FYI.

This story is over 5 years old.

Lágrimas de payaso: La pesadilla que dio origen a Insane Clown Posse

Ni un solo rapero, y quizá ninguna banda, ha logrado crear un movimiento como el que lograron estos payasos de Detroit.
7.5.15

Este artículo se publicó originalmente en Vice.

La noche del 21 de febrero, el histórico Templo Masón de la ciudad de Detroit apestaba a porro, sudor, gaseosa sin gas y desodorante Speed Stick. El ambiente juggalo llenaba el aire de un lugar que —gracias a sus techos dorados y alfombras rojas— parecía estar presentando El lago de los cisnes en lugar de un show de raperos blancos con maquillaje de payaso.

Publicidad

Los shows de Insane Clown Posse (ICP) siempre son una especie de avivamiento evangélico torcido, pero el Juggalo Day era una bestia en sí. Este año, el show anual gratuito, y tenía como propósito recolectar comida en lata para crear un banco de comida; se parecía al rave de sangre de Blade, sólo que con refresco Faygo en lugar de sangre. Los extasiados fans de ICP se retorcían bajo su sacramento de refresco gritando "whoo, whoo", mientras que Violent J, Shaggy 2 Dope y su camada de payasos bailarines corrían en círculos por el escenario con el tipo de swag que sólo aprendes en las peores escuelas públicas de Estados Unidos.

Para la gente externa a la cultura, esta escena era, en el mejor de los casos, de pena ajena; en el peor, peligrosa. El FBI clasifica a los juggalos como una pandilla. Después de 26 años de álbumes y giras mundiales, ICP sigue creando tanta controversia como cuando la ahora extinta revista Blender los nombró la peor banda de la historia. A pesar de que la familia juggalo nunca ha sido más grande o más fuerte, hay muy poco aprecio por el arte detrás de su música o por el apoyo que supone la cultura que crearon. Y aún así, ellos siguen haciendo música para las hordas de fans obsesionados fuera del mainstream.

Así, el grupo lanzó sigilosamente su último álbum la semana pasada: The Marvelous Missing Link: The Lost Version. Y aun cuando éste llegó al Top 10 de iTunes de los álbumes de hip-hop, no tuvo reseñas en Pitchfork.com o en el New Yorker. Cuando la banda llega a recibir un poco de publicidad, ésta generalmente es terrible y condescendiente. Todos los críticos de rap a quienes les pedí que hablaran sobre ICP para este artículo se negaron porque la banda era, en palabras de uno de ellos, "irrelevante". Y eso sin mencionar que casi todos los medios —incluyendo éeacute;ste— han mandado reporteros a eventos como el Día Juggalo sólo para ver a la gente extraña que va a ellos y para presentar a la banda y a sus seguidores como idiotas. No obstante, yo no estaba con la bola de fans en el Día Juggalo. Estaba detrás del escenario con el pequeño entorno de familia y amigos de ICP. Y desde allí la escena no se veía como un montón de fans rabiosos alabando a idiotas que ensalzan los placeres del refresco. En lugar de eso, todo parecía la maquinaria de un reloj. Los roadies salían y entraban del escenario de forma sincronizada, cubriendo las lámparas de las salpicaduras de refresco y llevando nuevos accesorios y efectos. Los payasos de refuerzo entraban y salían como si fueran equipos de lucha libre, todo basado en un estricto guión.

Publicidad

"Todo se basa en las entradas que [Violent J y Shaggy 2 Dope] nos dan", dijo un payaso de refuerzo.

"Estamos actuando, así que deben saber cuándo salir, cuándo irse, cuándo caerse, cuándo tirar gaseosa, todo al unísono", me dijo Violent J. "Como los Backstreet Boys".

Para un show tan importante como el del Día Juggalo, ICP y su equipo de payasos hacen arduos ensayos toda la semana anterior en un depósito en localizado en Farmington Hills, Michigan. Ensayan los cambios de atuendo, las coreografías, cuándo deben entrar, y trabajan en su técnica para rociar refresco.

