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Kawhi Leonard toma el control de los Spurs y le da vuelta al marcador

Kawhi Leonard ha aprendido a hacer todo en los Spurs, y a adueñarse de los partidos.
1.2.17

Se supone que en la actualidad cualquier partido entre el Thunder de Oklahoma City y los Spurs de San Antonio debería ser un contraste de estilos. El Thunder depende demasiado de lo que pueda hacer Russell Westbrook; si fuese otro jugador estarían perdidos. Los Spurs, jugando su primera temporada después del retiro de Tim Duncan, siguen siendo los protagonistas de la NBA y poseen el segundo mejor récord de la liga gracias a sus variados movimientos y estrategias para rotar el balón.

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Anoche en San Antonio, Westbrook anotó 27 puntos y dio 14 asistencias. Sin embargo, los Spurs estuvieron lejos de las expectativas. Cerca del final del partido tuvieron que recurrir a la misma estrategia: darle el balón a Kawhi Leonard. Leonard anotó 36 puntos, su mayoría en la parte final del encuentro a base de pura garra, y dejó bien claro al Thunder y a todos los espectadores que San Antonio cuenta con un increíble jugador capaz de hacer todo por sí solo cuando se le necesita.

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Con menos de cuatro minutos restantes en el tercer cuarto, un layup de Westbrook le dio la ventaja de un punto a OKC. En los minutos restantes, Leonard anotó 17 puntos, y lo que en un principio lucía como un partido dramático terminó siendo una victoria fácil para los Spurs. Leonard aportó canastas a su más fiel estilo —el tipo de anotaciones con las que sobrevivía cuando Ducan estaba en el equipo— y con un nivel de protagonismo absoluto. Defendió, subió y bajó, fintó y anotó. Encestó un triple de 26 pies y se atrevió a hacer cosas que por lo general no lo caracterizaban como jugador.

A mitad del último cuarto, Leonard nos regaló la jugada que resume su actuación. Aislado en la banda derecha, Leonard pasó el balón entre sus piernas, hizo que Victor Oladipo se fuera en banda, y atacó el tablero con un layup de otro mundo, y además recibió una falta de Steven Adams. La grada comenzó a gritar, "¡MVP!" mientras cobrara el tiro libre; incluso con Westbrook en la duela, la idea no parecía descabellada.

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La naturaleza cautelosa del ascenso de Leonard hacia el estrellato lo hace aún más destacable. Existe la idea errónea de que los jugadores habilidosos aspiran a ser, por lo general, como aquellos escandalosamente talentosos —es decir, buscan no sólo anotar puntos sino adueñarse de los partidos, convertir a un equipo en meras prácticas de voluntad individual— y que aprenderán de éstos. Westbrook llegó a la liga hecho un jugadorazo. De alguna manera, Leonard adoptó esa mentalidad, quizá en el mismo verano que afiló aquel movimiento con su hombro derecho.

Como sea que haya pasado, los Spurs han regresado a los años 2000 de la franquicia cuando un solo jugador era el eje central. En aquellos días, Duncan marcaba a Shaquille O'Neal y anotaba 12 o 40 puntos, los que fuesen necesarios. Ahora, Leonard hace lo mismo con Westbrook. Los detalles particulares han cambiado, pero los Spurs se encuentran donde siempre han estado.