Más lejos: 'California dreaming' con Anderson .Paak
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Más lejos: 'California dreaming' con Anderson .Paak

Anderson. Paak es el último en la prestigiosa lista de pupilos de Dr. Dre, y quiere demostrar que es un artista por derecho propio. Con su nuevo álbum 'Malibu', es justo lo que hace.
5.4.16

Anderson .Paak no sabe surfear.

Es por ello que unos días antes de Navidad, prefiere sentarse en la arena en un tramo de la costa de Malibú en vez de compartir las olas con el grupo de amigos de su manager a unos metros de distancia. .Paak no viene aquí muy seguido; la manejada es de una hora en un día normal, desde el departamento de Koreatown que comparte con su esposa y su hijo de cinco años en el este de Los Angeles. Pero el cuñado de su manager y un buen amigo suyo de la industria musical ambos viven en la zona, y han acordado llevar a .Paak y a su manager a la sesión de fotos y entrevistas en la afluente ciudad de playa, que se asoma a 30 kilómetros hacia el Pacífico, lejos de casi todo lo demás.

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Ha sido un largo día, y reciben con todo gusto la oportunidad de golpear las olas mientras .Paak charla conmigo. Su amigo de la industria, Kevin, convirtió un viejo motor de barco en una línea de remolque que los arroja desde la orilla a través de las olas con diferentes niveles de éxito. Nosotros nos quedamos petrificados viendo cómo combaten las crecientes olas, mientras el cielo cruje y está como en llamas en vísperas de que el fenómeno climático conocido como El Niño se active.

"El Boogie Board es a lo más que llegué", dice el originario de California entre risas, mientras observa a su alrededor y saca otra Corona.

Es un tanto irónico, dado que su disco se llama Malibu e incorpora extractos de películas viejas de surf y sampleos de la radio, y los mezcla con su cruda voz susurrada à la Sam Cooke y con sus rimas sin dobleces, propias de la Costa Oeste. Pero también hace perfecto sentido, porque en su corazón, Malibu trata del mismo tipo de libertad que atesoran los surfers: encontrar sosiego en tomar riesgos.

"Me dijeron que no podía hacer canciones con diferentes géneros ni con artistas diferentes. Eso me hizo querer romper las reglas" dice .Paak. "Estaban así de 'no puedes tener una canción de trap y luego otra de funk clásico y luego una de R&B, tienes que escoger una línea'. Yo así de, pues esa es mi línea, hago cosas diferentes".

Después de años construyendo un hype en la marginalidad como cantante, rapero, baterista y productor en la escena de LA y trabajando con luminarias locales como Nocando y Dumbfoundead, Malibu ha posicionado a .Paak en el corazón de los rumores. Ganó impulso en 2014 con Venice, su debut lanzado de manera independiente, así como con NxWorries, su proyecto con el productor de Philly Knxwledge. Este último —en particular el sencillo "Ante"— llamó la atención de Dr. Dre gracias a su sonido de soul futurista fresco e irreverente.

.Paak colaboró en seis de las 16 canciones incluidas en Compton, más que cualquier otro artista incluido en el disco y es el único con un track en solitario. Lo aprovechó The Game en dos canciones para su Documentary 2. Lanzó su exitoso EP Link Up & Suede, con NxWorries. Se aventó unos palomazos en el estudio y se hizo buen amigo de Kendrick Lamar.

"Compton apenas había salido y hablamos sobre qué viaje es trabajar con Dre. Le ponía lo que tenía hasta ese momento [de Malibu], y recuerdo que prestaba atención a cada expresión facial, por pequeña que fuera" dice .Paak. "Lo vibró. Es posible saber cuando la música realmente afecta a las personas. Es un tipo súper cool siempre. Nos la pasamos haciendo chistes".

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Malibu, que se estrenó el 15 de enero a través de OBE / Steel Wool / Art Club / EMPIRE, fue uno de los discos más esperados del año nuevo. El álbum de 16 pistas se lee como un examen de hip-hop: The Game, ScHoolboy Q, Talib Kweli, Rhapsody, BJ The Chicago Kid y 9th Wonder, todos colaboran. En febrero, comenzó su primera gira por Europa con su banda The Free Nationals, después en abril tocó por primera vez en Coachella. NxWorries prepara su debut de larga duración en Stones Throw más adelante este año. Y este próximo sábado, Anderson .Paak se presenta por primera vez en México, en el marco del Festival Ceremonia 2016.

