Leroy Merlin y yo, cuando todavía nos queríamos.
Él sería medallista si hubiera olimpiadas del bricolaje. De hecho, sería la leche que existieran.
Una hembra feliz, antes de la irrupción del macho.
¿Necesita nuestro mundo estas cosas? Por cierto, lo último son una lata, una caja de pasta y un libro falsos, para esconder tus objetos de valor. Claro que sí.
Mis amigos se vinieron arriba con esto de la lista. ¿Nos os había dicho que Leroy Merlin hace volar tu imaginación?
¿Dónde está la lista, la lista? ¡ESTÁ AQUÍ!
Mi comida. Mi salvación.
¡Que me aspen, Joe, si los Spax High Force no son los mejores tornillos para construir un buen cobertizo!
Una hembra feliz, que les jodan a los machos.
Tuve que levantarme para que una señora pudiera ver y plantearse adquirir ESTO.
