Sexo

Las mujeres obsesionadas con las pollas gigantes

“Por raro que parezca, me siento orgullosa. Me encanta la sensación de ensanchamiento en mi vagina".
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Imagen vía Shutterstock 

Cuando Alicia* conoció en el trabajo a un arborista autónomo, este le dio su tarjeta de visita y le dijo que podía llamarle si quería plantar un árbol muy grande. Resultó que el “árbol” en cuestión medía 23 centímetros y esta estadounidense de 35 años se lo pasó genial plantándolo.

“Siempre me ha gustado mucho el sexo oral y hacer mamadas profundas, por lo que fue genial hacerlo con alguien con el pene tan largo”, recuerda. “Fue divertido, excitante y desafiante poder usar las dos manos y la boca. Notaba cómo sus centímetros entraban y salían por mi garganta. Me puso muchísimo y me entraron unas ganas tremendas de practicar sexo”.

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Este fue un momento crucial para Alicia. Después de su primera relación sexual con un “superdotado”, se dio cuenta de que quería repetir la experiencia una y otra vez, por lo que se convirtió en lo que se denomina una size queen, es decir, una persona a la que le gustan los penes gigantes. Esta preferencia puede ser oral, vaginal y anal.


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En general, las personas de este tipo con las que he hablado tienen consensuado que las erecciones consideradas como “tallas grandes” comienzan a partir de los 18 centímetros de largo y los 14 centímetros de contorno, por lo que su preferencia por el tamaño se sitúa unos 5 cm de largo y 2,5 cm de contorno por encima de la media.

Matt, que calza unos 26,5 x 20 cm, está familiarizado con todo lo anterior. Descubrió por primera vez que la tenía más grande que sus compañeros de clase en las duchas del gimnasio del instituto. Poco después, se empezó a expandir el rumor y le empezaron a llamar "el Asno".

Por una parte, Matt siente que lo han tratado como a un divertimento (en una de sus primeras experiencias sexuales, un grupo de chicas le pidieron que les enseñara la polla a cambio de poder verlas en sujetador) y, al mismo tiempo, siendo un tipo que se define como un poco nerd y con pocas capacidades sociales, cree que sus dimensiones le han ayudado a explorar su sexualidad en la adolescencia. “No cabe duda de que los rumores me daban mucha ventaja”, me confiesa este británico de 35 años. “Estoy seguro de que había chicas que nunca se habrían fijado en mí de esa forma si n fuese por eso, pero al menos les entró la curiosidad después de que me pusieran el mote”.

“Me encanta comparar el tamaño del pene con mi cuerpo y cogerlo para comprobar en mis propias manos lo grande que es”

Es lógico que el nacimiento del deseo sexual adolescente —que no deja de aumentar,—combinado con el boca a boca en una ciudad pequeña, diera paso a un interés creciente en el pene de Matt. Aunque la curiosidad no siempre se puede equiparar con el deseo sexual. Alicia descubrió que era una size queen en un encuentro casual, igual que muchas otras personas.

Hanna*, de 43 años, vio su primer pene enorme al tirarse a un tío que conoció en una fiesta universitaria; Bella*, de 19 años, echó uno de sus primeros polvos en el instituto con una persona con un gran pene y Theresa*, de 21 años, salió con un hombre muy bien dotado y, después de que rompieran, se le hizo muy difícil volver al tamaño medio de los demás hombres.

"Normalmente, una mamada a fondo con un pene de tamaño medio sería una simple penetración, pero con una polla muy grande se follan mi boca de verdad”

Hay varias razones por las que los penes grandes son atractivos para las amantes de lo sobredimensionado, entre las que se incluye la posibilidad de hacer felaciones profundas, la sensación de ensanchamiento de la vagina y su estética visual. “Me encanta comparar el tamaño del pene con mi cuerpo y cogerlo para comprobar en mis propias manos lo grande que es”, afirma Bella, mientras Theresa cree que tamaño y masculinidad van de la mano.

