El número de la verdad y la mentira

La historia del 'efecto Mandela', la teoría que da forma a tus recuerdos falsos

Es el fenómeno de recordar algo de forma diferente a como fue en realidad.

por Roisin Kiberd; ilustración de Lia Kantrowitz
01 Abril 2019, 7:22am

“Mi primer Efecto Mandela fue la pierna de C-PO. En realidad no recordaba que llevara nada de plata. En los meses posteriores traté de buscar evidencias, alguna prueba de lo que había sucedido”.

Para 9_demon_bag, que pidió que me refiriera a él por su nombre virtual, la experiencia de saber que C-3PO no estaba hecho completamente de oro fue perturbadora. ¿Había estado equivocado todos esos años acerca del personaje de Star Wars, o había algo más complicado detrás? Buscando en internet descubrió que no estaba solo.

El Efecto Mandela es el nombre por el que se conoce al fenómeno de recordar algo de forma diferente a como es en realidad, y 9_demon_bag es ahora moderador de la comunidad más grande de Reddit dedicada a hablar sobre el tema. r/ MandelaEffect se fundó en 2014 y actualmente cuenta con más de 120 000 suscriptores.

El efecto obtiene su nombre del fallecido Nelson Mandela quien, como algunas personas recuerdan, falleció en la década de 1980 en una prisión de Sudáfrica y no en 2013 tal y como constata la historia documentada. Otro Efecto Mandela bastante popular está relacionado con la serie de libros infantiles Los osos Berenstain (sí, es Berenst ain y no Berenst ein). También existe una búsqueda activa de una película titulada Shazaam, protagonizada por el cómico Sinbad, que no existe a pesar de que legiones de personas la recuerdan. Otros efectos son más triviales: la marca de cereales es Froot (no “Fruit”) Loops, la mantequilla de cacahuete se llama Jif (no “Jiffy”) y el logotipo de la marca de ropa Fruit of the Loom no incluye una cornucopia.


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Creer en el Efecto Mandela va más allá del simple hecho de descubrir que recordamos algo de forma incorrecta, porque implica una búsqueda de explicaciones más complejas para nuestros falsos recuerdos colectivos, una búsqueda de pruebas que demuestren que es el mundo el que se equivoca y no nuestra mente. Pero aunque la mayoría de miembros de r/MandelaEffect coinciden en que algo pasa, ninguno se pone de acuerdo con respecto a por qué pasa. Uno de los creyentes, escribiendo en Reddit, recurre a lo metafísico en busca de explicación:

“Si experimentas el Efecto Mandela es porque estás alcanzando un nivel más elevado de conciencia. Estás trascendiendo a una realidad pentadimensional donde el tiempo se percibe de forma diferente. Estás activando nuevas partes de tu ADN…”.

En r/MandelaEffect, las pequeñas incoherencias pueden cambiarte la vida. Darse cuenta de un efecto hace que la gente asuma una misión y busque otros efectos, los estudie y cuestione la naturaleza misma de la realidad. Sus explicaciones se alternan entre lo mundano y lo metafísico; algunos son escépticos y creen que la mente se engaña a sí misma; otros vinculan el Efecto Mandela a conspiraciones en las que están involucrados el Gran Colisionador de Hadrones y la ruptura del continuo espacio-tiempo, o las teorías terraplanistas. Algunos afirman que vivimos actualmente dentro de una simulación controlada por un ordenador cuántico y que estamos suspendidos en un más allá digital defectuoso.

