‘Era un emo atrapado en una fraternidad’: entrevistamos al director de ‘Donnie Darko’
cine

‘Era un emo atrapado en una fraternidad’: entrevistamos al director de ‘Donnie Darko’

Hablamos de ser emo, viajar en el tiempo y Drew Barrymore con Richard Kelly, el guionista y director del clásico de culto en su 15º aniversario.
Hannah Ewens
London, GB
4.1.17

Donnie Darko es una película muy diferente a cualquier otra: Jake Gyllenhaal rompiendo corazones en sudadera gris, gusanos de burbuja saliendo del pecho de la gente y un hombre aterrador con disfraz de conejo. La historia se trata de Donnie, un adolescente afligido y misántropo, y la forma en que se desenvuelve dentro de un entorno escolar opresor, de un romance incipiente con el personaje de Jena Malone y de sus aventuras con Frank, un hombre extraño disfrazado de conejo. Desde su estreno, esta obra de ciencia ficción /película adolescente/terror sicológico ha generado un debate sobre si Donnie se está volviendo loco o si entró a un espacio donde el tiempo es fluido, se mueve en trayectoria circular y es posible regresar en el tiempo.

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Como muchas películas de culto, Donnie Darko fue un fracaso rotundo al principio. En Estados Unidos nadie quiso verla en las salas de cine porque se estrenó justo después de los atentados de 11 de septiembre, y lo último que querían era sentarse a oscuras para ver un ensimismamiento sobre accidentes aéreos y metafísica. Pero un año después, cuando llegó a Reino Unido, recaudó en dos semanas la mitad de las ganancias totales desde su estreno en Estados Unidos. Muchos jóvenes se volvieron fans devotos que se obsesionaban con las teorías sobre la película que leían en internet y ponían imágenes de Donnie y Frank su descripción de Myspace. Se podría decir que los adolescentes británicos fueron los que convirtieron a Donnie Darko en un clásico.

Quince años después de su estreno, regresó a carteleras en todo Reino Unido, así que me reuní con el guionista y director Richard Kelly en el Instituto de cine británico para hablar sobre su primer largometraje. Se emocionó mucho cuando le dije que había pantuflas de Frank en la tienda de regalos.

Fotograma de Donnie Darko.

VICE: ¿Qué tan profundo descendiste por la madriguera del conejo cuando empezaste a pensar en viajar en el tiempo y a investigar al respecto? ¿Se volvió una obsesión?
Richard Kelly: Sí. Llegué hasta el. Creo que hubo un momento en el que logré viajar en el tiempo. Ha sido una experiencia envolvente desde que empecé a escribir el guión hasta la actualidad. Las películas nunca te dejan; se quedan contigo toda la vida. Se vuelven parte de tu alma. Esta película en particular ha sido parte de mi vida prácticamente desde que nací pero desde que la hicimos realidad hace 15 años es algo que tengo presente todo el tiempo.

¿Tienes nuevos planes para la película o sientes que después de esta temporada en carteleras necesita un descanso?
Definitivamente me gustaría hacer algo más con ella. Ya veremos…

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¿La gente aún te pregunta de qué se trata la película?
Todo el tiempo. En realidad no tengo una respuesta concreta. Es sobre lo que cada espectador quiera que sea. Me gusta dejar que la gente piense en sus propias respuestas. La veo más como una historia de ciencia ficción. Como una historia de superhéroes, en muchas formas. Otros creen que es sobre un trastorno sicológico o sobre un sueño. Todas son teorías válidas, supongo.

Fotograma de Donnie Darko.

No puedes ignorar el hecho de la fecha de su estreno fue tan desafortunada que casi hace a Donnie Darko una película sobre el atentado del 11 de septiembre. ¿Cómo te sientes al respecto en la actualidad?
Se siente una fuerte melancolía cuando salen los créditos al final de la película y la tragedia que ocurrió en la vida real la intensificó aún más. Es inquietante pero la película siempre tuvo la finalidad de ser catártica y provocar la exploración de muchas grandes ideas. Analizar cualquier pieza de arte a la sombra de los atentados del 11 de septiembre siempre va a tener nuevas connotaciones y, de cierta forma, ese día tiene una enorme influencia en toda mi obra. Southland Tales es una respuesta directa a los atentados y hasta en The Box vemos las torres gemelas en la televisión. Ese acontecimiento nos marcó de por vida. Por eso hacemos películas, para superar el problema. Yo sólo trato de recordarle a la gente que la finalidad de todas las películas es ser catárticas y se supone que deben hacerte sentir mejor respecto al mundo en el que vives. Lo único que quiero es que esta película haga que las personas se sientan mejor con el mundo y consigo mismas, no peor.