La intensa ética de trabajo y la preparación de ICP han sido fundamentales para su ascenso de ser un grupo de rap de Detroit de segunda a los líderes de su propia subcultura —una hazaña que ningún otro grupo estadunidense ha podido lograr, excepto, tal vez, Grateful Dead—.

Ser un juggalo se ha convertido en el estilo de vida de cientos de estadunidenses que se sienten privados de sus derechos. Como me dijo una juggalette con rastas llamada Sarah que conocí en el Día Juggalo, ICP es para "chicos que no encajan en otros lados… Son familia. Te hacen sentir bien… Puedes ser tú mismo".

El estilo de vida de los juggalos no sólo se trata de memorizar las letras macabras de las decenas de álbumes del grupo. Se trata de ver las películas del grupo hasta que te sepas cada palabra y de apoyar a los otros proyectos de la disquera Psychopathic Records, la cual se ha estimado que gana más de 10 millones de dólares al año. Se trata de tomar gaseosas Faygo hasta que incrementes el riesgo de padecer diabetes; de ir a eventos como el Día Juggalo y la Reunión de los Juggalos, donde supuestamente decenas de miles de personas se congregan cada año por cuatro días para lanzarle caca a Tila Tequila, ver personitas dándoles bailes privados a los veteranos y para cantar los clásicos de ICP, como "Please Don't Hate Me (Eminem's Mom)". (He aquí una parte de la letra: "Please don't hate me, but I been fucking your mom loose lately" (Por favor, no me odies, pero me estado cogiendo a tu mamá últimamente).

Publicidad

La última entrega de ICP es el álbum en dos partes The Marvelous Missing Link: The Lost Version, que trata de la fe, ya que, según Violent J, la vida sin fe es como "vivir con lentes de sol y una sombra de depresión. No importa cómo esté el clima, siempre será oscuro y una mierda".

Este es un raro sentimiento viniendo de un grupo conocido por hacer música "inapropiada", tan ofensiva como para que les cancelaran su segundo contrato más importante a finales de los noventa. Pero de nuevo, yo siempre supe que hay más de ICP de lo que vemos y es por eso que fui a Detroit, cuna del juggalo, a descubrir cómo se han vuelto uno de los fenómenos más exitosos y críticos de la cultura popular.

El centro de Detroit parece Bagdad con nieve. Edificios de seis pisos sin ventanas inundan el paisaje. Los restaurantes locales emplean guardias de seguridad con chalecos antibalas. Hay helicópteros sobrevolando noche y día como buitres. También hay constantes sirenas a lo lejos.

Y aún así, ICP es incondicionalmente optimista sobre su ciudad. La primera vez que conocí al dúo en los cuarteles de Psychopathic Records en Farmington Hills, a 35 kilómetros hacia el noroeste del centro, se la pasaron asegurándome que su ciudad estaba "al alza", una noción que encontraba muy difícil de entender. Pensaba constantemente: "Si así se ve cuando está al alza, ¿cómo diablos se veía cuando estaba en pañales?"

Shaggy 2 Dope y Violent J, cuyos nombres reales son Joseph "Joey" Utsler y Joseph Bruce, crecieron juntos en vecindarios pobres en las afueras de Detroit durante los setenta. En esa época la ciudad tuvo un grave declive económico y hubo una diáspora de blancos hacia los suburbios. Instituciones vitales, como Motown y otras fábricas se fueron de la ciudad para irse a otras más lucrativas. El crimen violento también estaba llegando a niveles altos, con más de mil homicidios al año durante la mayor parte de la década. Este nivel de violencia era parte de la vida diaria de J y Shaggy, incluso durante su infancia. En su autobiografía, Behind the Pain (Detrás del dolor), Violent J recuerda haber visto a una mujer desnuda "saliendo de una casa con las manos atadas" durante su camino a la escuela. Esa mujer, dice, acababa de ser violada.

