Dinero

¿A quién beneficia que el bitcoin sea la moneda nacional de El Salvador?

Después de que un donador anónimo convirtiera un pueblo surfista en una "playa bitcoin", el país convirtió a la criptomoneda en moneda de curso legal y, tal vez, en una fuente de ganancias.
12.7.21

EL ZONTE, El Salvador - La premisa de "Bitcoin Beach" [Playa bitcoin] en El Salvador suena audaz y altruista. Hace aproximadamente dos años, un donador anónimo le regaló a este tranquilo pueblo surfista con una población de aproximadamente 3.000 personas más de seis cifras en bitcoins, lo suficiente para crear la primera economía del mundo completamente funcional y autosuficiente basada en criptodivisas.

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Los fondos les fueron confiados a un surfista emigrado de San Diego y un pequeño equipo de lugareños entusiastas, así el proyecto comenzó a producir una especie de ingreso básico universal en bitcoins. Parte del dinero se destinó al desarrollo comunitario, como la formación de socorristas y la incentivación de los niños para que se mantengan alejados de las pandillas. También convencieron a los dueños de negocios para que aceptaran pagos digitales y así, casi de la noche a la mañana, los residentes de El Zonte, que nunca habían tenido cuentas bancarias, empezaron a usar sus teléfonos celulares y aplicaciones para realizar compras de rutina, a retirar efectivo del nuevo cajero automático de bitcoins de la ciudad y a monitorear el creciente valor de sus carteras virtuales.

Pero la realidad de Bitcoin Beach es mucho más complicada. Implica una sociedad entre el autocrático presidente del país, Nayib Bukele de 39 años, y un emprendedor estadounidense dedicado a la criptofinanciación, en lo que parece ser una táctica para sacar provecho del mercado de remesas de 4.500 millones de dólares al año de El Salvador.

El 5 de junio, Bukele apareció a través de una videollamada en la Conferencia Bitcoin anual celebrada en Miami para anunciar que El Salvador se convertiría en el primer país del mundo en convertir al bitcoin en una moneda de curso legal. Unos días después, Bukele presentó un anteproyecto de ley de dos páginas para convertir su decreto en ley, el cual fue aprobado de inmediato por el Congreso, que está bajo su control. Para principios de septiembre, la mayoría de las empresas y negocios deberán aceptar bitcoins y los ciudadanos podrán pagar digitalmente sus impuestos y otras facturas mediante un sistema que tendrá "convertibilidad automática e instantánea" a dólares estadounidenses.

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El presidente Nayib Bukele habla durante la inauguración de los ISA World Surfing Games 2021 el 29 de mayo de 2021 en La Libertad, El Salvador. (Foto de Rolan Barrientos / APHOTOGRAFIA / Getty Images)

La ley fue redactada en parte por el joven de 27 años Jack Mallers, fundador y director ejecutivo de Zap, la empresa propietaria de una aplicación llamada Strike, la cual da la casualidad de que convierte instantáneamente los bitcoins en dólares utilizando Lightning Network, un sistema de pago para transacciones con bitcoins construido por encima de la cadena de bloques. La aplicación debutó en El Salvador hace unos tres meses, ofreciendo a los ciudadanos la posibilidad de realizar compras o pagos digitales utilizando dólares o bitcoins. Fue una novedad para todo el país, excepto para El Zonte. Mallers es un visitante frecuente de Bitcoin Beach, y en la conferencia de Miami estuvo en el escenario para ayudar a Bukele a lanzar la noticia sobre el bitcoin.

En una entrevista reciente con VICE News, Mallers recordó cómo se le llenaron los ojos de lágrimas durante el discurso de Bukele. "Estaba feliz, abrumado, emocionado, asustado, todos los sentimientos que pueden estar involucrados en lo que creo que es ser parte de uno de los desarrollos más importantes en la historia de la humanidad", dijo, a través de un videochat en el que vestía una sudadera con capucha y una gorra de béisbol con la marca Bitcoin.

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Mallers dijo que después del anuncio, Strike alcanzó un pico en el registro de nuevos usuarios en El Salvador, 20.000 por día , y ahora ya está en "cientos de miles y se acerca rápidamente a que sean millones de salvadoreños los registrado en la plataforma".

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Jack Mallers, fundador de Zap, escuchando la conferencia Bitcoin 2021 en Miami, Florida. (Foto de Eva Marie Uzcategui / Bloomberg a través de Getty Images.)

