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Las Activas Horcas De IrÁn - Parte 1

Irán es el único país del mundo que, a día de hoy, sigue ejecutando a niños. En 2008 fueron seis los adolescentes a los que se les retiró la silla de debajo de los pies (pues sí, la horca es todavía el método más habitual de ejecución). Hace sólo unos...
1.12.09

(*Las activas horcas de Irán)

ENTREVISTA DE PEGAH FARAHMAND, ILUSTRACIONES DE LAURA PARK Irán es el único país del mundo que, a día de hoy, sigue ejecutando a niños. En 2008 fueron seis los adolescentes a los que se les retiró la silla de debajo de los pies (pues sí, la horca es todavía el método más habitual de ejecución). Hace sólo unos meses, el 9 de octubre (la víspera había sido el Día del Niño; qué ironía), el régimen islámico iraní le quitó la vida a Mohammad Reza Haddadi por un crimen que supuestamente cometió tres años atrás, cuando él contaba 15. Uno de los casos más conocidos de pena capital aplicada a un menor es el de Atefeh Rajabi, una chica a la que se condenó a muerte por haber mantenido relaciones sexuales a los 16 años con un hombre casado. Atefeh ingresó en prisión por su supuesto desliz en 2004; en el juicio declaró que un hombre de 51 años, Ali Darabi, casado y taxista de profesión, la había violado tras recogerla en una calle. Pese a sus protestas y alegatos de inocencia, el juez Haji Rezai la condenó a la horca. Una semana más tarde él mismo le puso la soga alrededor del cuello. Tiempo después aparecieron indicios de que el juez Rezai podría haber abusado de Atefeh mientras la torturaban en prisión, antes del juicio. El temor a que esto trascendiera sin duda habría impelido al juez a ejecutar la sentencia lo antes posible. Irán es un país islámico en el que el aprendizaje del Corán está fuertemente enraizado. Esto no supone un grave trastorno cuando acatar sus leyes supone únicamente eliminar el bacon de tu dieta; sin embargo, el núcleo de corruptos fundamentalistas religiosos que hacen caso omiso a las leyes internacionales, los cabrones que ahorcan niños como si Alá en persona les ordenara hacerlo, está empezando a levantar las iras incluso de los sectores más conservadores de la sociedad iraní. Mucha gente piensa que algo tiene que ceder. Y pronto.

La organización pro-derechos humanos iraní Stop Child Executions publicó recientemente el más exhaustivo listado hasta la fecha de recomendaciones para terminar con la práctica de condenar a muerte a menores. Incluye este documento los casos de los 140 jóvenes iraníes que actualmente se enfrentan a la pena de muerte en el país. Hablamos con dos afiliados, Mohammed Mustaaf’i y Javad Hosseini, ambos abogados especializados en casos de defensa infantil, acerca de algunos de los casos en los que han trabajado y por qué Irán sigue obedeciendo leyes bárbaras que se promulgaron hace 1400 años.

DEMASIADO TRISTE

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Vice: ¿Cuál es su opinión sobre el caso de Atefeh Rajabi? Una adolescente ahorcada por tener relaciones sexuales, probablemente no consensuadas, con un hombre casado. ¿Pero qué está pasando en el país?

Javad Hosseini:

Esta clarísimo que el gobierno mintió varias veces y que esa chica no tendría que haber sido ejecutada. Atefeh tuvo una infancia muy difícil. Su madre murió de joven en un accidente de coche y su padre se enganchó a las drogas. Ella acabó en las poco capacitadas manos de sus abuelos, que la dejaron para que se las apañara como pudiera. Básicamente terminó viviendo en la calle, una forma de vida no muy respetable para una chica joven. La metieron en la cárcel por tener relaciones con ese taxista, un hombre de más de 50 años casado y con una hija. En el juicio Atefeh sostuvo que el taxista la había violado. El juez la condenó a muerte apenas una semana después de la primera acusación. A su caso no se le prestó la debida atención ni el tiempo suficiente. Y a la luz de las alegaciones de que el juez violó a Atefeh durante su estancia en prisión, muchos piensan que la vergüenza y el miedo a que eso se descubriera hicieron que acelerara el proceso para verla muerta cuanto antes.

Mohammed Mustaaf’i:

Las leyes islámicas estipulan que si un hombre casado o una mujer casada tiene relaciones sexuales fuera del matrimonio, el castigo es la pena de muerte. Este caso es complicado pero la leyes están claras.

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¿No debería el hombre que abusó de Atefeh estar entonces colgado de una soga?

Hosseini:

Recibió 95 latigazos. Lo peor es que emplearon la expresión “mantuvieron relaciones sexuales” cuando de hecho fue una violación. En el juicio se mintió tabién sobre la edad de la chica. Dijeron que tenía 22 años, cuando en realidad tenía 16.

