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99 cuchillos cortan un mensaje reconfortante de entre las sombras

El artista de Azerbaiyán, Rashad Alakbarov, presenta su obra en al Bienal de Venecia.
13.8.15
Rashad Alakbarov, Do Not Fear, 2015, instalación, various metales, plexiglás, fuente de luz. 250 X 150 X 130cm. Imagen cortesía del artista y del centro de arte contemporáneo YARAT.

Rashad Alakbarov pinta con sombras y crea playas soleadas, cuerpos que parecen humanos y complejas tipografías a partir de esculturas hechas con diversos medios y un potente foco de luz. Si alguna vez has pasado un par de horas en Imgur o r/pics, es muy probable que hayas acabado viendo su obra, y si te has pasado por la Bienal de Venecia este año, seguramente también.

Alakbarov es uno de los dos artistas que representan a su país, Azerbaiyán, en la Bienal, en un pabellón conocido como The Union of Fire and Water. Su última escultura de sombras, Do Not Fear [No temas] está formada por 99 cuchillos y espadas orientales tradicionales que parecen dispuestos de forma aleatoria; sin embargo, ante un potente foco de luz, la afilada instalación revela un orden dentro de su caos: unas letras en mayúscula reflejan el título de la obra. "No creo mis diseños de forma digital", dice Alakbarov a The Creators Project. "Se trata más bien de un proceso de ensayo y error, como el ajedrez. Empiezas con muchas opciones y vas avanzando hacia la opción perfecta".

Rashad Alakbarov, Sin título, 2015, instalación, hierro, acuarelas sobre papel, fuente de luz. 380 x 260 x 284cm.  Imagen cortesía del artista y del centro de arte contemporáneo YARAT.

Alakbarov explica que el uso de espadas de estilo oriental se debe a un juego sobre la percepción, presente también en la mayoría de sus obras: "Por el hecho de que un tipo específico de espadas se asocia con el este, no tiene por qué tener un trasfondo agresivo. Puede ser simplemente parte de una instalación artísitica", dice. El título de la obra (No temas) lo escogió para demostrar que se puede hacer arte pacífico aunque se utilicen decenas de armas para su creación.

Aunque las obras del artista suelen estar llenas de dobles significados, su selección general para la Bienal se aleja de su tendencia habitual. Con excepción de Do Not Fear y una escultura de espejos ilusorios titulada I Was Here, "Todas las otras obras son más escultóricas y tienen una presencia muy diferente”, explica el artista. Su nueva escultura construida con 1001 ladrillos y titulada Lion of Fuzuli no es únicamente un experimento formal, sino también su inicio en un medio que esperamos seguir viendo en sus futuros trabajos.

Rashad Alakbarov, Detalle de Lion of Fuzuli, 2015, ladrillos, grabado sobre metal, base de hierro. 700 X 350 X 85cm.  Imagen cortesía del artista y del centro de arte contemporáneo YARAT.

The Union of Fire and Water también incluye la obra del cineasta de Kazajistán Almagul Menlibayeva. La Bienal de Venecia continúa abierta hasta el 22 de septiembre del 2015, aquí encontrarás más información.

Traducción de Rosa Gregori.

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