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Internet

Cómo vivir de crear memes

En un mundo dominado por el meme, ¿cómo vivirías si ese fuera tu trabajo? Hablamos de esto con Eduardo Granja, de Memelas de Orizaba.
23 Agosto 2019, 3:30am

Una forma segura de poder representar a la Generación Y y a la Generación Z es con el meme. Seguimos cuentas de memes (@fuckjerry,@daquan, @sarcasm_only, @epicfunnypage o cualquiera que sea de tu agrado). Son una manera divertida de mantenernos al tanto de la conversación que sucede en el universo de internet y redes sociales. The British Pyschologist Society dice esto sobre el tema: "Los memes, un término utilizado por primera vez por Richard Dawkins en 1976 para referirse a unidades culturales fácilmente transmisibles, son esencialmente imágenes virales de internet que contienen texto humorístico corto. Al igual que su hermano animado, el GIF (formato de intercambio gráfico), los memes están destinados a ser creados rápidamente, compartidos ampliamente y recibidos con humor”.

Días atrás, viendo Instagram, me invadió una publicidad de Canon que hacía referencia al meme de Drake (ese que surgió gracias al vídeo de "Hotline Bling"). Viéndolo me di cuenta de que cada vez más estaba consumiendo publicidades en forma de memes o que hacen honor a algún meme viral. "Las marcas, los medios, la televisión, las radios se han dado cuenta de la importancia de los memes y lo están usando dentro de sus medios para publicidad", me cuenta Eduardo Granja, mexicano de 29 años y administrador de la cuenta de memes de Instagram @memelasdeorizaba, con casi 600 000 seguidores a la fecha que escribo este artículo. Eduardo me dice que vive de hacer memes. Es su trabajo día y noche: "Empecé en enero de 2017, pero durante diez meses, (administrar la cuenta) fue un hobby absoluto y era algo privado, entre amigos, muy local; no pasaba de 5000 o 6000 seguidores; incluso en dos ocasiones cerré la cuenta. Antes, Memelas era un hobby. Yo estaba desempleado, no tenía trabajo y cuando estás en esa situación y la gente nota que estás subiendo memes todo el día, pues sientes como una especie de pena, ya que no estaba haciendo nada ‘productivo’. Hoy es distinto, porque me dedico a esto y vivo de hacer memes. Me siento orgulloso y presumo de ello", me dice Eduardo.

Hay ejemplos de cuentas de memes en el mundo que lograron un following enorme y que luego se convirtieron en agencias de contenido, como @fuckjerry (14,3 millones de seguidores). Pero, según Eduardo, en Latinoamérica no hay muchos casos visibles de ese estilo: "En Estados Unidos, esto [cobrar y vivir de hacer memes] es algo que lleva pasando diez años más o menos. En México y Latinoamérica ha empezado, pero creo que el cambio está sucediendo. Todas las marcas se están dando cuenta del poder del meme y quieren de una u otra forma tener presencia en este universo. Hay marcas que naturalmente tienen presencia, no tienen que pagar ni preocuparse por existir en los memes porque son marcas que los jóvenes consumen mucho y hablan todo el tiempo de ellas. Una de ellas es Netflix: no necesitan ni intentar pertenecer, siempre se harán memes de series exitosas. Si como jóvenes ya no usamos radio, televisión, ni leemos periódicos ni revistas, la única forma que tienen las marcas para llegar a nuestros ojos son las redes sociales”; asegura Eduardo como un pronóstico para todos nosotros.

¿Pero cómo se vive de hacer memes? ¿Dónde los montas? ¿A quién se los envías? Y más importante aún: ¿cómo cobras y qué parámetros usas? Eduardo me dice que al comienzo tuvo que él mismo inventarse sus planes de cotización, ya que no existía una guía de cómo cobrar a marcas o algo parecido: "Al principio, esto de cobrar para mí fue raro, porque no tenía ejemplos de cuentas en Latinoamérica o México, aunque sea para ponerme en contacto o preguntar. Pero en realidad fui aprendiendo con la práctica misma. Me basé en la relevancia de mi cuenta: métricas, alcance, también que Memelas estaba en varios medios de comunicación. Empecé con una tarifa y la aceptaron. Con base en eso, he seguido, una especie de fórmula que yo mismo hice y me funcionó"; agrega Eduardo.

