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Novias fantasma y abortos forzados: cómo la política de un solo hijo en China sigue arruinando vidas

Existe una razón por la que el 56% de las mujeres que se suicidan en el mundo viven en China.

por Camille Standen
27 Marzo 2013, 3:25pm

Nie Lina detenida por estar embarazada (Imagen: All Girls Allowed)

En China, las mujeres son la basura de la sociedad. Probablemente ya sabes que existe la política de un hijo único que lleva marginando al sexo más débil durante años. En la sociedad china hay una preferencia milenaria por tener niños, en vez de niñas. Esto quiere decir que si una pareja no puede permitirse más de un hijo dadas las multas financieras que se imponen por tener más de uno, tienden a elegir a los varones. Las predicciones establecen que habrá de 30 a 40 millones de mujeres menos que hombres en China en el 2020, un panorama bastante solitario para muchos en la República Popular.

El hecho de que el índice hombres-mujeres en China sea peor que en un concierto de Shellac, ha llevado a la gente a tomar medidas desesperadas y se ha producido un alza en la tráfico de novias niñas dentro y fuera del país. Otros padres quieren de forma tan desesperada que sus hijos se casen que organizan 'bodas fantasma', donde desentierran cadáveres de mujeres y los vuelven a enterrar al lado de sus hijos solteros fallecidos, para que así puedan tener mujer en el más allá.

Hace un par de semanas, se anunció que la institución al mando de la política de hijo único, la Comisión Nacional de Población y Planificación de la Familia, se fusionará con el Ministro de la Salud. Esto podría derivar en cambios positivos en el sistema, puesto que los agentes familiares corruptos ya no administrarían los castigos que se han imputado a familias, como por ejemplo querer cobrarles seis veces sus ingresos anuales por engendrar múltiples descendientes. Aún así, existen posibles peligros, por el hecho de que, obviamente, estos agentes también podrán ser asignados a hospitales y centros de salud impidiendo que mujeres sin permiso para parir (sí, permisos para parir) tuvieran los cuidados y asistencia necesarios a la hora de dar a luz.



Ma Jihongpor tal y como la encontró su familia, tumbada en un hospital vacío (Imagen de la familia de Ma)

Este invasivo método para controlar la población (respuesta a la sobre población que dejó Mao Zedong) ha creado una larga lista de horrores que, además del tráfico de niños, incluye infanticidios, "genericidio", abandono de niñosy abortos forzados. Todos estos horrores son usados por familias desesperadas que no pueden pagar las cuotas que se les imponen. Asimismo, en el 2009 se informó que de todas las mujeres que se suicidan en el mundo, un 56% son mujeres chinas. No es fácil ni aconsejable señalar las razones por las que una persona se suicida, pero seguro que algo tiene que ver que el gobierno limite el acceso al derecho de ser madre y que traten a las mujeres como ciudadanos de segunda clase.

En junio del 2012, una mujer china llamada Feng Jianmei estaba embarazada de siete meses. Feng y su marido, ambos agricultores rurales, no podían pagar la multa de 6.300 dólares por tener un segundo hijo, así que la policía la llevó a cuestas hasta una furgoneta y, de ahí, al hospital. Le cubrieron los ojos y la obligaron a firmar documentos. Cinco hombres estaban en la sala mientras le inyectaban un químico que provoca abortos. La historia de Feng no es poco común. Lo único raro es que fue publicada en las noticias internacionales, porque se filtró una fotografía de ella con su hijo muerto en el hospital y ruló por internet (link gore a la foto). El mundo montó en cólera, pero Feng y su marido fueron despreciados en su barrio. En su pueblo, se manifestaron en su contra y salieron a las calles con el gobierno y colgaron pancartas en un puente donde se leía: "Derrotad a los traidores, sacadlos del pueblo."

Deng Jiyuan tuvo que esconderse después de ser amenazada por matones y agentes de policía por querer difundir su historia; a Feng no le dejaron abandonar el hospital mientras estaba ahí. Cuando llevaron su caso a juicio,  les dieron 11.200 dólares como indemnización.

El mes pasado tuvo lugar otro incidente, cuando un niño de 13 meses nacido sin permiso fue atropellado por un minibus de agentes gubernamentales. Once (ONCE) policías habían ido a cobrar la multa a los padres, consecuencia de su tercer hijo. Por lo visto, después de una lucha cuerpo a cuerpo se les cayó el niño al suelo y fue arrollado por el vehículo. El gobierno no tardó en etiquetar esto como un accidente, pero miles de residentes de la ciudad de Wenzhou se manifestaron en manada ante las oficinas del gobierno local.



Agentes de Planificación Familiar detienen a Zhong Xuexiang el 21 de enero (Imagen de Zhong Xuexiang)

Kat Lewis trabaja para el grupo de asistencia de abortos forzados, All Girls Allowed, y nos explicó la situación entrando en detalles. "Hay tanta deshonra en China por desvelar injusticias... Una gran parte de las mujeres en China han abortado más de una vez. Los métodos anticonceptivos no son muy comunes en las zonas rurales, ya que el gobierno recibe más dinero de las multas que tienen que pagar las familias que se quedan embarazadas más de una vez. O a veces incluso el gobierno obliga a que aborten y luego les hacen pagar el coste de la intervención y la eliminación de residuos fetales."

Kat me contó qué le ha pasado a la familia de Feng fuera de la luz mediática: "El gobierno le dijo al marido que si hablaba con los medios sería despedido de su trabajo. También les dijeron que la mitad de la indemnización se la tendría que ganar el marido trabajando para el gobierno."

Otra cara de esta política que no se expone públicamente, según Kat, son los chequeos vaginales habituales a los que tienen que someterse las mujeres en zonas rurales. "Son invasivos e involuntarios. Si no se someten al chequeo son castigadas." También me dijo que "si les pillan estando embarazadas, las amenazan con multas y con perder su trabajo si no aceptan abortar. Una mujer llamada Mei Shunping testificó (bajo el pseudónimo "Liu Ping") que fue obligada a abortar cinco veces, tres de los cuales fueron en los chequeos rutinarios, donde fue denunciada por su compañeras de trabajo porque estaban amenazadas con ser sancionadas colectivamente si encontraban a alguna embarazada. "

Ms. Cao Ruyi en el hospital donde estuvo retenida en contra de su voluntad (Imagen: NTDTV)

A pesar de que Mei contó en la audiencia del Congreso en 2011 que "el día de mi quinto y último aborto fue el día más triste de mi vida," algunos gobiernos locales anunciaron el año pasado que aumentarían estos chequeos de embarazos. Hace poco se desveló que las fábricas de Apple en China también llevaban a cabo estos tests. Aunque la publicación en los medios no parece ayudar mucho ahora mismo, es difícil encontrar otra manera de mejorar la situación para las mujeres en China. Feng Jianmei sólo recibió respuesta del gobierno porque su historia llegó a la prensa y porque los medios han pedido justicia. Es difícil que que la población china acepte la versión de la realidad del Estado cuando se enfrentan a información totalmente contraria y de primera mano.

En otro caso, el de Cao Ruyi, el marido difundió de inmediato los planes que tenían los agentes de hacer abortar a su mujer. Esto disparó una llamada de emergencia que mantuvo al niño con vida. Pero leyendo que ciertas fuentes han estimado que cada año en China se practican 10 millones de abortos forzados por el gobierno, está claro que una campaña en Twitter o algo así no va a ser suficiente a largo plazo.

Sigue a Camille en Twitter: @CamStanden

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