Lo mejor de la semana en VICE España

Hablamos con gente que se quema mucho en verano y conocemos al tío que se ha tatuado a Rajoy esnifando coca en el brazo.

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jul. 14 2018, 7:00am

Una selección del mejor contenido que publicamos esta semana por si te perdiste algo.

El uso recreativo del Alprazolam está muy extendido entre los españoles, y no solo los jóvenes. Desde personas que lo empezaron a tomar por prescripción médica y que después siguieron haciéndolo porque no podían vivir sin su Trankimazin, hasta gente que empezó a tomar la dosis más alta por motivos exclusivamente lúdicos y que después ha pasado mucho tiempo sufriendo los efectos secundarios. Ana Iris Simón habló con varias personas para que nos contasen su experiencia con esta droga legal tan poderosa.

No sé en el resto del hemisferio norte, pero en España, y supongo que en el resto de países mediterráneos, ser muy blanco en verano es un auténtico infierno. Te quemas, tienes que huir del sol con gorros ridículos, siempre buscando la sombrilla más grande y tupida que llevarte a la playa y los balcones o árboles que den la mejor sombra para desplazarte por la ciudad. Por no hablar de lo asqueroso de ir embadurnado de crema solar 24/7. Y no olvidemos los comentarios al respecto de la gente, que siempre te hacen sentir bien, ¿verdad? En fin, para entender mejor lo que este peculiar via crucis significa le pedimos a varios blancos muy blancos que nos explicasen cómo le llevan.

¿No hace falta explicar mucho más, no?

Las 600 es uno de los barrios con peor fama de Cartagena. El alto porcentaje de paro y las noticias que puntualmente hablan de incautaciones de alijos de droga y tiroteos hacen que esa mala fama se extienda, ¿pero cómo es realmente vivir allí? Alberto García Palomo visitó el barrio para hablar con los jóvenes de Las 600 sobre su vida, sus experiencias y sus perspectivas de futuro en un barrio en el que los políticos no van ni a hacer campaña.

Ir al pueblo de tu pareja con tu pareja. Un ritual básico en la trayectoria de toda relación "seria" que se precia en la que uno de los dos miembros, o los dos, no sean de la ciudad en la que viven. Peregrinar por los paisajes de la infancia del otro, conocer a antiguos amigos y amantes, convivir con la familia, conocer a más familia aún... En fin, el infierno. O mejor dicho, un purgatorio en el que parece que se nos condene a expiar las culpas de todo lo que hemos hecho mal en los últimos cuatro años: la vez que no tiramos la basura antes de irnos de vacaciones y al volver todo estaba lleno de bichos asquerosos, el affair con la contable de la empresa en la fiesta de Navidad de hacer un par de años o lo de no ir al funeral de su padre porque ya tenías la entrada comprada de Pearl Jam y te había costado 80 jodidos euros. Una penitencia que es capaz de destruir tu relación a la vez que destruye tu psique. Una opinión de Pol Rodellar.

En una época en la que los centros de todas las ciudades de Occidente son iguales los unos a los otros, en Madrid aún sobreviven algunos lugares y personajes que demuestran que lo más castizo de España sigue vivito y coleando. Al menos por ahora.

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