Los fractales son algo complejo, patrones que se autorrepiten en un sinfín. A pesar de ser algo matemático y cinetífico, tambiéns on lo suficientemente alucinantes para emocionar al psiconauta. David Foster Wallace dijo una vez que su gran novela La broma infinita fue estructurada a partir de un tipo de fractal llamado Triángulo de Sierpinski, que según él parece un “triángulo en ácido”.
Resulta también que los fractales son muy divertidos cuando se usan en el arte digital y en la realidad virtual, como muy bien demusetra el artista de vídeo y diseñador de efectos visuales Julius Horsthuis con sus “Fractal Shorts”.
Para su última serie, Our Fractal Brains, el artista crea paisajes fractales planetarios que sirven como metáfora de la complejidad infinita de nuestro cerebro. Horsthuis acompaña también su viaje fractal animado en 3D de un pequeño poema que explica el concepto del vídeo:
Cuando miramos
a nuestro mundo
buscamos
patrones
intentando encontrar el sentido
de un lugar sin sentido
La paz se encuentra
en el caos
cuando lo llenamos
de propósito
Las conexiones
crean un significado
en nuestros cerebros fractales
Como explica Horsthius en sus tutoriales, el artista crea sus vídeos fractales con el programa Mandelbulb3D, y también explica como compaginar este software con programas como Nuke, 3dsMAX y Maya.
Aquí encontrarás otros vídeos fractales de Julius Horsthuis y otros de sus trabajos.
Traducción de Rosa Gregori.
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