FYI.

This story is over 5 years old.

Cultură

Diez películas de sexo gay, elegidas por un hetero (de momento)

Una selección perfecta para ir ambientando la gran fiesta del Orgullo Gay

Los vaqueros sí saben montárselo: Brokeback Mountain.

Hemos tenido una discusión en la oficina a propósito de Krámpack. Que si la película era de temática homosexual, o si solo trataba de un rito de iniciación a la madurez más o menos extendido entre los adolescentes. Nos referimos al hecho de masturbar a tu prójimo mientras él hace lo mismo contigo. Las pajillas de Torrente, pero en versión "nueva olera" y mediterránea. Como no llegábamos a ninguna conclusión -solo que a todos nos encanta la película de Cesc Gay- hemos decidido bucear en nuestra filmoteca para encontrar películas que sí tengan temática homosexual y, a ser posible, que tengan sexo explícito. Sin llegar al porno, porque eso ya sería un campo inabarcable.

Publicidad

Con motivo de la celebración del gran festejo del Orgullo, el de las cabalgatas que recorren las calles de medio mundo, vamos a repasar títulos que van desde joyas del New Queer Cinema, aquel movimiento que se puso en pie y alzó la voz contra el conservadurismo de Hollywood, hasta clásicos del cine con actores consagrados. Una lista subjetiva, como todas, en las que además hemos intentado que las películas fueran buenas, y así puedan llegar a todo tipo de público.

Brokeback Mountain

Qué se puede decir. Todo el mundo sabe ya que hasta los vaqueros más rudos también pueden ser gais y gustarse entre ellos. O precisamente por eso, por lo duros que son acaban follando como locos (desatados) en mitad de un prado. Ang Lee se metió en una buena adaptando el relato de Anni Proulx, pero se salió con la suya: consiguió hacer la primera película gay mainstream. Porque lo de Philadelphia era un telefilm.

El desconocido del lago

Una de las últimas grandes películas -se podría decir tranquilamente, obra maestra- de este género. Alain Guiraudie explora el mundo del cruising y de los intercambios de fluidos furtivos en una película tan bella como misteriosa. Desconcierta y no puedes dejar de mirar, todo al mismo tiempo. Funcionaría perfectamente como programa doble con Amor eterno, de Marçal Forés, cambiando el lago por la montaña de Montjuic.

Saló o los 120 días de Sodoma

El maestro Pasolini no se cortaba un pelo, y no le iba nada mal. Nos referimos a su producción cinematográfica, aunque en su vida privada era tan excesivo como su cine. Aquí adapta a Sade, la combinación ya es atractiva. Y en el último capítulo de la película rueda una boda gay y bastante sexo (fuerte). La película respira toda la libertad del mundo, se echa de menos a cineastas como Pier Paolo.

Publicidad

High Art

Lisa Chodolenko es la autora de esa bazofia que es Los chicos están bien. Pero se le perdona porque también firmó, años antes y fuera de Hollywood, esta interesante película. Tiene todos los clichés del cine indie de los 90, que ahora, más que caducados, resultan entrañablemente naif. Pero hay que reconocer que como historia de amor entre dos mujeres funciona muy bien, gracias a la química entre Radha Mitchell (felizmente descubierta aquí) y Ally Sheedy.

Los amores imaginarios

Podíamos haber seleccionado otras películas de la filmografía de Xavier Dolan, como, por ejemplo, Yo maté a mi madre, pero nos hemos quedado con esta por motivos sentimentales. Fue una de las primeras películas que se pudo ver de él aquí y, además de la temática gay, tiene una historia de amor potente circulando entre sus fotogramas. El enfant terrible del cine mundial -nuestro nuevo Godard- filma su propia adaptación de Jules y Jim, con más sexo y mucho más cool, claro está, con 'Bang Bang' de Dalila sonando de fondo.

Poison

Llegamos a Todd Haynes, uno de los impulsores de eso que se llama New Queer Cinema. En Poison fue con todo. Adaptó varios relatos de Jean Genet y no se cortó un pelo a la hora de filmar el sexo, mención especial a un explícita masturbación. Entre su filmografía tiene también Velvet Goldmine, que podía haber entrado en la lista, y en Cannes ha presentado Carol, sobre un relato de Patricia Highsmith que habla de la relación entre dos mujeres en la América de los 50. Se ha moderado formalmente, tira mucho hacia el melodrama, pero sigue siendo un referente total.

Publicidad

My Own Private Idaho

Gus Van Sant adaptando a Shakespeare al mundo de los chaperos de Portland. River Phoenix, en lo mejor de su carrera, en el papel de joven narcoléptico y desorientado, junto con Keanu Reeves, el amigo que estaba junto a él el día de su muerte. De eso trata también esta película, de viajar hacia la muerte o hacia ningún lado, como se quiera decir. Dolorosamente bonita y más accesible que otros títulos de su director.

Shortbus

Eyaculaciones, penetraciones explícitas, sexo en grupo y música de Yo La Tengo. La película de John Cameron Mitchell es una buena patada en el estómago al puritanismo y a la doble moral de su país. No se cortó un pelo, hay sexo hetero y homo. Llegó al público como ya lo había conseguido con Hedwig and the Agry Inch, que protagonizó y de la que también es autor e intérprete de la banda sonora, con colaboraciones de lujo como Bob Mould (Hüsker Dü).

Mi hermosa lavandería

La época de Thatcher no fue especialmente buena para las libertades, pero sí sirvió para afinar la mala hostia crítica de sus creadores. Aquí se unieron el talento del escritor Hanif Kureishi con Stephen Frears, en uno de los momentos más malhumorados de su carrera. Es una historia de amor entre un inmigrante y un joven, por decirlo finamente, conservador. Iba a ser una peli para tele, pero finalmente se estrenó en los cines y sirvió para lanzar internacionalmente a Daniel Day-Lewis.

A la caza

Nos despedimos con un título mítico de los 80, firmado por un director imprescindible (y morboso) como es William Friedkin. Poco tiene que ver con El Exorcista, aquí se mete en los bajos fondos (cloacas) de los chaperos de Nueva York, con Al Pacino de policía infiltrado (impagable sus cuerazos y su pinta, en general) persiguiendo a un asesino en serie, que se carga a homosexuales tras practicar con ellos algo parecido a un ritual sadomaso.

Si te ha interesado este artículo, seguramente te encantará el festival FIRE!! que se celebrará del 2 al 12 de julio en Barcelona.