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Qué son los Bahama Leaks y qué sabemos hasta ahora de ellos

Los archivos filtrados de Bahamas Leaks constan de 1,3 millones de documentos procedentes del registro empresarial de este paraíso fiscal. Como con los de Panamá, una fuente desconocida entregó los archivos a periodistas.
23 Septiembre 2016, 7:38am

Este artículo se publicó originalmente en VICE Grecia.

Este artículo utiliza información de la investigación llevada acabo por los periodistas de la ICIJ W__ill Fitzgibbon y Emilia Díaz-Struck, y la contribución de __Juliette Garside_ (The Guardian), Gaby de Groot (Het Financieele Dagblad), Michael Hudson (ICIJ), Carlos Eduardo Huertas (Connectas), Frederik Obermaier (Sueddeutsche Zeitung), Bastian Obermayer (Sueddeutsche Zeitung), Martijn Roessingh (Trow) y Vanessa Wormer (Sueddeutsche Zeitung)_.

Los archivos filtrados de Bahamas Leaks constan de 1,3 millones de documentos procedentes del registro empresarial de este paraíso fiscal. Al igual que ocurrió con los papeles de Panamá, una fuente desconocida entregó los archivos con los nombres de las empresas offshore a Bastian Obermayer y Frederik Obermaier, periodistas del diario alemán Süddeutsche Zeitung. Aunque esta filtración solo representa una décima parte del volumen de información revelado en el caso de Panamá, resulta sumamente importante porque la información sacada a la luz pone en el punto de mira otro de los herméticos paraísos fiscales que sirve de refugio a muchas sociedades offshore: las Bahamas. Haris Karanikas, miembro del ICIJ (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, por su acrónimo inglés) y colaborador de VICE Grecia, participó en la investigación, en la que también hay implicadas empresas helenas.

La información puede consultarse en offshoreleaks.icij.org, sitio web que también contiene los datos de los papeles de Panamá publicados hace unos meses, así como la información sobre empresas offshore revelada en 2013. El pasado julio, los dos periodistas alemanes que recibieron los documentos pusieron dicha información en conocimiento del ICIJ, una organización sin ánimo de lucro que cuenta con decenas miembros en todo el mundo. La publicación de los documentos de Bahamas constituye el primer esfuerzo de la historia por crear un registro gratuito y público de empresas offshore radicadas en este país. Esta nueva información, unida a la obtenida con los papeles de Panamá y otros documentos filtrados, permite arrojar luz sobre el hermético mundo de las sociedades offshore.

Los documentos sacan a la luz detalles sobre la actividad empresarial extraterritorial de primeros ministros, consejeros, príncipes y delincuentes convictos. La propiedad y gestión de una sociedad offshore no es constitutiva de delito en sí misma y, en muchas ocasiones, su creación responde a razones empresariales legítimas. Sin embargo, los expertos en asuntos de transparencia recalcan la importancia de informar sobre este tipo de actividades a las autoridades públicas. El caso más sonado en esta última filtración es el de la Comisaria europea Neelie Kroes, relacionada con una sociedad offshore durante el ejercicio de su cargo en la Comisión. La información demuestra que Kroes fue gerente de la empresa Mint Holdings Ltd. entre 2000 y 2009, dato que no mencionó en su "declaración de intereses", en el momento de tomar posesión de su cargo como Comisaria de la Competencia en 2004. También omitió el hecho en su declaración de 2010, cuando asumió el mando del Comisariado Europeo de Agenda Digital.

Según el Reglamento de la Comisión Europea, los Comisarios no "pueden desempeñar ninguna otra actividad profesional, sea o no retribuida" y solo pueden desempeñar "cargos honoríficos".

La reacción inicial de Kroes a las preguntas planteadas por los miembros holandeses del ICIJ respecto a su implicación en esta empresa offshore fue negar rotundamente que dicha información fuera cierta. Posteriormente, el abogado de la ex Comisaria declaró en un escrito que Mint Holdings nunca llegó a estar operativa y que debido a un error administrativo, el nombre de la Sra. Kroes constaba en el registro de la empresa, pese a que ella ni siquiera formaba parte de la junta directiva ni de ninguna de las actividades comerciales de la empresa. Asimismo, la defensa de Kroes admitió el error de la ex Comisaria al no haber declarado su vínculo administrativo con la sociedad offshore en ninguna de las dos declaraciones de intereses realizadas. Por último, aseguraron que Kroes daría cuenta de todo ello al Presidente de la Comisión Europea y que asumiría plena responsabilidad al respecto.

