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Broadly

Intenté conseguir todos los orgasmos femeninos posibles

Los expertos calculan que existen hasta 12 formas de correrse, desde orgasmos uretrales hasta sueños sexuales. Me puse el reto de probarlos todos.

por Ali Pantony; traducido por Juan Regis
16 Enero 2018, 4:45am

Foto cortesía de la autora 

Este artículo se publicó originalmente en Broadly, nuestra plataforma dedicada a las mujeres.

Cuando era una preadolescente inocente, mi madre me dio un libro sobre reproducción. Al ir pasando las páginas amarillentas de aquel manual de los 60, encontré una página sobre orgasmos femeninos. Recuerdo una oración en particular: "Las mujeres solamente pueden alcanzar el clímax por medio de la estimulación del clítoris".

Me lo creí durante años. Al fin y al cabo, a pesar de practicar todo tipo de sexo y probar todas las posturas posibles, la única forma con la que podía llegar al orgasmo era gracias a mi amigo encapuchado, justo como decía el manual de mi madre.


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Esto es algo muy común. "Las investigaciones muestran que solo cerca del 18 por ciento de las mujeres alcanzan el orgasmo con la penetración", dice la doctora Laurie Mintz, psicóloga y autora de Becoming cliterate: why orgasm equality matters —and how to get it. "Una inmensa mayoría llega al orgasmo por medio de algún tipo de estimulación del clítoris".

A pesar de que un alto porcentaje de las mujeres tienen orgasmos por estimulación del clítoris, solemos leer que existen otras maneras más exóticas de correrse. Dependiendo de a quién le preguntes, hay hasta 12 tipos de orgasmos que las mujeres pueden experimentar.

"Los científicos siguen debatiendo al respecto", dice Mintz. "Los diferentes tipos de orgasmos se logran por la estimulación específica de órganos o áreas, y algunos estudios han demostrado que según el tipo de orgasmo que se tenga, se activan distintas áreas del cerebro. Pero no existe una respuesta definitiva sobre cuántos tipos de orgasmos tienen las mujeres".

Pero, ¿a quién le importa lo que crean los científicos sobre el orgasmo femenino? Donde la ciencia no es capaz de dar respuestas es donde entro yo. ¿Cuántos tipos de orgasmos puedo tener? Pedí ayuda a mi voluntarioso novio, cancelé todos mis compromisos sociales y me puse a investigar.

La autora y su novio. Foto cortesía de la autora.

En busca del orgasmo 1: clitoriano

Es fácil. Después de unos preámbulos acelerados, mi novio me pone de espaldas y me golpeo el tobillo con la cabecera de metal de nuestra cama. Me pregunta si estoy bien, pero sé que no le importa, lo único que quiere es meterme su pene, y yo encantada. ¡Es una sensación agradable!

Aunque sé que no será el mejor orgasmo de mi vida, a cuatro patas es mi postura favorita porque significa que puedo tocarme y estimularme el clítoris mientras disfruto también de la penetración vaginal.

Llego al clímax tan rápida y eficazmente como un adolescente que acaba de descubrir PornHub por primera vez. Mi novio también se corre, pero eso no es relevante porque este experimento va sobre mí.

Según la doctora Beverly Whipple, escritora sobre sexualidad, investigadora y profesora, mi orgasmo no fue clitoriano ni vaginal, sino un "orgasmo combinado". "El clítoris depende principalmente del nervio pudendo, la vagina del nervio pélvico, y el cérvix de los nervios pélvicos, vago e hipogástrico", me cuenta. "Cuando se estimula cada una de esta regiones por separado se puede producir un orgasmo, pero la estimulación combinada de las tres regiones —un orgasmo combinado— tiene un efecto adicional".

Por más placentera que resulte esta combinación de orgasmo vaginal y clitoriano, es hora de pasar página. Siguiente parada: el nervio pélvico.

En busca del orgasmo 2: el punto G

Soy escéptica respecto a la existencia del punto G, porque tengo la teoría de que los hombres lo inventaron como una excusa para no practicar sexo oral a las mujeres.

"El punto G se encuentra en la pared anterior de la vagina, donde está la uretra, en una posición parecida a las 12 en un reloj, cuando la mujer deja caer todo su peso sobre la espalda", leo en el libro The science of orgasm. "Estimulando el tejido profundo que rodea la uretra, presionando contra la superficie interna de la vagina con un movimiento de 'ven aquí', se consigue llegar al orgasmo”.

Siguiendo las instrucciones, me tumbo boca arriba mientras mi novio busca mi reloj interno con un dedo. No lo culpo por su falta de conocimiento analógica: al fin y al cabo vivimos en la era digital. Finalmente, llega a la posición de las 12, después de darle infinidad de indicaciones, pero la práctica en sí no es nada sexy. Además, que te metan los dedos profundamente sin ningún tipo de estimulación en el clítoris es como comer tortilla de patatas sin cebolla. Lo tolero, pero no es algo del otro mundo.

Noto esa zona diferente y más sensible que otras pero, como había previsto, no es suficiente para provocarme un orgasmo. Solo cuando empiezo a usar los dedos y a estimular el clítoris consigo llegar al "orgasmo combinado".

Foto cortesía de la autora

En busca del orgasmo 3: el orgasmo cervical

Tengo miedo de que la búsqueda de un orgasmo cervical pueda ser dolorosa, ya que siempre asocio los penes que llegan a tocarme el cérvix con experiencias pasadas en las que me "taladraron".

