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Broadly

Natalia Ferrari explica la peor experiencia que ha tenido con un cliente

"Si quieres que te perdone, vuelvo otro día y me cobras la mitad".

por Natalia Ferrari
15 Febrero 2018, 6:00am

Este artículo se publicó originalmente en Broadly, nuestra plataforma dedicada a las mujeres.

Hace casi cinco años que soy prostituta. Di el paso porque me atraían las condiciones y las experiencias que podía aportarme este trabajo. Hoy en día ofrezco un modelo de cita llamado "girlfriend experience" en donde busco conectar con mis clientes y que disfrutemos juntos. Mucha gente se pregunta cómo debe ser trabajar como puta, creo que la mejor forma de averiguarlo es preguntarle directamente a una.


Hola Natalia,

¿Cuál ha sido la peor experiencia que has tenido con un cliente?

Como comenté en la columna anterior en donde me preguntaban cómo gestiono mis días de regla, una de las peores experiencias que he tenido con un cliente tiene que ver con la menstruación. Fue hace unos cuantos años, cuando aún no tenía las cosas tan claras.

Él parecía una persona tímida y con poca experiencia, pero nada que me hiciera sentir incómoda. Si acepté la cita fue porque me transmitió confianza y hasta donde recuerdo, el polvo fue agradable para ambos. El drama surgió cuando al sacar su polla de dentro de mí se percató de que el condón estaba manchado de sangre. Sí, estaba con la regla y yo era plenamente consciente de ello, pero él no.

Me dijo "si quieres que te perdone, vuelvo otro día y me cobras la mitad"

En ese entonces no le veía sentido a compartir esta información con mis clientes; las esponjas menstruales habían sido efectivas en el pasado y sabía que la regla puede ser un tema extraterrestre para algunos hombres y que podría hacer que perdiera clientes. No contaba con que para algunos puede llegar a ser una experiencia verdaderamente traumática, y aún peor si eres una puta.

De un salto salió de la cama y sin hacer contacto visual y casi asustado, me dijo que quería ir al baño a limpiarse. Al ver que su reacción era similar a si hubiera estado expuesto al ébola, empecé a sentirme mal por él y tener miedo de que escribiera una "review" negativa sobre mí en Internet.

En ese momento formaba parte de uno de esos maravillosos foros de puteros que tienen tan buena fama por ser respetuosos con las mujeres. Para quien no sepa de qué estoy hablando, en estos foros, los usuarios relatan sus experiencias con putas en donde puntúan del 1 al 10 nuestra cara y cuerpo y hablan con lujo de detalles sobre todo lo que consideren apropiado compartir, siempre desde la protección e impunidad que brinda el anonimato y el apoyo de otros hombres.

Algunos son muy amables pero otros aprovechan este espacio para escupir toda su misoginia. Como con cualquier tipo de servicio, si tienes malas puntuaciones, tu negocio seguramente no vaya muy bien. Esto genera mucha presión en nosotras dejando incluso que la posición de poder la asuma el cliente.

Me trató como si fuera una basura con la que follas y luego te aprovechas de su vulnerabilidad

Intenté quitarle importancia al asunto pero él parecía muy asqueado y poco comprensivo. Lo desagradable empezó cuando, con un tono manipulador me dijo "si quieres que te perdone, vuelvo otro día y me cobras la mitad". Aquí empecé a sentir asco yo. Le dije que no y que si se sentía incómodo podía irse. Cogió la totalidad del dinero y antes de marcharse me dio un beso en la frente diciéndome que al menos era "una buena niña".

En mi vida me había sentido tan débil y estúpida. No correspondía que se llevara mi dinero cuando solo quedaban 15 minutos para terminar la cita y habíamos follado largo y tendido. Sentí que no tenía derecho a quejarme y que mandaba él. Me trató como si fuera una basura con la que follas y luego te aprovechas de su vulnerabilidad. Luego de esto estuve varios días sin querer trabajar.

Buenas Natalia,

¿Hay situaciones de tu vida en las que decides o has decidido ocultar tu trabajo? ¿Cómo te sientes al respecto? ¿Qué tipo de reacciones te encuentras cuando dices que eres prostituta? Quizá son tantas que no se pueden explicar.