Bukele ha promocionado ideas como la de usar la energía volcánica para extraer bitcoins como parte de un campaña de relaciones públicas, realizada principalmente en inglés, para sus 2.7 millones de seguidores en Twitter, donde cambió su foto de perfil por un meme donde tiene ojos de rayo láser. Ahora, muchos de los nombres más importantes dentro del mundo del bitcoin han hecho peregrinaciones a El Zonte, y es evidente que el presidente quiere atraer la inversión extranjera mientras disfruta de la atención internacional. En los días posteriores a que El Salvador convirtiera el bitcoin en moneda de curso legal, se volvieron virales los videos de personas en el país usando Strike y la billetera virtual Bitcoin Beach, siendo esto un ejemplo de lo que los evangelistas dicen que será algo común en el futuro.

“Una vez que tuvimos a unas 200 personas en la comunidad cobrando sus salarios en bitcoin y queriendo gastar en bitcoin, las tiendas empezaron a acudir a nosotros”.

Al preguntarle sobre los planes a largo plazo de Strike para El Salvador y cómo llegó a convertirse en la mano derecha de Bukele en relación con el bitcoin, Mallers se mostró cauteloso. "Realmente estoy tratando de mantener el balance aquí", dijo, y explicó que esa sociedad lleva mucho tiempo en desarrollo, pero se dio a conocer antes de lo esperado.

"Para ese momento, ya había pasado tres meses trabajando con el gobierno y la gente de Bitcoin Beach", dijo Mallers. “Teníamos un gran plan a cinco años y terminamos reduciéndolo a lo que más tuvo sentido, y todo culminó en ese momento. Fue algo planeado, no fue improvisado. Sabía lo que estaba haciendo y fui instruido con mucha precisión sobre qué hacer".

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El miembro de Bitcoin Beach, Roman Martínez (derecha), habla con miembros del equipo nacional de surf de El Salvador, financiado con bitcoins. (Foto de Keegan Hamilton / VICE News)

El objetivo principal, dijo Mallers, es "desbloquear un mercado de microrremesas", en el que los salvadoreños que están en Estados Unidos puedan enviar a sus hogares 50 dólares o menos al instante y sin cargos o comisiones. Este sistema realmente cambiaría las reglas del juego, puesto que las empresas de transferencias bancarias actualmente cobran comisiones del 5 al 30 por ciento, lo que merma el efectivo de los salvadoreños y sofoca la economía en una de las naciones más pobres de América Central.

Pero este esquema tiene muchos escépticos, incluido el Banco Mundial, que citó "deficiencias en la transparencia" al rechazar la solicitud de Bukele de que le brindaran asistencia técnica para convertir el bitcoin en moneda de curso legal. El Fondo Monetario Internacional, que ya estaba en conversaciones para proporcionarle mil millones de dólares en ayuda económica a El Salvador, también se negó a ser parte de esto.

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"La adopción del bitcoin como moneda de curso legal plantea una serie de problemas macroeconómicos, financieros y legales que requieren un análisis muy cuidadoso", le dijo a la prensa el portavoz del FMI, Gerry Rice. "Estamos siguiendo de cerca los acontecimientos y continuaremos haciendo consultas con las autoridades".

En el mundo de las criptomonedas, algunos expertos dicen que el sistema de pago de Strike es en realidad un espejismo. David Gerard, quien ha escrito extensamente sobre la tecnología blockchain, explicó en un artículo de opinión en Foreign Policy cómo Mallers convierte dólares a bitcoins en El Salvador usando el tether, una criptomoneda muy publicitada diseñada para vincularse directamente al dólar estadounidense, en parte para mitigar la extrema volatilidad de las criptomonedas. El tether y otras "monedas estables" tienen un respaldo, pero también han tenido problemas a lo largo de los años. Gerard llamó al tether "un token criptográfico sustituto del dólar, supuestamente respaldado uno a uno por dólares reales, aunque aparentemente nadie en el mundo de las finanzas puede encontrar la evidencia que debería existir que respalde esto".

Para un pago a El Salvador, "el destinatario obtendría un supuesto y dudoso dólar criptográfico en su aplicación Strike, en lugar de los billetes de dólar genuinos que normalmente retirarían", escribió Gerard. "Si quisieras retirar tus tethers como dólares, Mallers postuló que podrías comprar bitcoins con los tethers, ¡y luego cobrar los bitcoin en cualquier cajero automático de bitcoins!".

