Bienvenidos al perverso mundo de TITÁN

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Bienvenidos al perverso mundo de TITÁN

Estrenamos en exclusiva el nuevo video de la banda para “Dama Fina”, y platicamos con ellos sobre su regreso, su nuevo álbum, y cómo han cambiado las cosas desde que empezaron.
12.8.16

Fotos por Mark Powell, cortesía de la banda

TITÁN fue una bocanada de aire fresco. Cuando el trío publicó en 1995 Terrodisco, su primer material de estudio, varias eran las bandas que seguían atrapadas en la onda ‘Rock en tu Idioma’, y tanto por su sonido como por su onda, ellos representaban una nueva generación, disrruptiva y completamente alejada de lo que sonaba en la radio en ese entonces.

Ellos eran los que hacían videos raros para MTV Latino, que parecía que venían de la versión gabacha del programa 120 Minutes; “The Great Mex Hope”, que rolaban por festivales en Europa, cuando aquello era casi inédito. Venga, tuvieron features en la Spin, y los legendarios sellos Grand Royale –“de los Beastie Boys, goooeeeeey”— y Emperor Norton les editaron 12”. Mientras tanto en México, Sanborns, Mixup y Tower Records, junto con las aún 5 grandes disqueras (de las cuales quedan ¿3? ¿2?) no le dieron difusión a su primer EP, el cual era mucho más fácil de conseguir a través de un cassette grabado por el amigo de un amigo.

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Pero las varias giras exhaustivas para promover Elevator (1999)—el álbum que incluía "Corazón", el tema con el que sorpresivamente la rompieron en su momento— terminaron por desgastar la salud mental del trío conformado por Julián Lede, Emilio Acevedo y Jay de la Cueva, y a principios del nuevo milenio los tres decidieron enfocarse en sus proyectos alternos, los cuales terminaron siendo relativa (o absolutamente) exitosos: Silverio; Sonido Lasser Drakar (con y sin María Daniela) y Lasser Moderna; y Moderatto.

21 años después de ese primer EP y tras 11 años de su último álbum de estudio, el conjunto regresó hace poco con un nuevo sencillo; fueron headliners en el Festival Ceremonia; y en octubre estrenarán finalmente su cuarto LP, DAMA, a través de ÉPICO en América Latina y la increíble ATP Recordings en el resto del mundo. El álbum fue producido por Nick Launay (Arcade Fire, Nick Cave, Yeah Yeah Yeahs) e incluye colaboraciones con leyendas como Gary Numan y Egyptian Lover, mostrando que la banda continúa teniendo aspiraciones de dominación mundial.

DAMA representa un gran cambio en el sonido de la banda, y no existe mejor ejemplo de ello que en “Dama fina”, el primer sencillo del álbum, cuyo video estamos felices de estrenar en exclusiva aquí abajo. “Queríamos que el primer sencillo fuera una canción que incomodara a la gente, y ‘Dama fina’ cumple muy bien ese propósito,” dice la banda.

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Dirigido por Rogelio Sikander —quien ha estado a cargo de algunos de los videoclips de presupuesto más memorables que se han filmado México–, el video lleva esa incomodidad a un nivel más alto, mostrando un mundo de perversión y drogadicción, en donde unos guerreros post-apocalípticos sacrifican a ninfas en rituales en los que buscan producir drogas más puras. Sí, así de loco se pone el pedo.

Con motivo del estreno del video, de su nuevo álbum, y su inminente presentación en el Plaza Condesa, platicamos con TITÁN —bueno, con Emilio y Julián; Jay andaba de gira— sobre lo que podríamos llamar un reguladísimo plan de ataque y conquista, quizá redención, a nivel global para una banda que se niega a ser clasificada y que, para este momento, se niega a jugar con reglas que ellos no controlan. Hablamos de planes a futuro, cuestiones del pasado, la diferencia que 10 años hacen, y por qué Moby es de hueva.

NOISEY: Empecemos con las obviedades. 11 años sin sacar disco, 6 años sin presentarse en vivo como Titán, hasta su reciente presentación en el festival Ceremonia, que desde donde yo estaba se sintió como un madrazo. ¿Qué condiciones estuvieron esperando para que Titán volviera a grabar un álbum?
Julián Lede: El disco anterior, Titán [2005, Nuevos Ricos] —también conocido como el de la calavera, por su portada– lo hicimos de una manera muy precaria. Prácticamente, Emilio y yo nos juntamos en un cuarto que rentábamos en la Narvarte. Teníamos un micrófono y no mucho más, una compu y ya. Ahora queríamos estar un poquito más cómodos y que el equipo para trabajar estuviera mucho más a gusto. También, creo que esperamos un tiempo hasta más o menos tener claro qué dirección queríamos tomar.