"¿Es un meme cultural? ¿Un 'trastorno' psicológico real? Definir el Efecto Mandela equivale a explicarlo y, hasta la fecha, nadie ha sido realmente capaz de hacerlo"

“Creo que una de las razones por las que tenemos uno de los [subreddits] más grandes sobre este tema es que invitamos a participar a todo el mundo”, me dijo 9_demon_bag. “No solo buscamos la confirmación positiva de que la gente recuerda las cosas de forma diferente. Nos gusta escuchar también a la otra parte”. La controversia es inevitable, porque cada post puede leerse como una invitación a debatir si el autor tiene razón o si es posible que se esté volviendo loco. Incluso la cuestión de qué es o no es en realidad un Efecto Mandela sigue sin resolverse. Los enlaces a sitios sobre conspiraciones están prohibidos en r/MandelaEffect y figuras como Fiona Brome, una investigadora de lo paranormal que acuñó el término en 2009 y que dirige MandelaEffect.com, son categóricas a la hora de afirmar que el fenómeno no es una teoría de la conspiración en absoluto.

Entonces, ¿qué es? ¿Un meme cultural? ¿Un “trastorno” psicológico real? Definir el Efecto Mandela equivale a explicarlo y, hasta la fecha, nadie ha sido realmente capaz de hacerlo.

A pesar de todo lo que se habla sobre teorías científicas y análisis basados en datos, existe cierto misticismo en torno al Efecto Mandela. Funciona como un apunte filosófico que se enfrenta a lo unheimlich —lo familiar y aun así inquietantemente diferente— y encuentra en ello una prueba de la existencia del más allá (“El cielo es igual que la Tierra pero con Froot Loops en lugar de Fruit Loops”, propone un post), o la prueba de una conspiración a nivel global (otro afirma: “El 90% Del Tema Que Nos Atañe Es O Bien IA O El Gobierno Tratando De Ocultar El Hecho De Que El EM Es Real”). El subreddit convierte en un lienzo en blanco para la aparición de más y más teorías; las explicaciones pueden estar basadas en la ciencia, ser de carácter religioso y tan amplias como alcance la imaginación.

“Cuando descubres que esto es real para ti, que es un efecto genuino y que tus recuerdos son diferentes de lo que ves, a cada persona le afecta de un modo ligeramente distinto”, indicó 9_demon_bag. “Durante los primeros días buscas información, intentando comprender qué acaba de pasar”. La confusión es un tema recurrente, “pero todo el mundo intenta mantener los pies en la tierra y la comunidad nos es de mucha ayuda para eso”. Los usuarios recurren unos a otros en busca de reafirmación y para documentar posibles “biestables”: cosas que cambian en un abrir y cerrar de ojos.

Los más devotos escriben diarios y recopilan pruebas, tanto físicas como digitales. Durante los dos primeros años tras darse cuenta de lo de la pierna de C-3PO, 9_demon_bag se dedicó a amasar la mayor cantidad de información posible. “Sinceramente”, me dijo, “resulta interesante porque algunas de las cosas que recuerdas en primer lugar cuando has ‘descargado’ esta idea y la has contemplado no necesariamente son las mismas cosas que ves cuando vuelves a abrirla”.

Ese es el problema con el Efecto Mandela: los esfuerzos por anotar los efectos cuando suceden por primera vez y por hacer después un seguimiento de ellos (con diarios, pruebas materiales o utilizando criptografía, como han intentado algunos) son absorbidos por el fenómeno y tienen también muchas probabilidades de cambiar. Las notas desaparecen, los enlaces a sitios web misteriosamente dejan de funcionar, los ordenadores desarrollan sectores defectuosos y mágicamente borran archivos, de modo que el creyente al final se queda cuestionándolo todo excepto su fe en el Efecto Mandela en sí.

“También posee un aspecto existencial, porque si no eres capaz de recordar, ¿cómo puedes confiar en ti mismo?”

En concreto, la comunidad se caracteriza por su desconfianza en la tecnología, los medios y las figuras de autoridad (según una explicación que se propuso, Donald Trump es un viajero del tiempo vinculado a la CERN, al Proyecto Manhattan y al control masivo de las mentes). Las publicaciones que se hacen en r/MandelaEffect tratan de recopilar una memoria comunitaria y, quizá de forma involuntaria, un retrato de la infancia norteamericana, porque muchos de los efectos están relacionados con películas en habla inglesa, comida y elementos diversos de la cultura pop que llegó de EE. UU. en los años 90. Esto, unido a un repunte de las menciones online de la frase “Efecto Mandela” a finales de 2016, muestra que se trata de un fenómeno predominantemente norteamericano que surge en torno a la misma fecha que el término “fake news” y que va en consonancia con el miedo, la confusión y la desconfianza que han llegado a caracterizar la vida online.

