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arte

Nick Briz nos cuenta porqué deberíamos dejar Facebook y cómo deberíamos hacerlo

¿Dejar o no dejar Facebook? Ese es el dilema.
23.7.14

Este artículo sobre el artista Nick Briz apareció originalmente en VICE. El año pasado, The Creators Project hizo un documental con el artista de nuevos medios sobre cómo crear animaciones interactivas y generativas, y previamente habíamos escrito sobre su programa theNewAesthetic.js, un software de fácil uso para hacer composiciones de la Nueva Estética.

Nick Briz es un artista de nuevos medios, profesor y organizador de Chicago. Briz da clases en la Fundación Marwen y en el Instituto de Arte de Chicago, ha presentado su trabajo por todo el mundo y es cofundador de las conferencias GLI.TC/H. Aunque por todo esto ya debería ser sin duda digno de admiración, debo decir que supe que Briz era un genio cuando vi “Apple Computers”, una efectiva afrenta contra Apple y un manifiesto para el consumidor de nuestros tiempos. Así que cuando Briz creó “How to/Why Leave Facebook” sobre cómo salir de Facebook, supe que no debía dejarlo pasar por alto.

Yo también dejé Facebook hace poco, pero no se me pasó por la cabeza acompañarlo de una obra artística en forma de autobombo o como una forma de mandar a la mierda públicamente a la plataforma social. Hacía ya un tiempo que no disfrutaba de mi cuenta, aunque durante nueve años Facebook había formado una parte importante de mi vida. No me trago las críticas que dicen que “no es como la vida real”, o que lo acusan de ser una adicción inútil. Siendo la mayor red social del mundo, Facebook es en gran medida parte de la vida real; pero yo empecé a sentir que esa parte de mi vida no me aportaba nada.

Mi ligero descontento con Facebook acabó alcanzando un punto de ebullición a raíz de su estudio sobre el contagio emocional. El altamente controvertido estudio fue publicado recientemente, y asegura que Facebook ha estado manipulando en secreto el estado emocional de casi 700.000 de sus usuarios. Entendía que el objetivo principal de Facebook es ganar dinero mediante la publicidad a sus usuarios, pero este estudio me pareció demasiado repulsivo. Además, tal y como ya ha informado Vice News, una de las investigaciones que se llevó a cabo para completar el estudio recibió fondos de la iniciativa Minerva, que ayuda al Pentágono a estudiar y apaciguar la agitación social, lo que hizo que todo el asunto fuera todavía más repulsivo.

Pero sabía que Briz ofrecería su perspectiva más allá de los titulares más recientes. Su video tutorial y ensayo personal empieza con una ordenada enumeración de las principales razones por las que él decidió dejar Facebook. Briz explica: “Mi problema con Facebook es su repetida muestra de falta de respeto por sus usuarios en pro a la priorización de otros intereses, como los de sus anunciantes”. Briz explica cómo estos intereses convergentes se han ido viendo representados en cuatro categorías diferentes: la burbuja de los filtros, el reciclaje de Likes, las historias patrocinadas y la experimentación con los usuarios.

No me voy a explayar en todo eso, puesto que Briz ya describe a la perfección estas cuestiones en la primera parte del video. Lo único que realmente me fastidia es lo del reciclaje de nuestros Likes, o la personalización corrupta, tal y como lo llama Christian Sandvig, un catedrático que se dedica a estudiar internet. Sandvig explica: “La personalización corrupta es el proceso por el que se desvía nuestra atención hacia unos intereses que no son los nuestros”, concretamente, hacia intereses monetarios. Facebook ha sido una plataforma eficaz para mantenernos conectados con amigos y familiares, pero cada vez más los intereses de los anunciantes se están interponiendo entre nuestras relaciones.

Briz y Sandvig describen cómo Facebook reorganiza y destaca de forma secreta entradas que tienen un valor comercial para los anunciantes. Aunque muchos lo desconocen, nuestras feeds no se definen de acuerdo con nuestros amigos más cercanos, la hora de publicación de la entrada o las mejores entradas, sino según el contenido con el que tienes más probabilidades de interactuar y que además tiene un mayor valor para los anunciantes. Esto significa que las entradas sobre empresas aparecerán de forma más destacada en tu sección de noticias, incluso si prefieres las preciosas fotos de tus amigos.

Además, cada vez que le das un Like a una entrada que enlaza a una empresa, Facebook lo interpreta como un Like a dicha empresa, incluso si la entrada dice algo como: “Dios, no me puedo creer que McDonald's hiciera esto, qué asco”, seguido de un enlace a McDonald's. Si le das un Like a este post, en la mente de Facebook será como si le dieras un Like a McDonald's. Esto explica por qué muy a menudo te aparecen notificaciones diciendo “A siete de tus amigos les gusta Carrefour”, incluso si uno de esos amigos está muerto y ninguno de ellos tuvo nunca la intención de darle un Like a Carrefour; lo que se conoce como personalización corrupta, relaciones para el mejor postor.

Después de presentar sus pruebas contra Facebook, Briz hace algo mucho más inteligente que lo que yo hice cuando dejé Facebook. Yo me limité a borrar mi cuenta, con lo que básicamente me resultó imposible seguir utilizando Spotify, u ofrecer cualquier servicio de redes sociales para una compañía (cosa que había estado haciendo), o conectarme a las muchas aplicaciones que solía utilizar. Además, el hecho de borrar una cuenta no afecta de ningún modo a la información que Facebook ya tiene sobre ti, la van a seguir guardando de todos modos. Facebook incluso crea perfiles sombra para gente que nunca se ha abierto una cuenta, así que borrar tu cuenta no significa un cambio muy grande para Facebook. Por eso, puesto que se trata básicamente de un gesto simbólico, en lugar de hacer eso Briz creó unos scripts sencillos para almacenar todos sus datos, quitó todas sus etiquetas de todas partes, borró todas sus fotos, eliminó toda su lista de amigos, salió de todos sus grupos y borró toda su actividad, y nos enseña cómo hacer todo esto en los enlaces que aparecen debajo del video.

Briz cree que existen muchas otras formas posibles para webs y plataformas sociales. En el video menciona el Project Xanadu de Ted Nelson, que es una forma completamente diferente de conectar páginas web permitiendo un enlace profundo, a la vez que intenta construir una relación más fuerte entre el material original y los nuevos contenidos. El interés de Briz se centra en los sistemas P2P descentralizados y encriptados, y cita a Twister y Bitcoin como inspiración. Aunque entiende por qué las compañías tienen un sistema centralizado, cosa que no le importa siempre que este sea más transparente y les sirva a los usuarios de una forma más democrática, cosa que cree que Facebook no ha conseguido.

La ciudad fantasma en la que se ha convertido la página de Facebook de Briz ha pasado ahora a ser solo una señal que explica a la gente por qué se ha ido. Tanto su imagen de perfil como la del encabezamiento dirigen al video sobre cómo y por qué dejar Facebook, invitando a los visitantes a que investiguen a Facebook por su cuenta. Al igual que con el resto de sus mejores obras, con esta acción Briz se muestra comprometido en su labor como incitador y profesor, además de como artista. El video y la página funcionan a la vez como lección, como videoarte y como guía. De modo que aunque Briz haya dejado la red social más popular del planeta, todavía sigue creyendo en los artistas de la red y continúa con su lucha constante para defender sus derechos a la creación online, ofreciendo cualquier consejo y truco que haya ido pillando en su camino.

Ben Valentine escribe sobre arte, tecnología y prácticas sociales. Síguelo en Twitter.