Este disco lo grabaron en Sonic Ranch, ¿no?
JL: Sí. Creo que para nosotros, para Emilio y para mí, fue un poquito… Sencillamente no habíamos estado en un estudio de ese calibre.
Emilio Acevedo: Nunca.
JL: Con Sukia [Craig Borrell y Ross Harris, también conocidos como DJ Me DJ You], en el disco Elevator —que digamos que sí había condiciones porque sí había lana y había una transnacional atrás—, también eran pues, la verdad…
EA: Estudios caseros.
JL: Sí, estudios lo-fi, de bajo presupuesto; o sea, con mucho estilo, pero caseros. La verdad esto fue otra experiencia.
EA: Las condiciones cambian: después de girar y de estar sin parar… Específicamente el primer disco que salió en 99-2000, estuvimos girando mucho hasta que nos hartamos.

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Elevator, dices tú.
EA: Elevator. Y después, para hacer el disco de la calavera [Titán], nos lo tomamos con muchísima calma. Según nosotros, pasaron esos cinco años porque teníamos ganas de hacer nuestro pedo. Y ahorita se nos pasó un poquito la mano de tomarlo con calma, yo creo por lo mismo, porque también nosotros estamos más calmados. Estábamos sin mucha pista, sin rumbo. Empezamos a hacer el disco hace, no sé, seis años…
JL: Pues el primer intento, digamos.
EA: Siempre hay ganas, pero había que buscar las condiciones, tiempo.
JL: Hubo como un intento hace rato, como decía Emilio, pero lo paramos. La dirección no estaba clara y decidimos esperar otro rato. Ya después nos volvimos a juntar y ahí las cosas empezaron a tomar más forma y como que vimos pa dónde.
EA: El chiste era que no se pareciera a lo de antes. Se estaba pareciendo un poco al de la calavera. El Elevator ya estaba muy lejos, ya no se parecía a eso. Pero como Titán lo primero que buscamos es sorprender nuestros oídos, y tampoco era que nos angustiara que nos gustara o no. Al contrario, en el momento decíamos: “Órale, está increíble" y tal y tal. Ya después que lo oíamos los tres juntos no nos sorprendía.
JL: Había muchos elementos de ese disco y queríamos cortar con eso, y hacer un disco que se sintiera nuevo, como cada disco de Titán. Sobre todo para nosotros que llevamos tanto tiempo trabajando, sentíamos que necesitábamos algo así que nos refrescara para que la relación agarrara nuevo impulso.

Haciendo cuentas, entre los tres, sumando, llevan tocando 50 años. Es un pedo carrera Neil Young, Barry Manilow…
JL: Sí.

Me llamó la atención Emilio, que ahora hablaste del Elevator como el primer disco. ¿Estás desheredando el Terrodisco, o es una cuestión de considerarlo un E.P.?
EA: En realidad sí, es un E.P. y además ahí sí, las condiciones fueron algo ridículo. Eran de: “Mira, los vamos a firmar, les vamos a poner producción, etc”. Nos pintaron la vida muy fácil y al final nos pusieron el peor estudio que encontraron, porque era de amigos de ellos, ¿sabes?
JL: Con Terrodisco es compleja la historia…
EA: La verdad desacreditarlo o ponerlo en el baúl de las cosas feas no es la intención. Lo que pasa es que, de hecho, lo que quedó grabado y se distribuyó de ese disco [por BMG-Culebra] no tiene nada de lo que en ese momento estaba padre de Titán. El demo que teníamos en cassette estaba más chingón que ese disco. Ese demo la verdad ni yo lo tengo. Ese cassette fue el que nos hizo dar la vuelta, por lo menos en México. Lo copiaban y lo copiaban y era una forma de darse a conocer, y estaba bien chingón.

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Mi relación con esa cinta es bien particular. Creo que para gente de mi generación es especial. Mi maestra de arte de 3º de secundaria –ya saben, la que es guapa, y con onda, y buen pedo– nos lo llegó a poner un día a clase mientras nos ponía a dibujar, y pues… eres un morrillo, ves que LA chava fresca de la escuela te comparte algo, y obvio en la onda hormona y construcción de identidad y gustos, dices, “a huevo, a ver si pidiéndoselo otra vez se acuerda de mí y oyéndolo se me pega algo”… Y sale poco después el disco y trae remixes y suena diferente y tienes 14, 15 años y es súper entrañable.
EA: Yo le tengo cariño, pero…
JL: Hay una generación para la cual también creo es muy entrañable, pero para nosotros fue un poco traumático. La grabación de eso debió de haber durado, ¿qué? ¿Ocho meses?

No mames, ¿neto?
JL: Sí, es absurdo, ridículo. Fue una tomada de pelo. Agarraron la caja de la compañía y se la vaciaron ellos. Estaban cobrando el estudio a su misma compañía.

