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Para Justo, la calle es un concepto.“La calle es donde te van a venir dos o tres tíos, a lo mejor hace un frío que pela, llevas un montón de ropa encima y te pilla totalmente frío y en shock cuando te entran unos tíos que te van a zurrar por todos lados. Aquí, una de las cosas que aprendes el primer día de entrenamiento es que cobras. Si te entran dos o tres personas te van a dar una panadera que vas a flipar. Aunque seas quince veces campeón del mundo. Se supone que si lo eres has de ser un fenómeno, pero vas con tu hija, tu mujer, con alguien, ¿y qué haces? La calle acojona. En la calle no hay música, una ambulancia preparada y una chica que sale con un numerito”.El keysi, método basado en el instinto y la capacidad de improvisar con rapidez antes que en la repetición constante de tablas de movimientos, empezaría a asomar la cabeza en público hace veinte años el entrar en escena un inglés, Andy Norman, a quien muchos consideran cofundador del método. Justo desmiente categóricamente este punto, atribuyéndose en exclusiva su paternidad, y procede a explicar la historia.
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Fuera como fuese, la ahora extinta sociedad tuvo éxito: en la actualidad hay, según nos dice Justo, cerca de 500 academias de keysi, si bien algunas“lo están mezclando con otros sistemas. ¿Por qué? Pues porque cogen la información de internet y la introducen en su trabajo. Bueno, me parece bien”. ¿Le parece bien que se mixtifique el método?“Mira, si Warner Brothers no puede evitar que una película esté en el mercado antes de que salga en el cine, ¿cómo puedo yo evitar…? Lo único que puedo hacer si llega a mis oídos es decirles a esas personas que no digan que es keysi si no lo es”
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