"Música para el maleante": Una charla con el dúo de reggaetón chilango T.Y.

"El sexo lo controla todo".
10.5.16

Todas las fotos, Nicolás Astorga

El reggaetón en México es esquivo. La escena lleva poco tiempo y al nacimiento de pequeños sellos y ciclos de fiestas, se le ha unido un público underground, social y culturalmente transversal. Es difícil definirlo: lo que antes fueron sólo spots para morros de periferia, hoy es disfrutado y conquistado por bailarines casuales, migrantes, hipsters y dj's.

El reggaetón mexa está en ciernes, sobre todo la “industria”. Hoy el público ha constituido su propio circuito para traer a exponentes del género y, de a poco, comprenden cómo la musica se relaciona a través de la oferta y la demanda. Preguntas como ¿Dónde tocar? O quizá más importante ¿Dónde no tocar? ¿Cuánto cobrar? ¿Con quién producir? ¿Con quién masterizar? Se unen a dudas completamente musicales ¿Publicar namás singles o insistir en el EP o disco? ¿Cómo experimentar en un género tan profundamente monotemático y no perder el norte? ¿Cómo no sonar a copia? En este contexto nos encontramos con José Antonio Guzmán (Tony Money) y Miguel Ángel Victoria (Young Miky), el dúo de reggeatón conocido como T.Y., parte del colectivo Bass Rats.

Del barrio al escenario

Herederos del mainstream de Daddy Yankee, Nicky Jam, Cosculluela, Arcángel y J Álvarez, T.Y. es una banda de reggaetón con pasado rapero y letras callejeras. Conversamos a través de Skype sobre drogas, Kevin Roldán y La Santa Muerte.

Noisey: Háblenos un poco de T.Y.
Tony Money: Nosotros venimos de un barrio de aquí del DF que se llama Santo Domingo. T.Y. nació hace 2 años y medio, cuando rapeábamos en el colectivo de una banda que se llama Zoul Brothers (ZB). Después nos separamos e hicimos el dúo, grabamos la primera canción “Ven mi niña” con los Ghetto Kids y BrunOG.
Young Miky: Como que empezamos haciendo rap al mismo tiempo, 2008, algo así. Y nos conocíamos por ahí, del barrio, porque yo rapeba solo y él también. Dos años después de eso quisimos hacer rolas juntos.
TM: Teníamos otras canciones y hablábamos de cosas totalmente diferentes. Yo incluso llegué a hacer temas contra el gobierno o de más conciencia, algo así como revolucionarios, pues (…) Nuestra música va dirigida al público y a la banda que le late la fiesta y quiere divertirse. Música para el maleante, para las morras que les gusta el twerk, a nosotros que nos gusta la calle. Hacia ellos lanzamos nuestro producto y también le tiramos a la policía, a todo lo que haya en la calle. En nuestro reggaetón escribimos temas románticos, pero más enfocados al deseo sexual.
YM: El sexo controla todo.
TM: A mi me gusta el sexo, a Young le gusta el sexo. Amamos el sexo.
YM: El sexo lo controla todo y puede controlar también la música, en este caso el reggaetón.

¿Han tenido acercamiento a otros subgéneros del reggaetón?
TM: Sí, lo estamos haciendo ahorita. Luego de terminar nuestro primer EP Dirty love, estamos planeando otro pero de maleanteo y trap sobre pistas de reggaetón… pero hablando de una forma ya más de calle. “Tiradera”… ahorita nosotros no tenemos como a quién tirarle, nuestro rollo está muy aparte de lo que hacen los raperos en México. Lo que hacemos es maleanteo, pero tiradera hasta ahorita no.

¿Cuán importante son para ustedes los compas, el barrio, la vida en la calle?
YM: Es muy importante. Si no hay unión, al menos yo, no haría una canción con alguien que no me cae bien o con quien no convivo. Sería más difícil. Creo que mientras más unidos estemos, más lejos podemos llegar.
TM: Lo decidimos hacer juntos porque Young es mi carnal, o sea lo conozco desde hace un tiempo y nos llevamos bien. Las letras las escribimos juntos, las decisiones las tomamos juntos. Sí trabajo con otros artistas, pero lo principal siempre es con Young, este dúo que tenemos.