Pedo Priísta…
JL: Política mexicana. Así. Para nosotros fue una experiencia muy traumática. Fue la primera vez que estábamos en un estudio de verdad. Ya tenían ProTools en una época que no era accesible para nadie si no tenías billete.
EA: Con eso nos impresionaron más.
JL: Nos atraían con eso. Sobre todo haciendo música electrónica. Decíamos: “Pues con esto podemos trabajar”. Pero el resultado era muy tieso, muy frío para nuestro gusto. Para lo que era Titán. Para lo que llegamos a grabar con una four track. Sobre todo la experiencia, tragarte ocho meses difíciles… No es una semana.
EA: Toda esa época podría —en algún punto si tenemos tiempo, o alguien que nos ayude a pasar a digital todo eso, hay cassettes y cosas de esa época mucho más chingonas. Había canciones como "9 - 9 - 9" que se perdió en el olvido y por ahí debe estar algún demo.

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¿Qué? ¿A sacar un box-set? Que la Roma Records se asocie con Rhino…
JL: De hecho es lo que hemos estado escuchando ahorita con Emilio. La última vez que nos juntamos sacamos todos los cassettes que grabamos en 4-track y hay 20. Es como empezar a oír de nuevo, y era algo que queríamos hacer, pero pues ya andamos ahora con el nuevo disco encima.

¿Salieron ideas para el nuevo disco a partir de estas cintas re-encontradas?
JL: No, nada.
EA: No. Era como agarrar una hoja en blanco y ver qué sale. No teníamos ganas de agarrar el pasado.

¿Qué tan terrorífico fue enfrentarse a la hoja en blanco?
EA: Hubo un punto que no nos estaba gustando, y eso que ya habíamos hecho un intento. Pero con las condiciones apropiadas, con la calma necesaria, hicimos más. Hicimos como 24, 30 ideas para este disco… quedaron la mitad.
JL: Para mí era más terrorífico encontrarme con la hoja ya medio escrita. El ejercicio que creo que estuvo muy bueno con Titán fue poder borrar un montón de cosas e intentar otra historia. Creo que "Dama fina" es un muy buen ejemplo de eso. Nunca habíamos trabajado con ese tipo de estructuras. Tiene el sonido de Titán, pero enfocado desde otro lado. Habrá a gente que le guste y otra que no, pero a nosotros nos gusta mucho la historia de esa canción. Cómo sucedió. Creo que las cosas que suceden en el estudio son muy importantes para el músico.

¿Cómo ocurre esa rola?
JL: Sucede de una manera muy natural, y de principio a fin fluyó de manera muy suelta. Incluso a la hora de componer las letras. A veces las letras se nos traban un poco y esta salió fácil. Muchas veces cuando las canciones salen de esa manera funcionan bien, se sienten fluidas. El punto con "Dama fina" es que está en un punto medio: no es pop de radio, pero tampoco es “alternativo”, por llamarlo de alguna manera.

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Es maciza, pero sonoramente el empaque no es lo suficientemente hostil para decir que no va a sonar en la radio. Pero la temática no es la que uno pensaría que sería ampliamente promovido por la radio, o tus servicios de streaming enfocados en jóvenes clase media, urbanos, bla bla… Aunque bueno, uno de pronto se topa con Banda y Norteñas muy pesadas…
JL: Eso, tiene sus contradicciones musicales, que es para nosotros lo que está padre e interesante. Ahora, a nivel de calle nunca se sabe a lo que va a suceder, si se va a enfrentar a ese tipo de problemas.

Es un statement. A ustedes les gusta raspar… ver hasta dónde empujar.
JL: Y de alguna manera es hacerlo sin ser obvio. El empaque es muy bonito, pero el contenido es mucho más agreste y en ese sentido creo está muy bien manejado.

Siento que en cada uno de sus discos, en su momento específico, ha reflejado mucho la cuestión de la vida nocturna en la ciudad de México. Son discos de reven, pero más que “música de reven o de club”, como narraciones o descripciones un poco adelantadas a la oleada de sustancias que se van dando en cada era. Terrodisco está ahí junto a la entrada del rave y las tachas y los ácidos de un segmento de la población que les escucha; Elevator es borracho, mota en la playa; La Calaquita, su kraut de hoyo fonqui, está ahí cuando ya las tachas y los ácidos están más culeros y te los metes en jueves en la ciudad, o ya se traen los hongos en miel; se abarata la coca y su consumo se empieza a hacer más abierto en ciertos espacios… Agreste habías dicho…

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Ahora en momentos de "Dama Fina", la coca está más barata que nunca –y por lo tanto más gacha– y de tres años acá –el periodo en el que se desarrolló el disco– uno siente que “salir” en la Ciudad de México está más pinche que antes, o por lo menos ha cambiado.
EA: Ya ninguna fiesta es fiesta hasta que te amanezca, ¿no? Si no te dan las 10 AM no podrías decir que la reventaste chingón. Supongo que tiene que ver el truco. Creo que lo que más bien pasa es que cada vez estamos más grandes, y donde está la buena fiesta es en las casas. En la casa de tus cuates es donde mejor te la pasas. Para nosotros, por lo menos. Yo digo por la edad; o sea, me voy a un antro con chavos, pero donde realmente me la paso chingón es en una casa tomando lo que se me antoja, sin esconderse, con amigos de la misma visión.
JL: Definitivamente, yo creo que la invasión del perico es verdaderamente abrumadora. Debe ser en el planeta entero. Sucede en todos lados y la canción habla de eso y de lo coqueto que puede ser. O más bien, de la seducción que conlleva. Y presenta su doble filo. Para mí lo que es bastante peculiar es que con todo lo que sucede en México nadie habla de nada. Eso es extrañísimo. Es como si nada sucediera. Digo, no en los periódicos, pues les pagan por eso. Pero en general, en la música y en el rock hay algo muy relacionado con lo que sucede cotidianamente. Pero a mí me sorprende bastante que parece ser que no quieren tocar ciertos temas.