También recuerda la vez que la primera marca lo buscó para ofrecerle dinero por crear memes y publicarlos en Memelas: "Me di cuenta de que podía ganar dinero en agosto de 2018, porque me empezaron a seguir ciertas cuentas importantes (Thalía, J Balvin, y el expresidente de México, Enrique Peña Nieto, por ejemplo). Después de que algunos medios me entrevistaran, la primera marca me buscó para contratarme. Recuerdo que esa marca tenía un evento de música junto con una promoción de precios de unas bebidas. Me buscaron y básicamente me dijeron: '¿Qué nos propondrías si quisiéramos trabajar contigo?'. Pero admito que he tenido suerte; las marcas con las que trabajo funcionan de esa forma: llegan, me buscan, me proponen cosas o me dicen que les gustaría trabajar conmigo, o colaborar, y a partir de ahí yo les hago una propuesta económica", cierra Eduardo.

En 2019, es común comunicarse mediante memes. Somos una generación caracterizada por abordar problemas, que quizás podrían ser más serios, mediante memes. Mis amigos, conocidos y yo lo hacemos. Entendemos y procesamos lo que está frente a nosotros de esa forma. Los memes se han convertido en una forma de comunicación directa que hablan de un espacio y momento cultural. Prueba de esto es ver cómo ante cada acontecimiento, la mejor manera cómo de relevante fue es ver cuántos memes salieron al respecto.

Pero, como muchas tendencias en internet, la gran mayoría de los memes son efímeros. Tienen cortos periodos de vida útil. ¿Será una cuenta de memes en Instagram perdurable en el tiempo? Cada cierto tiempo aparecen redes sociales nuevas y con esto, el protagonismo de una u otra muere. Eduardo afirma que la durabilidad de este tipo de trabajo está en la estrategia digital: "Que una cuenta de memes sea rentable a largo plazo va a depender de la estrategia y de cómo lo lleves. Mi plan totalmente es ser rentable a largo plazo y continuar como hasta ahora. Las redes sociales cambian todo el tiempo y especialmente el contenido y los giros del mismo. Puede ser también que tú sigas con la misma estrategia y te conviertas en algo sumamente obsoleto. Puedo convertirme en algo que perdió gracia sin darme cuenta o puedo estar siempre al día. Tengo que reinventarme diariamente”.

Es común hablar con jóvenes que están pensando qué carrera estudiar o a qué oficio dedicarse teniendo en cuenta el factor económico que hay detrás de su decisión. Pero estamos en una época en la que se puede vivir de muchísimas formas que tengan relación con internet. Le pregunté a Eduardo si podría decirle a personas jóvenes que es posible vivir de hacer memes: "Sí, totalmente. Todo depende también de la forma en que decidas hacerlo. O haces memes para alguien más y funcionas como una especie de diseñador gráfico, haciendo contenido para una cuenta o una marca, y se los vendes. Ahí ya depende de tu estatus como creador de memes, los seguidores en tus redes sociales o la relevancia que tenga el medio o la cuenta para los que trabajes",e opina Eduardo con bastante convicción. Luego cierra la idea dándome dos formas de vivir haciendo este oficio virtual: "En conclusión tienes dos maneras: o creas tu propia cuenta de memes o medio, o te dedicas a hacer memes para marcas. Yo tengo la suerte de haber creado mi medio y de haber podido justificar lo que cobro gracias a mis seguidores relevantes y el alcance de la cuenta".

Y, sin embargo, la pregunta que quizás más importancia tiene en este tipo de oficios es la más simple: ¿cuánto puede ganar un creador de memes al mes? ¿Cuánto podría cobrar por un meme "barato" o uno "caro"? Eduardo me dice que averiguó cómo cobrar a base de ensayo y error, basándose en su cantidad de seguidores y una regla de tres de su autoría: "Encontré cómo y cuánto cobrar con una especie de regla de tres. Cobré por primera vez cuando tenía 60 000 seguidores y actualmente tengo casi 600 000 seguidores. He replicado esa fórmula desde entonces. Yo mismo he sido mi referencia para ver cuánto puedo ir creciendo y cómo puedo ir avanzando económicamente. Puedes cobrar desde 250 dólares hasta 1500 dólares por un meme, para darte un ejemplo de lo más alto a lo más bajo”.

Eduardo, sin darme un número en concreto porque "cada mes cambian sus ingresos dependiendo del 'movimiento'", me hace saber que con su trabajo de curar y crear memes para marcas, que luego publica en @memelasdeorizaba puede cubrir todos su gastos diarios, mensuales y tener el estilo de vida que quiere.