No está mal para un chico sin contrato con disquera major —por el momento, al menos— y sin hits en la radio. Pero si va a explotar, .Paak debe afrontar el nuevo reto de ir más allá de la etiqueta "Protegido de Dre" y debe establecerse como un artista por derecho propio. Con su visión de cómo adaptar los sonidos e ideales tradicionales del hip-hop a un público contemporáneo y con la ambición futurista de su fantasia californiana, Malibu es el recipiente perfecto para hacer justo eso.

***

El equipo se queda sin luz del sol y sin cerveza, pero el día de .Paak está lejos de terminar. Le ofrezco un aventón hacia Koreatown, donde pasará a su estudio para repasar un mix con su DJ para el evento que tienen más adelante, antes de ir por una cena (ante mi insistencia) de alitas, papas fritas y cerveza en el pub de abajo y luego salir otra vez a reunirse con Travis Barker, el último artista que le ha solicitado una colaboración. Nunca se han conocido: .Paak parece tan confundido como suena el proyecto, pero igual de entusiasmado: Barker no es ajeno al hip-hop, un jugador de poder que transita fácilmente a través del rap, el rock y el pop. .Paak quiere todo.

De modo más inmediato, .Paak sabe que no está en condiciones de decirle que no a cualquier persona.

"Me tomó mucho tiempo llegar a este punto. Apenas ahora está comenzando a explotar" dice .Paak señalando que cumple 30 años el mes próximo. "Siento que tengo que compensar por todos los años que… no pegó nada. Ahora esto es a lo único que quiero dedicarme todo el tiempo. Mientras me siento inspirado y mientras la demanda es alta. Quiero ofrecer música".

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Excepto por su arete en el tabique de la nariz, sus pertrechos estilizados que robaron cámara en el glamour playero (una chamarra de cuero, cadenas de oro personalizadas, una sudadera rosa) desaparecen en el bolso Marshall de plástico que se acostumbró a traer en los días que no para, como este.

Reclinado en el asiento del pasajero y ataviado en jeans, con una camiseta de punto y gafas de marco de plástico, .Paak pasa lista en su iPod a una docena artistas en los que se ha clavado recientemente —Thundercat, Tame Impala, Kaytranda, The Dirty Projectors, Flying Lotus, The Game— , antes de escoger Unknown Mortal Orchestra, un favorito del año pasado.

"Noooooo pueeedo dejar de mirar mi ce-lu-a-ar" medio canta miedo se ríe, bailando un poquito en su asiento.

Es una visión del veinteañero un poco nerd y vertiginoso, nacido como Brandon Paak Anderson, el chico divertido y accesible que tocaba la batería en su banda de iglesia tan recientemente como el año pasado, más que la del swag calculado del artista nuevo más caliente de Los Angeles, que es acortejado por grandes disqueras y hace que sus fans se tambaleen con letras como "She said bend me over that sink / I said damn, your wish is my will" (Ella me dijo: "dóblame sobre el Lavabo" / Yo dije maldita sea, tu deseo es mi voluntad).

.Paak puede ser cool, pero también es lo suficientemente introspectivo como para cambiar lo que aparentemente es su momento más grande en Compton, "Animals" en uno de protesta política y sobria humanidad, repitiendo: "Got a son of my own / Look him right in his eyes / I ain't living in fear / But I'm holding him tight" (Tengo un hijo / Míralo justo a los ojos / No vivo con miedo / Pero lo aprieto fuerte."

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El tráfico en la autopista Pacific Coast Highway sigue fluyendo mientras emerge del horizonte el centro de la ciudad. Incluso la superficie de las calles parece haberse pausado, un silencio cálido y húmedo y la ciudad se vuelve a calibrar como cada noche. El rítmico parar y seguir de los coches da pie a una discusión que serpentea desde la crianza bautista de Paak ("soy afortunado por ese centro temprano y brújula"), a su despertar cultural en Hollywood y su cambio hacia la espiritualidad ("Es importante ser capaces de empatizar. Creer en algo, como que hay algo más que esta mierda") a su disgusto por el karaoke ("Es para gente que no puede cantar"). Es un conversador fácil que es selectivo pero no molesto, de tono suave, con un candor que raya casi en ingenuidad. Su voz es más aguda que lo que aparentan sus toscos tarareos, y cuando está emocionado o se siente empático, que es a menudo, sube rápidamente de tono y de volumen.

"En algún momento, literalmente mi trabajo fue cavar zanjas", dice. "Así que para que esto sea trabajo, claro que lo voy a tomar. Claro que voy a hacer otra entrevista. Lo voy a hacer todo".