¿Cuando se dieron cuenta de que podían hacer reggaetón?
TM: Yo decidí hacer reggaetón después de que sacamos “Ven mi niña”. Esa fue una canción con éxito, me gustó mucho el tema de los Ghetto Kids. Después sacamos “Dulce Tentación” con otro carnal del colectivo Bass Rats, se llama Moodkilah. Como que esa canción nos dio confianza para saber que teníamos el talento para hacer reggaeton. Teníamos los ritmos, las barras y decidimos hacerlo. “Tu mirada” fue el primer tema que tuvimos con BrunOG. Con él ya lo platicamos más, fue más planeado. Escribimos otra clase de letra porque sabíamos el enfoque que teníamos sobre la música. Qué es lo que queríamos…pues, queremos rapear sobre mujeres y hacer música para bailar.

Cuando coordinamos esta entrevista me dijiste que no concebías el proyecto sin BrunOG ¿Por qué es tan importante?
YM: Él tiene los ritmos que no podríamos encontrar en ningún otro productor. Es como el 50% de T.Y.
TM: Bruno es demasiado importante. Antes de ser raperos o antes del trabajo somos amigos. Antes de ser artistas, somos personas y lo consideramos un carnal. Es chido trabajar con él, estamos conectados. Cuando él escucha las barras o los coros que tenemos, se imagina una melodía. Somos un combo. Él fue quien nos empezó a disciplinar, pues si ya teníamos un tema o dos que estaban buenos, nos dijo: "Hagamos otro, vamos a grabarlo". Siempre ha estado a la altura. Las canciones de Dirty Love eran rápidas; comenzamos a tener otro ritmo para trabajar. Decidimos sacar el EP para que más gente nos empezara a escuchar (…) Ya teníamos tres canciones, además de “Tu mirada”, estaba “Sedúceme” y “Excítame”, otra canción que hicimos con Lao de la familia NAAFI.

¿En qué piensan cuando escriben?
YM: En el sexo. Nos gustan mucho las niñas; entonces siempre pensamos en la chica linda con la que quisieras. No ponemos los títulos al principio. Escribimos y de lo que se nos ocurra al final, lo ponemos.
TM: A mí me inspira el mismo reggaetón. Siempre me ha gustado. Desde los 12. Siempre que veía un video de Daddy Yankee o Wisin y Yandel. Yo estaba niño y me gustaba ver cómo bailaban las chicas. Quería ser como ellos para tener a muchas chicas. A mí sí me gustan las mujeres; y mujeres hay muchísimas: está la mujer soltera, la casada, la divorciada, la amante y a todas ellas les voy a hacer una canción.

El reggaetón con letras

¿Qué los diferenciaría a ustedes de otras bandas de reggaeton de México?
YM: En México no hay mucho grupo. Al menos yo no conozco ni diez grupos de reggaetón en todo el país, grupos que hayan trascendido.
TM: U otros artistas grandes… está Big Metra.
YM: Fue un boom cuando hizo rap, pero en el reggaetón no pasó.
TM: Pero sí fue uno de los primeros. Ahorita hay otros grupos. Por ejemplo, están Los Xxxulos, pero son un proyecto nuevo. Lo que nos hace diferentes es que nunca nos ha gustado imitar a las demás personas; al contrario, nos gusta hacer cosas nuevas para colaborar con esos artistas. O sea, la mayoría de los artistas que son duros, que colaboran con artistas nuevos es porque ven en ellos algo diferente. Con este combo que tenemos le pusimos “Reggaetón mexa”. En Puerto Rico se dice el “bailoteo” o “perreo”, “remeneo”. Nosotros le metimos palabras mexicanas, como “cachondeo”, no decimos tanto “bellaca”, decimos “morra”. T.Y. va a sonar como una mezcla de maleante, de lacra de la calle y una persona romántica.
YM: Si nos gusta decir que nuestra música es psicodélica, entonces queda como un viaje psicodélico. Si nos escuchas, estás probando la nueva droga. Quedas enganchado por siempre.
TM: Somos como el ácido más pesado que te puedas comer. Pero no toda la banda se droga con las mismas cosas. Y hablando de drogas, así abiertamente, a mí me gusta el LSD y me gusta escuchar buena música cuando estoy así. Entonces queremos hacer algo que se escuche bien cuando estás así, pero también cuando estás bien.