TITAN en Ceremonia 2016. Foto por Daniel Patlán

En este sentido ustedes son una banda mucho más madura al promedio de lo que suena. ¿A los 25, 26 hubieran tocado esos temas de esa manera? ¿La perspectiva cambia?
JL: No lo sé, poniéndonos en ese lugar, Elevator está más borracho el disco. Yo lo veo más turbio ese disco. Tal vez no se tocan esos temas de manera explícita, igual P.E.C., pero sí están ahí. Digo, como decías, estamos siempre intentando ver hasta dónde chingar…
EA: Me suena como a humo ese disco…

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Elevator, con su rock con electrónica de maquinitas lo-fi, los llevó a EEUU y a Europa en su momento, un ratote. Pero luego, freno. Desaparecen un rato, cada quién se va a hacer sus ondas por separado. El nuevo disco parece traer una campaña secreta. Sueltan la información a cuentagotas. Lo editan con su propia disquera, Épico, en México, ¿y en el extranjero?
JL: Con ATP.

Productor Internacional, plan de dominación mundial… ¿Tienen en planeadas giras de show completo, festivales internacionales? ¿Sienten en ese sentido que Titán tenía una deuda con Titán?
JL: Totalmente, y por eso queríamos las condiciones para hacerlo. Desde la manera en que lo grabamos queríamos hacer un disco que sonara muy bien. También tener las condiciones para viajar bien y estar bien. Ahora que estuvimos montando el show en vivo nos dimos cuenta que estaba muy rupestre la manera en la que tocábamos antes. Empezamos a escuchar las pistas que teníamos para ver qué rescatar, y nos quedamos de: “Wow, ¿neta? ¿Le dimos la vuelta al mundo así?”.
EA: Es que en la última etapa en vivo, era de "todos juntos ya". Traíamos baterista ya al final, entonces se hace un desmadre donde puedes un poco olvidarte de si estás pulcro y al punto. A mí me gustaba mucho cómo estábamos tocando el de la calavera. Traíamos una baterista, una corista y otros tres. Pero es otra cosa. Ahora que lo queríamos hacer más ponchado y que el sonido fuera protagonista con nosotros, vimos que traíamos un desmadre. Tuvimos que volver a hacer las canciones viejas, a revisarlas para que sonaran igual en escencia, pero que patearan bien. Las del nuevo disco fueron un poco más fácil porque ya teníamos el proceso controlado.
JL: Lo que creo es que habíamos trabajado de una manera muy impulsiva, gracias a Dios, porque creo que si nos hubiéramos dado cuenta de ciertas cosas no las hubiéramos hecho. Y creo que la situación con este disco no es esa, y eso es un cambio bastante grande. Es mucho menos impulsivo, más enfocado y más concentrado en cómo nos gustaría que sucedieran las cosas. Los otros los hacíamos así, sin cuestionarnos. Porque sí. Ahora sí nos cuestionamos lo que habíamos hecho y lo que queríamos hacer, y ahí hay una gran diferencia.

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¿A qué va a sonar el nuevo disco? "Dama fina" me suena a Frankie Goes To Hollywood, pero como remix que sonaría en el Rectum de Irreversible; El Rey del Swing como gospel cósmico, y en directo recuerdo haber escuchado una onda bien barroca…
EA: Como Bach…
JL: Hay una parte que sí es bastante clásica. Empezamos a sacar elementos de música barroca y clásica, y transformarlos para nuestros fines. Elementos oscuros, porque el ángulo de este disco sí es un poco más oscuro. Por ejemplo, Titán tenía cosas más coloridas, en general, y en este caso sacamos un bagaje de un montón de cosas que escuchamos cuando éramos más adolescentes, que era todo el post punk. Para mí, yo lo veo así, y hasta ciertas cosas de new pop que sucedieron en esa época.
EA: Love and Rockets…
JL: …y Frankie Goes to Hollywood, como Tubeway Army, Fad Gadget. Ese pop, pero el que venía del punk y que se fue transformando hasta convertirse en esas bandas.

Traen invitados.
JL: ¿Ya los soltamos?

En Ceremonia salió Egyptian Lover; esta chica, Church… ¿están en el disco? ¿Hay más? Leí en un periódico de Chile que traen a Gary Numan…
JL: ¿Ah sí? ¿Ya salió todo?