***

Sesenta kilómetros al norte de la playa, más allá de los patrimonios en acantilados de Malibú, después de la extensa mansión de Dr. Dre donde .Paak ha cotorreado en más de una ocasión, se encuentra Oxnard, el centro del Condado de Ventura, lleno de fresas y parques de trenes, donde .Paak creció.

El hijo de una madre soltera proovedora de productos, mitad coreano y con tres hermanas, .Paak divide su tiempo entre Oxnard y la vecina Ventura, uno de los dos únicos negros de su secundaria en una zona cuya belleza de pueblio soñoliento es desmentida por la actividad de pandillas impulsada por aburrimiento y derrama económica de la gran ciudad.

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Recibió su primer kit de batería a los diez años. La música ha sido la única constante en su vida. El más claro recuerdo de su padre veterano de guerra vuelto mecánico es cuando fue llevado por la policía después de casi matar a golpes a su madre; la próxima vez que .Paak lo vio, su padre estaba en un ataúd, después de haber sucumbido a la adicción tras años de salir y entrar en el sistema.

Es un tema al que .Paak entra con vulnerabilidad (pero nunca con auto compasión) en Malibu, un territorio completamente virgen, comparado con el hedonismo cursi de Venice.

“Who cares, your daddy couldn’t be here? / Mama always kept the cable on / I’m a product of the ‘tube and the free lunch / Living room, watching old reruns,” (¿A quién le importa que tu papi no pudiera estar aquí? / Mamá siempre dejaba prendido el cable / Soy producto de la tele y comida gratis / En la sala, viendo programas repetidos) canta en la cerradora del disco, "The Dreamer".

La mamá de .Paak finalmente se volvió a casar, y él encontró una salida haciendo música con su congregación en la iglesia Bautista de San Pablo, así como en la computadora de su cuarto. Siendo un niño tímido y gordito, tocar la batería, cantar y rapear le ofrecieron su primera probada de lo que significa tener confianza en uno mismo y la corazonada de que algo más grande está por venir. Pero sus aspiraciones fueron puestas en espera cuando su madre y su padrastro fueron enviados a prisión debido a un fraude de valores, cuando tenía 17 años.

"Siento que la usaron para hacer un ejemplo de ella. Donde crecí en Ventura, hay un montón de gente blanca y rica, más vieja" dice él. Su tono es mesurado, pero las palabras afiladas y rápidas: "Sentía que era una ciudad súper racista. No sé cómo le dan a alguien 14 años, le hacen servir siete años y medio, [cuando] nadie fue herido ni muerto. Ella no tenía historial. Sólo intentaba hacer dinero para sus hijos".

.Paak pasó el siguiente año viviendo en los sofás de la familia y de los amigos, trabajando como enfermero de casa para ayudar a su familia a sobrevivir. Un matrimonio con su novia de la iglesia terminó en anulación, y a los 21 años empacó y se mudó a Los Angeles para concentrarse de lleno en la batería en el Instituto para Músicos de Hollywood.

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Allí conoció y después se casó con una estudiante de voz de Corea del sur, con quien tuvo a su hijo. Durante la semana se la pasaba practicando y ensayando, estudiando partituras de jazz, aprendiéndose covers y presentándose en vivo bajo el nombre de Breezy Lovejoy. Los fines de semana los pasaba trabajando en una granja de marihuana en Santa Barbara, donde él y su esposa manejaban campos de fútbol del producto. "Todavía tengo visiones de esa mierda", bromea.

La música tomó el asiento trasero mientras .Paak se enfocaba en estabilizar a su familia. Después de que nació su hijo, conoció al rapero local Dumbfoundead y volvió a buscar que su nombre destacara en la escena underground de LA, construyendo rumores de boca en boca alrededor sus enérgicas presentaciones en vivo.

Pero se paró en seco en 2011, cuando despidieron a .Paak de su chamba agrícola sin previo aviso. De pronto estaba sin hogar y con una nueva esposa y un hijo pequeño.

"Fue un corte de caja. Me gasté todo mi dinero. No podía pagalre a mi hermana la renta así que me corrió". dice. "Tenía una familia completa ahora, y no tenía donde quedarme. No me la acababa. Fue súper difícil".

El cantante-productor Shafiq Husayn, del legendario grupo de soul futurista angelino, Sa-Ra Creative Partners, los acogió en su casa por un tiempo. .Paak terminó su debut como Breezy Lovejoy, O.B.E. Vol. 1 (que significa "experiencia fuera del cuerpo" en inglés) en el estudio Eagle Rock en casa de Husayn. Al mismo tiempo, .Paak aterrizó una chamba tocando la batería en el tour del concursante de American Idol Haley Reinhart. Estaba de regreso en sus propios pies, pero nada estaba pegando.

