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Letra J es un jugador: Una charla sobre el rap del Noro, Lucky Bastard y negocios de la calle

El rapero sonorense ha estado ahí desde el día cero. Nos acercamos con él para charlar sobre su último disco y otras cosas.

Foto de Ariel Ojeda, vía

Letra J es uno de los raperos más influyentes de México, aunque no haya jugado un papel vistoso como otros MC's de su generación o posteriores. Su estilo apegado al West Coast y el G-Funk no pretende descubrir ningún hilo negro de la expresión artística moderna, sino ser un ejercicio de folclore aterrizado en la realidad, un testimonio más de la calle y la vida loca, sentido como lobo aullando a la luna, perfectamente enmarcado en un estilo de rap enraizado en los años 90. Pero este homie es de esos personajes que ha estado ahí desde el día cero, ha visto crecer la escena desde que el rap en este país era un ejercicio informal y de boca en boca hasta el día de hoy, donde existen diferentes escenas, estilos y públicos. Y, como otras personas alrededor de la práctica, ha crecido a la par, como persona, como artista y como hombre de negocios; y ese es un privilegio que la vida le otorga a los más pocos, ya sea en este o en cualquier género de música popular. Más que en el juego de escupir barras, la influencia de Letra J tiene que ver con haber fundado Lucky Bastard, una de las marcas de ropa urbana más importantes del país y un referente de modelo de negocios independiente y autogestionado que ha permitido un desarrollo en esta pequeña industria. Un ejemplo para las juventudes descarriadas.

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Letra J es uno de los muchos raperos que emigró de su ciudad natal a la capital del país, lo que en sí mismo es un movimiento que merece ser estudiado aparte. Pero también representa una de las escuelas más importantes para el desarrollo del género con una identidad propia, que es la del Noro, queda claro: el Noroeste, con Sinaloa, Durango, Baja California y Sonora, raperos como Eptos, Caballeros del Plan G, Elote El Bárbaro, Simpson Ahuevo, La Banda Bastön, Alemán y Fntxy, nombres con proyección internacinoal venidos de este territorio. La etiqueta de Noro terminó por establecerse de un modo más formal (léase, fuera de la región) de unos años a la fecha. En el caso particular de Letra J, su ciudad natal es Hermosillo, de donde también es Simpson, y es un referente indispensable, con proyectos como Rima y Razón (liderado por Moises Mendoza), y gente como Lenin Peña, raperos como Drez, Kidd M y Tavo Ice y una escuela de enorme relevancia para el rap hecho en México: Atake FDD, y claro, después Kafé Con Leshe, y el legado del cananense Tito Portal, quien falleció en 2014 y es el referente más importante de la región.

En 2015 Letra J puso a circular el disco Keep Smokin' y este año continuó la dosis con Playboy, lanzado en mayo. Le mandamos unas preguntas al fundador de Lucky Bastard para hablar del disco y del Noro, de cómo empezó a rapear y cómo empezó la tienda y de otras cosas. Checa lo que nos dijo.

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Cuéntame sobre el rap en el noroeste del país.
Comienza a principios de los 90, con toda la raza que se iba al gabacho y luego regresaban a México, iban y venían siempre con nuevos cassettes de rap chicano, rap en inglés, y por lo general era gente de barrio. Ellos comenzaron a relatar sus historias sobre instrumentales, la gente comenzó a rapear lo que pasaba de este lado. Cada vez era mas común ver el RAP en la fiesta, en la calle, en las escuelas.
Después ya llegan los 2000 y la era digital, empiezan estos programas Mirc, Napster, donde la gente comenzó a rolar por ahí su música, y te empiezas a enterar que están haciendo en el Noro: Tijuana, Obregón, Durango, Sinaloa y hasta en mismo Sonora. Conoces a varios exponentes y te das cuenta que hay rap en español, con “slang”, parecido al de tu ciudad. Ya luego, se empiezan a hacer eventos, porque ya existe un movimiento. Conexiones de ciudad con ciudad y es cuando comienza el mercado: Hay fans, hay audiencia.
Lo chingón de esto fue que empezó como un medio de expresión y hoy es una escena que llegó a todos lados.

