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Elecciones Catalunya

21D: ¿Qué nos dicen sobre los candidatos sus cuentas de Twitter?

Nada es casual en la política digital.

por Gerardo Tecé
19 Diciembre 2017, 5:00am

Nada es casual en la política digital, menos con unas elecciones a la vuelta de la esquina. Detrás de cada foto de perfil, descripción biográfica o imagen de fondo de la cuenta hay un mensaje que trasladar al votante que sigue la actividad de los candidatos en redes sociales.


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¿Son coherentes sus discursos sobre democracia, diálogo o convivencia en sus mítines con sus actitudes en Twitter, donde conviven diariamente con la ciudadanía? ¿Es casual esa foto de perfil? ¿Y esa descripción biográfica? ¿Qué pretenden decirnos con la imagen de fondo que preside sus cuentas? ¿Se siguen los candidatos y rivales entre ellos en esta red social? ¿Nos da esto pistas sobre posibles pactos que serán necesarios? ¿En qué idiomas se comunican con sus seguidores en redes? Ante las críticas de algún usuario, ¿cuál es la reacción de estos cabezas de lista?

Carles Puigdemont

El mensaje del líder de Junts per Catalunya, exiliado en Bruselas durante la campaña, es inequívoco: todo gira en torno a la aplicación del artículo 155 por parte del Estado español que ha terminado con encarcelaciones y presidentes a la fuga. El timeline del expresident es un monográfico desde las últimas semanas con un único argumento que es la política represiva que lo mantiene en Bélgica y que ha afectado a la normalidad y la democracia en Catalunya.

Puigdemont no interactúa demasiado pero en su timeline hay cabida y cameos especiales de las cuentas de apoyo a los Jordis, encarcelados desde el mes de octubre. En su foto de cabecera, una masiva protesta en la que se pide libertad para los presos políticos catalanes y se reivindica la nueva República catalana. No hay partidismo, sino pueblo en esa imagen.

Y es que Carles Puigdemont, a quien las encuestas le quitan la presidencia de la Generalitat en favor de su número dos en el anterior Govern, Oriol Junqueras, juega todas sus bazas en estas elecciones a la idea de la restitución del presidente en el exilio y el fin de la represión. Un lazo azul exigiendo la libertad de los presos acompañando al nombre del president, su cargo, en catalán, como presidente número 130 de Catalunya y un enlace que remite a la web del "Govern legítimo" destituido, lo dejan claro. La apuesta de Puigdemont y Junts per Catalunya es que el pueblo catalán lo devuelva a la Generalitat en la que lo colocó un Artur Mas y un partido, Convergencia —ahora PdeCat— que anda en horas bajas.

De entre el resto de candidatos a la Generalitat, sigue a Junqueras (ERC), Iceta (PSC) y Domènech (Catalunya en Comú-Podem).

Oriol Junqueras

El líder de ERC, encarcelado en la prisión de Estremera, es el favorito para ganar las elecciones del próximo jueves y hacerse con la presidencia de Catalunya. De hecho, la ruptura del pacto con su socio Puigdemont, a pesar de la represión sufrida por el Govern que ambos compartían, tiene mucho que ver con el cálculo político que lo sitúa a la cabeza según todas las encuestas.

Las redes del hasta ahora segundo hombre fuerte del gobierno catalán, gestionadas por su entorno mientras él sigue en la cárcel, interpelan al mismo pueblo por el que compite con Puigdemont —no aparece ni una sola bandera de su partido— ante el que se presenta como el candidato preso.

Sus compañeros de partido Gabriel Rufián y Marta Rovira son protagonistas absolutos en el timeline del favorito. En la biografía de Oriol Junqueras, en catalán y junto a su cargo en el partido y su localidad de nacimiento, se destaca la situación actual del candidato, cuyo nombre también acompaña un lazo azul: “preso en Estremera”. A pesar de ello, el candidato sonríe en su foto de perfil. Lo hace de forma institucional y mirando a un horizonte que lo sitúe en la presidencia del Govern.

Junqueras sigue a Puigdemont (Junts per Catalunya), Iceta (PSC) y Arrimadas (Ciudadanos).

Inés Arrimadas

En las redes sociales de la cabeza de lista de Ciutadans no encontramos lazos, ni masivas manifestaciones, sino caras jóvenes de su entorno, colores corporativos de C’s y buen rollito.

El partido naranja, con el sambenito a cuestas de ser marketing y un par de caras conocidas, lleva un tiempo intentando acabar con esa idea dándole cada vez más protagonismo a los cargos medios. En la gran imagen que encontramos al entrar en la cuenta de Twitter de Arrimadas, la candidata comparte protagonismo con su equipo, gente joven y sonriente con ropa clara y gafas de colores alegres. La candidata a presidir la Generalitat con la ayuda de PSC y PP, posa también sonriente en su foto de perfil junto al ya tradicional icono de la formación naranja: un corazón con las banderas catalana, española y europea. En su bío, en castellano, Arrimadas presume de formación —Derecho y ADE— y de cargos orgánicos en el partido.