Además, Bella revela que nunca tiene arcadas y que disfruta tener esa habilidad con una polla grande. Alicia tuvo una revelación parecida durante su polvo inicial con el arborista superdotado. “Normalmente, una mamada a fondo con un pene de tamaño medio sería una simple penetración, pero él se follaba mi boca de verdad”, recuerda.

A Alicia también le da placer el simple aspecto físico de un pene de tamaño por encima de la media. “Me gusta que sea capaz de llegar hasta el fondo sin riesgo a que pueda dejar de funcionar”, comenta. Además, añade que disfruta con la sensación de ensanchamiento de la vagina. “Los tíos con el pene más pequeño lo consiguen por medio de dedos y juguetes, pero los tíos con el pene más grande lo consiguen de manera natural o cambiando de ángulo”.

Prefiere que el sexo sea más primario y espontáneo, dejando de lado los juguetes sexuales, ya que rompen la dinámica. Hanna piensa lo mismo y le apasiona el reto de poder con un miembro considerable. “Por muy raro que pueda parecer, me siento orgullosa. Me encanta la sensación de ensanchamiento de la vagina y el recuerdo si me duele al día siguiente”.

"Disfruto con el dolor durante el sexo, así que me encanta el dolor inicial que siento cuando un pene enorme me destroza el cuello del útero”

Mientras que a Hanna le gusta sentir dolor al día siguiente, a Alicia le pone muchísimo el dolor que siente durante el propio acto. “Disfruto con el dolor durante el sexo, así que me encanta el dolor inicial que siento cuando un pene enorme me destroza el cuello del útero”, explica Alicia.

La primera vez que sintió cómo un pene entraba en contacto con su cuello uterino, estaba muy excitada y sobrepasó los límites del dolor. “Normalmente, tengo orgasmos con mucha facilidad, pero aquella vez fue algo mucho mejor”, recuerda. “Me temblaban las piernas y, cuando terminamos, se me quedaron débiles durante un tiempo. Los orgasmos intensos se conseguían con mucho menos esfuerzo comparado con los que me daban los tíos menos dotados”.

“Mi última cita iba bien hasta que mi pene salió a la palestra, ella se la quedó mirando horrorizada”

Sin embargo, no a todas las amantes de los penes grandes les gusta el dolor. Por ejemplo, para Theresa el contacto del pene con el cuello del útero significa que el tamaño es demasiado grande. Nada de esto es nuevo para Matt, que ha visto cómo algunas de sus citas han acabado antes de lo esperado al pasar al contacto físico.

“Mi última cita iba bien hasta que la tercera vez que nos vimos pasamos a la fase de los desabrochamientos y, cuando mi pene salió a la palestra, ella se la quedó mirando horrorizada”, señala. “No era capaz de asimilar que midiera el doble de lo que estaba acostumbrada a ver”. Matt explica que el tamaño siempre es el mismo, sin importar la persona con la que esté, y eso le ha llevado a tener diferentes experiencias en sus citas: hay gente que se enamoró de su pene y otra que salió corriendo.

En un mundo en el que se suele equiparar el tamaño del pene con la virilidad, la consigna “cuanto más grande, mejor” supone un problema para la fragilidad de los egos masculinos. ¿Cuántas veces te han mandado sin pedirlo la foto de un pene que pretende ser la perfección cuando en realidad parece una salchicha mordida que tu perro ha robado de la barbacoa del vecino?

Esto complica la vida amorosa de Matt: si avisa con antelación del tamaño de su pene, parece que va de sobrado, pero, si se lo calla, una cita agradable se puede convertir en un fracaso. Matt ha descubierto que la mejor manera de solucionar el problema es mandando fotos suyas desnudo, aunque es plenamente consciente de que no a todo el mundo le gusta hacer eso y no manda fotos si la otra persona no quiere.

