. A Angela Merkel le encantan, los diarios se deshacen en halagos en artículos sobre "el símbolo gastronómico de la capital alemana" e incluso a los nazis les encantaban, aunque fingieran que no. Los alemanes se pimplan 2,2 millones de kebabs al día, pero nadie pregunta jamás quienes son los que les ponen los pinchos. ¿Qué les motiva? ¿Les gustamos? Para descubrir esto y muchas cosas más, le hemos hecho a Anil unas cuantas preguntas…

Hombre con kebab

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VICE: ¿Por qué nunca se ve a mujeres vendiendo kebabs?
Anil: No lo sé. Quizá el propietario no confíe en que ellas sepan cortarlo adecuadamente. Cortar la carne puede ser difícil. Cocinar, preparar ensaladas, llenar el döner… eso sí pueden hacerlo las mujeres. Pero no hay mujeres que sepan cortar.

¿Cuál es el trabajo de tus sueños?
Ser el propietario de Kottiwood. Si pongo todo mi empeño, me convertiré en el jefe porque el jefe actual es mi padre. Por eso inventé el kebab con queso de chili. ¡Deberías escribir que ese sí que es un buen kebab!

¿Odias a los vegetarianos?
No los comprendo. ¿Cómo podría serlo yo teniendo esta carne tan deliciosa aquí? Aunque sí que de vez en cuando como falafel. Pero no, no consigo entenderlo.

¿Quién ganaría en una pelea entre un ninja y un vendedor de kebabs?
Fácil. El vendedor de kebabs, ¡segurísimo!

¿Qué es lo peor que te han hecho en la tienda?
Con los clientes no hay problemas. Los chicos del norte de África que siempre están por Kotti y venden hachís nos ponen de los nervios. A veces entran e intentan vender hachís aquí. Algunos también han tomado cocaína, y también la han robado. Una vez hubo una gran pelea justo en frente de la puerta en la que apuñalaron a cinco o seis chicos árabes. Fue una locura. Pero aquí tenemos a nuestros amigos. Si alguien nos toca, todos los propietarios de negocios nos reunimos y ayudamos. Los turcos somos así, nos mantenemos unidos.

¿Hay alguien a quien no le venderías kebabs?
A algunos de los norteafricanos que tienen prohibida la entrada aquí.

¿Cuántos kebabs se ha llegado a comer una sola persona del tirón?
Creo que el récord está en cuatro. Era croata, un monstruo. Se comió cuatro seguidos. Los cuatro eran megadöners, y se los comió todos igualmente. Mis respetos.

¿Has oído el rumor sobre el esperma en la salsa blanca?
Llevo oyéndolo cinco o seis años. Siempre me ha hecho gracia, aunque no me lo creo. ¿Quieres saber si hay esperma en nuestra salsa blanca? No, cien por cien no, todas nuestras salsas son caseras. Mi padre las hace personalmente. Nadie sabe la receta, ni siquiera yo.

¿Sabías que la expresión alemana "mit scharf" (literalmente, "con picante") no es correcta gramaticalmente?
Pues no. (Risas) ¿Cómo se dice, entonces?

¿Crees que a los turcos de Turquía les gustarían los kebabs alemanes?
¡El döner aquí es diez veces mejor que el turco! Los kebabs de Berlín son los mejores del mundo. Cuando te comes un kebab en Estambul, solo puedes darle algunos bocados. A los berlineses no les gustaría nada. La comida turca es genial, pero el döner no. ¡Nosotros, los berlineses, tenemos los mejores!