Sigue a Puigdemont (Junts per Catalunya), Albiol (PP), Iceta (PSC), Junqueras (ERC) y Domènech (Catalunya en Comú-Podem).

Miquel Iceta

El perfil del candidato socialista en redes, en contraste con su imagen pública, es el más sobrio. La gran imagen que da la bienvenida al visitante a sus redes no es, al contrario que en el caso del resto de candidatos, una imagen sino un texto. Con fondo blanco y letras rojas Iceta anuncia en catalán que “ahora, ¡soluciones!”. La campaña de Iceta pasa por presentar al líder del PSC como el hombre capaz de solucionar el momento de tensión que vive Catalunya tras la declaración unilateral de independencia. Y lo hace contrarrestando esa imagen desenfadad que Iceta cultivó desde aquel famoso bailecito dándolo todo.

Su sobria imagen de perfil recuerda a la de un serio presidente de la República Francesa: François Hollande. A veces el uso político de las redes sirve para proporcionarle sal al soso o solemnidad a la apuesta volátil. En catalán, el candidato socialista se define y se presenta con la misma institucionalidad que marca la gestión de sus redes: sus cargos orgánicos en el partido y la página oficial del candidato. Fuera la parte humana y desenfadada que lo hizo darse a conocer de forma masiva.

Sigue a Puigdemont (Junts per Catalunya), Arrimadas (Ciudadanos), Junqueras (ERC) y Domenech (Catalunya en Comú-Podem).

Xavier García Albiol

El líder derechista y candidato del PP a las elecciones del 21D arranca esta campaña con encuestas que traen malos augurios. El resultado de su partido será malo, coinciden los analistas. Los votantes del “bloque constitucionalista” se repartirán mayoritariamente entre Ciudadanos y PSC. Albiol echa el resto en redes con el público objetivo entre el que tiene mayor calado: los mayores.

Así, la foto que preside la cuenta de Albiol, remite a la típica escena de mitin, autobús y bocata en la que el candidato saluda estrechando manos de mayores de 65 años que portan banderas de España. En su foto de perfil, el candidato no aparece. Lo hace un corazón que copia el ya tradicional icono del partido naranja para estas citas: un corazón con las banderas catalana y española.

En su bío, en castellano, difícil de leer para una gran parte de Twitter —he tenido que usar una segunda cuenta para acceder a Albiol ya que en mi cuenta personal me tiene bloqueado como a otros tantos usuarios que alguna vez han sido críticos con sus política— el líder pepero se presenta con sus cargos en el partido, en el Parlament y su anterior ocupación de alcalde de Badalona.

Sigue a Iceta (PSC) y Arrimadas (Ciudadanos).

Xavier Domènech

En estas elecciones catalanas, como pasase en las anteriores de 2015, la franquicia de Podemos en Catalunya se enfrenta a un problema de difícil solución: quedar entre dos aguas por la pelea de banderas. Ni del lado independentista, ni del lado del 155, Domènech pierde el concepto fuerza con el que los del partido morado van a las elecciones en el resto de España: la idea del pueblo.

Ni rastro del pueblo, la gente ni nada que se le parezca a un gran acto lleno de votantes o manifestantes en la presentación de la cuenta de Twitter del candidato de Catalunya en Comú-Podem. La apuesta es el propio candidato. La foto de fondo y de perfil las copa Domènech, que, en la carrera de caras populares catalanas necesita darse a conocer.

“Tenemos la llave”, se destaca en catalán en la bío del candidato, esperanzado de que el reparto de escaños del 21D le proporcione a su partido el papel de decisivo entrando en posibles coaliciones. Como Arrimadas, Domènech apuesta en su bío, él en catalán aunque en sus tuits use habitualmente el castellano, por la parte personal y orgánica: “Historiador, activista y muchas otras cosas. Candidato a la presidencia de la Generalitat y coordinador general de Catalunya en Comú”.

Domènech sigue a Puigdemont (Junts per Catalunya), Iceta (PSC), Arrimadas (Ciudadanos) y Junqueras (ERC).

Carles Riera

Es el candidato más desconocido de los siete pero sus redes nos lo presentan. “Sociólogo y psicoterapeuta gestalt” además de diputado de la CUP en el Parlament. Ni rastro de que se presenta a estas elecciones. Su cuenta de Twitter, donde usa sólo el catalán es, como la del resto de candidatos, un mitin desde hace unas semanas. Pero no lo hace como si se tratase de una campaña de marketing. En su foto de portada, la más visible, Carles Riera no pide el voto, no muestra una imagen de la CUP ni exhibe lema alguno. Ni siquiera habla de Catalunya o de la independencia, sino de antifascismo. Una mujer negra se enfrenta, puño en alto a un grupo de extrema derecha en Suecia. En su bio, Carles Riera se ubica en Barcelona, Països Catalans.

