Caballos y hogueras mágicas para alejar el mal
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Caballos y hogueras mágicas para alejar el mal

Las Luminarias de San Bartolomé de Pinares, en Ávila, se celebran cada 16 de enero desde hace siglos y sirven para alejar el mal.
16.1.17

Las tradiciones ibéricas están fuertemente arraigadas al medio y los animales. Las más antiguas encuentran su origen en las culturas preromanas y célticas. Épocas en las que la idiosincrasia colectiva estaba muy ligada a las condiciones naturales del entorno, los animales y las plantas. Las mágicas ceremonias se fundaban en el poder de los elementos y la fuerza de la naturaleza.

El año pasado estuve en San Bartolomé de Pinares, un pequeño pueblo de la Comarca de Pinares (provincia de Ávila), documentando una costumbre ancestral originada en alguna de las pestes del siglo XVIII que se mantiene a día de hoy: cada año, en la noche del 16 de enero, los jinetes del pueblo hacen saltar a los caballos por encima de grandes hogueras distribuidas por las calles. El caballo es un animal presente en toda la Península, un ejemplar autóctono que ya se cría en más de 50 países. En las hogueras se queman ramos de jara recogidos días antes, y debido a la alta humedad de las plantas se desprenden grandes cantidades de humo que envuelven las calles del pueblo.

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No hay constancia documentada sobre el origen de este ritual (posiblemente por estar ligado a comunidades campesinas que no dejaban constancia escrita sobre sus experiencias). Se estima que se realiza desde hace más de 200 años; cuando una epidemia equina aniquiló a todos los caballos del pueblo, por lo que comenzaron a desparasitarlos de forma cotidiana, aprovechando el humo purificador de grandes hogueras (antiguamente se le atribuían al fuego —símbolo del Sol desde las culturas precristianas— facultades purificadoras frente a brujas, demonios o malos espíritus. Decían, además, que procuraba fertilidad, bienestar y buena salud).

ntonces, la necesidad de mantener a los animales sanos era vital para la subsistencia de las familias y las aldeas, por lo que incluían en sus rituales diarios ciertos cultos u ofrendas que cuidasen de su entorno.

A lo largo de la Edad Media se produjo un proceso de reconversión de Europa, con la intención de sustituir los ritos paganos por las nuevas prácticas cristianas. Los nuevos ritos cristianizados mantienen símbolos anteriores que han ido cambiando paulatinamente de significado: son la evolución de ritos ancestrales contextualizados por las comunidades sucesivas bajo el proceso de cristianización y las políticas sociales.

Hoy, 16 de enero, los caballos invadirán las calles de San Bartolomé de Pinares, y la localidad arderá en llamas para alejar el mal y recordar aquella vieja Europa en que se ahuyentaba a los malos espíritus a base de inquietantes ritos que, aún hoy, consiguen emocionar a quienes tienen la suerte de presenciarlos.