Las 10 letras mejor logradas de Botellita de Jerez

Para entender el español actual de México, es indiscutible hablar de la influencia de este trío. Checa algunos de sus más importantes descubrimientos lingüísticos.
25.7.16

Botellita de Jerez en un mural en la estación del metro Chabacano

Hoy podemos hablar de Fobia, Caifanes, Zoé, pero… si colocáramos una fecha de inicio para el rock mexicano, ¿cuándo sería?: ¿En los años cincuenta, con los Teen Tops y los Rebeldes del Rock? ¿En los setenta, a partir de Avándaro, con los Dug Dug's y la Revolución de Emiliano Zapata? Para empezar: ¿Podía mexicanizarse un género musical con nombre en inglés? Y por otro lado: ¿Luchaban los gringos y los ingleses por buscar una identidad nacionalista dentro del rock? Lo cierto es que fue durante la década de los años ochenta cuando cobró un impulso real el género en el país, y con ese impulso logró salir del inframundo subterráneo, posicionarse en el inconsciente colectivo y comenzar a sonar en las fiestas, tanto de rockers, como de fresas. Se crea el sello discográfico independiente Comrock, y las bandas cambiaron sus nombres en inglés por nombres en español: Dangerous Rhythm se convierte en Ritmo Peligroso, Kenny and the Electrics es ahora Kenny y los Eléctricos, y Alex Lora deja atrás el complicado nombre de Three Souls in my Mind para presentarnos a El Tri.

Fue también en los ochenta cuando apareció un trío que encarnaría a la perfección este sincretismo, que supo entender las contradicciones existentes entre el rock anglosajón y la música mexicana, y que creó piezas tan endiabladamente ingeniosas y representativas de nuestra cultura, que el éxito a nivel mundial era impensable: Sólo nosotros podríamos entender ―y valorar― una mezcla de rock and roll con guacamole, como el creado por el Uyuyuy, el Cucurrucucú y el Mastuerzo. Aquí una lista de diez de letras que hay que conocer, en las que se mezclan humor, sabiduría popular y cultura general y son aportaciones indiscutibles a la manera en cómo hablamos los mexicanos en el milenio en turno. Checa la lista y dinos cuál nos faltó.

10. "Oh Denny's"

Escribir una canción en inglés, ¿por qué no? Todos los hacen. ¡Alright! Una sátira a lo colonizados que estamos por la visión del mundo de nuestros vecinos del norte. Y esto apenas era 1984. "To Vips or not to Vips, that's the Woolworth".

9. "Heavy Metro"

Cualquiera que haya viajado en el metro de la Ciudad de México entiende esta frase: "quiero salir, quieren entrar". No hay más qué decir.

8. "Guackarock de La Malinche"

¿Qué es el "malinchismo"?, ¿qué tanto renegamos los mexicanos de nuestra patria? Pintarse el pelo no te convierte en una "rubia superior", o mejor dicho, "lo Cortés no quita lo Cuauhtémoc". Mejor hay que aceptarlo: todo lo naco es chido.

7. "Charrock and roll"

¿Cómo suena el "

Son de la Negra

" en guitarra eléctrica? Ya en serio, nadie ha logrado una mezcla tan eficiente de música ranchera con rock and roll: "adiós al punk, al chachachá y al a-gogó, porque la raza del charrock se enamoró". Y era verdad.

6. "¡Saca!"

¿Qué significa el verbo "sacar" para los mexicanos? En el transcurso de un día, alguien puede sacarse de onda, pedir que lo saquen de apuros, sacar las uñas, sacar zacatito pa'l conejito, sacarse a la goma, sacatearle, o sonsacar al prójimo. Una historia urbana en la que el protagonista pasa de ser víctima de una banda de asaltantes a ser víctima de las torturas de la tira. La vida cotidiana en México.

5. "Ton's qué mi reina, ¿a qué hora sales al pan?"

De acuerdo, los piropos son condenados por las feministas; el que un albañil le grite a una mujer que pasa frente a la obra es considerado acoso sexual (y con justa razón), pero fuera de contexto, el ingenio y la picardía mexicana tienen bastante gracia. Y en defensa del guacarock, en los años ochenta no teníamos consciencia de estas cosas.

4. "Vete al Averno"

Heavy metal satánico, albur y referencias a la

Divina Comedia

. Mezcla explosiva. Con la clásica introducción del monje loco: "nadie sabe y nadie supo", la letra contiene referencias al jarabe mexicano 666, al "Abracadabra patas de cabra", a los exorcismos, y a lo doloroso que es que crezcan los cuernos en una relación de pareja.

3. "Alármala de tos"

La triste historia de la Lola, una chica jorobada explotada por su padre, cuya madre era una prostituta "perversa y de mal corazón". Esta letra está inspirada en las notas rojas del periódico mexicano

Alarma!

que dejó de publicarse en 2014. Aunque sin duda es genial, no quedó más arriba en la lista porque es demasiado cruda ―situación lógica debido a la naturaleza de su extracción―, pero sin duda es la pieza más popular del trío, y en gran medida, gracias a los tacvbos.

2. "San Jorge y el drágon (o simpatía por el débil)"

¿Existió el santo más importante de Inglaterra? Si no existían los dragones, es lógico pensar que tampoco San Jorge. Pero en nuestro México surrealista, San Jorge podría ser un policía, y el dragón, un traga-fuegos de semáforo. De paso, el subtítulo "Simpatía por el débil" es una alusión a la clásica rola inglesa "Sympathy for the Devil", además de una alegoría a esa tendencia que tenemos por apoyar siempre al desfavorecido en una contienda.

1. "Guacarock del Santo"

Una canción dedicada al conocido

Enmascarado de plata

, en la que se enfrentan diversas concepciones sobre luchas, súper héroes, santos y llaves. Empieza con una variante a la conocida frase de Bertold Brecht: "Hay hombres que luchan un día y son buenos…" y termina con la muerte del Santo, cuando San Pedro baja a "aplicarle sus llaves". Un clásico que a su vez evoca la clásica interpretación en vivo sobre el escenario, con máscaras tricolor.