Cultura

Algunas de las excusas más extrañas para terminar una relación

Aunque en esta época la inmensa mayoría simplemente deja de responder los mensajes o no escribe nunca más, siguen existiendo aquellos que dejan muy claras sus —extrañas— razones.
14.7.16

Imagen vía

"No eres tú, soy yo". "Necesito estar solo". "Ya no siento lo mismo". "Me voy del país". "Eres demasiado para mí". "Estamos en momentos de nuestras vidas distintos". "Mereces a alguien mejor". "Prefiero que seamos amigos". Y la que personalmente he usado más en mi vida: "Salí hace poco de una relación en la que sufrí mucho y todavía no estoy preparado…", entre otras. ¿Quién no ha usado alguna de estas opciones? ¿Quién no las ha oído alguna vez? Todos lo hemos hecho.

Esta es la era del ghosting, la nueva norma es desaparecer antes que dar algún tipo de excusa o explicación. Ya normalmente, cuando nos cansamos de nuestra pareja lo más decente que se nos ocurre hacer es mandarle un WhatsApp diciéndole que lo mejor es dejarlo o dándole alguna excusa bastante pobre. Aunque la inmensa mayoría simplemente deja de responder los mensajes o no escribe nunca más.

Pasó de moda eso de mirarse a la cara y hablar sobre por qué la relación no está funcionando; simplemente queremos salir lo más rápido posible de esa persona para montarnos en la próxima y subir una nueva foto a Instagram con nuestro nuevo "amor de la vida".

Cuando ya no queremos estar con alguien, hasta el más mínimo detalle de su personalidad lo sentimos como una patada en el culo: la música que escucha, su forma de comer, de conducir o la ropa que usa. Hasta su manera de follar te empieza a resultar aburrida. Podemos también terminar la relación justificando la ruptura con un antiguo error de la otra persona que ya habíamos superado.

Muchísimas veces nos hemos visto en ese momento en el que ya no aguantas ni un segundo más en la relación y estás esperando el mínimo detalle que te brinde el pretexto ideal para no quedar como un imbécil, pero a veces las ganas de ya no estar ahí nos superan y el día menos indicado desaparecemos de la vida de esa persona para siempre, con una excusa que tenga o no sentido.

Preguntamos a varias personas cuál ha sido la excusa o razón más extraña que han usado o les han dado para terminar una relación:

Ilustraciones por Simón Urdaneta

"No eres tú, es mi horóscopo"

La astrología, al parecer, le interesa a muchísima gente hoy en día. Las primeras preguntas que me hicieron en mis últimas tres relaciones amorosas no fueron "¿cuáles son tus intereses? ¿Qué música escuchas?" o algo por el estilo. Fueron: "¿De qué signo eres?" y "¿Cuál es tu ascendente?". Y más cosas relacionadas con la astrología. Yo sé mi signo, además de algunas cosas de astrología que aprendí con los Caballeros del Zodíaco, pero bueno, gracias a mis novias anteriores tuve que aprender más sobre esto aunque no quisiera.

La última relación que tuve comenzó muy bien; hicimos match en Tinder y recuerdo que ella tenía en sus datos que era Capricornio y ascendente Virgo, algo que me pareció cómico ya que nadie pone esas cosas en Tinder. Si acaso subes fotos en las que salgas guapo y ya.

Nos saludamos, me preguntó mi signo (Cáncer) y luego dejó de responder. Ella era muy guapa así que yo seguí escribiendo; me respondía tarde y como con desánimo y casi lo dejo.

Afortunadamente la hice reír y aceptó ir conmigo a un restaurante que estaba de moda. Nos fue bien en la cita; terminamos bastante ebrios hablando de astrología y nos fuimos a su casa.

Durante toda la cita me dijo que nosotros éramos incompatibles astralmente, pero que había algo de mí que le provocaba curiosidad. Nos acostamos y fue genial. Estuvimos saliendo unas tres semanas hasta que un día me llegó un mensaje de WhatsApp larguísimo que decía algo como:

"Llevo rato luchando contra esto, Alejandro, pero sé que no somos el uno para el otro. Al conocerte comparé nuestras cartas astrales y no somos compatibles, yo ya lo sabía pero lo pasé por alto. Mi alerta más grande fue al leer el horóscopo de esta semana que me advertía exactamente de lo que estaba sintiendo por ti. Que eras muy guapo, el sexo era bueno, pero no había feeling, y que en algún momento me ibas a robar toda la energía. Así que es mejor dejar esto aquí. Está escrito en las estrellas que no podemos estar juntos y es mejor que quedemos como amigos. Que estés bien, búscate una chica Sagitario o Tauro".

Fue rarísimo. —ALEJANDRO, 25 AÑOS

"Quiero más a la marihuana que a ti"

Estuve saliendo con un chico al que llamaban Toallín, como al de South Park, una referencia obvia de su condición. Fueron pocas las veces en las que lo vi sobrio o pude mantener una conversación con sentido alguno estando con él.

Estuvo un tiempo en rehabilitación y al salir, se dio cuenta de que era adicto a la marihuana. El único día de los tres meses que salí con él que estuvo sobrio, me dijo que no podía seguir conmigo porque descubrió que el amor que sentía por la marihuana era mucho mayor que el que sentía por mí.