Dime algo más en concreto sobre Sonora.
En Hermosillo a finales de los años 90 empiezan a brotar muchos grupos: sales con tus compas, vas a las fiestas y la gente escucha Icee Gee, Atake FDD, 362 Rappaz, Tavo Ice, buen rap en español, pero aún con calidad casera.
Nosotros nos juntábamos a rapear en un parque, yo tenía como 15 años, le llamábamos parque hip-hop. Después en 2003 Moises Mendoza funda un programa de radio dedicado a difundir el género: Rima y Razón; luego Lenin Peña comienza a producir y grabar a los grupos locales con más calidad. Entre ellos dos arman unas compilaciones con raperos del noroeste y todo México como Serko Fu, Elote, Simpson, Eptos Uno, Drez, La Banda Bastön, Perro Loko, Letra J, etc. Pieza clave en esta historia pues así se dio a conocer el rap de Sonora, porque antes era muy local y con las compilaciones de Rima y Razón llegó a todo México.
De Sonora han salido muy buenos exponentes que consiguieron llevar su música mas allá de su ciudad.

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¿Cómo y cuándo empezaste a rapear, cuál era el contexto en Hermosillo cuando comenzaste?
Comencé a rapear en los dosmiles, veía raperos en mi escuela y en la calle, y decidí comenzar a escribir, me di cuenta que lo podía hacer y lo disfrutaba; nada serio, después me junté con un grupo que no duró mucho y finalmente en 2004 empiezo a rapear como Letra J. El rap de los dosmiles hablaba de una calle mas cruda, la calidad era muy casera.
Hermosillo es una ciudad pequeña, había una división marcada entre el "Sur" y "Norte" y se reflejaba en las letras; se escribía de temas locales, el estilo de vida de una ciudad pequeña: morritas, cerveza, marihuana, fiestas, drogas, la frontera, los amigos, los parques, el barrio.

¿Cuál crees que haya sido la relevancia de Hermosillo en el panorama del rap actual en México?
Es un lugar que siempre ha producido rap, se ha mantenido activo, la gente lo sigue haciendo por gusto y a pesar de ser una ciudad pequeña creo que seguirá haciéndolo. Hay talento, nuevos raperos haciendo buenas rimas y con buenas propuestas.

Letra J y Simpson Ahuevo en 2011, foto cortesía de Letra J

Háblame de la relación entre ropa y hip hop en México.
La ropa siempre ha sido uno de los elementos mas fuertes en el rap. Como te ves es importante, la imagen que proyectas a la gente. Algo que ves en los videos de rap y quieres imitar: Traer cosas de marca y originales, aunque vivas en el barrio, dándole a entender a la gente que te gusta esa música y su estilo de vida.
En México esto ha crecido los últimos años por el Internet y las redes sociales. Ya te enteras de lo que se está haciendo en New York, Paris, Japón; la tendencia es global, la tecnología ha cambiado y también las herramientas. Entonces el streetwear mexicano también se manifiesta y tiene buenos exponentes. Algunas marcas son de los propios raperos.

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¿Cómo comenzó Lucky Bastard y cuánto tiempo llevan?
En el DF, en la colonia Roma, era el 2010, ya había streetwear, pero más enfocado al skate. Dos personas tenemos la idea de abrir una boutique relacionada con el hip hop y su estilo de vida, con las marcas que nos gustaban y que no podías conseguir en México, tomando el riesgo de traer propuestas nuevas. Lucky Bastard sale en 2011: Streetwear, Gorras y Rap. Marcas que no se vendían por esta ciudad: Dickies, New Era, 10Deep, Bloodbath, etc. Comenzamos con un blog: luckybstrd.tumblr, donde a la fecha diario subimos noticias, videos, entrevistas.
Siendo una tienda de rap, desde su inauguración LB se preocupo por organizar eventos. Seguido se hacían fiestas: tatuadores, grafiteros y artistas intervenían las paredes de la casa de Medellín esquina con Insurgentes. Había exposiciones y había música en vivo; en ese lugar pasaron muchas cosas: se filmaron videos, entrevistas, sirvió como foro, había rapeadas, ahí se conoció y conectó mucha gente: raperos, DJs, prensa, fotógrafos, managers. Aunque ha sido difícil mantenerse durante estos 6 años, vas a las fiestas y a la calle y ves que la gente trae tu ropa y le gusta, luego volteas atrás y ves que en Lucky Bastard se platicaron y generaron muchos proyectos, donde cada quien ha seguido en su camino, han ido creciendo y haciendo crecer la escena del rap, cada quien a su manera.

