Feminisme

Cómo es denunciar una violación siendo un hombre

"Nunca pensé que un hombre pudiera ser violado... Nunca piensas que estas cosas nos puedan pasar también a nosotros".
LC
traducido por Laura Castro
3.11.17
Foto cortesía de Channel 5.

Antes de ser violado por dos hombres que conoció una noche en 2016, Sam Thompson, de 23 años, creía que las violaciones sexuales eran algo que sólo les sucedía a las mujeres.

"Nunca pensé que un hombre pudiera ser violado", dice Thompson. "La atención siempre está en las mujeres. Como hombre, lo único que te preocupa es que puedas perder tus llaves o tu billetera. Nunca piensas que estas cosas nos puedan pasar también a nosotros".

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Si bien la abrumadora mayoría de las víctimas de violencia sexual son mujeres, los hombres también pueden ser y son violados. En Inglaterra y Gales,12,000 hombres son violados cada año. Según la organización RAINN, muchos de los hombres que hablan sobre sus experiencias pueden enfrentar sentimientos adicionales de vergüenza y duda -porque deberían haber sido capaces de defenderse de sus atacantes, y su ataque es una afrenta a su percibida masculinidad- debido a nuestras expectativas sociales de género.

En septiembre de 2016, una noche Thompson salió a divertirse en Manchester con un amigo y fue violado. Después de visitar algunos bares y clubes, el DJ de Newark, Nottinghamshire, perdió su teléfono y al separarse de su amigo ya no pudo encontrarse con él. "Como suele pasar cuando te tomas unos tragos, terminas platicando con las personas que hay en el lugar. Esas personas me invitaron a tomar algo con otras personas y todos terminamos en una habitación de hotel. Éramos un gran grupo".


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En algún momento, recuerda Thompson, el grupo abandonó la habitación del hotel, dejándolo solo con los dos hombres que posteriormente lo atacaron. "Cuando todos se fueron, no vi el peligro [en quedarme]. No sentía que estuviera en peligro. Así que me quedé a tomar otra copa con ellos, y fue entonces cuando las cosas empezaron a ponerse realmente extrañas. Como cuándo tienes una pesadilla y te despiertas, ¿sabes?".

Ambos hombres violaron a Thompson, aunque sus recuerdos del ataque —como en el caso de muchos otros sobrevivientes de violencia sexual— están fragmentados y en pedazos. "Puedo recordar algunos fragmentos de lo ocurrido, no todo. Recuerdo que me movieron, y recuerdo el dolor de la penetración, y los recuerdo tomando turnos. Estaba en estado de shock; enfocándome simplemente en cualquier otra cosa".

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Después de la violación, Thompson deambuló por las calles de Manchester en un estado de confusión y shock extremo. En algún momento, entró en una tienda y compró una bebida. "Suena extraño, pero no fue sino hasta que llegué al puente cerca de donde vivía que todo me llegó de golpe. Estaba a la vuelta de la esquina de mi casa y sabía que tendría que regresar y enfrentar a mi novia y a mi amigo, fue entonces que me di cuenta de lo que me acababa de suceder. Estaba sufriendo y sólo quería morir".

Por un momento, Thompson se paró en el puente y consideró suicidarse. "Hubo un conflicto interior dentro de mí, y luego decidí no hacerlo, y doblé en la esquina hacia mi departamento".

Thompson considera que la decisión de contarle a su novia sobre el ataque fue una de las más importantes de su vida. "Entré por la puerta y rompí en llanto. Simplemente no pude evitarlo. Creo que si hubiera vuelto al departamento y hubiera estado solo, nunca hubiera hecho eso. Me habría guardado todo".


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Las investigaciones revelan que los hombre suelen denunciar los ataques sexuales con menos frecuencia que las mujeres: un estudio de 1999 descubrió que los hombres no denuncian la violación porque pone en riesgo su propia identidad masculina. Otra investigación ha indicado que la razón principal para no denunciar de los hombres es el temor de ser percibidos como homosexuales.

"Ahora puedo usar la palabra 'violación', pero no es fácil decirlo", dice Thompson. "Tienes sentimientos como: ¿Alguien me creerá? Además, te sientes sucio y avergonzado y sólo quieres bañarte. Tienes todas estas emociones pasando por tu cabeza. Lo último que quieres hacer es levantar el teléfono y explicar qué fue lo que te pasó".

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Thompson era parte de una minoría entre los sobrevivientes de violación y específicamente entre los sobrevivientes varones de violación, la cual reportó su ataque a la policía. También se encontró con dificultades para hacerlo: "No estaban [la policía] acostumbrados a tratar con víctimas masculinas de violación. Ciertamente, la línea de algunos de sus cuestionamientos me llevaron a pensar que no me creían y que no iban a actuar en consecuencia".

"La atención siempre está en las mujeres. Como hombre, lo único que te preocupa es que puedas perder tus llaves o tu billetera. Nunca piensas que estas cosas nos puedan pasar también a nosotros"

Los atacantes de Thompson nunca fueron condenados. En octubre de 2016, la policía le notificó que no se presentarían cargos contra las dos personas que habían arrestado en relación con su caso. Faltaba evidencia, pero Thompson no descubrió esto hasta el año siguiente, cuando le dieron la oportunidad de hablar con el oficial investigador sobre su caso.

"Me hizo sentir horrible", dice Thompson con sinceridad. "Como devastado, porque creía que harían algo al respecto. Estaba muy decepcionado. Lo denuncié de inmediato, les di toda la evidencia forense y no obtuve una explicación adecuada de por qué llegaron a esa decisión hasta abril o mayo de este año. Todavía siento que no me creen debido a la forma en que me interrogaron".


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Es excepcionalmente raro que los sobrevivientes de una violación superen el estigma existente en torno a ser víctimas de agresión sexual y lo denuncien públicamente. Pero Thompson estaba convencido de que tenía el deber de compartir su historia con sus familiares, amigos y el público en general. A principios de esta semana, apareció en el documental británico Raped: My Story, que se emitió por Channel 5.

"Quería convertir la experiencia negativa que había tenido en una experiencia positiva", explica. "Al principio, hice todas esas cosas convencionalmente masculinas: negarme a tomar terapia, negarme a tomar medicamentos, hacía sólo lo que se supone que un típico hombre debe hacer. Cuando empecé a recibir terapia y a expresar mis pensamientos y sentimientos, comencé a sentirme mucho mejor. Y luego empecé a pensar que si expresaba mis pensamientos públicamente, tal vez otros hombres que hubieran tenido esa misma experiencia podrían no sentirse tan solos".

Ahora, siente que le corresponde desafiar los ideales tóxicos de masculinidad haciéndole saber a todos que cualquiera puede ser víctima de violencia sexual. "La masculinidad para mí consistía en ser fuerte y valiente. Ya sabes, levantas muebles, no te enojas, no lloras, simplemente te adaptas y sigues adelante. Esa es una forma de pensar ridícula y anticuada. Ser un buen hombre sólo significa ser la mejor persona que puedas ser".

Hace una pausa. "El hecho de que me haya pasado esto no me hace menos hombre. Espero que otros hombres también se den cuenta de esto. Toda esta idea de masculinidad es simplemente una práctica anticuada. Los hombres necesitan poder expresar sus sentimientos y mostrar sus emociones cuando suceden cosas como esta que no son su culpa".

Los televidentes pueden ver Raped: My Story de Channel 5 aquí.