Las Bahamas. Imagen víaPixabay

La publicación de los documentos de Bahamas Leaks ha puesto de manifiesto la implicación en la misma sociedad —Mint Holdings— de un empresario jordano, también responsable del programa armamentístico de los Emiratos Árabes Unidos a finales de la década de 1990 y quien posteriormente fundó una sociedad de inversiones.

Entre las personalidades de la esfera política mencionadas en los archivos aparece el Ministro de Minas y Energía colombiano, Carlos Caballeo Argkaeth, que ocupó su cartera entre 1999 y 2001. Su nombre consta registrado en el cargo de presidente y secretario de la empresa de Bahamas Pavc Properties Inc. entre 1997 y 2008. Caballeo Argkaeth aparecía también como gerente de Norway Inc., empresa registrada en Bahamas entre 1990 y 2015.

Argkaeth explicó al ICIJ que Norway Inc. mantenía una cuenta bancaria en Miami que pertenecía a su padre, y negó la existencia de cualquier conflicto de intereses, alegando que la sociedad se había constituido en las Bahamas por "motivos fiscales". Con frecuencia han aparecido empresas, fideicomisos y cuentas bancarias en Bahamas poco después de producirse la confiscación del patrimonio de algunos dictadores o políticos. El hijo del exdictador chileno Augusto Pinochet se sirvió de una de estas empresas en Bahamas, Meritor Investments Limited, para transferir 1.300 millones de dólares a su padre. Marco Antonio Pinochet calificó esas alegaciones de "mentiras" y aseguró no haber cometido ninguna irregularidad. El propio exdictador es propietario de Ashburton Company Limited, otra empresa sita en Bahamas y fundada en 1996.

Asimismo, se ha hallado una relación entre las filtraciones de Bahamas y las transacciones realizadas por políticos y autoridades que se mencionan en los papeles de Panamá.

Entre los nombres figura el del ex primer ministro de Qatar y posterior ministro de Asuntos Exteriores hasta 2013, Sheikh Hamad bin Jasim bin Jaber al-Thani, quien tenía una empresa en Bahamas, Trick One Limited. En enero de 2005, durante su mandato en la cartera de Asuntos Exteriores, Al-Thani suscribió un crédito bancario de 53 millones de dólares, presentando como aval un yate de 133 metros de eslora y valorado en 300 millones de dólares.

El presidente argentino Maurizio Macri, su padre, Francisco, y su hermano, Mariano, constaban como directivos de Fleg Trading Ltd., empresa establecida en 1998 en Bahamas y disuelta once años después. Macri tampoco reveló su vinculación con esta empresa en sus declaraciones patrimoniales de 2007 y 2008, etapa en la que se ocupaba de la alcaldía de Buenos Aires.

Un portavoz de Macri declaró al ICIJ que el presidente de Argentina omitió este dato porque no existían intereses económicos y no poseía participaciones. En los documentos también aparece mencionada Blairmore Holdings Inc., un fondo administrado por Ian Cameron, padre del ex primer ministro británico David Cameron. Ian Cameron falleció el 8 de septiembre de 2010. Tras la publicación de los papeles de Panamá, David Cameron se vio obligado a reconocer que había obtenido beneficios económicos del fondo —radicado en Panamá y administrado desde Bahamas— por un valor de diez millones de libras.

"Los registros empresariales son de extrema importancia", señaló Debra Laprevor, ex agente especial del FBI cuya labor era la de detectar la llegada de miles de millones de dólares en concepto de sobornos de políticos de Ucrania, Nigeria y Bangladesh y que acababan ocultos en paraísos fiscales. "Las sociedades offshore suelen utilizarse como medio para facilitar el lavado de dinero y se crean con el único propósito de abrir una cuenta bancaria. Los registros empresariales, por tanto, constituyen una valiosa prueba, ya que pueden acabar conduciendo al beneficiario de esa cuenta".

Traducción por Mario Abad.