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Su mentor, el ex manager de Dumbfoundead, Brian Lee, dio a .Paak el empuje que necesitaba y ofreció proporcionarle un estudio en su casa donde .Paak podría trabajar sin interrupciones durante seis meses seguidos.

"Me dijo: 'Estás haciendo todo tipo de mamadas diferentes. Tocas la batería, rapeas, estás como flotando por todas partes. ¿Por qué no simplemente te concentras y haces rolas y vemos qué pasa después?'"

Lo que pasó es que ese material formaría parte de su primer proyecto como .Paak, Cover Art, su LP Venice y algunas versiones tempranas de tracks como "The Bird" del Malibu.

"Esa fue la primera vez que realmente hice una lluvia de ideas y desarrollé una ética de trabajo de levantarme temprano y comenzar a escribir música, realmente me enfoqué de lleno en ello, en una onda 'Ok, esto es lo que quiero para mí. Estoy harto de estar siempre quebrado. Quiero hacer esta mierda'", dice. "Eso fue todo".

Ahí fue cuando el nuevo nombre entró al quite.

"Lo principal que aprendí de todo esto fue la atención al detalle. Todo iba como iba antes por mi falta de atención al detalle. No estaba prestando atención realmente" dice. "Y eso es lo que siento que representa el punto. Es el detalle. Antes a nadie le importaba un carajo. Y ahora que a algunas personas sí les importa, vamos a tener que poner el punto todas las veces".

Tres años después, esa atención sigue siendo el hilo conductor entre sus variados y cambiantes proyectos. Si Venice estaba imbuido con el brillo de arena y la dureza del boulevard homónimo, Malibu, oportunamente, llega más lejos: una rica y surrealista fusión entre la vieja escuela del rap de la Costa Oeste, algo de trap, soul de los años sesenta, psicodelia y el corazón funky de la escena beat de Los Angeles. Logra sentirse aspiracional a la vez que triunfador, una visión desde el centro de un diagrama de Venn de la vigorosa escena musical angelina.

También es más personal. Mientras que su trabajo anterior se centraba en temas de fiesta carnal, de los seductores a los autodestructivos, Malibu se centra en la compleja realidad de su pasado y el placer que hay en el presente. Es una maduración y en su diversidad estilística se las arregla para ser su trabajo con mayor cohesión.

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“Venice es más rudo. Puedes comprar drogas allí. En Malibú tu dinero debe ser legal. Son ambientes diferentes" explica .Paak. "Yo no sabía que iba a trabajar con Dre y la élite musical, y siento como que tuvo que ver con eso también. Se trata de ser más grande que la vida. Se trata de decir 'Wow, lo logramos'. Es embarcarse en un viaje de la pobreza a la riqueza, en el sentido musical. No me interesa hacer lo mismo dos veces".

El apetito de .Paak por experimentar lo llevó a Knxwledge, a quien conoció en Twitter, y le consiguió que "Suede", junto al track de Venice, "Drugs", llegarán a la rotación pesada del equipo trabajando en Compton la primavera pasada. .Paak dice que estuvo cerca de trabajar con Dre varias veces antes, pero fueron promesas vacías; ni siquiera lo conocía. Así que cuando fue convocado a trabajar con DJ Dahi en algunas sesiones exploratorias de Compton, no supo qué hacer. Porque cuando DJ Dahi te llama al estudio, vas, y sucedió que a los primeros que .Paak conoció allí fueron a Dre y a The D.O.C.

"Cuando llegué al estudio a trabajar en la rola, Dre ni siquiera sabía quién era yo" dice. Eso no duró mucho tiempo. Dre le tiró un beat y el guante: "¿Qué traes?"

.Paak cerró los ojos y comenzó a tararear. Cuando los abrió el equipo de producción estaba pasmado, gritando con gozo profundo. La rola eventualmente se convertíria, apropiadamente, en “All in a Day’s Work,” y el resto está en el disco.

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"Me acuerdo de Dre diciendo: 'Tienes ese dolor natural en tu voz'", dice. "Ahí fue cuando pense, OK, igual esto podría ser algo".

El estudio en North Hollywood de Travis Barker es tan desconcertante como el paseo curvoso y de ambientes oscuros que tienes que tomar en la autopista 101 para llegar allí. Una estructura agazapada e inhóspita cuyos orígenes ambiguos podrían igualmente ser los de una casa que los de un banco.