“También posee un aspecto existencial”, me dijo la neurocientífica Ylva Østby, “porque si no eres capaz de recordar, ¿cómo puedes confiar en ti mismo?”. En colaboración con su hermana Hilde, Østby escribió Adventures in Memory: The Science and Secrets of Remembering and Forgetting (Aventuras en la memoria: la ciencia y los secretos de recordar y olvidar), un libro sobre punteros estudios científicos en torno a la memoria que tienen en cuenta el papel del arte, la cultura popular, la comunidad y la imagen de uno mismo a la hora de determinar cómo funciona la memoria, describiéndola como algo complejo, impredecible y social. Las historias se repiten, el pasado se deconstruye y se recompone con cada narración y es natural, según recalcó Østby, que olvidemos mucho más de lo que recordamos. “En realidad es mucho más normal no recordar que recordar las propias experiencias”, explicó Østby. “Todos los detalles de nuestra vida diaria se filtran de inmediato para no tener que aferrarnos a ellos. Cuando pensamos en ellos nos sobreviene una sensación de pérdida, de falta de control, y eso da mucho miedo. Pero es inevitable, tenemos que vivir con ellos”.

Las noticias, en especial, pueden afectar a nuestros recuerdos visuales, de modo que las historias “presuntas” o incompletas pueden derivar en conclusiones que se quedan selladas en nuestra memoria como certezas. En un estudio llevado a cabo en 2015 por la Universidad de California en Irvine, el 33 por ciento de los sujetos sometidos a prueba describió haber visto en televisión noticias en realidad inexistentes, incluyendo imágenes del vuelo 93 de United Airlines el 11-S. Los resultados tienen sentido: los accidentes aéreos han sido representados en películas y televisión con grandes cantidades de horror visual, de modo que resultan fáciles de imaginar a pesar de la ausencia de grabaciones de ese evento específico sucedido en 2001.

Dado el nivel de cobertura mediática que recibió durante los 80 y los 90, también podría resultar bastante fácil imaginarse a Nelson Mandela muriendo en prisión, aunque probablemente ningún sudafricano cometería semejante error. “Esto está vinculado a nuestro nivel de predisposición a usar la imaginación”, indicó Østby. “La gente más propensa a la fantasía y a utilizar imágenes visuales también tiene más predisposición a tener recuerdos falsos. Eso no significa que les pase nada malo, es solo que nuestro sistema de memorización interactúa enormemente con las imágenes”.
Algunos Efectos Mandela también presentan un aspecto lingüístico, sobre el que me siento con especial derecho a hablar después de toda una vida viendo cómo la gente confunde mi apellido con “Kilberd” (en realidad es Kiberd). Por alguna razón, muchas personas esperan que haya una “ele” ahí en medio, del mismo modo que esperan ver “Beren stein”.

“Encontré una página web donde se mostraban diferentes ejemplos de Efectos Mandela y algunos de ellos no son realmente Efectos Mandela. Son personas que simplemente recuerdan cosas mal".

Esto explica provisionalmente algunos Efectos Mandela de carácter “menor”, como “Chic-fil-a” (es Chick-fil-A) y “Oscar Meyer” (es Oscar Mayer), pero deja otros más desconcertantes sin resolver, incluyendo celebridades que al parecer regresan de entre los muertos, o la gente que afirma que Nueva Zelanda está situada al oeste de Australia y no en el sudeste. Un tema recurrente en r/MandelaEffect es la cuestión de si la gente experimenta “realmente” el fenómeno. Aunque nunca había oído hablar de esta idea, Østby tenía muy clara su opinión.