Algoritmos y alcance

Memelas de Orizaba es una cuenta que solamente vive en Instagram, no en ninguna otra red social. Fue hecha y creada para el tipo de conversación que se tiene en Instagram y, también para el tipo de alcance que tiene esta red social comparada con Facebook, por ejemplo. "Hay cuentas muy grandes de memes de Facebook en Latinoamérica; pero el algoritmo de Facebook trabaja de otra forma, entonces se da más valor a los seguidores de Instagram que de Facebook. En Facebook conozco cuentas que tienen dos millones de seguidores y sí ganan dinero, pero sus posts no tienen el alcance que tiene una cuenta de Instagram por la misma naturaleza del algoritmo de Facebook. El algoritmo de Instagram, por ejemplo, castiga ciertos tipos de conductas como usar hashtags para ganar likes o comprar seguidores falsos", concluye Eduardo sobre la diferencia de algoritmos y además, me afirma que estos trabajan de manera distinta, sin saber precisamente cómo funcionan a ciencia cierta porque esa información solo la saben Facebook e Instagram.

Entre las críticas más comunes que se hace a las personas que viven como creadores de memes está la de ser una forma "fácil" de ganar dinero. Eduardo me dice que esto es falso y que, además, no siente ninguna culpa por generar dinero mediante memes: "Si te acomodas bien, puedes vivir con 2.500 dólares al mes solo haciendo memes. Y realmente no me siento culpable por ganar esta cantidad de dinero o más por hacer memes. Esto es algo que lleva trabajo detrás. Por ejemplo: estas personas que son como blogueras llegan a una situación en la que por el simple hecho de subir algún objeto a sus historias de Instagram les pueden pagar muchísimo más dinero del que gana cualquier persona en un mes. Eso sí, siento que puede ser injusto. Pero en mi caso, las campañas y estrategias digitales que vendo a marcas tienen un trabajo enorme detrás. Así que cero culpas”.

Eduardo me dice que no testea las ideas para memes. La forma de testear los memes solo es una: publicarlos y ver si funcionan o no. "De ahí tomo feedback y más o menos sé lo que puede funcionar después".

Memelas de Orizaba alcanza seis millones de cuentas únicas y tiene casi 600 000 seguidores. Esta cifra, si lo comparamos con revistas u otro tipo de medio de comunicación más tradicional, es enorme y da una gran ventaja a la hora de competir, me dice Eduardo. "Una revista importante en México, de moda, de estilo de vida, de coches, de lo que sea, tiene una circulación más o menos entre 100 000 y 300 000 ejemplares distribuidos por todo el país al mes. Una de Condé Nast, por poner un ejemplo, entre 80 000 y 250 000, siendo muy generosos. Así, una cuenta como Memelas, que tiene casi 600 000 seguidores, y un alcance de cuentas únicas al mes de seis millones de cuentas, tiene una diferencia notable con respecto a las revistas tradicionales que te digo", concluye Eduardo.

El contenido viral, los temas de conversación en redes sociales, son efímeros. Es una especie de monstruo coyuntural que responde a las necesidades de los usuarios; y estas cambian rapidísimo. El meme también, y para terminar nuestra conversación, Eduardo opina que la forma en que lo conocemos hoy va a mutar: "Al meme como lo conocemos, le quedan unos diez años más de vida. El meme comenzó siendo un concepto muy diferente a lo que es hoy, al igual que las redes sociales. Las nuevas generaciones quizás se harten del meme como lo conocemos, se aburran o no los entiendan y por eso los rechacen. El meme cambiará, va a evolucionar. La gente dejó de leer periódicos por ser un lenguaje complicado, y cuando eres joven y no lees mucho, este tipo de cosas se pueden volver obsoletas. De ahí el éxito de Twitter y Wikipedia, por ejemplo: te explican las cosas rápidamente y de forma sencilla, más breves que un libro”, dice.

Creo que, probablemente [y esto lo digo como periodista que trabaja en un medio masivo], el futuro de las comunicaciones se acercará mucho más al meme y se alejará de los medios de comunicación. Estamos en una realidad en la que preferimos creer o generar engagement con algo mucho más palpable y terrenal como lo es el meme que con algún medio de comunicación masivo, del que no sabemos absolutamente nada o sobre el cual solo asumimos que lo gestionan personas con muchísimo más dinero que nosotros y que jamás conoceremos.

El momento difícil que viven los medios digitales e impresos nos hacen repensar la forma en la que trabajamos y si todo el tiempo que invertimos en hacer un reportaje, crónica o lo que sea, realmente vale la pena y llega hasta dónde queremos. Quizás, un meme de @memelasdeorizaba o de @fuckjerry va a llegar más lejos que el reportaje más exitoso que algún periodista escriba.

En cualquier caso, esperemos estar todos aquí para ver el futuro del meme. Y de los medios.

Le pedí a Eduardo que hiciera memes sobre VICE en español y aquí os los dejamos:

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Este artículo apareció originalmente en VICE LATAM.