FYI.

This story is over 5 years old.

Cultură

Forrada de mapaches

Hacer la cucharita con un montón de mapaches salvajes es fácil y divertido.
23.11.11

Estar rodeada de mapaches simpáticos que quieren comerse las baguettes que te has sujetado al cuerpo con cinta adhesiva es casi como ser la princesa en tu propia película Disney. Casi. 

A pesar de lo que diga la industria de la moda, hacerte un traje de mapaches salvajes no es complicado. Rebuscando un poco en la basura, juntando un montón de comida podrida, cinta aislante y teniendo un buen plan, cualquiera puede atraer los suficientes mamíferos salvajes infestados de enfermedades para cubrir su cuerpo durante horas. Es fácil, divertido y sólo supone un pequeño porcentaje más elevado de lo normal de contraer una terrible infección patológica.

1- Primero os tendréis que poner una capa de ropa que consista en prendas lo suficientemente resistentes y gruesas para protegeros de las afiladas garras y dientes de los mapaches, ya que os podrían contagiar la rabia si les da por haceros un piercing. ¡La seguridad es lo primero! A estas alturas es posible que te estés preguntando "¿Por qué voy a pegarme comida podrida al cuerpo y dejar que un montón de peludines cubiertos de roña se suban por todo mi cuerpo?" Mi respuesta es: porque son jodidamente adorables (sin contar el olor a caca) y, además, ¿a quien no le gustaría llevar un traje hecho de peluche?

2- La mejor manera de atraer a los mapaches a tu cuerpo es pensar como un mapache. Como el 80% de su tiempo lo invierten en comer (el otro 20% se lo pasan chingando o cagando), la mejor forma de atraerlos es con comida. La buena noticia es que los mapaches no son muy sibaritas; su dieta es muy diversa e incluye frutos secos, semillas, fruta, huevos, insectos, ranas y cualquier animal que encuentren caminando o arrastrándose por ahí. Por supuesto, a los mapaches de ciudad les gusta la comida para humanos descompuesta, así que abre tu nevera y busca un trozo de pizza caducado, fruta y verduras podridas, o cualquier cosa que el vago de tu compañero de piso debería haber tirado hace tres meses. Mete toda esa inmundicia en una bolsa, ciérrala bien y dirígete al punto de tu ciudad donde se concentren los mapaches.

3- Justo antes de entrar en territorio mapache, pégate la comida por todo el cuerpo con cinta aislante. La propensión que tienen los mapaches a disfrutar de comida de mierda, junto con su actitud de mierda, los convierten en los crust punks del reino animal (pero sin problemas con la heroína y el diávolo). Al igual que los crustis, se te acercarán sin avisarte y te robarán la comida que lleves encima, así que sólo podrás pensar en lo apetitoso que vas a parecer con dos baguettes bien duras pegadas en los brazos.

4- Uno de los pocos alimentos que los mapaches detestan es el brócoli. Aprovecha su aversión para proteger las zonas peligrosas (tus genitales, por ejemplo). No racanees en cantidad de brócoli, son tus genitales.

5- Sería un poco prudente que os informarais antes de poneros manos a la obra, localizando en qué puntos se suelen reunir los mapaches –unas mesas de picnic, o ese rincón solitario del parque donde van los vagabundos a meditar. Si vas a hacer todo este esfuerzo, tienes que estar seguro del resultado. Yo escogí Mount Royal en Montreal, porque está literalmente infestado de mapaches.

6- Es completamente normal que te asustes un poco cuando el primer ladronzuelo de basura se acerque a darte el primer mordisco. Si te preocupa la posibilidad de contraer alguna infección, tienes que hablar con un médico especializado en curar tales enfermedades. La mayoría de profesionales del tema te dirán que la posibilidad de que te contagien la rabia es remota, así que te sentirás mejor. Sin embargo, sería irresponsable por mi parte no mencionar dicha posibilidad. En fin, nos os preocupéis, todo saldrá bien, panda de maricas.

7- S

i realmente estás enamorado de los mapaches y quieres dar un paso adelante por el que pronto va a ser tu nuevo mejor amigo, debes encontrar un pescadero que te regale o te venda una bolsa de sobras de pescado podrido (para los mapaches es el equivalente al foie gras con caviar). Voilà! En cuestión de segundos los tendrás a tus pies.

8- Mientras estés metido en faena, ¿por qué no te pones un poco creativo y los animas a practicar un cunnilingus? Si encuentras a uno al que le guste el brócoli, asígnale la tarea.

9- Buen trabajo. ¡Ahora toca celebrar que has dado con un nuevo look para este otoño!

10- Nota importante: ten en cuenta que alimentar animales salvajes es ilegal en según qué zonas, y practicando alguna de las actividades anteriores puedes ganarte una multa. De todas formas, ¿cuánto pagarías por un traje hecho de estos pequeños peluches? No tiene precio.