“Encontré una página web donde se mostraban diferentes ejemplos de Efectos Mandela y algunos de ellos no son realmente Efectos Mandela”, afirmó. “Son personas que simplemente recuerdan cosas mal. Por ejemplo, algunos ‘recordaban’ que Sri Lanka antiguamente estaba situada en un lugar diferente de donde se encuentra hoy. Pero eso es solo falta de conocimientos geográficos. El hecho de no corregir tus propios recuerdos, o de atribuirlos a alguna explicación paranormal vinculada con la CERN resulta preocupante”.

Ciertas palabras y frases aparecen una y otra vez en la comunidad del Efecto Mandela, como “navaja de Ockham”, “confabulación” y la “teoría de los multi-mundos”, una idea extraída de la mecánica cuántica que se emplea para explicar un argumento común esgrimido por los creyentes: que han saltado entre dimensiones hasta llegar a un lugar familiar pero no completamente igual. De quienes no están de acuerdo con esto se dice que son nativos de esta “línea temporal” y que nunca han conocido nada diferente.

Rick y Morty, el capítulo “Bandersnatch” de Black Mirror y más recientemente la serie Russian Doll de Netflix han popularizado el tema de la teoría de los multi-mundos pero, ¿esta teoría se sostiene realmente entre la comunidad científica? “Sí, sin duda hay muchos físicos que creen en la interpretación de los multi-mundos de la mecánica cuántica”, me dijo Adam Becker, autor de What Is Real? The Unfinished Quest for the Meaning of Quantum Physics (¿Qué es real? La inacabada búsqueda del significado de la física cuántica). “También hay muchos físicos que no, e incluso algunos físicos que creen que la interpretación de los multi-mundos es un sinsentido carente de base científica. Yo me sitúo entre medio: creo que la interpretación de los multi-mundos es una teoría científica bastante razonable, pero no estoy convencido de que sea correcta”.

La interpretación como Efecto Mandela de la teoría de los multi-mundos, no obstante, hace aguas en el momento de su aplicación. “Es imposible viajar de un universo a otro en la interpretación de los multi-mundos de la mecánica cuántica, intencionadamente o de cualquier otro modo”, afirmó Becker. “Puede que haya otros universos, pero nadie de este universo ha estado jamás en ninguno de esos otros universos”. Una posible explicación para el efecto, añadió, reside en la psicología más que en su propio campo de la física. “El cerebro es extraordinario y complejo”, afirmó Becker, “pero no posee la capacidad de saltar físicamente entre universos. Y el Gran Colisionador de Hadrones tampoco tiene ese poder. Hasta donde sabemos, nada lo tiene. Y, de hecho, es posible que ni siquiera existan otros universos”.

"El efecto Mandela es fascinante porque se bifurca hasta lugares a los que internet no puede llegar, como los recovecos del cerebro humano u otras dimensiones, provocando teorías imposibles de verificar sin tecnología de escaneo cerebral"

Si quienes experimentan el efecto realmente han saltado entre dimensiones, ¿qué significa eso para el resto de nosotros? ¿Que nuestras vidas son de algún modo menos auténticas? ¿Que todos estamos programados en modo “aborregado”? ¿Que venimos de un universo de repuesto? Esto es lo que hace que el debate sobre el Efecto Mandela sea tan fascinante: se bifurca hasta lugares a los que internet no puede llegar, como los recovecos del cerebro humano u otras dimensiones, provocando teorías imposibles de verificar sin tecnología de escaneo cerebral, o quizá una pistola de portales. Confronta la mente humana con internet, pero ninguno de los dos es infalible.

Sin embargo, una cosa que diferencia al Efecto Mandela de la teoría de la conspiración es que no afirma haber encontrado una respuesta. En lugar de ello, solo hay más preguntas. “Al menos para mí, lo que hace que esto sea lo más grande desde la invención de la leche en polvo es la cantidad de posibilidades que ofrece”, afirmó 9_demon_bag. “Tiene un potencial infinito, si llegamos a conseguir descubrir qué fuerzas se ocultan tras ello”.

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