¿Ven el nacimiento o la aparición de una escena de reggaetón en México?
YM: Es un poco difícil porque la gente aquí es muy cerrada de mentalidad y los que podrían hacer reggaetón —que quizá serían los raperos— son como el triple cerrados de mentalidad.
TM: Siempre hay banda que no le gusta el reggaetón. Yo soy reggaetonero pero fui a una escuela de música y en esa escuela hay personas que se dedican a hacer funk, que se dedican a hacer dead metal. Incluso esas personas reconocen que el reggaetón tiene algo pegajoso y algo que les gusta. Como también hay raperos y gente que se siente muy diferente y no les gusta el reggaeton. Me metí a una escuela del DF que se llama G. Martell y estudié canto un año. Me sirvió bastante, me ayudó y le agradezco a mis profesores [YM se ríe]. Les agradezco por todo, la paciencia que me tuvieron y que me hicieron explotar exactamente ese talento. A afinar las notas, a controlar los ritmos, el tiempo. No tan solo me sirvió para hacer reggaetón, también me gusta otra clase de música. Me gusta cantar música de antes. La música de José José.

Y en ese sentido ¿Cómo integras estos gustos que son extra reggaetón al género urbano? Que equivale a preguntar ¿Cual es la relación de T.Y. con otros géneros de la música mexicana?
TM: Yo en mis letras, en mis placas, digo: “Tony el rey del barrio”. Pero El rey del barrio es una película mexicana de Tin Tan. Digo cosas como “Bésame morenita”, que es una canción de Pedro Infante. Entonces sí son opciones que tomo al hacer un reggaetón. Tengo una inspiración de hacer algo más romántico y me acuerdo de las letras de José José. de Joan Sebastian. (…) De hecho, a mi me gusta bastante música. Me gustan las cumbias, la salsa, el merengue, me gusta la bachata y me gusta bailar también. Como artista, me gustaría sacar canciones de salsa, unas cumbias, sacar más cosas.
YM: Sí a mi también me gusta escuchar cualquier tipo de música para ver qué puedo extraer del género y aplicarlo en nuestras canciones. De hecho, tenemos una canción de mambo y trap con Jamez Manuel que muy pronto va a salir. Nos gusta experimentar, hacer rolas que prendan.
TM: Jamez es un bato que le va bien y en estas dos canciones, pues caray, se escucha demasiado bien. Después de este pedo, saqué otra canción con otro compita también chileno, se llama El Bruja. Sacaremos una canción que se llama “Me miras” y tiene mucho de qué hablar.

Me hablaron de los Xxxulos, de Ghetto Kids, de Lao. Pienso en estos músicos haciendo producciones a la par que ustedes.
TM: Sí, están pasando cosas. Los exponentes del género, dj's y artistas, todos llevan su estándar. Tienen un proyecto y pues sí, a la par. Pero nosotros llevamos un poco más de tiempo en esto. Ghetto [Kids] y todos ellos, empezaron a hacerlo después; tenían mezclas, pero nosotros ya hacíamos el reggaetón con letras. No conozco a alguien que haga algo así. Somos los primeros en hacer esto.

Ustedes iban a sacar este EP por RIP Records.
TM: Antes sí. Después tuvimos una plática y mejor decidimos hacerlo por nuestra cuenta. Siempre mejor por nuestra cuenta.
YM: Así podemos mover nuestra música a donde sea y buscar más oportunidades. Quizá si te quedas en un sello te prohiben cosas, que te juntes con otros productores, cosas así. Y nosotros nos sentimos libres. Pero si en el futuro un sello bueno viene a nosotros, lo vamos a tomar.