Publicidad

La autobiografía también presenta los problemas que Violent J tenía en casa. En el capítulo llamado "Life with Satan" (La vida con Satán) dice que su padrastro, a quien se refiere por el acrónimo "Lester the Molester" (Lester el abusador), le agarraba el pene cuando era sólo un niño.

(Violent J no estaba disponible para hablar del abuso en su infancia. El publicista de Psychopathic Records me dijo por email: "Por favor, acuda a la autobiografía de Violent J Behind the Pain para saber su punto de vista sobre este tema en particular… Muchos nombres fueron cambiados por fines legales, pero Jumpsteady [el hermano de Violent J] puede verificar que todo lo descrito en el libro es real").

Violent J también recuerda que los nietos de su padrastro iban a su casa. Un día, según Violent J, uno de los nietos dijo: "Tengamos sexo" y le ordenó que se desnudara y se acostara boca abajo. En ese entonces Violent J ni siquiera sabía qué era el sexo. Dice que se negó, salió del cuarto y le contó a su hermano. De acuerdo con el libro, Jumpsteady corrió a los nietos de la casa.

"Ahora que soy un hombre grande, las cosas son muy distintas", escribió Violent J. "Si alguna vez vuelvo a ver a mi padrastro, lo mataré".

Después, en su adolescencia, un amigo lo llevó al patio de una casa abandonada. El amigo se sacó la verga y le dijo a Violent J que se la chupara. Violent J dijo que empezó a llorar y vio un tronco. Se agachó, como si fuera a chupársela, recogió el tronco, se lo lanzó al amigo y corrió.

Publicidad

"Recuerdos como estos te pueden perseguir toda la vida", escribió. "Sé que todos tienen sus propios recuerdos. No estoy solo en esto. Creo que es mejor que la gente le diga a otros sobre sus horribles recuerdos porque con el tiempo se pueden volver historias chistosas y será mucho más fácil lidiar con ellos".

Obviamente, este es un mantra que se encuentra en gran parte del trabajo de ICP, si consideramos sus innumerables canciones humorísticas sobre matar pedófilos. Y a pesar del abuso en su infancia, es claro que J tiene aprecio por sus recuerdos de la niñez, especialmente desde que se volvió amigo de Shaggy en la primaria. Su amistad fue lo único que tenían cuando las familias de ambos no podían llegar a fin de mes.

Se llevaron bien debido a que ambos eran muy pobres y no tenían figuras paternas en casa. La falta de una presencia masculina afectó sobre todo a Shaggy, quien empezó a beber y a drogarse desde muy joven, en parte debido a que no había nadie lo suficientemente fuerte para detenerlo.

"Nadie me soportaba. Estaba borracho", dijo Shaggy a Howard Stern en 2006, cuando se le preguntó sobre su alcoholismo tras el éxito de ICP. "Todavía me peleo. El único problema [de la sobriedad] es que ahora recuerdo las peleas".

Como chicos pobres, ambos poseían sólo una playera y dos pares de pantalones, lo que los hizo impopulares entre sus compañeros. Otros niños se burlaban de ellos por ser pobres y los trataban como "basura". Pero un día decidieron que había sido suficiente. En la secundaria empezaron a adoptar la "vida scrub" (un estilo de vida que se caracteriza por no hacer más que ver tele y jugar videojuegos) y se llamaron a sí mismos "los floobs" (los rechazados).

Publicidad

"Podemos hacer que no tener nada sea cool", decidió Violent J. Él y Shaggy empezaron a pavonearse. Cuando iban por la calle en sus bicicletas jodidas gritaban: "¡Somos los floobs!" Era una escena no muy diferente a la que vi en el Juggalo Day cuando los juggalos gritaban: "¡Familia!" para pronunciar su unidad y orgullo de ser inadaptados sociales.

Hacer algo de la nada sería un tema esencial en la música de ICP y en la cultura que los rodeaba. Eventualmente empezaron a hacer canciones sobre zapatos de descuento como si fueran zapatos de marca y alababan a mujeres gordas como si fueran Rihanna. "Muchas gordas lo apreciaron", bromeó Violent J, pero él ve la misión de ICP como una muy seria. "Hay muchos juggalos que crecieron solos en las mismas condiciones, y fue muy difícil", dijo. "No fue fácil hasta que descubrieron [ICP]".

