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Evaluado en un millón de dólares de la época, es por lejos la más sofisticada pieza de tecnología incautada por la DEA a un traficante de drogas de ese tiempo, así lo explica Paul Copperwaite en el libro The mammoth book of drug barones. Le llevó meses a la DEA poder descifrarlo. Cooperwaite recuerda:“Cuando finalmente lo hicieron, el computador contenía información sobre cientos de sobornos que el cartel pagó a colombianos de todos los sectores de la sociedad, así como el teléfono y el registro vehicular de los enemigos reales y potenciales del cartel, incluyendo los de la embajada de Estados Unidos y las oficinas de la DEA en Colombia. Los pasmados analistas encontraron que el súper computador tenía todo el registro vehicular de Colombia”.Todo el registro vehicular de Colombia. Eso no es nada despreciable, incluso para los estándares de hoy.Digamos que eres colombiano y quieres una Visa para ingresar a Estados Unidos. Probablemente llamarías por teléfono a la embajada en Bogotá, al menos un par de veces al mes, para pedir información. Pero ¿qué pasa si eres un informante para Estados Unidos? Esto era lo que, precisamente, se preguntaba Steve Casto, un agente de inteligencia de la DEA que tuvo la tarea de analizar el súper computador de Cali."El cartel de Cali podría encontrar un patrón al analizar los registros telefónicos", Casto le dijo a Cooperwaite. "El encargado del computador podría ir a los registros telefónicos, sin abandonar la oficina de Santacruz, y descubrir más información de quien llama. Luego el cartel podría espiar las llamadas que esa persona hacía a la embajada de Estados Unidos".Es realmente solo otro capítulo en la interminable saga del narco. Pero vale la pena recordar que hay una sangrienta historia en el uso de herramientas por parte de los carteles. Y no olvidemos lo que todos están pensando: quiénes son los talentosos ingenieros y científicos computacionales que se necesitan para mantener esto funcionando.