Me costó aprenderlo, pero con el tiempo me di cuenta que hay situaciones en donde no es necesario compartir que soy prostituta y en otros casos, es mejor evitarlo. Por ejemplo, sabía que la madre de mi exnovio no se lo iba a tomar bien así que preferimos decirle que trabajaba de otra cosa.

Cuando son situaciones tan personales, tener que mentir es muy molesto pero soy una persona pragmática y sabía que su reacción sería peor. Efectivamente cuando lo descubrió al verme en una entrevista por la televisión, hubo drama. Ella esperaba "algo mejor" para su hijo y yo pasé a ser una persona non grata en su casa.

No es agradable tener que ocultar quien eres por miedo al rechazo o a ser agredida

Un par de años atrás hice el camino de Santiago y las reacciones que me encontré me ayudaron a entender el estigma. En una experiencia así conoces personas de perfiles con los que normalmente no te relacionas. Un señor canadiense de más de 70 años empezó a llorar mientras me hablaba de religión, este hombre no necesitaba saber que tengo sexo con desconocidos a cambio de dinero.

Una mujer mayor se volvió una madre sobreprotectora cuando se lo conté, me preguntó muchas veces si estaba bien y se ofreció a ayudarme cuando lo quisiera dejar. Otro hombre de unos 40 años se volvió un macho asqueroso, al descubrir que soy puta me vio como una presa accesible y no dudó en ofrecerme dinero varias veces y decirme con voz de hombre baboso lo guapa que le parecía. El resto de personas, casualmente todos muy jóvenes, respondieron con curiosidad sana y no cambiaron su actitud hacia mí.

No es agradable tener que ocultar quien eres por miedo al rechazo o a ser agredida. Por suerte tengo un entorno que me apoya y me quiere tal cual soy, pero esto hace que me olvide de que el resto del mundo no es así. Para la mayoría de la gente la prostitución es un problema y a veces simplemente no tengo ganas de contestar preguntas morbosas, o de que me vean como una pobrecita, como un foco de enfermedades venéreas o una mujer que siempre quiere follar con cualquiera.

Hola,

¿Consideras la palabra 'puta' como despectiva cuando otros la usan para referirse a tu persona? Mucha gente creen que dicha palabra sí es peyorativa y que la palabra que siempre debería usarse, por el correcto uso del lenguaje español, es la de 'prostituta'.

De antemano, gracias por tu respuesta.

Un saludo :)

Socialmente se entiende que una "puta" es una mujer que usa su sexualidad, su cuerpo y su carácter de formas que desafían los roles de género hegemónicos; una puta es cualquier mujer que haga algo distinto a ser sumisa, casarse y procrear. Que esto sea algo peyorativo dice mucho del mundo en el que vivimos.

Cuando se trata de trabajo sexual, rechazar ese término suele venir acompañado de clasismo y machismo. En páginas de contactos a veces se evita esa expresión para transmitir que la experiencia de alguna forma es de mejor calidad: "Aquí no se anuncian putas, solo chicas de compañía y escorts". Me he topado con hombres a los que les gusta todo el contenido de mi web, excepto que diga que soy una puta.

La palabra "puta" es nuestra, y deberíamos ser nosotras quienes le demos el significado real

No solo no considero que sea despectiva, me parece necesario usarla alto y claro. Creo que es legítimo que haya prostitutas que prefieren desentenderse de ella y usar eufemismos, pero para mí es una cuestión de activismo. Si las trabajadoras sexuales de cualquier etnia o clase te decimos que somos putas mirándote a los ojos y con la cabeza en alto, quizás sea hora de replantearse los prejuicios.

La palabra "puta" es nuestra, y deberíamos ser nosotras quienes le demos el significado real. Las bolleras, maricas, gordas y negras decidieron reapropiarse de esas palabras para desactivar el insulto y usarlas con orgullo, las putas también. Son palabras descriptivas, y todo el odio que se le añada nace de la ignorancia y el miedo a quienes nos rebelamos frente al estatus quo.