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Ser joven en Algeciras, el epicentro del narco en España

Algeciras también destaca como centro de entrada de inmigrantes a Europa, pero desde dentro la ciudad se ve diferente.

por Felipe Passolas
25 Septiembre 2018, 4:00am

Imagen por Felipe Passolas modificada por VICE

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Algeciras es una ciudad diversa situada entre dos continentes relacionada con problemas de drogas, inmigración y violencia. También tiene uno de los puertos más importantes del Mediterráneo y de los más importantes del mundo que transporta a 338.766 personas y 4.605.121 toneladas de mercancías, pero ofrece riqueza solo para algunos, ya que las actividad económica de los estibadores tampoco se libra de la corrupción y el narcotráfico. Muchos barrios de la ciudad se encuentran marginados y el estigma de vivir en algunos de ellos implica saber que no se tendrá un futuro fácil, pero no para todos es igual, por eso en cada barrio los jóvenes ven la vida de forma distinta.

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El barrio de la Piñera es uno de los barrios con mala fama de Algeciras

Con una población total de 121.133 personas, según las cifras de 2017 del Instituto de Estadística de la Junta de Andalucía, Algeciras tiene a la vez un 25,62% de paro registrado en el mes de agosto de este año. La ciudad tiene un aire inconfundible, cuando uno entra y divisa La Roca, Gibraltar, ya puede ver África, el clima es agradable y la silueta de las grúas de carga en el puerto que se divisan desde cualquier punto de la ciudad; es omnipresente. De una calle a otra el cuidado de los barrios puede cambiar mucho y la seguridad también, la zona de la Bajadilla destaca por la violencia asociada y los vecinos hablan de un desamparo en algunos barrios, algo que no siempre se refleja al detalle en los planes urbanísticos.

Otros que se mantienen más controlados por su cercanía al puerto, son la imagen pública de la ciudad, sobre todo en verano cuando se da la operación paso del Estrecho. Sin duda es un enclave histórico por su lugar entre continente y epicentro del comercio, cosa que no ha cambiado. Durante más de 30 años es, además, una de las rutas migratorias más importantes de la Frontera Sur de Europa, por eso la primera comunidad extranjera del enclave es la marroquí.

¿Cómo es ser joven en Algeciras? sea cual sea su barrio, los jóvenes quieren expresar que su futuro no está relacionado con el crimen y que Algeciras es mucho más que solo las cosas negativas que pasan allí.

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Celia

Celia Rasgado tiene 18 años y comienza este curso las prácticas de Auxiliar de Enfermería. Vive en el barrio de la Piñera desde hace 15 años, uno de los tres barrios con peor fama de Algeciras, junto con el Saladillo y la Bajadilla. Reconoce que estos barrios son los que peor fama tienen, pero que la peor gente no está en ellos. "En los barrios donde hay gente de clase alta hay mucha droga y en otros con acceso al río hay más actividad del narco que en la Piñera, pero no tienen tanta mala fama".

“Si digo que soy de la Piñera hay gente que me puede mirar como una apestada”

"Cuando me preguntan de dónde soy, dependiendo de donde sea le doy una respuesta u otra. Normalmente digo que soy de Cádiz para evitar ser prejuzgada por los problemas de Algeciras. Si insiste ya digo que soy de Algeciras".

“Si digo que soy de la Piñera hay gente que me puede mirar como una apestada”, confiesa. Su día a día es muy normal, ir al instituto, hacer los deberes y estar familia. Tiene amigos dentro y fuera del barrio. "Salimos por el centro, pero porque hay más bares, no es porque no quiera salir en mi barrio". Reconoce que si quieres encontrar droga la vas a encontrar y que hay problemas pero que no es tan exagerado como lo pintan. Le da coraje que la tachen de algo malo solo por vivir en el barrio, "no es justo y me enfada", afirma Celia. No dejaría su barrio porque hay mucha gente trabajadora y lo recomienda para vivir. Celia dejará la ciudad, pero porque quiere dedicarse a labores humanitarias en el extranjero.

Amina

Amina Belafrih tiene 18 años y también estudia en la rama sanitaria, es de padres marroquíes y se siente más española que marroquí. Llegó a España cuando tenía dos años. Lleva toda su vida en la Piñera y dice estar bien allí. Cuenta que han llegado muchos marroquíes en los últimos cuatro años. "Me he hecho musulmana una vez en España y hace algunos años que comencé a estudiar árabe".

“Es muy raro para mi algunas veces vivir entre dos culturas"

Lo que mas le gusta de la Piñera es que se vive en comunidad, se reúnen, hacen cuscús para todo el mundo y eso le parece muy bonito. En el barrio hay mucha vida de gente mayor sobre todo por las mañanas. Además, sus padres compraron la casa en este barrio porque está cerca de cualquier sitio de Algeciras y eso para ella es otra ventaja. “Es muy raro para mi algunas veces vivir entre dos culturas, no siempre me siento identificada con la marroquí, aunque ahora que hablo mejor árabe todo es más fluido”, comenta Amina.

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Amina no ha sufrido racismo, pero sí amigas suyas

Aunque algunas amigas suyas de la mezquita le cuentan que han sufrido racismo, ella no lo ha experimentado, pero es consciente de que en Algeciras hay una situación muy delicada con la inmigración. “Un problema importante es que ya vemos el machismo en los hombres de nuestra edad y se necesita más educación”.

