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Masiva protesta en México DF en el primer aniversario de la desaparición de los 43

Miles de personas marcharon el sábado por Ciudad de México para conmemorar de forma solemne y enérgica el primer aniversario de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas que continúa suscitando una gran indignación.
Imagen por Marco Urgarte/AP

Miles de personas marcharon ayer sábado por Ciudad de México para conmemorar de forma solemne y enérgica el primer aniversario de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas que continúa suscitando una indignación masiva.

"Hoy podemos decir que no estamos solos", dijo Felipe de la Cruz, portavoz de los padres de los estudiantes desparecidos que encabezaban la marcha. "Vamos a caminar juntos y vamos a estar tan organizados que no existe ejército que pueda pararnos".

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Las personas que recorrieron la emblemática Avenida Reforma de la capital aplaudieron a los padres que lideraban la marcha y que se dirigían hacia el mitin que tuvo lugar en la plaza del Zócalo. La manifestación transcurrió bajo una persistente y constante lluvia.

A pesar de la lluvia miles de personas se reunieron en la plaza del Zócalo en la noche del sábado. (Foto por Hans-Maximo Musielik /VICE News)

Miles de manifestantes caminaron en silencio durante largo tiempo, y éste solo se vio interrumpido por enérgicos cánticos que iban desde el número "Uno" hasta el "Cuarenta y Tres", y terminaban con un grito de "Justicia". También se vieron muchas banderas mexicanas cuyos colores habían sido modificados y cambiados a negro. Varias mujeres caminaban con pegatinas en sus cuerpos que decían "nos faltan 43".

Un año después de la desaparición de los estudiantes de la Escuela Normalista de Ayotzinapa — después de que los autobuses en que viajaban fueran atacados por la policía municipal en la ciudad de Iguala, Guerrero — las expresiones del dolor de los padres se mezclaban con la ira dirigida hacia el gobierno por la torpe gestión de la investigación de esta atrocidad.

"Nunca me cansaré de marchar por mi hijo, en este año de impunidad", dijo Joaquina García, cuyo hijo está entre los desaparecidos. "El gobierno tiene que devolvérmelo".

Los padres rechazan la conclusión de la investigación del gobierno, que data de noviembre, y defiende que los 43 estudiantes fueron casi con total certeza masacrados e incinerados en un vertedero a las afueras de la vecina ciudad de Cocula por miembros de el cártel local de narcotraficantes Guerreros Unidos, que había tomado el control de la policía local.

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Los padres de los 43 desaparecidos, frustrados tras reunirse con el presidente mexicano. Leer más aquí.

Su convicción de que el gobierno está tratando de encubrir lo que realmente sucedió, fue reforzada por un informe publicado a principios de este mes por un grupo de expertos independientes reunidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el cual dice que no han encontrado evidencias físicas que apoyen la versión oficial.

Hasta ahora, sólo uno de los estudiantes ha sido claramente identificado entre los fragmentos óseos encontrados en un río que el gobierno dijo que venía del vertedero. Una posible coincidencia también existe con un segundo estudiante.

"Pensé que yo era un ignorante porque no estudié", dijo Emiliano Navarrete al final de la protesta del sábado. "Ahora me doy cuenta de que la ignorancia está en el gobierno que nos ataca".

La marcha silenciosa también se vio interrumpida por esporádicas llamadas a la dimisión del presidente Enrique Peña Nieto. La popularidad del presidente ha caído en el último año. Una serie de escándalos de corrupción y una economía en dificultades también han dañado su imagen en el país y en el extranjero.

Peña Nieto ha intentado varias veces para contener las consecuencias políticas de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa culpando la policía y las instituciones locales. El presidente ha evitado mencionar la evidencia de que la policía federal y el ejército eran los encargados de vigilar los movimientos de los estudiantes en Iguala y no intervinieron cuando fueron atacados. También ha ignorado las denuncias de que las fuerzas federales estaban directamente involucradas. Los ataques también mataron a tres estudiantes, un jugador de fútbol juvenil, un conductor de autobús y a una espectadora. Otro estudiante recibió un disparo en la cabeza y permanece en estado de coma.

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El presidente Peña Nieto, que se encuentra en Nueva York asistiendo a la Asamblea General de las Naciones Unidas, habló del aniversario a través de varios tuits prometiendo futuros avances en la investigación y afirmando que se tendrán en cuenta las conclusiones del informe de la Comisión Interamericana.

"Un año después, reitero el compromiso del gobierno mexicano con la verdad y la justicia", escribió en un tuit. "Vamos a seguir para avanzar en la investigación, y asegurar que los culpables sean llevados ante la ley", dijo en otro.

Mientras esperaba a que la marcha llegara al monumento del Ángel de la Independencia, el profesor de Ciudad de México Pedro Juárez subrayó el profundo escepticismo de los manifestantes sobre la sinceridad del gobierno.

"Durante el último año, el gobierno no ha respondido [al movimiento de protesta]," dijo. "El Gobierno no comparte los sentimientos de las personas. Esta es la respuesta de la gente".

La marcha del sábado no fue tan masiva como algunas de las protestas que recorrieron México durante los primeros meses de indignación pública provocada por la desaparición de los estudiantes. Fue, sin embargo, mucho más grande que las recientes manifestaciones que se habían reducido a poco más que los padres y sus más fieles seguidores.

"Te da esperanza ver a la gente protestar. Te hace soñar con un cambio", dijo el estudiante de primer año de Comunicaciones Karime Nava. "Ayotzinapa es un caso vergonzoso para nuestro país. Es algo que le puede pasar a cualquiera que se atreva a hablar".

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Más de 25.000 personas han desaparecido en México desde que la narcoguerra comenzó a intensificarse en México en 2007, según cifras oficiales. El presidente Peña Nieto se comprometió a crear una fiscalía especial para investigar todos las desapariciones en una reunión a principios de esta semana con los padres de los estudiantes de Ayotzinapa. Los padres de los normalistas rechazaron la idea porque la contemplan como una acción para diluir la atención sobre sus hijos.

¿Es posible que las autoridades mexicanas enfrenten cargos por el caso Ayotzinapa? Leer más aquí. 

Durante la marcha Vidulfo Rosales, abogado del grupo de derechos humanos Tlachinollan, que ha apoyado a los padres desde el principio, subrayó que el caso de Ayotzinapa es tan solo el símbolo de un problema mucho más amplio que padece el país.

"Esto no es sólo una lucha por los 43 estudiantes. También es por las 25.000 personas desaparecidas en nuestro país", dijo. "Si ellos [el gobierno] pensaron que el movimiento se desvanecería y rompería, les decimos desde aquí que seguimos siendo fuertes y estamos motivados para continuar por este camino sin darnos nunca por vencidos".

Hans-Maximo Musielik, Daniel Hernandez, Gabriela Gorbea, y Jo Tuckman han contribuido en esta información.

Sigue a Melissa del Pozo en Twitter: @melissadps