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Cultura

Chicas jovencitas y maduritas te invitan a una copa

En agosto se multiplican los flyers con ofertas de prostitución en parabrisas de motos y coches aparcados. Un experto en comunicación los analiza para nosotros.

por Santiago Heredero
06 Agosto 2014, 9:17am

Algún día, los manuales abandonarán el sobado caso de Telepizza y usarán como ejemplo palmario de marketing directo las octavillas que las pilinguis y sus locales distribuyen en parabrisas de motos y coches aparcados. Si no has visto ninguna, hay dos opciones: 1) tienes un coche de chica -tipo Fiat 500 o Lancia Ypsilon- o 2) la única casa de putas de tu pueblo va como un tiro sin tener que invertir en publicidad.

Santiago Heredero, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y experto en Comunicación, analiza para nosotros cuatro ejemplos significativos de flyers con ofertas de sexo a cambio de euros. Cómo compiten por tu atención y tu cartera retorciendo el lenguaje. Cómo adornan con datos una realidad para la que bastaría una buena foto y un número de teléfono.

Aitana usó un día el Powerpoint y se enamoró de las pelotillas negras. Decidió que cuando promocionase sus servicios, ese formato ayudaría a captar nabos con una aproximación esquemática y contundente. Podemos saber de un golpe de vista que es española, independiente, que tiene 25 y recibe en apartamento privado o se desplaza a hoteles. Lo que, traducido, quiere decir que: NO es latina, no se está sacando unas perrillas con esto sino que se dedica a tiempo completo, tiene 37 años y, si no tienes coche, te va a cobrar un taxi a precio de oro.

Aparece luego una estrategia comercial propia de cruceros y coches, que utilizan sus versiones peladas de equipamiento como gancho de precio. Aitana dice que hará realidad tus fantasías DESDE 30 euros. Eso quiere decir que te va a costar 200 cualquier cosa que sobrepase el cuarto de hora inicial o se salga de su rango de servicios habitual. Cierra destacando el ‘Te invito a una copa’, que viene a ser una excelente manera de decir ‘acepto propinas a cambio del agua de fregar con olor a whisky con la que te voy a aflojar la cartera.’

Servicio & Pasión, con su diarrea de signos de admiración y puntos suspensivos, quiere afianzar conceptos y sugerir cualquier cosa que no se les haya ocurrido a ellas. Lo de ‘hablemos… riamos… y…?’ suena a notita de pupitre, lo que no está mal si se quiere sugerir entre líneas que las chicas son casi colegialas. Aunque es algo que se empeñan en rebatir con sus siguientes líneas, en las que además de la zona nos hablan de ‘Discrección [sic.] absoluta y… DEDICACIÓN’. O sea, que tienen más mili que Tejero y cuando entren en tu hotel parecerá que ha venido a verte tu quiropráctico de cabecera.

El cierre, bajo una foto evidentemente casera de una chica, nos dice ‘Vd. elige’. Paradójicamente, no hay mucho donde elegir. Entendemos que, por lo menos, en S&P trabajan dos chicas y que la menos agraciada es la que estaba sacando esta foto con el móvil.

Imprimir en color y con fotos de stock es un salto cualitativo. Fondo frío y letras cálidas para mostrar cierto control sobre los principios de Diseño. Que lo más reconocible del flyer sea un gigante ‘Por la zona’ es un disparo al aire, gastar pólvora en salvas. Lo de ‘chicas jovencitas y maduritas’ y ‘latinas, sangre caliente’ era mucho más rotundo. Aunque no signifique nada. O tienes chicas tirando a viejas o alguna que aún no ha conseguido papeles.

El verdadero meollo aparece en pequeño: ‘Atiendo a caballeros en un piso muy limpio y discreto’. Han echado Febreze para que no te mate el olor a pito, y cualquier vecino que te vea entrar allí sabrá perfectamente lo que estás tramando. Un consejo para los que nunca estuvieron finos en matemáticas: el precio por 20 minutos es, proporcionalmente, una estafa.

Modalidad cupón. Aquí no se habla de servicios, discreción, origen, ni se ofrece piso limpio o copas gratis. Tenemos una lista de precios exclusiva para el que se juegue el divorcio guardando el papelillo, una foto robada del catálogo de Intimissimi y un enigmático código BIDI. Nosotros no hemos querido escanearlo por si las moscas, pero 10 a 1 a que te lleva a la misma web que listan al lado de su teléfono. Genios del marketing.

Traviesas, juguetonas, 24 horas, Visa y MasterCard son palabras poderosas. Como las que vas a tener que encontrar cuando tu mujer te pregunte qué coño es ese cargo en la tarjeta un sábado a las 4 de la mañana bajo el enigmático epígrafe ‘Instalación Deportiva’. Y no, lo de las copas en el hipódromo no cuela.

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