Solo sigue a Junqueras (ERC).

Pactos y follows

Tras el 21D, la gobernabilidad de Catalunya necesitará de pactos entre los distintos candidatos y sus formaciones. Las posibilidades de conseguir la cifra mágica de los 68 escaños que dan la mayoría absoluta son, básicamente, cuatro: la repetición del pacto entre independentistas, JPC-ERC-CUP; un pacto entre formaciones unionistas, C’s-PSC-PP; la asociación de la marca de Podemos en Catalunya con los independentistas; o la muy poco probable unión de fuerzas de izquierdas, ERC-PSC-Podem-CUP.

Seguir en Twitter a un rival es lo más parecido a pactar en el mundo digital y la campeona en esto de la versatilidad es Inés Arrimadas. La líder naranja sigue a cinco de sus seis oponentes políticos en estas elecciones. Como tuitera, Arrimadas no tiene problemas con que en su feed personal aparezcan las fotos, vídeos y consignas de campaña de García Albiol, Miquel Iceta, Xavi Domènech y los hasta ahora presidentes y vicepresidentes de Catalunya, Puigdemont y Junqueras.


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Arrimadas pasa, eso sí, del líder de la CUP en estas elecciones, Carles Riera. En un segundo escalón de tolerancia al otro encontramos a Xavier Domènech y Miquel Iceta. El líder de Podem y el socialista siguen en redes a todos sus oponentes, excepto a García Albiol y al líder de la CUP, Carles Riera.

Por su parte, la pareja independentista Puigdemont-Junqueras se sigue mutuamente y cada uno de ellos sigue en redes a dos del “bando de enfrente”. En el timeline de ambos aparece Iceta, pero el expresident opta por ampliar el círculo con Xavier Domènech mientras que Junqueras prefiere seguirle la pista a Inés Arrimadas.

En el farolillo rojo y tocando niveles mayores de endogamia, encontramos a García Albiol y a Carles Riera. Los líderes del PP y de la CUP son los colistas en esto de relacionarse en redes con los oponentes. El líder de la CUP solo sigue a Oriol Junqueras, que no le devuelve los afectos. De hecho, ninguno de los otros seis candidatos sigue a Carles Riera. En otro extremo, García Albiol solo se relaciona en redes con los del “bloque constitucionalista”, Iceta y Arrimadas, y es bastante probable que, si aplica a sus oponentes la política de bloquear en redes a quienes alguna vez le critican, el resto no puedan seguirle a él.

En resumen, Inés Arrimadas es la más abierta a leer a sus oponentes y Miquel Iceta el preferido por sus rivales. Todos excepto el líder de la CUP siguen al líder socialista en redes.

Si los seguidores fueran votos, los indepes arrasarían

Carles Puigdemont (Junts per Catalunya), Orios Junqueras (ERC) e Inés Arrimadas (Ciutadans), con 615.000, 485.000 y 343.000 seguidores respectivamente son, además de los tres favoritos a presidir la Generalitat tras el 21D, los “tuitstars” de este grupo de políticos que compiten por el sillón del Govern catalán.

A una distancia considerable en número de seguidores encontramos a Miquel Iceta (PSC) con 78.000, a Xavier Domènech (Catalunya en Comú-Podem) con 65.000, Xavier García Albiol (PP) con 59.000 y, cerrando el grupo, Carles Riera (CUP) con 14.000 seguidores.

Si la capacidad de lograr votos en las urnas fuese de la mano del potencial tuitero, el claro ganador de las próximas elecciones sería el independentismo. La pareja Puigdemont-Junqueras se haría, en función de los seguidores, con la mayoría absolutísima del Parlament tuitero (90 de los 135 escaños).


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El expresident exiliado en Bélgica seguiría presidiendo la Generalitat de la plataforma del pajarito por delante del encarcelado Oriol Junqueras (favorito en el mundo real para ganar estas elecciones). En el llamado “bando constitucionalista”, el trío Arrimadas-Iceta-Albiol se quedaría en la oposición y muy lejos de las opciones de gobernar si esto de los seguidores en redes tuviera correlación con las urnas. Las caras más visibles del unionismo lograrían 39 de los 135 escaños. Los líderes de Catalunya en Comú-Podem y la CUP serían los grandes derrotados si el impacto social tuitero tuviera correlación con el mundo real: Xavier Domènech lograría sólo 5 escaños para su formación (la mitad que los obtenidos en las elecciones de 2015) y el tirón tuitero del cabeza de lista de la CUP sólo conseguiría un asiento en el Parlament (10 obtuvieron en las elecciones pasadas).

De toda esta correlación Realidad-Twitter llama la atención especialmente la escasa fuerza en comparación con el resto de candidatos de los cabezas de lista de los partidos que probablemente más dependan de las redes sociales para hacer llegar su mensaje, Catalunya en Comú y la CUP.