La Banda Bastön, Frank PTM y Letra J en Lucky Bastard, back in the day

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¿Por qué decidieron abrir un capítulo de Lucky Bastard en Guadalajara?
Porque queríamos llevar el proyecto a más lugares. A Guadalajara y sus alrededores. Ya enviábamos ropa por paquetería: Aguascalientes, Zacatecas, León, etc. Guadalajara es una ciudad grande que conecta. Queríamos llevar todo este concepto a otra ciudad.
Y también ocupábamos salir de la Ciudad de México, cambiar de lugar para agarrar nuevas ideas en la música, dedicarle más tiempo a eso y a producir productos de nuestra propia marca: Lucky Bastard.

¿Qué significa levantar una marca de ropa y una tienda? ¿Qué has aprendido?
Significa mucho trabajo, creer en tus viajes, muchos sacrificios, invertirle tiempo, dinero. Pero después vendrá la recompensa: ser tu propio jefe y vivir haciendo lo que te gusta. He aprendido de relaciones públicas, contabilidad, comercio internacional, agentes aduanales, leyes, estafas, mordidas. A separar a los amigos del negocio.
Pienso que este lugar me ha enseñado más que una escuela. Mi consejo es: Sean originales. Dejen de pensar en lo que ya está hecho, se pueden crear cosas nuevas.

El logo dando la bienvenida en Colima 212, Roma Norte

Cuéntame alguna historia interesante o divertida sobre tu experiencia con la marca de ropa.
Lo más divertido de esto es que me ha tocado viajar, asistir a ferias de moda y fiestas privadas de rap en New York, Las Vegas y Los Ángeles; de marcas como Diamond Supply, Black Scale, con música y buenos DJs. Y en las mismas ferias de moda me ha tocado ver a French Montana, Rick Ross, Camron, otros raperos.

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Háblame de tu propuesta musical.
La diferencia del sonido de Letra J es que yo hago G -FUNK, relato temas actuales, hablo de esa vida loca que muchos esconden pero sí viven, con influencias del West Coast, pero con un toque sonorense, de donde vengo. Principales influencias: Bootsie Collins, Zapp & Roger, Nate Dogg, Dre en sus inicios y también me gusta mucho el rap chicano de SPM (South Park Mexican).

¿Y ómo escribes, con quién trabajas, cómo es en general todo el proceso de 0 a que queda el disco?
Escucho muchas instrumentales, selecciono las que más me gustan, destroncho, poncho y prendo para comenzar a escribir… Ya teniendo la maqueta me junto con productores y así empieza a tomar forma cada rola. Mis dos últimos discos los trabajé a distancia con Lenin Peña, nos mandamos audios, él hace la música, yo las letras, y cuando nos podemos ver en su studio en Hermosillo, trabajamos mezclas, arreglos, etc.
Actualmente ya estoy trabajando con otros productores; grabé unas cosas con Dr. Zupreeme, JC Beats, y abierto a hacer nueva música.

¿Por qué Playboy y qué significa este disco en tu carrera?
Playboy es un jugador, sabe de negocios, sabe cómo se maneja la esquina, sabe qué onda con las rucas, tiene a sus enemigos cerca y siempre se mantiene fresco. Y así se llama el disco, pues los temas que tiene tratan acerca de eso.
Significa un paso mas en mi carrera, el segundo disco que saco, y decidí hacerlo únicamente en digital y regalarlo a través de mi website para que más personas conozcan el proyecto y llegué a más oídos.

Planes a futuro.
Seguir con la promo de Playboy, un par de videos para este año. Una gira por algunos Estados de la República, y para el próximo año nuevas canciones, colaboraciones, un EP con un nuevo sonido y otros temas. Es sorpresa, espérenlo… jajaja.
¡Letra J pa las calles baby!