Electric Forest 2015: Las sorpresas de Skrillex y Macy Gray (en serio) hicieron que este mundo de ensueño cobrara vida

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Electric Forest 2015: Las sorpresas de Skrillex y Macy Gray (en serio) hicieron que este mundo de ensueño cobrara vida

El año más grande hasta ahora para el Forest.

No existen muchos lugares donde sea común estar rodeado por un par de niños vestidos de pies a cabeza en color dorado bailando al ritmo de psytrance, encontrarte en una biblioteca improvisada en el bosque, o presenciar el hecho de que alguien saque a caminar a su patito inflable con una correa. En Electric Forest, del 25 al 28 de junio en Rothbury, Michigan en el área boscosa que ha sido nombrada como Sherwood Forest, este tipo de excentricidad no sólo es aceptada, sino que ha sido ampliamente reforzada. Durante los últimos cinco años, la velada en el Medio Oeste americano se ha convertido en uno de los eventos más amados en el circuito de festivales de Norteamérica. No sólo se encuentra perfectamente curado en medio de una mezcla de EDM, dance underground, y música psicodélica de otro mundo, sino que también existe el hecho de que en el bosque, la única limitación para la experiencia de los asistentes sea su propia imaginación. Y esas imaginaciones pueden compararse con la de Lewis Carroll combinada con un poco de Hunter S. Thompson.

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Con una asistencia reportada de 45,000 personas, la edición de este año estuvo agotada y ha sido la más grande de todas, con una diversidad que se extiende por todo el país, llena de kandi kids y amantes del techno - todos unidos bajo el fresco cielo veraniego de Michigan para observar una variedad de momentos mágicos y nuevos escenarios, sorprendentes colaboraciones, y la mayor forma de autoexpresión del festival - los tótems que este año se centraron en los falos, Bassnectar y Left Shark.

Matrixxman en el escenario Tripolee.

Al igual que en años pasados, el escenario Tripolee del festival tuvo un enfoque en los rayos láser y la música dance agotadora proveniente de todo el espectro de géneros, y fue curado por gente como Carl Cox y Bassrush. El artista de techno de San Francisco, Matrixxman nos dio un set relampagueante el primer día, seguido por icónicas figuras como John Digweed y Cox, quienes tocaron sets en el cierre ante una audiencia sorprendentemente esparcida. El escenario estuvo ocupado por artistas como Flux Pavilian, Datsik, y Carnage durante los cuatro días. Aunque el festival no se compara con la vibra rave-céntrica del EDC o Ultra, el linaje del dubstep chirriante y la música trap siguen siendo un pilar constante del Forest, y la asistencia en el escenario fue una prueba de ello. Aunque afortunadamente es una rareza, aquí es donde podrías encontrar una camiseta de "Sexo, Drogas y Dubstep" siendo destruida en un estado de ira.

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Cheese siendo Cheese.

Como los líderes espirituales de Electric Forest, tres días de sesiones de The String Cheese Incident de Colorado, le ofrecieron a los fans cerca de diez horas de improvisación trascendental a lo largo del fin de semana. Su espectáculo sensorial fue la cúspide de este año, con dirigibles a control remoto y bailarines acrobáticos por los cielos. Musicalmente, String Cheese representa mucho del modus operandi del festival en conjunto, fungiendo como un enlace entre los sonidos electrónicos y sonidos de bandas con instrumentos. Como siempre, las apariciones especiales cimentaron su estatus como padrinos espirituales del bosque y sus criaturas. Durante su encore en la noche inaugural, Skrillex se unió al grupo con la guitarra y vocales tocando unos efectivos covers de The Doors. Hablando con el micrófono para alborotar a la audiencia antes de tocar su propio DJ set como headliner, Skrillex también le agradeció a los fans, guardias de seguridad, vendedores de alimentos, y a String Cheese por organizar un evento tan maravilloso. Ayyy, Sonny.

Super Tall Paul y su confidente Rossome, en el baño.

En la noche del cierre, Dom Lolli de Big Gigantic bombardeó el escenario para tocar el saxofón en el jam de Cheese. Cuando el grupo no estaba hipnotizando a las masas desde el escenario principal del Ranch Arena, artistas como ODESZA de Seattle, tocaron una ligeramente redundante sesión de ritmos alegres ante una audiencia llena. Los sets estelares de Kaskade y Skrillex mismo fueron otros de los momentos culminantes de la noche aunque uno de los momentos más anticipados del festival fue la presentación de sábado por la noche por parte de Bassnectar. Fue un maratón de 90 minutos por parte de estos dioses del bajo ante una turba llena de principio a fin con tótems brillantes, banderas, brazos, traseros, rayos láser, y otros tipos de formas frenéticas llenas de toda la locura humana y cósmicamente imaginables. Atravesar esta mezcla de golpes de subs y cortes hip-hop, fue una vista muy agradable. Durante su encore, el líder de String Cheese, Michael Kang emergió del escenario tocando su violín eléctrico sobre el legendario tema de bass psicodélico "Dubuasca". Sólo en el Forest ves estos momentos del crossover en los que dices "maldición".