Escribimos lo que vivimos

¿Qué es El Evangelio de la Calle?
TM: Siempre nos ha gustado la hermandad, nos ha gustado el barrio y la banda que vive en el barrio. En Santo Domingo hay muchísima banda. Banda, pues que es chida, per que también es celosa, envidiosa. Pero de esas pocas personas es el “Evangelio de la Calle” que es el combo de Tony Money. Las personas con las que yo me junto: Allí están Scarface, Luisito, Young Milky y todas las personas que apoyan al Luisito. También queremos hacer trabajitos con ellos porque son la familia, son los carnales del barrio. Y el combo del barrio es un combo musical. Grabamos con el combo y con gente que es amistosa. Esto no es de guerra; nosotros, por ejemplo, tenemos una canción con Varela de los Xxxulos. Esto es para unirse. En el talento pues, lo real reconoce lo real.

¿Qué es para ustedes el reggaetón real? ¿Y qué sería un reggaeton no-real?
YM: Pues no existe: Todo el reggaetón que sale a flote es muy bueno. Hacer reggaetón es hacer lo que tú quieras y cantar lo que quieras sin que te importe lo que la gente vaya a pensar. El no-real podría ser no sé, el que está mal hecho.
TM: En este punto hay de todo. Artistas que se hacen, artistas de Internet, por ejemplo. Lo que nosotros escribimos es lo que vivimos. Hablamos de la calle, del joseo y de todo lo que ocurre. Hay artistas que son muy buenos, pero tienen otras condiciones de vida: Son artistas que tienen dinero, su familia es de dinero. Nosotros hemos tenido que trabajar por lo nuestro, por la ropa, por la comida, siempre trabajando. Y también existe la forma de trabajar en el barrio, sabemos trabajar honradamente. Pero ahorita lo que nosotros necesitamos es billete, entonces sí… una persona que nunca ha vivido algo de la calle, no puede hablar de ello. Para hablar de algo tienes que vivirlo. Yo no podría hacer música para cristianos porque no soy cristiano.
TM: Las letras de Tony Money hablan precisamente del maleante, de las mujeres, pero también de la Santísima Muerte. Yo soy devoto a la Santísima Muerte y en mis canciones siempre menciono a la jefa por su protección, su bendición. Es un tema personal que siempre me ha gustado compartir con la gente. Estoy agradecido con ella por cuestiones personales. En ella he encontrado libertad para mí; es algo muy importante, gracias a ella todavía estoy aquí. Gracias a ella le estoy echando ganas.

Un hito dentro de su carrera, me imagino fue colaborar con La Mafia del Amor ¿Cómo fue la experiencia?
TM: La Mafia del Amor son carnales. Su música la había escuchado antes de conocerlos. Le cayeron aquí a tocar, nosotros cantamos en el mismo evento, estuvimos tocando con Lao y abrimos el show. Después de eso cantaron, estuvimos cotorreando, dando la vuelta. De repente los invitamos al barrio también, a dar el rol para que conocieran lo que hacíamos y así los conocimos. La canción la hicimos en unas horas porque ellos tenían que irse. Nos caímos bien y fue una rola amistosa, de coraza.

¿Qué piensan de la categoría “Reggaetón del Futuro”?
YM: Está muy chido porque todos se están dando cuenta de quienes van a hacer los jefes en el futuro. Es la generación nueva que está surgiendo. Está Tomasa del Real y toda esa gente que está chida.
TM: A mí siempre me ha gustado lo Old School.
YM: Pues la diferencia entre “Old School” y “Reggaetón del futuro” pueden ser los estilos. El estilo y el ritmo. Ahora ya no es el reggaetón que se hacía en el 2000.
TM: No es el mismo reggaetón el que hace Kevin Roldán y el que hacía Daddy Yankee, Looney Toons o Noriega. Son dos cosas totalmente diferentes. Pero sí, de hecho los ritmos antiguos nos gustan. Queremos hacer reggaetón como el de antes.

En ese sentido ¿Kevin Roldán también sería parte del reggaetón del futuro?
YM: Siento que el reggaetón del futuro es más underground, aunque algunos ya tienen su fama ganada. Kevin Roldán es muy famoso, ha colaborado con bastantes artistas grandes, entonces creo que ya es otra cosa.