Para una mejor estimulación del cérvix, de acuerdo con The orgasm answer guide, "la pareja debe adoptar una posición en la que haya una penetración profunda del pene. Por ejemplo, la mujer puede tumbarse de espaldas con las piernas elevadas y rodear la espalda o el cuello del hombre. La penetración será mayor si la mujer apoya sus piernas contra su cuerpo. Colocar una almohada debajo de la espalda baja de la mujer también puede mejorar la estimulación profunda".

Enciendo una vela extremadamente cara para distraer mi mente del daño que podría hacerle a mi cérvix y, como me temía, me resulta demasiado incómodo como para seguir. Puedo sentir la presión, pero no me da ningún tipo de placer.

No soy la única. De acuerdo con un estudio sobre la sensibilidad sexual de 132 mujeres, la estimulación cervical fue de menos ayuda para llegar al orgasmo (en solo el 46 por ciento de los casos) que la penetración vaginal (86 por ciento) o la estimulación clitoriana (98 por ciento).

En busca del orgasmo 4: orgasmo uretral

Hasta donde sé, la uretra tiene un propósito: expulsar la orina de nuestros cuerpos. Esto podría ser motivo suficiente como para no intentar nada sexual con esta parte del cuerpo.

Incapaz de encontrar mucha evidencia de orgasmos uretrales en la literatura médica, acudo a mi segunda fuente favorita (y probablemente menos fiable) de información: Reddit.

"Anoche me estaba masturbando y comencé estimulando mi punto U", dice una usuaria de Reddit. "Después de unos minutos experimenté un orgasmo sumamente intenso. Sin embargo, una búsqueda en Google sobre los orgasmos a través del punto U no me dio mucha información. ¿A alguien más le ha pasado?".

"¡Felicidades!", contesta otra usuario. "El primer orgasmo de mi vida fue por estimulación de la uretra. Son los orgasmos más intensos que tengo".

En teoría, si estimulas la pequeña área de tejido sensible alrededor del orificio de la uretra, entre la vagina y el clítoris, es muy probable que estimules el clítoris también y por eso tengas orgasmos. Esto sucede porque gran parte de tu clítoris está dentro. De hecho, mide entre nueve y once centímetros y se extiende hasta los tejidos que conectan con la vulva por medio del prepucio y el glande.

Me tumbo en la cama y comienzo a tocarme la uretra. Mientras tanto, analizo todas las decisiones que me llevaron a este punto. Tardo un rato en acostumbrarme y, cuando consigo relajarme más, tengo la sensación de estar llegando al orgasmo.

Quizás lo que experimenté fue gracias a que estimulé mi clítoris en un área diferente.

Preparándome para un episodio de Eastenders. Foto de la autora

En busca del orgasmo 5: orgasmos nocturnos

Me gusta dormir y me gusta correrme. Presiento que será un muy buen orgasmo.
"Los orgasmos en las mujeres pueden provocarse en muchas regiones del cuerpo, incluyendo la imaginación", dice la Dra. Whipple. "No solo es un impulso, sino también una experiencia en todo el cuerpo". Sé de lo que habla porque soy una de ese 37 por ciento de mujeres que ha tenido un orgasmo durmiendo.

Sin embargo, la causa de esto aún se desconoce. "Las áreas del cerebro que se activan durante el contacto físico también pueden activarse durante el sueño y cuando existe una intensa concentración", dice Vanessa Marin, terapeuta sexual y fundadora del curso en línea sobre orgasmos Finishing School. "Se desatan las mismas respuestas psicológicas que experimentamos durante los orgasmos cuando estamos despiertos".

Tengo una media de un orgasmo nocturno al mes, casi siempre cuando me voy a la cama relajada, cansada, y pensando en sexo. Cuando lo hago con mi novio, no tengo ninguno.
La noche siguiente me abstengo de practicar sexo y prefiero excitarme de la manera más efectiva que conozco: viendo un episodio de la serie británica Eastenders, en la que actúa el increíblemente viril y erótico actor, Danny Dyer. Después de ver el capítulo, me meto en la bañera con mi novio y sigo pensando en Dyer. Me voy a la cama cansada e increíblemente frustrada. ¡Funciona! Unas tres horas después de quedarme dormida, me despierto por un orgasmo provocado por un sueño que se desarrolla en el pub Queen Vic, el bar ficticio de la serie.

La predisposición de mi cuerpo para llegar al orgasmo ayudó mucho pero, ¿qué pasaría si pudiera provocarme un orgasmo estando “consciente”? Sería genial para este artículo, pero sobre todo como información de interés general.

En busca del orgasmo 6: orgasmos mentales

Ser capaz de pensar hasta llegar al orgasmo es el único superpoder que vale la pena tener. Si lo que la Dra. Whipple me cuenta es correcto —que los orgasmos pueden provocarse con meras imágenes—, entonces en teoría puedo correrme con solo pensarlo. Whipple investigó los llamados orgasmos de imágenes, y concluyó que aquellas mujeres que lo lograron experimentaron un incremento de la presión sanguínea, el pulso, el diámetro de sus pupilas y su tolerancia al dolor.

Pero incluso después de ver porno durante 40 minutos, me siento solo ligeramente excitada. (He de decir que Eastenders es igual de erótica y con mejor argumento). El corazón me late más rápido y las pupilas se me dilatan, pero no consigo llegar al orgasmo mental.

Mi conclusión es que haber logrado cuatro de seis orgasmos no está tan mal. A veces probar de todo es bueno, incluso aunque no te lleves un orgasmo como recompensa.

"Hay que fomentar que las mujeres se sientan cómodas experimentando distintas formas de obtener placer, sin la necesidad de implantar metas específicas, como encontrar el punto G o sentir un orgasmo por mera penetración vaginal", opina Whipple. "La salud sexual empieza con la aceptación de uno mismo y no con las 'metas' sexuales".