Cómo dar las gracias a las personas que te están ayudando a dar sentido a tu nueva vida en Europa
Nuevos vecinos

Cómo dar las gracias a las personas que te están ayudando a dar sentido a tu nueva vida en Europa

Reza horneó para Marina, su 'god man' en Suecia, una tarta de cumpleaños llena de agradecimiento.
29.5.17

Este artículo es parte de nuestra serie Nuevos Vecinos, en la que jóvenes refugiados de toda Europa colaboran con nosotros como editores invitados. Puedes leer la carta de la editora aquí.


Reza tiene 17 años y es originario de Afganistán. Vive en un centro para refugiados en Estocolmo, Suecia.

Hace 14 meses que vivo en Suecia. Llegué hasta aquí viajando solo desde Afganistán. Como soy menor de edad, se me asignó un god man cuando llegué a Estocolmo. "God man" en sueco significa literalmente "hombre bondadoso", aunque puede ser tanto un hombre como una mujer.

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Esta persona es tu punto de contacto y se supone que su misión es ayudar a los refugiados adolescentes como yo a entender la sociedad sueca y a tratar con las autoridades suecas.

Mi god man se llama Marina y me visita dos veces a la semana. Tiene setenta y pico años y es probablemente la mujer más bondadosa que he conocido en mi vida. Hace totalmente honor al " god" que lleva el nombre de la labor que desempeña. Las personas que trabajan como god man normalmente lo hacen por dos motivos: o bien por el dinero, ya que el gobierno de Suecia suele pagar a un god man unas 11.872 coronas suecas (unos 1.250 €) al año, o bien porque realmente desean ayudar a la gente. Marina es el tipo de persona que no está interesada en el dinero.

Conocer a gente que invierte tanto tiempo y esfuerzo en ayudar a un desconocido es una experiencia increíblemente agradable. Podría citar alguna cosa especialmente maravillosa que Marina y su marido hayan hecho por mí, pero es más simplemente el hecho de que son auténticamente buenas personas y parecen disfrutar ayudándome. Por eso hago lo que puedo para asegurarme de que sepan lo agradecido que estoy por tenerles en mi vida. Mi familia vive en Irán, así que Marina y su marido se han convertido en mi familia en Suecia.

El autor, su "god man" y el marido de esta. Fotos y collage por el autor

Hace poco fue el cumpleaños de Marina. Me dijo que a la gente en Suecia no le gusta celebrar su cumpleaños cuando se va haciendo mayor, así que en lugar de ello se fue de vacaciones. Le dije que para mí era importante tener la oportunidad de celebrarlo con ella, especialmente porque no sé cuánto tiempo más me van a permitir quedarme en Suecia. Es posible que tenga que marcharme en cuanto cumpla 18 años. Marina me dijo que haría una excepción por mí en sus normas sobre los cumpleaños, así que preparé para ella el segundo pastel que hacía en mi vida. Así es cómo lo hice:

Ingredientes: - Plátanos - Salsa de vainilla - Nata montada - Fresas congeladas - Una base para tarta - Mazapán - Pinturas de colorante alimentario

En Afganistán trabajaba como sastre y mi sueño es convertirme en diseñador de ropa algún día. Dos de las cosas más importantes necesarias para ser un sastre son la precisión y la paciencia. Y cuando preparas una tarta también necesitas esas dos virtudes.

Así que empecé por montar la nata con cuidado durante casi diez minutos. Durante ese tiempo, calenté las fresas congeladas en el microondas. Cuando la nata estuvo en su punto le añadí salsa de vainilla, que la endulzó un montón y le dio una textura más pegajosa.

Pelé y corté cuidadosamente los plátanos y después trituré las rodajas con un tenedor. Ese proceso también requirió mucha paciencia y el resultado tenía un aspecto asqueroso. Menos mal que, al juntarla con la nata y la salsa de vainilla, aquella desagradable pasta adquirió un sabor delicioso.

Ese era el momento de convertir los ingredientes en una tarta de verdad. Aunque yo compré una base para tarta ya preparada, quizá tú prefieras prepararla en casa si tienes experiencia o trabajas en una pastelería. Pero como era la segunda vez en mi vida que intentaba preparar una tarta y no tenía acceso a un horno, pensé que no quería arriesgarme a que la base fuera tan desastrosa como lo que le puse dentro.

Extendí cuidadosamente un poco de la nata con vainilla sobre la capa inferior de la base. Decidí añadir el plátano triturado directamente encima de la nata antes de añadir la segunda capa de masa encima.

Mezclé más salsa de vainilla, más plátano, nata y todas las fresas para obtener otra pasta dulce y la vertí sobre la segunda capa de la base de la tarta. Como las fresas no habían quedado demasiado bien trituradas, aquella capa quedó realmente espesa.

Al añadir la última capa de masa vi que el espesor de la nata no importaba. La tarta parecía una enorme y maravillosamente dulce hamburguesa. Es difícil evitar que el relleno se salga por los laterales de la masa, pero si tienes paciencia puedes empujarlo de nuevo hacia dentro.

A continuación extendí nata por toda la parte exterior de la tarta. Es importante irla añadiendo uniformemente y conseguir que tenga un aspecto liso. Me había quedado un poco de la pasta hecha con fresas, así que decidí añadirla también por encima.

Llegados a ese punto de la receta, necesitaba la ayuda de un amigo. Había comprado una lámina de mazapán en el supermercado con la que quería envolver la tarta y, si no lo hacía bien, al final acabaría no teniendo aspecto de tarta. Pedí a mi amigo y traductor Arash que me ayudara, cosa que hizo con gran dedicación.

Las tartas dependen del diseño tanto como la ropa. Normalmente veo tutoriales en YouTube que enseñan cómo confeccionar determinados diseños de ropa, pero nunca había visto un tutorial para hacer tartas, así que en este caso tuve que improvisar y también aceptar algunas sugerencias de Arash.

Ahora que la lámina de mazapán estaba sobre la tarta, era el momento de dar los toques finales al diseño. También había comprado unas flores de mazapán, que coloqué en la parte superior y en los laterales de la tarta. Y finalmente escribí un mensaje para Marina sobre ella para que no solo pudiera saborear cuánto significa para mí su ayuda, sino que pudiera leerlo también.

Aquel era el momento de la verdad. Debatí larga y duramente conmigo mismo qué colores emplear y qué escribir exactamente, pero finalmente me decidí por el verde y el rojo y las palabras "Feliz Cumpleaños, Marina" y "Eres la mejor". Porque es verdad, Marina realmente es la mejor.

Grattis Marina Du Är Bäst

Por fin mi tarta estaba lista. Al principio me sentí ligeramente decepcionado con el resultado, porque no tenía muchos utensilios y simplemente pensaba que iba a quedar más bonita. Quizá si la hubiera hecho toda entera yo mismo habría sido más sincera. Incluso me preguntaba si a Marina le gustaría en absoluto.

Pero Arash me tranquilizó. Me dijo que las tartas hacen feliz a todo el mundo, lo que probablemente es verdad. E incluso aunque la tarta hubiera quedado más perfecta, seguiría sin poder expresar completamente lo agradecido que me siento por todo lo que Marina y su marido han hecho por mí.

Firma aquí la petición de la ACNUR urgiendo a los gobiernos a asegurarles un futuro seguro a los refugiados.