Alex Dellarge [Su manager]: Jay la cagó…
JL: ¡No! ¿Y ahora?
AD: No hay pedo, dilo.
JL: Gary Numan… digamos que es la carta fuerte.
EA: Es la que sigue… Es el sencillo que sigue.
JL: Egyptian Lover viene en el disco, Church canta una canción, y hay otras personas… Pero el que era sorpresa es Gary Numan, queríamos aguantar un poco la información, pero al pinche Jay se le fue el pedo.
AD: No sé si fue Jay o los güeyes de Chile que no lo supieron controlar.
JL: Digamos que las condiciones favorables que queríamos ya se fueron a la verga… [ríen]. Queríamos ir manejando la información poco a poco para calentar la pelota y que funcionara como queríamos.

TITAN en Ceremonia 2016. Foto por Daniel Patlán

¿Cómo sale la relación con Gary Numan?
EA: Por nuestro productor, Nick Launay. Cuando Julián dijo que el terror es ver el disco ya boceteado y ya con caras medio chuecas, ¿quién lo va a dejar final? Iba a ser un pedo. Yo quería ponerle un acabado diferente al de Jay y de Julián, y los tres estábamos en este punto de “es lo mejor que podemos hacer, nos está sonando poca madre”, pero si queríamos poner la cereza en el pastel va a ser un pedo encontrar el punto… Entonces ya llamamos pa buscar. Teníamos otras opciones, pero esta, definitivamente, fue la mejor. Cuando descubrimos que había hecho el Flowers of Romance de P.I.L., ya. Yo no sabía quién era hasta que le empecé a buscar, y puta…

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The Slits, Birthday Party, P.I.L. …
JL: Midnight Oil, INXS, ¡Killing Joke! O sea, discos que nos gustan de toda la vida desde los 70… Y que sigue produciendo cosas ahora pesadas. Un tipo muy activo, y que además tiene toda la escuela. Fue por ahí la onda, y a lo que nos ayudó Nick fue por un lado a hacer los contactos como con ciertas colaboraciones que queríamos, que para nosotros iba a ser un poco complicado acceder a esa gente que él conoce de toda la escena de los 70 al 2015, y por el otro lado ya a ponerle el moñito a todas las rolas. Aceitarlas y perfeccionarlas. Entró en la fase final de la producción del disco. Entró a pulir. Él no estaba desde el principio. Nos aventamos un buen trecho entre los tres…
EA : Y antes de Sonic Ranch llevábamos un año y medio, fácil, dándole aquí.
JL Estuvimos trabajando un buen rato acá, ya luego decidimos entrar al estudio, estuvimos allá, y luego dijimos “ah ok, la bola va mas o menos así, necesitamos a tal” y él, listo.

¿Cómo hacían funcionar los itinerarios?
EA: ¿Para viajar todos juntos?

Y para juntarse a armar el disco…
EA: Era muy sencillo, porque Julián y yo nos veíamos cuando se nos antojaba. Nosotros casi siempre tenemos tiempo para eso. Ya para cuando a Jay le tocaba ir a las escuchas de los avances podía muchas menos veces, pero nos daba un enfoque muy claro de lo que llevábamos. Era como un espejo cuando iba Jay. Ya que nos integramos bien, bien para ir a Sonic Ranch, Jay jugó mucho más claro. En perspectiva, el disco lo boceteamos entre Julián y yo aquí en mi estudio.
JL: Digamos que nosotros hicimos como las ideas base, de ahí llegaba Jay y las destruía, le dábamos la vuelta y “fum”, salía. Un proceso así… Estuvo bastante sano. Nunca habíamos trabajado de esa manera. Siempre hacíamos mucho como de jamming, y estar tocando todos a la vez, y de ahí salían las ideas. En este caso intentamos enfocarlo de manera más clara, con ideas más precisas. No jammeamos nunca en ningún momento.
EA: Era como “Designer Music” de Lipps Inc.
JL: Queremos hacer canciones diseñadas, queremos trabajar directo. Titán tenía una cosa más orgánica que igual puede tener “El Rey del Swing”, pero no el resto de las canciones.

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¿Y este método cómo se trasladó a la hora de armar las versiones para el en vivo de sus temas anteriores? Recordando el en vivo de Ceremonia, me impactó mucho lo ponchudo y contundente que sonaban las versiones y el rechazo absoluto a sonar como sonaban en los discos anteriores. Viendo al público que se juntó, obvio habíamos los treinteenagers, pero la otra mitad, tempranos 20…
EA: Que se las entendían, estuvo chingón eso.

