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Música

Fui a un desayuno rave con un montón de bebés y hippies

La idea del evento es permitir que ocupados profesionales puedan gozar de la experiencia de ir a clubes, algo que no suelen poder hacer debido a su agitado horario de trabajo.

Reimaginar sus pasatiempos como algo más que pura diversión es un rasgo que define a la clase media del occidente. En lugar de llamarle vacaciones largas a un largo viaje veraniego al sudeste asiático, es "viajar," lo cual le añade un sentido de espiritualidad a las peceras, paseos en elefantes y tatuajes de borracho. Las drogas no se toman para hacer la caída más pesada ni para olvidar una terrible semana en el trabajo, son para descubrir una parte de uno mismo que era previamente inalcanzable. No apagan sus servicios de locación para ahorrar batería, sino para "escapar de todo."

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Morning Gloryville, el "desayuno rave" de Londres, es el ejemplo perfecto, al menos el que más se acerca. Durante cualquier noche en el bar de un pueblo puede sonar "We Are The People" de Empire Of The Sun. La mayoría de la gente no tendrá reacción alguna; pero quizás haya una pareja puede que diga, "¿recuerdas esta canción de Year 10?" y algún chiflado por ahí puede que cante el coro. Pero en Oval Space, una mañana gris de un miércoles de mayo, esta es una experiencia trascendental. Chicas vestidas de neón arrojan sus brazos alrededor de hombres de carácter dudoso con penachos, se ven a los ojos y cantan con toda seriedad "¡Nosotros dominamos el mundo!" El hecho de que probablemente no estén equivocados es ligeramente aterrador.

La idea del evento es permitir que ocupados profesionales puedan gozar de la experiencia de ir a clubes, algo que no suelen poder hacer debido a su agitado horario de trabajo, clases de Pilates y ansiedad de horas no dormidas. Realizado de las 6:30 a.m. a las 10:30 a.m., el evento es una mezcla entre una experiencia de club relativamente estándar (sin embargo con una horrible estética hippie psytrance) y una clase de ejercicio, con una dosis de auto-ayuda agresivamente positivo. Como era de esperarse con este tipo de vibras cursis y emocionales, no hay venta de alcohol—pero sí hay smoothies, munchies orgánicos, tapetes de yoga y masajes gratuitos.

La música corre por cargo de Rob Da Bank, el DJ de BBC Radio 1 y el cerebro detrás de Bestival quien aún se hace llamar Rob Da Bank. Mezclando insulsa música house con Paul Simon, el público se aloca con cada drop. Aunque no es exactamente baile. Más como jugar rayuela con solamente los cuadros 2 y 3.

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Eso conforma el 80% del público, gente que brinca por todos lados y se la pasa genial. Sin embargo, como este es un lugar en donde se satisface cada desorden de personalidad, hay una minoridad significativo de "Bravers" haciendo lo suyo. Un saxofonista en un mameluco se pasea por el público, interrumpiendo su viaje con explosiones de improvisación sincera y un güey, idéntico a Shaggy de Scooby Doo de mediana edad, realiza una serie de movimientos que hacen que parezca que está puliendo algo.

Los verdaderos fans no están contentos con la designada pista de baile, y se trepan al escenario para presumir sus formas poco ortodoxas y vestimenta extravagante. Mientras que la mayoría viste alguna prenda neón o de brillantina, no hay un look uniformado. Los estilos varían desde 'Willy Wonka-cebra' a 'camioneta humana de helados' hasta 'unicornio-Sebastian Tellier'.

Una generación perdida es lamentable, pero la decisión de tantos de estos odiosamente satisfechos fiesteros mañaneros de traer a sus hijos, es cuestionable. La mayoría de los padres acceden si pides tomarles una foto subiendo a sus hijos para presumir que las vibras hippie-neones trascienden generaciones. La reacción infantil al mix de Rob Da Bank is diversa. Una niñita brinca alegremente por el escenario durante casi toda la mañana, mientras que del otro lado del espectro (y habitación), un niño triste se sienta con los audífonos de su papá puestos, viendo caricaturas en un iPad.

Vistiendo sus pijamas y accesorios mágicos varios, los niños sí se ven bastante monos, y me pregunto si es tan raro como me pareció de primera instancia el traerlos a una gran habitación colorida con canciones felices y munchies saludables. Pero luego me doy cuenta de que estos son los que van a crecer para vestir playeras que digan "Make Love, Not War", tener rastas y hacer poi.

Por un lado, Morning Gloryville es relativamente inocente, una colección de personas que son bastante genuinas con su pasión de andar brincando en ropa colorida antes de ir a trabajar. Sin embargo, hay una actitud rara, engreída, que parece englobar todo. Las inevitables notas de autoayuda en las paredes, las autoritarias opciones dietéticas, las actividades suplementarias enfáticamente yuppies y la naturaleza consumista 'lo que quieras, cuando lo quieras' de antrear en la mañana. Al fin y al cabo, casi todo en Londres está diseñado para estas personas, ¿por qué merecen tener su propio club también?

Jonny realmente odia hacer estas mamadas: @jonnychadwick93