Ninguna de las mujeres con las que he hablado dejaría a medias un polvo con una persona de tamaño medio, ya que todas coinciden en que lo que importa es la calidad pero, como normal general, no tendrían una segunda cita con una persona con un pene corriente

Sin embargo, las citas tampoco son perfectas para las size queens. El tío del primer polvo de Alicia podría haberla conquistado con la confianza descarada de su frase seductora, pero, irónicamente, no todo el mundo que tiene un pene enorme cuenta con la energía necesaria.

Theresa y Alicia han intentado predecir los centímetros del paquete de la otra persona calculando a ojo su altura, el tamaño de su mano y su número de pie, pero ambas han confirmado que eso no es más que una leyenda.

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Ninguna de las mujeres con las que he hablado dejaría a medias un polvo con una persona de tamaño medio, ya que todas coinciden en que lo que importa es la calidad pero, como normal general, no tendrían una segunda cita con una persona con un pene corriente. Hanna considera que ha tenido suerte con el número de hombres muy bien dotados que ha conocido, aunque cree que eso también reduce la diversidad de su vida sexual activa. Alicia reconoce que una vez conoció a un hombre que mintió rotundamente sobre su tamaño, pero nunca le ha vuelto a pasar desde entonces. Las size queens disponen de sus trucos en la vida real, aplicaciones (Tinder) y webs (Craigslist, Positive Singles y Doublelist) para quedar con las personas adecuadas.

“Si un pene es demasiado grande, puede causar dolor o incluso daño físico a una o a las dos personas. Por el contrario, si el pene es muy pequeño la otra persona puede que no experimente placer”

Ninguna de las aplicaciones o webs anteriores están especializadas en penes grandes, pero los más dotados tienen formas de conocer a las potenciales amantes de las megaestructuras. Matt también ha conocido gente en muchos sitios diferentes, desde una playa nudista y fiestas varias hasta el rodaje de una serie de televisión, además de a través de webs de citas como OkCupid. Además, ha triunfado en webs como Large Penis Support Group (LPSG), 7OrBetter y Size Minded, todas ellas destinadas a hombres con penes gigantes (LPSG también es un foro general en el que se habla de todo tipo de asuntos relacionados con el tema en cuestión).

Size Minded fue fundada en 2010 por una pareja de superdotados hartos de que se silenciara el tamaño del pene en otras webs de citas. “Pensábamos que el tamaño del pene no representa solo una preferencia sexual o una manía, sino también una posible fuente de frustración y decepción en las relaciones”, explica Chris, uno de los fundadores. “Si un pene es demasiado grande, puede causar dolor o incluso daño físico a una o a las dos personas. Por el contrario, si el pene es muy pequeño la otra persona puede que no experimente placer”. A día de hoy, el sitio cuenta con 11.000 usuarios, un sistema de verificación de género y tamaño, y atrae a una selección de gente curiosa, cornudos, cachas y, por supuesto, size queens.

Al preguntar a Matt su opinión acerca de las size queens, me asegura que, como hombre superdotado, les está extremadamente agradecido. “Supongo que la situación utópica sería que todo el mundo estuviera abierto a todo tipo de tamaños, ya fueran grandes o pequeñas, pero la gente tiene sus preferencias, así que respeto a las reinas por tener otra mentalidad con respecto a nosotros”, explica. “Por supuesto, espero que haya más gente que admita sus deseos. Si una mujer necesita una polla enorme para quedar satisfecha, no debería darle vergüenza decirlo por miedo a lo que digan los demás o a que los demás hombres se sientan inseguros. De la misma forma, saber de antemano que no existe ninguna posibilidad con una mujer cuando la cosa se pone interesante solamente por mis dimensiones ahorra mucho tiempo y energía. Lo ideal sería que la sociedad fuera capaz de tener una conversación abierta sobre el tamaño”.

*Los nombres se han cambiado para proteger su anonimato.

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This article originally appeared on VICE CA.

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