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Desde la simpática sesión improvisada por parte del residente del festival Supertall Paul, hasta la sangre nueva como Autograf y el súper-grupo colaborativo Everyone Orchestra, no hay nada como bailar en el Forest. Los momentos más importantes a lo largo de estos tres días incluyeron tres espectáculos por parte de Miami Horror, trip-hop tropical cortesía de Little People, y un destacable set nocturno por parte de Soul Clap, quienes hicieron su maratón Crew Love por segundo año. Llenando a la audiencia en éxtasis con un swag ilimitado, Eli Godlstein y Charlie Levine del dúo de Boston dejaron ir tema tras tema, haciendo que los traseros se sacudieran de izquierda a derecha con un funk muy sucio. Antes de cerrar con "Finally" de CeCe Peniston, y luego de bailar con la audiencia que había logrado llegar frente a la cabina de DJ, Goldstein le mandó un shout-out a la suprema corte por su decisión respecto al matrimonio gay. La agrupación funk de Colorado, The Motet, mandó un shout-out similar durante su último track en su presentación en el Sherwood Court. Fue el momento con la vibra más auténtica, si es que a caso hubo una.

Sólo aquí puedes obtener un corte en el bosque.

Este año, los asistentes fueron premiados con dos escenarios nuevos. La estructura del hangar fue convertida en un espacio multiusos con música de bandas como Preservation Hall Jazz Band de Nueva Orleans y una variedad de DJs. Además, la enorme estructura contaba con un estudio de tatuajes de henna y una peluquería en operación. Nada acompaña a la psicodelia como un corte fresco, ¿verdad? Jubilee fue la primera aparición del Forest en un escenario bajo una carpa enorme, y fácilmente fue uno de los mejores momentos del fin de semana. Desde la coronación emocional del hombre del soul (e imitador de James Brown) Charles Bradley, hasta el electro funky de Break Science y un absolutamente impresionante set por parte de Galactic, con Macy Gray al frente. Cuando ella no estaba hipnotizando a los asistentes, Gray graciosamente deambulaba con el micrófono, alertando a la audiencia de que su colaboración con el funk de Nueva Orleans, fue el resultado de una afortunada búsqueda en Google. No estamos seguros de lo que esconda Gray, pero no ha perdido ni un gramo de su talento ni su personalidad.

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Four Tet, te saludamos.

El apartado escenario de Sherwood Court una vez más conservó su reputación con una curaduría llena de beats salvajes cortesía de Big Gigantic y Gramatik, quienes cerraron el festival bajo un mar de luces. Four Tet entregó un memorable set en vivo en el escenario curado por Future Classic antes de que la megaestrella del sello, Flume, cerrara con una presentación a reventar. Tocando material nuevo de su álbum Morning/Evening, Four Tet estuvo impecable, haciendo que la multitud viera hacia los cielos e incluso brotó un poco de llanto. También ocurrieron jams improvisados orientados al dance por parte de Lotus, mientras la banda de Philadelphia lograba combinar solos de guitarras con cuasi-deep house que no rechazarías en el club. El romance del festival entre los rayos láser y tapices hippies se vuelve más obvio cuando bandas de jams como estas se dejan ir con locos covers de "F For You" de Disclosure y "When a Fire Wants to Burn", con efectos retorcidos, pedales de guitarra, y las mentes de todos en shock.

La biblioteca del Electric Forest.

El árbol donante.

Los asistentes escribiendo cartas para ellos mismos en el futuro.

Cada incursión hacia el bosque en este festival es de apreciarse. Su mundo de ensueño hecho de madera es probablemente el lugar más viajado de este lado de Black Rock City, y ciertamente todo el estado de Michigan. Las rarezas no-musicales incluyen una biblioteca con gente en bañeras vacías intercambiando poesía, y un árbol donante funcional que ofrece dijes y tesoros, ciudades de hamacas, nubes technicolor, espacios para conversar traslúcidos y pagodas en árboles con varios pisos - todas penetradas por rayos láser y luces. Es en el bosque donde nunca sabes con lo que te encontrarás, desde un nuevo grupo de amigos que te regalarán slinkys y citas textuales de Hunter S. Thompson, hasta gente dibujando rostros en el piso con glow sticks a las tres de la mañana. Es un campo de cultivo sin límites para los grandiosos descubrimientos, y es algo muy raro, en la mejor manera posible.

La institución del cambio es siempre un movimiento sobrecogedor y necesario para un festival de música. Cada fiesta siempre necesita sangre fresca, ideas nuevas, y un poco de cuidado de vez en cuando. Este año en Electric Forest 2015, el cambio fue aparente a lo largo del fin de semana. Más escenarios, más artistas, y más gente significaron más caras nuevas - bastantes primerizos, que se mezclaban con el espíritu positivo del festival (con sus raras excepciones).

Aunque muchos podrían criticar el evento por ser tan atractivo para las masas, en realidad, los organizadores de Electirc Forest han tenido éxito al realizar uno de los festivales de música más open-mind, basados en la comunidad, y divertidos de la historia. En este encuentro de cuatro días en el bosque, los amigos se sienten como extraños, y no es raro que alguien le devuelva un teléfono perdido a su propietario unos días después, te pasen un toque de marihuana en el baño (toque en el baño, amigo), y que te den un enorme abrazo de oso, sólo porque sí. Existe una frase común que se ha usado siempre en el festival (remplazando al infame canto de "Where's Carl"), y esa es "Happy Forest". La escucharás en la fila para comprar tacos, con los guardias de seguridad que te revisan en la entrada, o por parte de los transeúntes que quieren esparcir las buenas vibras. Son mantras como estos los que representan la magia que Electric Forest puede ofrecer: sin importar quién seas, de dónde vengas, qué música te llame la atención, o qué imagen bizarra y mensaje extravagante muestres con un palo gigante, cuando lo escuchas - sabes que estás en casa.

_David aún no ha decidido si permitirá que sus hijos en el futuro bailen al ritmo de Shpongle. Él está en Twitter._