Barker nos saluda con suavidad y de modo excepcionalmente cortés. Lleva una barba y una chamarra negras, es totalmente sencillo, excepto por los moldes de plata en sus incisivos. Nos lleva a través de un estrecho pasillo flanqueado por habitaciones con sets de batería como de ensueño; .Paak se detiene brevemente para mirar una batería electrónica color naranja súper intimidante.

"¿Tocas?" pregunta Barker.

"Sí, un poco" dice .Paak, su sonrisa desmintiendo la minimización.

El lugar huele como si lo hubieran rociado todo con Axe.

El estudio principal es medio espartano pero bastante grande, su decoración se limita a algunos sofás de cuero y un panal de cámaras de seguridad. Un pizarrón blanco que traza el mapa del siguiente disco de los Transplants, el súpergrupo de Barker con Tim Armstrong, está reclinado encima de una bocina. Es un lugar para trabajar, y eso es justo lo que .Paak empieza a hacer.

En menos de diez minutos, improvisa la estructura de un coro para un track de The Game, refinando palabras en busca de énfasis, añadiendo armonías, y del mismo modo rápidamente se dirige al ingeniero para decirle cuáles barras quiere parear. La voz de .Paak, ya sea cantando o escupiendo barras, es áspera y mercurial; en alguien con menos práctica, podría sonar cómico o afectado, pero .Paak entiende lo que está haciendo.

"Es como un personaje de caricaturas" dice Barker mientras .Paak gruñe sus ad-libs y exclamaciones. Nos reímos, pero las letras se sienten con fuerza.

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Barker no mete las manos, sólo observa. .Paak trabaja con una eficiencia que parece llevada a cabo sin esfuerzo alguno: sabe qué quiere escuchar exactamente. En una hora, grabó sus voces completas y hace freestyles en rolas de The Game y Lil Wayne. Es un vistazo de lo que Dre hizo hace poco más de un año.

Es casi medianoche. .Paak se tiene que ir. Ambos concuerdan que tienen mucho más trabajo por hacer.

"¿Trabajas con Lil Wayne?" pregunta Barker.

"Aún no", dice con un guiño.

Si .Paak se siente imparable, indicios de nerviosismo y de duda todavía se cuelan —de alguien obligado a crecer rápidamente y que finalmente ha sido capaz de respirar y disfrutar de su juventud.

"¿Están tomando?" pregunta .Paak mientras se mete a la cabina de grabación, más que una pregunta es un imperativo. Cuand Barker dice que no, que tiene que manejar, .Paak regresa a decirle: "Oh claro, yo tampoco".

Cuando .Paak baja la guardia, habla suavemente, se ríe con facilidad y se siente agudamente consciente de sí mismo. Se ha estado mensajeando chistes con Kendrick toda la noche, pero me pide que le tome una foto con Barker antes de subirnos a nuestro Uber y destellando una sonrisa, dice "¡Eso acaba de ocurrir!". Y así de rápido, regresa a cavilar sobre su desempeño y demás detalles de la sesión. Vuelve de nuevo sobre las rimas que improvisó en una de las pistas, luego vuelve otra vez —ese era el ambiente de la canción, e hizo lo necesario para que funcionara. De todas formas, señala, no estuvo nada mal para haber estado cinco minutos en el lugar.

De regreso a Koreatown, contempla su futuro. Ha hecho la chamba. Ha pasado la última década construyendo una vida en Los Angeles, que incluye a su familia, una red de colaboradores y una creciente base de fans. Pero ahora nuevas oportunidades se sienten tangibles: ya está trabajando en su tercer disco en solitario, y alude a "cosas interesantes en el futuro y oportunidades que realmente quiero tomar".

“Los Angeles porbablente se vuelva mi casa". dice. “Mi familia está aquí, pero me gusta mucho Europa. París. Berlín. Me encanta Copenhague. Todavía hay un montón de cosas allá fuera que ver".

Me recuerda una línea del track "The City" de Venice: "Don’t tell me where you’re from / Tell me where you wanna get to.” (No me digas de dónde eres /Dime a dónde quieres ir). Para .Paak, la inspiración viene de lo que no está al alcance de la mano.

.Paak dice que no le gusta saber exactamente dónde va a terminar. Y entre giras, colaboraciones y su futuro en la industria, todavía tiene mucho qué descubrir. Incluso, dice, tal vez aprenda a surfear.

Andrea Domanick es la editorad e Noisey en Los Angeles. Síguela en Twitter.