Nunca se sintió un ápice de nostalgia, que es lo que parece vender ahora de headliner en casi cualquier festival.
JL: Uta, es que si estuviéramos en la nostalgia estaríamos muertos. Por eso quisimos salir con disco. Si no tuviéramos disco nuevo…
E.A: Creo que hay espacio para la nostalgia, pero tiene que ser algo planeado cabrón. Como pagarle a un grupo de estos que hacen covers para que nos covereen. Ahí es donde hay espacio para la nostalgia… Porque si lo hacemos nosotros, qué hueva. Cuando empezamos a armar esto, Jay era al que más se preocupaba y decía “Güe,y es que estamos sonando a grupo de covers de Titán, no puede ser.” Y sí, oír por ejemplo “P.E.C.” tan masticada, teníamos que hacer otro pedo. Intentamos hacer algo nuevo con la misma rola.

Y así inicia el plan de dominación mundial… ¿Qué implica?
JL: Pues tocar en todo el mundo. Es lo que se está cocinando. Digo, hasta no estar ahí, los pies en el lugar, no ha pasado nada, pero ahí va. Creo que todo ha estado muy bien enfocado. Salió ATP que está increíble, tiene toda la credibilidad y la infraestructura de festivales en el mundo. Están los contactos puestos para que suceda lo que tenga que suceder. A ver qué pasa, porque nunca se sabe en este negocio… Pero la ecuación está ahí.

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Algo que me parece particular, es que siempre han tenido esta preocupación por el lado material de sus entregas. Hay vinilos de una época en la que por lo menos en América y en México el formato ya estaba olvidado, y ahí hay piezas suyas en el formato… Nuevos Ricos llegó a tener de statement en un principio el tema de ediciones limitadas en vinil; ahora justo antes de iniciar hablaban del dorado de tal o cual edición que acaban de ver… ¿Qué consideran importante de la fisicalidad del material?
EA: Según yo, en el caso específico de las ediciones de Elevator… —todas esas ediciones era porque en Europa sí había un mercado para eso. Ahorita el sacar nosotros los discos es porque tenemos el chance para eso. Es un producto más bonito, y además ahora el vinil se está vendiendo muchísimo; es impresionante cómo ha revivido.
JL A mí lo que me pasa es que yo todavía escucho los discos. Me gusta ponerlo, oírlo completo y me gusta ver la portada. Tal vez mucha gente ya no lo consume de esa manera, por el MP3, y compran el éxito y no les importa… Para mí siempre ha sido importante echármelo completo y la portadota. Como formato es el que más me gusta.

Ya con dos disqueras independientes a cuestas (Nuevos Ricos, ahora Épico), ¿qué tan complicado es sacar un proyecto de esta magnitud?
JL: Es un pedo.

Pero también han estado del otro lado: Titán estuvo ya con una, Jay toda su vida ha estado en proyectos de big label, María Daniela y Sonido Lasser también ha jugado entre ambas. Eligen Indie.
JL Creo que justamente teniendo la experiencia desde los dos lados… Es bastante sacrificada la vida ahí, y puede llegar a acabar a un grupo. Yo lo viví así, Emilio te podrá dar sus razones. Las giras fueron abrumadoras, sí estuvo muy rudo. Aparte, sobre todo, cuando estás en una disquera muy grande no entiendes muy bien por qué estás haciendo las cosas. Llegan y te ponen un plano: “Tú vas a hacer esto”. Entonces lo haces, pero realmente no entiendes por qué estás trabajando, y eso es muy extraño. Cuando trabajas independiente entiendes muy bien por qué das ciertos pasos y hacia dónde vas, y eso es fundamental para la salud mental. La diferencia fundamental de estar en control de lo que sucede es la sanidad mental. No significa, para nada, trabajar a una escala pequeña. Sencillamente estás entendindo por dónde estás pisando.
EA: Desde el disco de la calavera teníamos todos los elementos bajo nuestro control. Fuimos los productores, decidimos con quién hacer la portada, dónde tocar. Éramos nosotros y eso ya nadie nos lo podía quitar. Lo que ahora sucedió es que tuvimos un productor externo que nosotros elegimos, y un inversionista externo que nos hizo olvidarnos de una disquera, pero con un respaldo. La disquera te ofrece dinero, pero haces las cosas a su manera.

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Hubo un mecenas…
JL .- No tenemos mecenas, eh… Es un business partner, que podría ser como una disquera… porque es lo que te ofrece: dinero para sacar adelante el proyecto.
EA: Pero seguimos teniendo el control en todos los aspectos —o bueno, es lo que estamos imaginando…