Todos los juggalos que conocí en el Día Juggalo repetían esto. Cuando cuentan sus historias de la primera vez que se identificaron como juggalos, todos suenan como gays a punto de salir del clóset. No te vuelves juggalo; naces siéndolo. Antes de que ICP los hiciera conscientes de que eran parte de la familia juggalo, se sentían como inadaptados. Eran muy gordos, muy feos o muy pobres para salir con los punks o con los nerds amantes de cómics. La cultura juggalo les dio una identidad, al mismo tiempo que transformó los estigmas de su vida scrub en algo de lo que se podían enorgullecer. O, como lo pone Violent J, "ahora todos son floobs".

A finales de su adolescencia, los floobs se volvieron una pandilla: la Inner City Posse. Todos "habíamos sido perdedores durante toda la vida y la pandilla te daba una excusa para ser un perdedor", escribió Violent J. Mientras muchas pandillas cocinan crack o dirigen redes de prostitución, ellos hacían "cosas horribles", como golpear prostitutas en la cara con ladrillos. Pero la pandilla también actuaba como Robin Hoods sedientos de sangre. "Odiaba a los ricos", plasmó Violent J. "Manejábamos por todo Birmingham para madrearnos a los riquillos".

Publicidad

Violent J estaba muy ocupado creando caos en las calles para tomarse el rap en serio. No fue hasta que pasó 90 días en la cárcel a los 18 años por intento de robo de auto que empezó a escribir rimas en serio. Cuando salió decidió alejarse de los problemas y entregarse a su música. Grabó una cinta llamada Enter the Ghetto Zone, donde se llamó Violent J por primera vez. Shaggy la amó y empezó a rapear con él.

El dúo pasaba horas grabando, entregando flyers y rogando a las tiendas para que vendieran sus álbumes. Estas amaron su trabajo y Violent J esperaba volverse un músico exitoso como sus ídolos, así como Michael Jackson y Brian Wilson, quienes "trabajaron tanto en su mierda que se volvieron locos". Sin embargo, la ética de trabajo tuvo un precio: "Significó sacrificar muchas madres que los chicos de 19, 20 o 21 años hacen, como ligar y fiestear", dijo Shaggy.

Los primeros raps de Inner City Posse eran principalmente sobre divertirse. No fue hasta que Violent J y Shaggy escucharon a los Geto Boys, a finales de los ochenta, que se interesaron en hacer música que estaba inspirada tanto por pandillas como por películas de terror. A principios de los noventa, muchos raperos de Detroit estaban haciendo rimas sobre la vida callejera, por lo que toda la escena empezó a desarrollar trucos para hacerse de un nombre. Kid Rock se vestía como vaquero. Escham decía que adoraba a Satanás. ICP se pintó las caras como payasos.

Publicidad

Violent J dice que sacó la idea de ponerse maquillaje de payaso de Dios.

"El Dark Carnival llegó a nuestra vida y empezó a darnos ideas. No tenía sentido al principio, pero nosotros pensamos 'Ok, hagámoslo', y lo hicimos", me dijo Shaggy.

Su significado ha evolucionado a lo largo de los años, pero en términos más generales, el Dark Carnival es el universo en el que se basan los mitos de Insane Clown Posse. Mas específicamente, como dijo Violent J a Rolling Stone, se trata de "matar a los racistas y a los pedófilos". En este sentido es una alegoría de cobrárselas, una especie de parque de diversiones tipo purgatorio donde los burgueses y los opresores finalmente obtienen lo que se merecen.

"En nuestra música expresamos mucho enojo. Mucho es aún muy real. Es mucho más fácil decirlo en tu grabación, pero ésta amplificado en las nuestras", me dijo Violent J. "Si hablamos de matar a un pedófilo, es por algo. Es verdadero enojo. Quisiéramos matar a un pedófilo, así que es lo que hacemos en los discos".