A mí me pareció deprimente. Amar esa película era parte de ser un adolescente emo a mediados de los años 2000. ¿Eras emo?
En parte. Crecí en una orden muy fraternal en una universidad de California del Sur. Era un emo atrapado en una fraternidad y socializaba en el mismo sistema de fraternidad que todos experimentaban en la universidad. Ahora, con las redes sociales, hay muchas otras formas de conocer gente. Pero yo estaba atrapado en ese sistema del que tanto quería escapar y por eso escribí ese guión, porque quería realizarme como artista. ¿Todavía se sigue usando el término emo? ¿Aún es relevante?

Fotograma de Donnie Darko.

Para mí, sí.
¿Pero qué no la definición ya cambió? ¿Qué no ahora ya todos son emos? ¿Qué no todos están sufriendo un colapso nervioso?

¿Por qué sale Seth Rogen en la película y cómo fue que pasó?
Mi director de reparto lo llevó para una audición y me pareció muy divertido. Tenía alrededor de 18 años cuando grabamos la película. Participó en Freaks and Geeks y esta fue su primera película, y la hizo de villano, lo cual es gracioso porque es un tipo adorable. También muchos han comentado sobre la breve actuación de Ashley Tisdale.

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Drew Barrymore es productora y también interpreta el personaje de Karen Pomeroy. ¿Qué tan involucrada estuvo en la película?
Creo que el hecho de que haya aceptado interpretar a la maestra —una gran estrella que produce sus propias películas en un papel secundario— fue un regalo para la producción. Ayudó a asegurar el financiamiento y a otros integrantes del reparto. Ella y Nancy Juvoven [la otra productora] fueron grandes mentoras en este proyecto. Más allá de eso, Drew estaba ahí como un sistema de apoyo, por lo que fue una parte fundamental de todo el proceso.

Fotograma de Donnie Darko.

¿A qué genio se le ocurrió la línea de Miss Pomeroy: "Siéntate junto al chico que te parezca más lindo"?
Estaba en el guión; yo lo escribí. Es algo muy inapropiado para una maestra, aunque al final la despiden. Su personaje está ligeramente trastornado pero está tratando de cambiar el sistema.

¿Tuviste maestros así?
No. Tuve muchos maestros de inglés, la mayoría mujeres, que influyeron enormemente en el guión y la película. De hecho, creo que les dedico un agradecimiento al final de los créditos. Algunas eran muy divertidas y me enseñaron mucho. Por eso decidí que la maestra tenía que estar medio loca pero en el buen sentido de la palabra.

Cuando filmaste esta película tenías apenas 25 años de edad. En retrospectiva, ¿puedes creer que lo hayas logrado siendo tan joven? Eso me hace sentir un poco mediocre.
No te sientas así, no sirve de nada. Sólo alguien tan joven podría haber hecho esa película. Tomamos muchos riesgos al hacer esta película y esa clase de riesgos rara vez los asume gente con un historial de éxitos y fracasos más extenso. La edad te vuelve más renuente a los riesgos, porque tienes familia o publicaciones o una hipoteca, cosas que llegan con la adultez. A tus 25 años de edad no tienes ninguna de esas responsabilidades y asumes riesgos más grandes. A veces te arruinan la vida; a veces te dan una trayectoria. Por suerte, en mi caso pasó lo segundo.

¿Cuáles eran los principales riesgos? 
Muchos de los conceptos y decisiones fueron poco convencionales. Era una película de ciencia ficción atrevida que, para mucha gente, era imposible de producir. También dijeron lo mismo del guión. Después vieron la película en Sundance y dijeron que era incoherente y que promocionarla era imposible. La película enfrentó muchos obstáculos que tuvimos que superar. De no haber sido tan joven, beligerante y terco, jamás habría podido superar esos obstáculos. Probablemente me habría rendido. Pero no me malinterpretes, sigo siendo muy beligerante.

El diálogo de los adolescentes es muy certero. Amo cuando Donnie y su hermana se pelean en el comedor. ¿Te inspiraste en la relación que tienes con tus propios hermanos?
Tengo un hermano mayor pero nunca, ni en un millón de años, hablaríamos así enfrente de nuestros padres. Creo que nunca he escuchado a mi mamá decir una grosería. Mi familia no habla en términos vulgares. Pero no es mi familia; es una familia ficticia. Hay mucho de mí en Donnie y no cabe duda de que hay muchas cosas autobiográficas en la película, pero los Darko están un poco más locos que los Kelly.

¿A qué personaje te parecías más en tu adolescencia?
A Donnie, obviamente.

¿Y ahora?
Ahora me siento como uno de los maestros. Un maestro que tiene miedo de quedarse sin trabajo o que está a punto de hacer que lo despidan. Pero está bien. Aún quedan muchas escuelas.

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