¿Y este güey no se cagó cuando va viendo que llevaban tres años grabando el disco?
JL: Sí, se zurró.
EA: Sí, pero también fue soltando la lana de poco a poco.
JL: Pero sabe quiénes somos, le toca aguantarse un poco, pero también su papel es estar sobre las cosas. Creo que esa es otra de las buenas condiciones que tenemos esta vez. Lo que sucedió con Elevator, es que teníamos una disquera grande, había billete, se hacían las cosas, pero no sabías para dónde pisas.
EA: No había nada de control.
JL: Con la calavera no hubo inversión, lo hicimos nosotros con tres pesos y salió. Digamos que en esta ocasión tenemos las dos cosas: el control y el billete como para hacer las cosas como queremos. No es que estemos cagando lana, pero estamos ahí intentando controlar todo. Creo que es lo más sano. Además ya estamos más huevones y si no lo haces ahora…
EA: Yo lo que recuerdo de Elevator —que éramos bastante más jóvenes—, es que te afecta mentalmente no saber para dónde vas, y no entenderlo te agota mucho. Uta, si te ponen a tocar 30 veces al mes sin saber para qué… Tus amigos están en D.F. pasándosela de huevos todos juntos, y tú llegando a la siguiente fecha del otro lado del mundo… Digo, no me quejo, porque estuvimos viendo unas cosas increíbles en esas giras de festivales. Vimos a Public Enemy, Coldcut en vivo, un montón de cosas que aquí era imposible en ese momento. Ahora ya vienen, porque es un lugar donde pasa mucha gente, pero en esa época, no lo veías.
EA: Y DJs impresionantes… No mames, en Amsterdam ibas, te metías un ácido y bailabas 10 horas en el reven. Acá, ¿qué DJ te hace bailar más de dos horas? Digo, igual era el estado…
JL: Acá la Sonora Matancera te hace bailar 10 horas.
EA: O los Tigres del Norte… Ese es su fuerte acá.

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En esas giras europeas ustedes compartieron escenario con bandas chonchas. Soulwax es una de ellas; ustedes les hacen un remix, ellos llegan a declarar “esos güeyes hacen la música más rara del mundo” y lo dicen como cumplido…
EA: Hicimos como 20 fechas con Soulwax en Europa. Ellos estaban muy contentos cuando empezamos a tourear con ellos, por ahí del 2004 creo, porque íbamos en ondas que se estaban encontrando.

Cuando Soulwax no tocaba súper electrónico, sino más rock, y ustedes andaban mucho más en la onda sonido de maquinitas…
EA. Exacto, pero lo que me impresionaba mucho es que ya estaban haciendo sus mashups, de los primeros en la historia de todo ese pedo, y apenas los estaban enseñando. Nunca los sacaron “oficiales”. Hace unos días que me tocó poner discos con los 2 Many DJ’s les dije “Güey traigo el disco que me regalaron hace siglos”, y esos güeyes de “Uta, estas rolas nunca salieron, guarda eso”. Son como quince piezas, muy terminadass en ProTools y en ese momento era una onda bien chingona que inconscientemente fue una gran enseñanza. Del remix no me acuerdo… ¿Tú te acuerdas? ¿Soulwax nos hizo uno a nosotros?
JL No, ellos a nosotros no. Del otro no me acuerdo. Están un poco borrosos los recuerdos [ríen].

TITAN de gira en Francia, 1999

¿Cuál es el plan? ¿Girar el próximo par de años?
JL: Sí, totalmente. Creo que hay cosas bastante interesantes. Nosotros tocamos en Europa un montón; por ahí no hay tanto problema retomar. Pero en E.E.U.U. no chambeamos tanto, eso viene fuerte también.
EA: Traemos show grande. Todo. Hay versión festival, pero sí traemos hora y media, hora cuarenta de show. Sí, los organizados por nosotros, esperemos haya muchos porque ahí vamos a poder explayarnos con nuestro set.

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¿Y para abrirles? ¿Notan a alguien que pueda encajar con su onda?
JL: [Al manager] ¿Cuál te gusta Alex?
AD: Por eso voy a estar preocupado en su momento.
JL: Algo que sucede con Titán que sí es bastante peculiar es que somos tres cabezas que piensan de manera muy diferente, y eso se puede ver un poco en lo que hace cada quién por su cuenta. Y a la hora de juntarnos, esas diferencias hacen algo mucho más sólido. Y puede ser Hard Rock, Electro o Reggaetón, lo que sea; y parecen ser cosas que no podrían ser compatibles, pero algo encaja.

En un principio era muy fácil definirlo como “Silverio, el proyecto alterno de uno de los de Titán”; “Sonido Lasser, María Daniela, los side projects de uno de este de Titán”; “Moderatto, el otro proyecto de otro de los Titán”. Pero en algún punto estas situaciones se invierten y toman preponderancia y son las que pagan la renta…
JL: Mhm, sí.

Pero ahora…
JL: También.

Pero digamos, ahora, ¿Titán podría entenderse como un “súpergrupo” de estos otros tres, cuatro, cinco proyectos, o Titán sigue siendo el núcleo del que se desprenden estos otros proyectos reconocidos y establecidos?
JL: No… Bueno, creo que hay un núcleo y lo que cotorreábamos es que cada quién pueda tener su proyecto por su propia cuenta hace que esto pueda ser más sólido. Antes, cuando tienes un grupo y son tres cabezas, todo mundo jala lo más que puede para su lado, porque es tu puta vida y es el proyecto de tu existencia. Cuando tienes otros ámbitos, otras salidas, eso disminuye la tensión un montón y hace la convivencia mucho más amable, y hay más concesiones entre nosotros. Que termina siendo más saludable.