Recuerdo que cuando me dijo esto me preguntó si me podía dar un abrazo y seguir yendo a mi casa, ya que le gustaba fumar con mis hermanos. Obviamente le mandé a la mierda.

El tipo no servía para nada, no tenía trabajo ni nada que se le pareciera. Literalmente se pasaba el día fumando, comiendo y durmiendo. Por ir en monopatín drogado se rompió varios huesos y nunca había sexo debido a eso, ya que era muy incómodo. —SHEILA, 23 AÑOS

"No has respetado el contacto con mi lado femenino"

Salí con un chico durante tres meses. Lo que más me gustaba de él era que se comportaba como un tipo muy misterioso, de esos de los que sospechas que esconde algo, que se guarda muchos sentimientos. Con cada paso que daba, dejaba una intriga que me parecía muy sexy. Un día me invitó a pasar el fin de semana en su casa, invitación que acepté de inmediato ya que nunca habíamos amanecido juntos, solo sexo y luego cada uno a su casa.

Yo tenía unas cosas que hacer en la ciudad. Recuerdo que era un sábado por la tarde. Le dije que llegaba a su casa para cenar, a eso de las nueve. Afortunadamente, terminé mis cosas rápido y llegué un par de horas antes de lo que le había dicho, pero cuando empecé a buscarlo no lo encontré. Subí las escaleras y escuché la canción "Talk Dirty To me" de Poison en su habitación, lo cual era normal ya que él era muy fan de la banda.

Quise sorprenderlo y me quité la ropa para que me viera desnuda y lista para hacer el amor. Abrí la puerta y lo vi probándose mi ropa y los zapatos de tacón que había llevado para ese fin de semana.

Mi cara de asombro y risa al estar desnuda viendo a mi pareja probándose mis cosas fue terrible. Él se enfadó de una manera increíble, empezó a gritarme que cómo se me ocurría traicionar su intimidad de esa manera, que todos los hombres exploran su lado femenino y que jamás podría volver a confiar en mí. Que yo debí haber llamado a la puerta antes de entrar, y que recogiera todas mis cosas, ya que no quería verme más.

Lo peor de todo es que yo hubiese seguido con él. Me pareció gracioso y sexy a la vez. —KARINA, 28 AÑOS

"No puedo salir con alguien que se considere un Little Monster de Lady Gaga"

Estuve saliendo con un chico muy guapo que conocí por Grindr. Todo iba genial, hasta que en una cita comencé a notar que estaba demasiado pendiente del teléfono. Le pregunté y me dijo que era por su trabajo, ya que era community manager de varias cuentas. En su coche siempre tenía algún disco de Lady Gaga o de Beyoncé, lo cual no me molestó pero en ciertas ocasiones cantaba sus canciones de una manera bastante emocional. Era raro, pero no me terminaba de molestar.

Un día vi que tuiteó algo como: "Este es el mejor día de mi vida gracias a la reina Gaga". Le escribí para preguntarle a qué se refería y me dijo que Lady Gaga le había respondido a un comentario. Busqué en su cuenta y no encontré nada, así que le pregunté: "¿Dónde puedo encontrarlo?" Me confesó que una de las cuentas que maneja es una de un club de fans de Lady Gaga en Latinoamérica, de la que además era el presidente.

Reaccioné muy mal y con indiferencia, porque no me imaginaba explicándoselo a mis amigos o familiares cuando me preguntaran qué hacía mi novio, algo como: "Bueno, es el presidente del club de fans de Lady Gaga con más seguidores en Latinoamérica y además maneja su cuenta de Twitter".

¿Quién demonios puede estar orgulloso de salir con alguien que se autodenomine un Little Monster? Por Dios.

Dejé de seguirlo en todas las redes sociales. —JUAN, 24 AÑOS

"No puedo estar con un hombre que coma menos que yo"

Cuando estaba empezando la universidad conocí a un chico bastante atractivo que tenía uno de los cuerpos más atléticos que he visto en mi vida. Todo iba muy bien, pero por alguna extraña razón siempre evitó quedar para comer. Por un momento pensé que no le gustaba gastar dinero en salir a comer, que era de esas personas que comía todo en casa.

Después de un mes me percaté de que jamás lo había visto comer absolutamente nada, creo que alguna de esas barras de proteínas en los pasillos de la universidad y ya.

Hasta que hice todo lo posible para que saliéramos a comer y aceptó. Soy una gran amante de la comida, en realidad no puedo vivir sin ella. Me importa una mierda si la comida es sana o no, la mayoría del tiempo estoy pensando en pizza y hamburguesas, así que lo más ideal sería que a mi pareja le guste tanto comer como a mí. Pienso que la comida es casi igual de importante que el sexo, y en algunos días es hasta más importante.

Cuando fuimos a comer, se pidió una porción de pollo del menú infantil. Le pregunté si era su primer plato y me dijo que no, que a él no le gusta comer mucho porque luego puede engordar, y que yo debería cuidarme.

Yo había pedido una hamburguesa con patatas fritas y un refresco más grande que su nariz. Así que en cuanto llegué a casa le dije por WhatsApp: "No puedo seguir saliendo con un hombre que coma menos que yo, suerte en el gimnasio". Nunca lo volví a ver. —CARLOTA, 22 AÑOS

@DiegoAUrdaneta