Puedes ver esto en sus canciones, como "Piggy Pie" de 1997 y "To Catch a Predator" de 2010, la cual es una venganza de fantasía en la que torturan y decapitan a un pedófilo. En el mundo del Dark Carnival, es este tipo de gente la que debe irse.

"Tal vez no sea exactamente como en mi visión, pero hay algo en el aire y va a consumir todas esas almas impuras", escribió J en su autobiografía.

Los perpetradores de los juicios y matanzas en el Dark Carnival son un cuadro de personajes ficticios extremadamente violentos. Tienen nombres ominosos como El Gran Milenko y el Ringmaster, tienen caras siniestras y poderes. Cada personaje está representado por su propia "carta comodín", que sirve como portada para cada álbum de ICP cuyo concepto es ese personaje. ICP completó su primera baraja de cartas comodín en 2004. Hay seis cartas en una baraja. Ahora el grupo está en la segunda baraja y acaban de lanzar el tercer volumen: The Marvelous Missing Link: Lost/Found Erais.

Publicidad

"En general, el mensaje de la carta comodín es secundario y tiene un mensaje oculto", dijo Violent J. Sin embargo, "el mensaje [de The Marvelous Missing Link] está frente a ti: encuentra la esperanza.”

Un concepto como la esperanza al centro de un álbum de ICP no es algo nuevo. En 2001, después de dejar Island Records para sacar música bajo su propia disquera, sacaron The Wraith: Shangri-La, el primer álbum de la última carta comodín de la primera baraja. La última canción del álbum, "Thy Unveiling", conmocionó a los externos e incluso a los fans de antaño con esta estrofa:

"Cuando hablamos de Shangri-La, ¿qué crees que queremos decir? / La verdad es que seguimos a Dios, siempre hemos estado con él. / El Carnaval es Dios, ¡y que todos los juggalos lo encuentren!"

Algunos juggalos se sentían engañados: ¿acaso ICP siempre había sido sobre religión? Aunque The Guardian y otros lo habían llamado cristiano, ICP dice que esto es falso. Ellos sólo querían dar un mensaje más profundo a su música y decirle a los juggalos que había esperanza incluso en el Apocalipsis. El factor de shock también ayudó a que su nombre se mantuviera con vida.

"Somos lo opuesto de una banda como U2, quienes pueden decir: 'Tomémonos unos años y luego nos juntamos'. No podemos hacer eso. Somos underground", me dijo Violent J. "Intentamos mantenernos relevantes y constantemente luchamos para hacer ruido que haga que la gente nos voltee a ver. Es difícil ser underground cuando no tienes éxitos en la radio y madres así".

Publicidad

Su apuesta dio frutos. Hoy en día, Psychopathic Records es un negocio y ICP es un pilar de la cultura estadunidense. Según la lista Billboard de álbumes independientes, ICP ha vendido más álbumes que los Yeah Yeah Yeahs o que los White Stripes. La banda sigue ganando fans. El Día Juggalo incluso conocí juggalos de segunda generación que eran hijos de padres juggalo.

"En cuanto a los raperos, no creo que éstos tengan oportunidad de hablar sobre ICP, ya que ICP les está pateando el culo", me dijo el fundador de Three 6 Mafia y leyenda del hip-hop DJ Paul. "Ni un solo rapero, me vale madres quién, podría hacer lo que ellos. Ellos crearon un movimiento. [La Reunión de los Juggalos] tiene a gente durmiendo en sus autos o en el pasto durante tres días. No puedo pensar en otro rapero que pueda lograr eso. Tienes que tener más que canciones buenas para lograr algo así. [Ellos tenían] un plan maestro".

ICP dirige las operaciones de Psychopathic Records desde un edificio de ladrillos de dos pisos en Farmington Hills, un suburbio en las afueras de Detroit. Es su propia versión demente de Hittsville.