La opacidad del sistema no parece molestar a la gente de El Zonte. Nadie pudo explicar cómo funciona exactamente, pero la sensación general era que los detalles realmente no importaban siempre que las aplicaciones se puedan usar para realizar compras y la moneda digital se pueda convertir en efectivo.

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Pero algunas de las empresas involucradas tangencialmente en el sistema ya han entrado en conflicto con las autoridades regulatorias estadounidenses. En febrero, el fiscal general de Nueva York llegó a un acuerdo de 18,5 millones de dólares con el tether y una empresa relacionada llamada Bitfinex por prácticas comerciales "fraudulentas y engañosas", que incluían supuestos esfuerzos por encubrir pérdidas masivas y exagerar sus respaldos en efectivo. Las empresas no admitieron ni negaron los hallazgos del fiscal general de Nueva York.

Mallers anunció recientemente que Strike eliminaría gradualmente el uso del tether, diciendo que “ya no era parte de nada” de lo que la compañía hace en El Salvador.

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El Zonte se encuentra aproximadamente a una hora en automóvil al suroeste de la capital, a lo largo de un tramo exuberante y accidentado de la costa del Pacífico. Los surfistas han acudido en masa a sus playas rocosas durante años, persiguiendo olas de clase mundial. Uno de ellos es Michael Peterson, un estadounidense de 47 años que llegó con su familia en 2005 y nunca se marchó.

Peterson es el padrino del proyecto Bitcoin Beach. Cuando el donante anónimo se presentó en 2019 con los fondos para financiar el proyecto, Peterson asumió el cargo de administrador. Contrató a un equipo de personas que vivían en la zona y se dedicó a crear la infraestructura necesaria, incluida la cartera virtual Bitcoin Beach, que, al igual que Strike, usa Lightning Network. Los usuarios simplemente escanean un código QR, ingresan una cantidad en dólares y la transacción se procesa en segundos.

“Una vez que empezó a funcionar y que tuvimos a unas 200 personas en la comunidad cobrando sus salarios en bitcoin y queriendo gastar en bitcoin, las tiendas empezaron a acudir a nosotros, diciendo: ‘Oye, estoy perdiendo clientes’”, dijo Peterson.

La sede de Bitcoin Beach es un edificio de dos pisos de aspecto moderno llamado “Hope House” que está en constante actividad, cubierto con los logotipos corporativos de Strike. Los letreros de Bitcoin también están en todas partes, incluyendo los botes de basura y los carteles que cuelgan de un puesto con techo de hojalata ubicado al otro lado de la calle, que vende pizzas y bocadillos utilizando la app de Bitcoin Beach.

Cuando visitamos el lugar, decenas de trabajadores estaban formados a lo largo de la cuadra esperando cobrar sus salarios en bitcoin. Los empleados de Bitcoin Beach llevaban un recuento en papel mientras cada joven daba un paso al frente y escaneaba un código QR en su teléfono. Aquellos que deseaban retirar una parte en efectivo, que parecían ser casi todos, se dirigieron a una ventanilla a la vuelta de la esquina, donde otro empleado de Bitcoin Beach les entregó dólares sin cobrarles una tarifa.

Milton Cabrera, un albañil de 20 años, dijo que ha ganado entre 600 y 700 dólares adicionales guardando dinero en su cartera de Bitcoin Beach y tratándola como una cuenta de ahorros. Dijo que su esposa, que está embarazada de su primer hijo, sigue siendo escéptica debido a la volatilidad de la moneda. Nuestra visita coincidió con la pérdida de casi la mitad del valor de bitcoin en el lapso de una semana, pero Cabrera confiaba en que eventualmente se recuperaría.

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“Tarde o temprano bajará, tarde o temprano subirá”, dijo Cabrera. “Tal vez pueda dar miedo, pero si tienes paciencia y sigues esperando, podría volver a subir y quizás obtengas ganancias”.

Bitcoin Beach también instaló un sistema para que Cabrera y otros usuarios de bitcoin paguen las facturas de los servicios públicos con la app, lo que le ahorra una excursión de ida y vuelta de tres horas a la capital municipal, donde tendría que esperar en una larga fila y estaría constantemente preocupado de que le roben su dinero en efectivo.

