Sexo

Queridos hombres: dejad de hablar de ‘Rick y Morty’ en vuestras citas

Pues sí, wubba lubba dub dub.

La semana pasada se anunció que la serie de animación de culto ‘ Rick y Morty’ tendría 70 nuevos episodios.

Aaargh.

No tengo nada en contra de esa serie. He visto unos cuantos minutos y puedo decir que no es para mí. No pasa nada. Lo que sí me molesta son los hombres que llevan su afición por Rick y Morty hasta un extremo rayano en la obsesión, sobre todo en las citas. (Y quiero dejar claro que es un problema que afecta solo a los hombres. También salgo con mujeres y, curiosamente, ninguna de ellas me ha pedido que vea Rick y Morty o ha pensado que soy tonta por no verla).

Publicidad

Ahora, con el anuncio de 70 nuevos episodios, parece que la pesadilla se va a prolongar un tiempo más.

Ya hemos hablado largo y tendido sobre lo molestos que son los fans de Rick y Morty. Son el tipo de gente que monta un pollo porque McDonald’s no calculó bien y se quedó corto a la hora de proveer una salsa especial de la serie en sus restaurantes. Joder, que son la clase de personas que acosan a las guionistas de la serie por ser mujeres.

Puedo entenderlos hasta cierto punto, porque sé lo que es obsesionarse con un fenómeno de la cultura pop que otras personas detestan: fui fan de los One Direction durante cuatro años. Me compré una silueta de cartón tamaño real de Niall Horan con el dinero que tenía ahorrado del curro y me gasté un pastizal para ir a tres conciertos seguidos. Vamos, que he estado en el infierno y he vuelto.

Pero ser un fan no significa que “entiendas” y que los no fans no sepan nada. Yo también vivía pensando que los que no eran fans de One Direction no “entendían” lo profunda que era su música.

Hay hombres que no ven que ocurre lo mismo con su obsesión por Rick y Morty. Muchos me han dicho que tengo que ver la serie, pese a que ya les había comentado que no me interesa. Ha habido tíos que me han dicho que lo que pasa es que no la pillo. Los ha habido que han cuestionado mi inteligencia. Pero ninguno de ellos se ha limitado a dejarlo correr cuando ha visto en mi cara la expresión equivalente al emoji 😒 al oír hablar de la dichosa serie.

Publicidad

Por alguna razón, Rick y Morty atrae a un público de pseudointelectuales convencidos de que la serie está plagada de matices y tiene un humor tan inteligente que el espectador medio no sería capaz de apreciarla en todo su esplendor. La supuesta sofisticación de la serie atrae a una porción de la sociedad que claramente está deseando poner en práctica esa especie de máster oficioso en Filosofía. Parece existir una correlación positiva entre el perfil de persona asidua a la serie y el del aficionado al mansplaining en general.

Si bien el impulso de querer dar explicaciones y el deseo de parecer superior a los demás —incluyendo a la mujer con la que estás saliendo— resultan repulsivos, sí que me identifico con el anhelo de encontrar a alguien que comparte tus intereses. No hay nada más gratificante que descubrir que a tu pareja le gusta la misma serie friki que a ti, pero eso tiene que ocurrir de forma natural, sin forzarlo. El hecho de que tu fantasía de chica ideal pase por que le guste Rick y Morty no significa que solo con querer puedas hacer que exista.

“¡Pero si es buenísima”. “¡Ostras, es brillante!”. “¿Te apetece que veamos un episodio ahora?”.

Me molesta que intentes meterme con calzador tu humor de “tete”. Y te garantizo que las mujeres a las que aburres hablando del “wub a lub” o lo que sea tampoco quieren ver la serie. Y es que, gracias a gente entre la cual quizá no estés tú, Rick y Morty se ha asociado con el machismo, la salsa especial de McDonald’s y con hablar con demasiada seriedad sobre una serie de dibujos animados.

Si lo más interesante de lo que puedes hablar en una primera cita es de los nuevo 70 capítulos de Rick y Morty, quizá sea hora de que te lo hagas mirar. Wubba lubba dub dub.

Sigue a Anna Iovine en Twitter.