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Kali Uchis: Shawtie de Por Vida

Con un teaser por demás chingonsísimo ya era evidente la fecundación del Por Vida y ahora sólo quedaba esperar a que terminara su periodo de gestación para que Kali Uchis hiciera su debut oficial.
L
por Limo
4.2.15

Foto cortesía de kaliuchis.com

Con un teaser por demás chingonsísimo ya era evidente la fecundación del Por Vida y ahora sólo quedaba esperar a que terminara su periodo de gestación para que Kali Uchis hiciera su debut oficial. En un mundo dónde para triunfar es casi es indispensable twerkear, donde abundan el maquillaje infalible, el pelazo y el tacón, estamos rodeados de un estándar que pareciera ser la forma única e inequívoca para que cualquier mujer con un talento mínimo y un buen culo pueda alcanzar el éxito dentro de la industria de la música; una combinación hip-hopera, con tintes de r&b y uno que otro ritmo electrónico (un poco de trap, un poco de pop, un poco de todo) se convirtió en la forma acelerada de llegar a todos los oídos, encajando lo necesario dentro de todos los gustos; en los últimos años se ha producido un ejército de mujeres uniformadas bajo los mismos esquemas salvo una que otra excepción.

Foto cortesía del Facebook de Kali Uchis

De repente llega Kali Uchis, que nada tiene que ver con eso. Aquí también hay las cualidades físicas necesarias, pero con un twist: porro en mano, las cejas tatuadas, un delineado exagerado y a labio pintado con el mismísimo estilo de Selena, uñas acrílicas y una actitud de come-hombres mientras se rodea de fumarolas en tonos pastel y un buffet de mujeres tan extravagantes como ella. OK, nadie inventa el hilo negro, sin embargo lo fascinante, más que su música, más que su look, es que ella, toda ella, se ve muy true.

Foto cortesía del Facebook de Kali Uchis

Ayer por fin salió el Por Vida en streaming. Cocinado a fuego lento, por fin pudimos escuchar lo que los nueve tracks llenos de pura sabrosura pocha-colombiana traen para nosotros. Debajo de esas notas suaves y esa voz seductora, podemos escuchar el ghetto que la separa del resto manteniéndolo real. No pretende nada. No se rodea de bailarines con coreografías complejísimas, más bien a pasos delicados y contoneos de caderas mientras te apunta con una pistola para tomar tu auto, largarse de fiesta y entretanto te lo cuenta con una voz melosa y perfectamente entonada.

Foto cortesía del Facebook de Kali Uchis

Se tardó muchísimo en sacar este primer disco, y la razón es, en primera instancia, muy obvia. Se puede escuchar que cada detalle tiene el más mínimo cuidado en su producción; lleva años sacando teasers y videos, tanteando terreno, con el ojo puesto en las respuestas del público sin cambiar la jugada, esperó pacientemente a que poco a poco llegara a los oídos a los que tenía que llegar sin perderse en el camino. En segunda, porque fue necesario consolidar su imagen con un poco de kisch en rulos enlamados de gel, chongos y lentes de corazón: la auténtica shawtie; como si algún personaje de Sangre por Sangre resultara ser un geniecillo de la música súper girly y además estuviera apadrinado por Tyler, The Creator, que tiene una influencia clara en sus ritmos definidos. Su música resulta una maravilla de atmósfera clásica en drogas, ha endulzado hasta empalagar en una voz cálida sus melodías totalmente de niña… pero de niña con cabronería, en una producción cuya complejidad radica en lo delicada y sencilla que puede llegar a sonar.

Es una lástima que cada vez es más difícil encontrar en línea las joyas con las cuales iba incursionando y que obviamente no se encuentran en este LP debut, sin embargo pueden disfrutar de esta sabrosura que a mí me sabe cómo a helado de coco bajo el sol primaveral de una ciudad aturdida.

Escucha el disco. ¡Pronto! ¡Ahora mismo, antes que otra cosa suceda!:

@Lissladocil