Voluntad sin Límites: Kyle Maynard desafiando las alturas

Este artículo es presentado por Nike.

Además de ser un negocio, representaciones nacionalistas, y sublimación del instinto bélico y de competencia, los Juegos Olímpicos son una pasarela de cuerpos hermosos, armónicos, y saludables. Mismos que hacen gala de su erotismo y energía sexual canalizada en el deporte. Un olimpo donde se dan cita los cuerpos más fuertes y disciplinados del mundo; cuyos cuerpos han sido privilegiados por lo divino, la genética, la generosidad de la naturaleza, y que están a la cabeza de la evolución. Maquinarias de sangre caliente, precisas y veloces, que crean la ilusión de estar frente un Imperio de cuerpos perfectos.

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Un Imperio efímero que comienza a agrietarse por la presión de corporalidades y genotipos que no se ajustan al canon imperante: cuerpos acéfalos, amputados, o de baja estatura, o con cualquier tipo de discapacidad o «capacidades diferentes», que junto con los cuerpos hermafroditas, enanos, jorobados, obesos, cuerpos extremadamente delgados, cuerpos indígenas, cuerpos transexuales, o trasngénero, habían sido construidos como tipologías de lo monstruoso, desde la ciencia, la literatura, el arte, el cine, o la mitología popular. Productos culturales que dejaban entrever la fascinación, el miedo, el morbo, o la incomprensión por lo in-forme. Tal como lo vemos en las innumerables películas de súper héroes mutantes.

Cuerpos que, en lugar de someterse a una norma, o a un canon que los violentara para ajustarse a lo considerado «normal», asumieron su «anormalidad» como condición política de existencia y reclamaron su derecho de habitar el mundo por igual. Junto con las minorías sexuales y raciales, los cuerpos anormales asaltaron la historia; penetrando los lugares de los que antes habían sido excluidos: academias, mundo laboral, o el mundo del deporte profesional. Podríamos, incluso, hablar un «triunfo de los anormales». El cual no representa un optimismo vacío o celebratorio, sino el hecho innegable que: »Entramos en una época en que las minorías del mundo comienzan a organizarse contra los poderes que les dominan y contra todas las ortodoxias», como dijo el filósofo Félix Guattari.

De hecho, las estrategias de visibilidad de los cuerpos anormales han tenido tanta efectividad que han obligado al mundo a esforzarse a lidiar con ellos. Ejemplo de ello son las pretenciosas campañas publicitarias o los precarios programas estatales de supuesta inclusión, tolerancia, respeto, etc.; que regularmente se asimilan más como un «aguantar y soportar al diferente» que como una tarea social de equidad. El sector que más ha sacado provecho de las circunstancias es el económico. Si hace apenas algunos años los cuerpos anormales no eran considerados útiles, productivos, o funcionales, el capitalismo se las arregló para mercantilizar, comercializar, y lucrar con su condición, creando la ilusión de ser un sistema económico políticamente correcto. Aunque, ciertamente, se ha encontrado con ciertas dificultades.

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Un intento de Nike por sacar el máximo provecho del ímpetu de los atletas con condiciones corporales diferentes, es su campaña de 2016 llamada «Voluntad sin Límites«, misma que celebra al atleta Kyle Maynard, el primer alpinista amputado cuádruple en ascender el Monte Kilimanjaro y sin la ayuda de prótesis. ¿Se trata acaso, de una campaña que vuelve a enaltecer lo humano por encima de lo prostético? Estos ejemplos de superación personal ¿no son acaso aprovechados por las lógicas del capitalismo «amigable» para generar plusvalor, más que para generar una comprensión adecuada de dichas condiciones?

Greg Hoffman, director de marketing de Nike, dice que han visto una increíble respuesta de los consumidores de toda esta serie de comerciales. Que están ampliando la definición de la forma física y permitiendo a la gente en todo el mundo verse a sí mismos, y su potencial, a través de la perspectiva de estos increíbles atletas. ¿Esto es así, realmente? ¿Estamos ya educados para acoger, sin prejuicios, a los cuerpos acéfalos, prostéticos, multiraciales, multigénero, multiespecie, tras-humanos, post-humanos, post-orgánicos, en la sociedad? ¿La tecnología estará a disposición de todos o habrá siempre privilegios para unos cuantos? Pero también, ¿qué nuevos cuerpos se están generando con la tecnología y qué nos permiten entrever del futuro? y ¿Qué nuevos cuerpos están por venir?

Conoce la campaña «Tú sin Límites» de Nike aquí.

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