pachaqueer
Foto por: @pachaqueer 2020 ft. Rodrigo D'Alcântara.
Edición 5: Orgullo

PachaQueer | Cuerpas desobedientes | Ecuador

“¿Orgullo de qué? ¡De nada! Cambiamos el orgullo, que no sirvió más que para enriquecer a los colectivos de maricas capitalistas, colonialistas y patriarcales. No tenemos orgullo, tenemos rabia, vida, furia, deseo de quemarlo todo. Y eso nos da alegría".
23 Junio 2020, 6:14pm

En latitudes quiteñas hay una trinchera para las terroristas del género, para las cuerpas amebas e insatisfechas, para la celebración emancipatoria de los deseos que contrarían la política pública de la heterosexualidad obligatoria. La PachaQueer nació en 2013 por la inconformidad social de La CoCa y La MoTa, “hermanas cósmicas”, como se define esta dupla de chamanas travestis.

“Coincidimos en varias ideas que teníamos de ruptura, de deconstrucción, de romper sobre todo nuestros propios procesos patriarcales, colonialistas, capitalistas y de familias muy conservadoras. Buscamos romper con nuestro teatro social”.

La PachaQueer surgió sin ningún plan. No buscaban instalarse ni en los espacios de los artivismos, ni de los anarquismos, ni de los feminismos, ni de las disidencias sexuales. Solo querían tener un espacio para no ser jodidas, sin la violencia excluyente de las maricotecas y sin los márgenes heterosexuales de la academia, la familia, lo laboral y los circuitos artísticos. Así que montaron su propia fiesta como apuesta política de enunciación y de des-encuentrxs.

“Los pretextos siempre eran una muestra de arte que terminaba en fiesta. Se abría el espacio a personas que se autoconvocaban, se hacía un graffiti, una performance. Siempre se transformaba la guarida, la Pacha es una extensión de nuestras cuerpas y como cuerpas en tránsito la Pacha está también en constantes tránsitxs”.

La casa de las Pacha ha devenido en un espacio de tensiones y distensiones que se transtruye, a la par de ellas, con cada cineclub, fanziteca, taller, instalaciones y laboratorias creativas que han activado a punta de autogestión. Su dinámica performativa de guerrilla las ha llevado a dinamitar espacios de arte convencional y a dar taconeadas callejeras en Chile, Canadá, Brasil, México, Bolivia, Argentina y Colombia.

Romper con todo y reivindicar la soberanía sobre la propia cuerpa son las principales consignas de estas divas sudacas con fusil, que han quedado consignadas por LaS BiZcoChaS en su laboratoria performática musical: “Mi cuerpa es libre, mi cuerpa es soberana, dice una. Tesão habla del deleite de los placeres y arrebatar esa castración del deseo que nos instalan, de abrir las culas a otras realidades. Nos tachan de que somos súper violentas e histéricas y a la final quizá sea una forma de defensa u ofensa, ¿por qué tendríamos que recibir el golpe y quedarnos calladas?”.

Más que una colectiva performática, La CoCa y La MoTa son una experiencia. Estas brujas transfroterizas que incitan a la reacción dicen que ya no son tiempas de andar a la defensiva por ser disidentes del género y, desde la práctica no-artística sin curaduría y sin censura, disparan a la ofensiva por lugares propixs para lxs rarxs que buscan un reseteo CIS-témico.

“La celebración marcó mucho lxs inicios de la PachaQueer. La posibilidad de hacer fiestas subversivas e insurgentes. A lo queer (cuir, kuy, como ellas lo enuncian) el capitalismo también lo rebajó y la proyecta ha ido transmutando en sentidos de escape: ¡ya viene el capitalismo, ahora vendemos pan!”.

Las PachaQueer son unas de lxs cincuenta líderes en disidencia sexual y de género cuya vida celebramos en nuestra quinta edición, ORGULLO.

ORGULLO VICE

A Julio lo encuentras en Instagram y Twitter como @martinsubmarine.