Mientras fumaba un cigarro electrónico, Shaggy me dio un recorrido de la oficina con Violent J. En una oficina en la planta baja tienen fotos de fans en lo que llaman "la Pared del Karma".

"Cada foto tiene una historia", dijo Shaggy. "Hay fotos de güeyes normales —fotos de anuario, de bebés—, pero la mezcla es muy entretenida. No estarían allí si no significaran algo para alguien".

Publicidad

Arriba está la oficina del CEO de Psychopathic Records, Bill Dail, a quien los ICP conocieron en su niñez, y de Jumpsteady, el hermano de Violent J. Dail defiende el fuerte cuando el grupo está grabando o de gira. Jumpsteady ayuda a que los mensajes importantes lleguen a la familia juggalo. "Los juggalos aman y confían en la palabra de Jumpsteady", dijo Violent J.

Violent J y Shaggy quisieron que Psychopathic se basara en valores familiares, lo que resulta increíble, considerando lo disfuncionales que eran sus vidas. Contratan a miembros de la familia o a viejos amigos y ambos llevan a sus hijos y esposas a las giras. Sus años de locura y de cogerse a "cientos y cientos" de mujeres quedaron atrás; de hecho, Shaggy ahora está sobrio.

"[Estar sobrio] no hace una diferencia en las giras, ya que realmente nunca tuvimos giras tipo rockstars", me dijo Shaggy. "Hoy en día no nos llama como antes. Acabamos un show y estamos bien pinches cansados".

Para preservar su legado convirtieron una sala de juntas en una bodega que contiene todos sus recuerdos. Repisas de metal contienen 25 años de historia de ICP: uniformes falsos de policía, máscaras de zombies, sotanas de monjes, un disfraz de simio, y la lista sigue y sigue. El cuarto lleva a unas escaleras que dirigen a un enorme depósito donde almacenan la mercancía que venden en internet. Mientras que muchas bandas venden camisas mierderas, la mercancía de ICP va desde playeras hasta ropa que asemeja moda urbana de marca. Es sólo cuestión de tiempo para que una tienda del centro se apropie de sus calzones que dicen "Psycho Bitch" o de los jumpers morados que dicen "Faygo" en la espalda.

El alma del edificio, sin embargo, no tiene nada que ver con el comercio en línea o con la ropa: es su estudio de grabación: "el Lotus Pod". Fue en este estudio con paneles de madera donde han grabado la mayoría de sus obras maestras.

"[El Lotus Pod] es la meca de Psychopathic Records", dijo Violent J.

"La zona de impacto donde se produce toda la música", continuó Shaggy 2 Dope. "Es aquí de donde salen los ruidos, de este mismo edificio".

En las paredes vi el resultado: un disco de The Amazing Jeckel Brothers de oro enmarcado y una placa de platino por The Great Milenko. Estos logros y la fortaleza familiar en Farmington están muy lejos de la infancia pobre y llena de maltratos en la que tenían que hurgar en las grasientas calles de Detroit. La placa representa el trabajo duro que han canalizado en su arte.

"Es más un estilo de vida que workaholic", añadió Shaggy. "Como que el trabajo es nuestra vida".

Ambos quieren que sus nuevos álbumes de este año, The Missing Link: Lost y The Missing Link: Found, continúen enseñándole a la comunidad juggalo cómo desear un mejor futuro.

¿Y quién mejor para esparcir el mensaje que Violent J y Shaggy 2 Dope? Después de todo, antes de los floobs, de The Great Milenko, de la Reunión, de que el Faygo se convirtiera en la agua bendita de la White trash, ellos eran sólo dos niños pobres quedándose juntos para superar los peligros de una Detroit liderada por pandillas y el trauma del abuso.

"¿Quién podría olvidar algo como la esperanza? ¿Quién podría deshacerse de algo que brinde esperanza a la gente?", me preguntó Violent J. "De eso hablamos, güey: ten esperanza en tu vida".

Sigue a Mitchell Sunderland y a Amy Lombard en Twitter.