Mustaaf’i:

Amnistía Internacional ha notificado al gobierno de Irán que ninguna persona por debajo de los 18 años debe recibir una sentencia de muerte, pero Irán no se siente obligada a obedecer ningún tipo de ley internacional. Cada vez que represento a un joven presento este concepto ante el juez. Lo hago una y otra vez, pero mi argumento no tiene ningún poder ante la ley islámica. Una ley que se instauró hace 1400 años.

¿A partir de qué edad se considera aceptable ejecutar a un niño?

En nuestro país está establecido que se puede condenar a muerte a una niña a partir de los 9 años, y a un varón a partir de los 15. La ley considera que a esas edades ya han alcanzado la pubertad, son capaces de cometer delitos de índole sexual y pueden ser castigados de modo acorde. Por supuesto, esto no se limita a los delitos sexuales. A partir de esas edades se les puede sentenciar por cualquier tipo de actividad criminal.

¿Quién se encarga de vigilar a los, por así decirlo, criminales?

Tenemos el Basij, una especie de policía formada por clérigos cuyo cometido es hacer observar las leyes religiosas. Luego está la policía oficial, la llamada 110. Ambas organizaciones trabajan subordinados a los jueces y la Corte Suprema, pero el Basij se toma contínuamente la justicia por sus propias manos y sigue sus propias reglas en lo referente a los castigos. El Basij y la 110 interfieren en sus respectivas tareas, y esto es algo que a nosotros, como nación, nos resulta tremendamente frustrante.

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Hosseini:

La 110 iraní funciona como el teléfono de emergencias 911 de Estados Unidos. De ahí reciben su nombre. No sirven para nada. En cierta ocasión hubo un robo en el vecindario y ellos tardaron 45 minutos en llegar. Y ni siquiera llevaban esposas. Lograron apresar al ladrón y le ataron las manos con un cable.

No muy sofisticado.

Existe un alto índice de corrupción en la 110. Aceptan sobornos y golpean sin motivo a los jóvenes y a los estudiantes. Si un pariente tuyo es abogado o tienes algún tipo de conexión con un policía, sólo has de mencionarlo para que te dejen en libertad. La ley está de tu lado si tienes dinero o contactos, y el 90% de los iraníes no tienen ni una cosa ni la otra. En cuanto al Basij… Digamos que están mal de la cabeza. Hay un chiste muy viejo que dice así: En la escuela, un profesor de matemáticas le pregunta a un Basij, “¿Qué son líneas paralelas?”, y el Basij responde, “Son líneas que nunca pueden cruzarse a menos que un Líder Supremo les ordene que lo hagan”. Traducido puede que no tenga mucho gracia, pero el chiste captura perfectamente su forma de pensar. Para ellos, hasta dos líneas paralelas pueden cruzarse si un líder lo ordena.

Ya. No es para mondarse pero capto el sentido. Y es deprimente.

Lo es. Hace poco estuve en Alemania y leí mucho sobre el antiguo régimen nazi. Debo admitir que veo similitudes. En Irán sólo hay 90.000 Basij uniformados. El resto son lo que llamamos Lebas Shakshi, “Los que no llevan uniforme”. Proceden generalmente de familias pobres y funcionan como la Gestapo o las SS. Te pondré un ejemplo. Aquí, durante el reciente movimiento estudiantil, la 110 no hizo nada pero los Lebas Shakshi golpearon a todo el que se les pusiera delante. Como no están oficialmente afiliados, no se les puede acusar. Y han permeado a todos los estratos de la sociedad. Una noche estaba tomando café con mis primos en Isfahan y un Basij uniformado agarró a uno de ellos, le arrojó al interior de su furgoneta y condujo a prisión, donde le pegaron una paliza. Su único delito era llevar el pelo largo. Es seguidor de Metallica.

¿Se limitan a deambular por las calles buscando aficionados al metal, o tienen informadores?

Un poco de ambas cosas. El Basij, junto a los clérigos que los controlan, trabaja a las órdenes del delegado en la ciudad del Líder Supremo. Su única función real es hacer de contrapeso a cualquier movimiento de protesta, sobre todo entre los jóvenes y en las universidades. Si estás registrado como Basij puedes indicarlo en tu solicitud de ingreso a la universidad. Te aceptarán de inmediato para que eches una mano vigilando cualquier incipiente movimiento pro-libertad de expresión, o en favor de las mujeres, o lo que sea. Me pregunto qué deben pensar de la promiscuidad de los estudiantes occidentales. En las universidades iraníes, si un chico y una chica se sientan juntos reciben la advertencia de que no vuelvan a hacerlo. CONTINUED
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