Dominga Peña, quien vende raspados en un puesto callejero cerca de la playa, estaba menos entusiasmada con el nuevo sistema. No había logrado configurar la aplicación para poder aceptar transacciones mediante Strike debido a un problema con su correo electrónico. Había perdido alrededor de 20 dólares, equivalente a al menos un día de ganancias, debido a la caída del valor del bitcoin, y dijo que menos personas lo han usado recientemente.

“No ha habido muchos”, dijo Peña. “Cuando empezamos a usar bitcoin, era un porcentaje bastante alto, pero luego bajó”.

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Dominga Peña vende conos de nieve en El Zonte y acepta pagos en bitcoin, pero su aplicación Strike no funcionaba. (Foto de Keegan Hamilton / VICE News)

El propietario de una tienda dijo que el sistema de Bitcoin Beach no funcionaba porque constantemente tenía que retirar dinero en efectivo para pagar nuevas mercancías o liquidar deudas. Escuchamos quejas de que algunos habitantes del pueblo solo usaban bitcoin cuando el precio era alto, cambiando a efectivo cuando disminuía su valor. Jorge Valenzuela, gerente local de Peterson en el proyecto de Bitcoin Beach, quien también trabaja para Strike, reconoció que han tenido que contrarrestar la percepción de que es una estafa.

“Son solo las personas a quienes no les gusta el bitcoin las que están manejando esta narrativa”, dijo Valenzuela. “Pero al final del día, cuando agregan crédito a su cartera, pueden mirarlo y ver que es suyo. Lo ven y dicen: ‘Es mío’. Esos créditos son tan tuyos como los 10 dólares que hay en tu billetera”.

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Después de pasar unos días en El Zonte, fue evidente que Bitcoin Beach estaba más dirigido a los habitantes locales que a los turistas. La mayoría de los hoteles y restaurantes más caros solo aceptan efectivo o tarjetas de crédito y el proceso para configurar los pagos mediante la cartera de Bitcoin Beach y la app de Strike toma más tiempo y esfuerzo del que estarían dispuestos a invertir la mayoría de los visitantes.

En el proceso para registrar Strike, la app le pide a los nuevos usuarios de Estados Unidos que vinculen una tarjeta de débito o una cuenta bancaria, similar a Venmo. Existe una opción de bitcoin, pero no es obvia, y, en última instancia, poner crédito en la cartera de Bitcoin Beach se sintió como cambiar dólares de una app a otra. Retirar dinero en efectivo requirió un viaje al cajero automático de bitcoin en medio del pueblo, en una pequeña tienda que también vende jabón artesanal local y otros souvenirs. El proceso tomó cerca de cinco minutos, requirió la asistencia del tendero y costó una tarifa del 5 por ciento.

El cajero automático pertenece a la empresa Athena, que acaba de revelar un acuerdo con el gobierno de Bukele para instalar al menos mil máquinas en todo el país. Nos reunimos con José Marel-Deras, quien había emprendido un viaje de más de una hora con un amigo para llegar al cajero automático y retirar efectivo, en vista de que el cajero de El Zonte es actualmente uno de los pocos que operan en El Salvador. Dijo que una vez hizo el viaje y encontró la máquina vacía, una queja que también escuchamos de otras personas. También existe el desafío práctico de mantener los cajeros automáticos funcionando en un país con cortes regulares de electricidad que pueden durar horas.

Marel-Deras, que trabaja como operador de radio de una torre de control en la industria naviera y parecía tener más de 50 años, dijo que compró su primer bitcoin hace cuatro años, mucho antes de que existiera Bitcoin Beach, pero perdió sus 2.500 dólares iniciales cuando algo salió mal con la plataforma que usaba. Se recuperó de sus pérdidas —agitando una pila de efectivo en sus manos como prueba— y se mostró optimista sobre el futuro del bitcoin en El Salvador a pesar del escepticismo de sus compatriotas.

“La gente no cree en el dinero virtual”, dijo Marel-Deras. “Piensan lo peor… que las monedas podrían desaparecer y dejarte sin nada. Tienes que ser optimista para seguir adelante”.

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Si bien el bitcoin se ha afianzado orgánicamente entre los salvadoreños como Marel-Deras, los críticos han notado que el sistema de Bitcoin Beach huele a “colonialismo digital”, con cierta cobertura en la prensa que impulsa la narrativa del salvador blanco, con Peterson como el gurú gringo del bitcoin en El Zonte.

