La heroína y otras sustancias inyectables no juegan un papel muy protagónico en el país. La marihuana y la cocaína son las preferidas de los consumidores colombianos. Según indica el Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Colombia, publicado en 2013, la marihuana es la sustancia ilícita de mayor consumo (439.630 consumidores) seguida por la cocaína (98.772). Ambas superan notablemente a la heroína, que apenas registra 31.852 personas que la han probado alguna vez en la vida, pareciendo un problema menor. Pero no lo es.En la década de 1990 aparecieron los primeros casos aislados del consumo de heroína en el país. Según el estudio Heroína: consumo, tratamiento y su relación con el microtráfico en Bogotá y Medellín, publicado en 2010 por el Ministerio de Protección Social, en alianza con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito UNODC, a finales de 1990, Colombia contaba con una producción de amapola estable que comprendía casi 7.000 hectáreas. El opio de allí extraído, transformado en heroína de muy alta calidad, empezó a ser distribuido localmente a precios muy bajos y el panorama de consumo empezó a cambiar. Para el año 2005, ciudades como Bogotá, Cucutá y Medellín registraron un número elevado de casos de sobredosis y muertes vinculadas al consumo de heroína."Por una amiga conocí a unos tipos que la mandaban al exterior. Le dije a uno de ellos que me regalara un poquito. Él me contestó que no, que le daría mucho pesar venderme"
Aunque el Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Colombia publicado en 2009 presentaba un índice muy bajo de consumo de heroína, sugería que las cifras distaban mucho de la realidad: las características del consumo, decía el informe, son altamente clandestinas e individualizadas. Reforzando está teoría, UNODC encontró que la gran mayoría de hospitales públicos que atienden sobredosis no tienen protocolos específicos ni llevan registros sistemáticos, y "en ocasiones —cita UNODC— son tan ambiguos que ni siquiera hacen referencia a consumo de sustancias psicoactivas sino solamente a intoxicación por agente externo".Información de UNODC indica que el consumo de heroína se ha incrementado de manera sostenida en los últimos años, sobre todo en Antioquia, Quindío, Risaralda, Caldas y Bogotá.
Programación de actividades. Fotos por Gabriel Herrera.
Después de la reja hay unas escaleras y varias puertas. A la derecha la de CAMBIE. Al frente de la entrada, una pared donde está pintado el horario con la programación de los talleres de la semana (inyección higiénica, prevención de transmisión de enfermedades, manejo de sobredosis, derechos de como usuarios y ciudadanos, formación de pares, productividad, cine foro y otras actividades). Y al lado del horario un letrero que dice: "Apoye, no castigue". A la izquierda queda el salón de los talleres, un espacio más grande, con paredes adornadas con dibujos y fotografías de algunos usuarios y profesores. El salón sólo tiene una ventana, y encima de ella, en lo más alto de la pared, otro letrero: "NADA SOBRE NOSOTROS SIN NOSOTROS" (en otras palabras, que ellos como consumidores deben estar involucrados y participar cuando se toman medidas que los afectan).Contrario a lo que muchos piensan, este tipo de políticas, cada vez más comunes, no se ha traducido en aumentos dramáticos de consumo pero sí han logrado reducir el riesgo
Kit completo que se entrega a los usuarios.
El estudio de UNODC en Medellín y Bogotá señaló que entre los usuarios de heroína predominan personas de mayoría masculina, entre los 17 y 30 años de edad, que tienden a ser de niveles socioeconómicos altos, con historial de consumo de otras sustancias y familias disfuncionales que casi siempre presentan elevado deterioro físico y cuadros psicóticos con alucinaciones y delirios, depresión, ansiedad y confusión. Y otro grupo entre los 18 y 39 años, caracterizados por habitantes de calle, desplazados y reinsertados, que en su mayoría han tenido tratamientos previos y que presentan por lo general desnutrición, carencia de rutinas y hábitos de auto cuidado, pérdida de interés y bajos niveles motivacionales.Lograron entregar más de 13.700 jeringas y recoger cerca de 8.000 (una tasa de retorno que supera el 50%, lo que a nivel mundial se considera un éxito)
Afiche informativo de sobredosis por heroína.