¿Hubo algún momento en que les pesó tener éxito en sus proyectos individuales, o que estos hayan metido, como dicen, tensión a Titán como conjunto?
EA: No, para nada.

Es interesante, cada uno de estos otros proyectos, por los que mucha gente, más joven, los conoce, se empiezan a gestar en este momento crítico de las giras para Elevator
EA: Ya los traíamos en la cabeza. Yo recuerdo a Jay diciéndonos que había que armar covers de rolas de glam ochentero y nosotros así de “seeeee, a huevo Jay, sí… luego”
JL: ¡Y Jay lo hizo! [ríen]
AD: Y se volvió millonario…
JL: ¡Y todos JAJAJA!…
EA: Julián también ya traía su demo de Silverio, yo traía un EP ya.
JL: A mí lo que me pasó con Silverio es que lo hice porque yo podía tener el control de algo. Con Titán no sabía por qué estaba haciendo las cosas. Y Silverio me permitió poner las cosas en mis términos, como yo quiero y cuando yo quiero en cualquier espacio que quería.
EA: Yo ya traía Lasser Drakar, salió “Pontiac Firebird ’82, luego firmé con Noiselab. Traía esa onda de Hi-NRG. Antes había hecho un disco que no salió, que era Master Ape y DJ Map, que era yo mismo, y eso era una bizarréz; de ahí salió una cumbia que se llamaba “Usted es usted”, que después se convirtió en “Miedo”, que María Daniela hizo famosa. Todo estaba ahí efervescente, pero antes necesitábamos dormir al cíclope que era Titán para poder hacer nuestras cosas. Teníamos muchas ganas de descansar. Estábamos cansadísimos. La última gira fueron creo 30 fechas con Moby, y estábamos ya de no más…

Uta, de lo que he leído, olvídate su música, de lo que he leído ese güey es de hueva.
JL: Espeluznantemente horrible.

¿Mala persona o sólo de hueva?
JL: Todo, todo… Mala persona, trataba mal a la gente… Todos sus músicos se quejaban. Todos.
EA: Noooo, tampoco Julián, no tanto. No hubo mucho que interactuar. Lo que yo encontraba reprobable era que yo lo estaba viendo en vivo y me sentía en Sanborn’s, y era como música de fondo para comprar. Así se volvió, pop muy bajo. Su primer disco era muy bueno, New Beat, de lo más industrial… Yo no entiendo cómo se le fue la cabeza de esa forma.

Igual su organismo se estaba apenas acoplando a sustituir el tipo de proteína animal a algo vegetal…
JL: Pues es algo que yo digo, esa gente que supuestamente dice que cuida no sé qué tantas cosas se vuelve una porquería en otras. Yo lo que vi, la verdad no me dio la impresión de ser muy buena persona.
EA: Era distante. No tratabábamos mucho de platicar con él, pero cuando llegaba a haber la posibilidad era un güey serio.
JL: No se podía beber en backstage… No había cervezas en toda la gira porque el tipo no permitía que hubiera alcohol. Que no joda. Que se vaya a trabajar a una oficina y no me esté molestando a mí.
EA: Había una licuadora… Según yo es muy tímido.
JL: Que no haya cervezas para nadie ni alcohol no es ser tímido, es ser hijo de puta… [ríen]
EA: Eso sólo en su camerino; nosotros sí podíamos traer cervezas.
JL: No, no había. ¡Las comprábamos nosotros en la tiendita, cabrón! [ríen]
EA: No te las iba a comprar Moby, güey…[ríen]
JL: ¿Por qué no? [ríen]. La producción. Estoy trabajando, no fui de fiesta. [ríen]
EA: Había pepinos y zanahoria para todos…
JL: ¡Exacto! Teníamos que comer pepinos y zanahorias. No me jodas, no soy vegetariano. Ahí me dio depresión. [ríen] No quisimos tourear nunca más después de eso… Los resultados son realmente escabrosos. O sea, buena onda, mis bolas…

¿Ahora en esta gira qué tienen en el rider? Tiene que haber por lo menos cervezas y…
JL: La verdad no nos manejamos de esa manera. Lo normal: unas cervecitas, no pedimos nada de mamadas tipo un plato de M&M’s de un solo color… No somos así.
EA: Ya se irá dando, supongo alguna locura saldrá de parte de Jay, de Julián o mía, y ese será el rider de comida.

Aprovechen, igual ahora que pueden…
JL: Pues igual, así, volvernos una mierda. [ríen]
EA: Pedir una licuadora, con pepinos y zanahorias y manzanas…
JL: Girar con Moby, tráiganme mi cerveza y que me la abra ese cabrón. Que abra la botella de whiskey… [ríen]

DAMA estará disponible a partir del 28 de octubre a través de ÉPICO/ATP Recordings. TITÁN se estará presentando el 1º de diciembre en el Plaza Condesa (boletos aquí).

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