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Dina

Dina Hara Atael tiene 19 años y nació en Marruecos. Su madre es marroquí y su padre japonés, pero falleció hace algunos años. Se traslado a Algeciras hace 13 años y vive en el barrio de San José Artesano. Dina sufrió acoso en la escuela, ha estudiado informática pero le cuesta mucho encontrar trabajo y solo consigue actividades muy precarias a pesar de que habla árabe, español e inglés.

“No es muy agradable vivir en Algeciras, pero se sobrelleva”

Dice que no hay futuro en Algeciras y que por eso se marcha a Inglaterra en unos meses a trabajar de canguro. "He tenido que dejar de estudiar por dificultades económicas y no es muy agradable vivir en Algeciras, pero se sobrelleva”, comenta Dina.

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Para Dina vivir en Algeciras no ha sido una experiencia agradable

Las relaciones con su familia en el continente vecino tampoco son fáciles. Afectada por la muerte de su padre repitió curso, no encuentra apoyo ni en su barrio ni entre sus vecinos o amigos. Ha intentado realizar actividades artísticas en el polideportivo de su barrio, pero no ha encontrado ni amigos motivados ni apoyo del ayuntamiento para poder llevarlas a cabo.

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Rubén

Rubén David Arroyo Martín tiene 19 años, quiere hacer electromecánica y está esperando el acceso al ciclo, pero, por si no saliera, ya ha echado currículums para empezar a trabajar.

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Rubén sería feliz si se pudiese quedar en el Rinconcillo

A Rubén el trabajo es un tema que le inquieta porque no le gustaría dejar su barrio: aquí tiene sus amigos. "Puede que por trabajo tenga que irme y crecer profesionalmente, pero sería feliz si me quedase en el Rinconcillo, mi barrio. Aquí tengo a mis amigos y familia y me gusta el modo de vida".

Jamás ha tenido ningún problema con nadie y recomendaría su barrio para vivir sin problema. El conoce a sus vecinos, a él lo reconocen y eso le da una esencia muy buena al barrio.

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Noelia

Noelia Guerra tiene 18 años y estudia Sistemas Microinformáticos y Redes. Vive en el barrio del Rinconcillo, un lugar maravilloso para vivir según su experiencia. Cuando sale de Algeciras, aunque sea dentro de la provincia, echa de menos la calidez de la gente de su barrio.

“Podemos estar pasando un bache, pero somos honrados”

Se enfada mucho cuando manchan el nombre de su ciudad, “podemos estar pasando un bache, pero somos honrados”, afirma enérgicamente. Ella se mueve sin problemas por la ciudad desde su barrio, no tiene temor, pero si hace caso de las recomendaciones, como que tenga más cuidado por la zona del puerto y que no se acerque allí por la noche. Noelia dice que si no sale de su barrio por la noche no hay ningún problema porque "es muy tranquilito". La playa del barrio les da a los vecinos una calidad de vida muy buena.

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Para Noelia el Rinconcillo es el barrio más familiar de la ciudad

“La gente de fuera, como mi novio que es de Jerez, se siente muy a gusto cuando viene con el ambiente del barrio y su gente” dice Noelia. Ella no tiene dudas, el Rinconcillo es el barrio más familiar de la ciudad y dice que todos se conocen. "El alcalde actual ha mejorado cosas y ahora la vida es mejor".

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Javier

Javier Alcaraz tiene 23 años y vive en el Saladillo, otro de los barrios con peor fama de la ciudad." Yo vivo bien y no he tenido problemas aunque profesores o conocidos que no viven dentro del saladillo sí ponen caras de preocupación cuando les dices que vives aquí” menciona Javier.

"Soy de izquierdas pero considero que hay que cerrar las fronteras”

Cuando tenía 18 años le daba vergüenza mencionar que vivía en el barrio pero ahora a sus 23 lo dice sin problema, cuando sale y conoce a chicas "y si puedo me las traiga a casa” asiente sonriente seguro de que no es un obstáculo para ligar. Está acabando un Ciclo Superior de Finanzas mientras termina las prácticas y da clases particulares para sacar algún dinero.

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Javier cree que el peor problema de su barrio es la falta de educación

Para Javier el peor problema del barrio es la educación. De que la gente es lista "no hay duda con esto", pero para solucionar muchos problemas cree que la educación es fundamental. Por otro lado, no siente que las drogas estén tan presentes: “He fumado, como muchos jóvenes, pero lo dejé, paso de esos temas y además no sé cómo se mueve ese mundo ni sabría moverme dentro del mundo de las drogas, aunque se diga que en este barrio hay mucha” afirma Javier.

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El barrio de El Saladillo

Lo que le preocupa son las leyes de inmigración, pues considera que no se está controlando tanto como se debería. Muchos inmigrantes tienen Algeciras tan solo como punto de paso y por lo tanto no le preocupa el argumento que la inmigración le quite trabajo, pero dice que son los inmigrantes que delinquen los que le preocupan, ya que varios de sus amigos han sido atracados por inmigrantes. “Soy de izquierdas pero considero que hay que cerrar las fronteras” afirma.