Peterson dijo que ha tratado de permanecer detrás de cámaras y “empoderar al talento local”. También advirtió que el proyecto no tendrá éxito sin la participación genuina de la gente de la comunidad, incluidos líderes como Valenzuela.

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Los trabajadores hacen fila para cobrar en bitcoins en "Hope House", la sede del proyecto Bitcoin Beach en El Zonte. (Foto de Keegan Hamilton / VICE News)

“Aquí tenemos esta comunidad en El Salvador con muchas personas viviendo en chozas con pisos de tierra y paredes de hojalata, y ahora todos están haciendo transacciones en sus teléfonos inteligentes”, dijo Peterson. “Están realizando los pagos mucho más fácil que la gente de primer mundo. Y creo que hemos demostrado que el bitcoin realmente es el dinero de los pobres, de las personas en el nivel más bajo de la escala económica, y que realmente puede transformar sus vidas”.

La historia de fondo del donante anónimo se suma a la inquietud en torno al proyecto. Según una de las primeras historias sobre Bitcoin Beach publicada el año pasado por Forbes, el donante es alguien “que siente afecto por El Zonte”, que “descubrió una memoria USB olvidada cargada con bitcoins” que habían sido adquiridos cuando la moneda valía menos de 10 centavos (un bitcoin vale actualmente alrededor de 33,800 dólares). Se dice que el donante es “un creyente en el uso de la tecnología blockchain para impulsar la inclusión de las personas que no tienen cuentas bancarias” y decidió poner a prueba sus ideales en El Salvador. Sin conocer la identidad de la persona, la historia es imposible de verificar.

Hemos demostrado que el bitcoin realmente es el dinero de los pobres, de las personas en el nivel más bajo de la escala económica, y que realmente puede transformar sus vidas”.

Mallers, quien supuestamente conoció el bitcoin en 2013 gracias a su padre, un adinerado corredor de futuros de Chicago, negó ser el donante. Peterson lo respaldó, diciendo que la participación de Mallers se produjo mucho después de que establecieran Bitcoin Beach. Otro sospechoso es el fundador de Twitter y Square Inc., Jack Dorsey, quien donó bitcoins para financiar al equipo nacional de surf de El Salvador (un portavoz de Twitter se negó a comentar al respecto).

Es posible que quien esté detrás de Bitcoin Beach realmente esté velando por los mejores intereses de la comunidad, pero el temor es que el proyecto y, en términos más generales, la adopción del bitcoin como moneda legal, estén diseñados en última instancia para ayudar a los ricos a hacerse más ricos, mientras que el salvadoreño promedio seguirá sumido en la pobreza.

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Calcomanías en las oficinas de Bitcoin Beach anunciando la app de Strike como una forma de enviar remesas de manera gratuita. (Foto de Keegan Hamilton/VICE News)

Strike está respaldada por capital de riesgo y actualmente no genera ganancias, pero la empresa tendrá que ganar dinero eventualmente. Mallers podría usar las tácticas de Uber para enganchar a los usuarios con remesas gratuitas o de bajo costo y luego aumentar las tarifas en el futuro.

Un diputado del principal partido de oposición de El Salvador presentó recientemente una demanda en la que desafía la ley bitcoin, alegando que es inconstitucional y está diseñada para “saquear los bolsillos de la gente”. La oposición citó temores de que Bukele pueda usar el lanzamiento del bitcoin como una oportunidad para enriquecer a su familia y sus allegados, una sospecha que se vio reforzada por su reciente decisión de poner fin a un acuerdo anticorrupción con la Organización de Estados Americanos.

Mallers dijo que su empresa tiene “la misión de empoderar la libertad económica para todos” y que habría una competencia abierta para el mercado salvadoreño. Peterson sostuvo que Bitcoin Beach trata de ayudar a mejorar la calidad de vida en El Zonte, que él cree que también es la intención de Bukele en todo el país.

“Estamos usando bitcoin para aumentar sus oportunidades comerciales, para aumentar sus oportunidades de trabajo y simplemente hacer que las transacciones diarias sean más económicas y más eficientes”, dijo Peterson. “Es lo que impulsa la decisión del gobierno, no el deseo de que un grupo de especuladores lleguen y hagan dinero”.

Jesse Seidman y Juan Carlos contribuyeron con el reportaje.

Sigue a Keegan Hamilton en Twitter: @keegan_hamilton